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La Copa de África, la fiesta del fútbol

La Copa de África, la fiesta del fútbol
Estadio de Ebimpé. Imagen: © Yelika225 en Wikimedia Commons
Antoni Castel Tremosa

Antoni Castel

Doctor en Ciencias de la Comunicación, miembro de GESA

La Copa de África de Naciones (CAN), que se celebra en Costa de Marfil del 13 de enero al 11 de febrero, reúne a las 24 mejores selecciones de fútbol en un espectáculo transnacional seguido con pasión por millones de africanos deseosos de ver jugar en el continente a sus figuras que triunfan en las competiciones europeas. Por un mes, la atención del fútbol mundial se desplaza a África.

La Copa de África de Naciones es, deportivamente, la fiesta del fútbol africano, esperada con ansia por los aficionados, que se unen en torno a su selección. Al mismo tiempo, en la vitrina internacional que representa un evento de este tipo, transmitido por televisión a todo el mundo y difundido al instante por redes sociales, se mide la capacidad organizativa del país anfitrión. En buena medida, el presidente de turno, en este caso el marfileño Alassane Ouattara, se juega su prestigio ante sus ciudadanos, el resto de África y los inversores internacionales.

Como en un mes se juzga al país, los recursos que se suelen destinar a la organización son cuantiosos. En esta edición, la 34ª de la CAN, unos mil millones de dólares estadounidenses, destinados a levantar cuatro estadios, renovar otros dos y construir autopistas, hospitales y alojamientos para los futbolistas y técnicos. Una suma que ha sido posible destinar, en parte, gracias al crédito de 3500 millones de dólares concedido por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en abril de 2023.

Estadio Alassane Ouattara, construido por China

De los estadios, el más espectacular lleva por nombre Alassane Ouattara, en Ebimpé, cerca de Abiyán. Construido por la empresa china Beijing Construction Engineering, fue inaugurado en octubre de 2020, con un coste de 143 000 millones de francos CFA (218 millones de euros), de los que China pagó 63 000 millones y Costa de Marfil, 80 000. Polémico por el coste, considerado excesivo para un país en desarrollo, y los problemas técnicos, subsanados con unas obras que costaron 20 000 millones de francos CFA, el estadio albergó el partido inaugural, en el que Costa de Marfil derrotó a Guinea Bissau por 2 a 0. La final también tendrá lugar en dicho recinto, en el que pueden sentarse 60 000 personas.

En la capital económica, Abiyán, se encuentra el estadio Félix Houphouët Boigny, en el que se celebró la Copa de África organizada por Costa de Marfil en 1984. Construido en la época colonial, en 1952, ha sido renovado para esta ocasión con el fin de ampliarlo hasta los 29 000 asientos. Lleva el nombre de quien fuera el primer presidente marfileño (1960-1993). Otro estadio que fue utilizado en la anterior CAN, en la ciudad de Bouaké, también ha sido remodelado para acoger a 40 000 espectadores.

Además del Olímpico Alassane Ouattara, han sido construidos para la CAN otros tres estadios: el de Korhogo, llamado Amadou Gon Coulibaly; el de San Pedro, Laurent Pokou, y el de la capital, Yamusukro, Charles Konan Banny, de 20 000 asientos cada uno. Coulibaly fue un primer ministro de Ouattara, mientras que Pokou fue un futbolista que desarrolló gran parte de su carrera en el fútbol francés. En cuanto a Konan Banny, también fue primer ministro de Ouattara y gobernador del Banco Central de los Estados de África Occidental (BCEAO).

Cuatro estadios nuevos y dos remodelados que, según la organización, serán utilizados una vez termine la Copa de África. En la Federación Marfileña de Fútbol destacan que los estadios de Korhogo y de San Pedro ya albergaron la fase final de la Liga de Campeones femenina de África el pasado noviembre. En la final, jugada en Korhogo, el Mamelodi Sundowns, de Pretoria, derrotó al Sporting Club Casablanca por 3 a 0. El presidente de la federación, Idriss Diallo, también incide en que algunos estadios disponen de pista de atletismo olímpica y en el atractivo que tienen, por la estabilidad del país, para acoger encuentros de selecciones africanas. Diallo subraya que Marruecos ha jugado en 27 ocasiones en estadios de Costa de Marfil, en encuentros de clasificación de la propia CAN y del Mundial del 2026.

Evitar los “elefantes blancos”

El objetivo es evitar que los recintos deportivos se conviertan en elefantes blancos, de alto coste de mantenimiento, deteriorados por su desuso y al final abandonados. Ejemplos de elefantes blancos, construidos sin reparar en gastos para grandes eventos deportivos o políticos, existen no tan solo en África, sino que los podemos encontrar en España.

Para el sector turístico, en expansión, la CAN es una buena ocasión para situar a Costa de Marfil en el mapa mundial, como país estable, dotado de naturaleza, aceptables infraestructuras y una ciudad, Abiyán, moderna y abierta al exterior. Al mismo tiempo, la Copa de África, sobre todo si su selección, los Elefantes, gana partidos, puede contribuir al aumento de la autoestima de los marfileños dos décadas después del fin del conflicto de 2010-2011.

El turismo representa el 9 % del PIB, en un país dependiente de las exportaciones de café y cacao, del que es primer productor mundial, pero que tiene un sector de servicios muy dinámico. El crecimiento sostenido, del 8 %, ha permitido afrontar mejoras sociales, como la introducción de la sanidad universal en 2019, y disputar a Ghana el segundo puesto en las economías de África Occidental. El primer puesto, en manos de Nigeria, es inalcanzable por razones demográficas. Costa de Marfil tiene 27 millones de habitantes, mientras que Nigeria, 213. Además, Nigeria es el primer productor africano de petróleo. No obstante, en PIB per cápita supera al gigante regional: 2420 por 2123 dólares estadounidenses (datos de 2022).

Egipto, primer campeón

Superada la primera fase, sin grandes fallos organizativos y escasa asistencia en algunos partidos, la CAN disputa las eliminatorias que deben llevar a la final, el 11 de febrero en el estadio Alassane Ouattara. El ganador sucederá a Senegal como campeón de África, en una competición que arrancó en 1957. En dicha primera edición, organizada cuando gran parte de África estaba bajo la presencia colonial europea, solo participaron tres países: Etiopía, Sudán y Egipto. Sudáfrica no fue admitida porque pretendía presentar una selección formada por jugadores blancos, de acorde con su infame política de segregación racial. Celebrada en Sudán, en la final Egipto venció a Etiopía por 4 a 0.

Derrotada en la eliminatoria de octavos de final, en un partido frente a la República Democrática del Congo, Egipto es la selección que ha sido más veces campeona de la CAN: siete. Le siguen Camerún con 5, Ghana con 4, Nigeria con 3 y Costa de Marfil, Argelia y la República Democrática del Congo con 2. Otros ocho países la han ganado una vez. Costa de Marfil obtuvo la victoria en las ediciones de 1992, celebrada en Senegal, y 2015, en Guinea Ecuatorial. Aunque el comienzo no fue muy bueno, con una derrota humillante ante Guinea Ecuatorial, los Elefantes ya están en cuartos de final, tras despedir al entrenador francés Jean Louis Gasset y encomendarse al buen hacer de un jugador conocido en Barcelona, Franck Kessié.

Artículo redactado por Antoni Castel.

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