{"id":15665,"date":"2021-09-07T12:22:52","date_gmt":"2021-09-07T11:22:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=15665"},"modified":"2021-10-28T09:57:15","modified_gmt":"2021-10-28T08:57:15","slug":"ecologismo-hambrunas-y-otras-miserias-ocultas-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/sostenibilidad-energia-africa\/ecologismo-hambrunas-y-otras-miserias-ocultas-i\/","title":{"rendered":"Ecologismo, hambrunas y otras miserias ocultas (I)"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Mientras las multinacionales gastan millones en \u201cecoblanquear\u201d su imagen, decenas de miles de personas contin\u00faan sufriendo las consecuencias de su negligencia. Medios como <em>Nigerian Medical Journal<\/em> aseguran que la contaminaci\u00f3n reduce un 60 % la seguridad alimentaria en la regi\u00f3n, y aumenta un 24 % la malnutrici\u00f3n infantil.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Ciertas disposiciones conservacionistas parecen incongruencias caprichosas, incomprensibles fuera de Europa y Norteam\u00e9rica, percibidas como epicentro del mundo. Descontextualizadas, y olvidando la degradaci\u00f3n inconmensurable de la Naturaleza en otras latitudes de la Tierra, se convierten en pr\u00e9dicas inasumibles que no aportan soluciones satisfactorias para todos. Si el objetivo es restablecer el equilibrio entre los humanos y su h\u00e1bitat, anta\u00f1o conseguido en sociedades consideradas \u201cprimitivas\u201d, y una vez concienciados todos los humanos sobre los da\u00f1os de la depredaci\u00f3n atropellada sobre el ecosistema, faltan respuestas eficaces, sanciones proporcionales a la magnitud de la transgresi\u00f3n y l\u00edmites n\u00edtidos entre lo tolerable y el abuso. Algunas celebradas imposiciones doctrinarias deshumanizan: la prohibici\u00f3n de cazar ciertas especies ignora que las bestias, con frecuencia, arrasan plantaciones trabajosamente conseguidas, frustrando el esfuerzo de los moradores locales, con resultados inquietantes: ni pueden alimentarse de su siembra devastada ni de la carne del animal protegido. Condenados al hambre, hombres, mujeres, ni\u00f1os y ancianos est\u00e1n abocados a adquirir, a precios prohibitivos, productos congelados importados, de origen y elaboraci\u00f3n desconocidos, cuya fecha de caducidad es incierta y a menudo escamoteada, que ponen en serio riesgo su salud. Bastar\u00e1 un solo ejemplo: la encefalopat\u00eda espongiforme bovina, o \u201cenfermedad de las vacas locas\u201d, que asol\u00f3 la ganader\u00eda en regiones de Europa entre 1985 y 2007, caus\u00f3 estragos en varias zonas de \u00c1frica tiempo despu\u00e9s. L\u00f3gico entonces que culturas distintas consideren la ecolog\u00eda otra imposici\u00f3n de las naciones ricas, que dictan normas en su exclusivo beneficio; y natural que desde\u00f1en por extravagantes los derechos y cuidados otorgados a sus mascotas, superiores a los de infinitos menesterosos marginados en l\u00f3bregas barriadas de sus urbes emblem\u00e1ticas.<\/p>\n\n\n\n<p>El discurso caritativo nos acostumbr\u00f3 a las miserias africanas. Una de las cuales es la hambruna recurrente en el Sahel y otras comarcas. Aunque, seg\u00fan la <a href=\"http:\/\/www.fao.org\/home\/es\/\">FAO<\/a>, el porcentaje de personas desnutridas disminuy\u00f3 del 18,6 al 11,2 % entre 2005 y 2015, es obvio que no se alcanzaron los <a href=\"https:\/\/www1.undp.org\/content\/undp\/es\/home\/sdgoverview\/mdg_goals.html\">Objetivos de Desarrollo del Milenio<\/a> marcados por <a href=\"https:\/\/www.un.org\/es\/\">Naciones Unidas<\/a> en 2000, ya que unos 795 millones de personas siguen padeciendo subnutrici\u00f3n cr\u00f3nica en nuestro Planeta, buena parte de ellos africanos. Puede suponerse que la tendencia revirti\u00f3 al alza, ante la dr\u00e1stica merma de las partidas de ayuda al desarrollo, debido a la crisis econ\u00f3mica internacional iniciada en 2007, agravada por la actual pandemia del Covid-19. Sin embargo, muchos de los pa\u00edses afectados poseen recursos suficientes -materias primas comercializadas-, pero no satisfacen las necesidades primarias de sus ciudadanos. No pocos Gobiernos, inducidos o presionados por sus antiguas potencias coloniales, acreedores de la abultada deuda externa y otros intereses econ\u00f3micos y comerciales, potencian las importaciones en detrimento del abastecimiento del mercado interno, impidiendo realizar pol\u00edticas agrarias que garanticen la necesaria soberan\u00eda alimentaria -derecho a decidir qu\u00e9 quieren cultivar para su propio consumo- agravando as\u00ed su dependencia secular<a><\/a>: un porcentaje no desde\u00f1able de sus ingresos revierte de nuevo hacia los pa\u00edses industrializados por la importaci\u00f3n de art\u00edculos de primera necesidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Panorama al cual se sobrepone el compulsivo acaparamiento de tierras en el Continente, habitualmente <strong>asociado a la privatizaci\u00f3n de las fuentes acu\u00edferas.<\/strong> Fondos de inversi\u00f3n, capital privado y grandes sociedades agr\u00edcolas especulan con los terrenos y expulsan a parte de su poblaci\u00f3n. La regi\u00f3n subsahariana es la m\u00e1s afectada, por <strong>su tierra abundante y f\u00e9rtil, mano de obra barata, legislaci\u00f3n laboral y fiscal laxa y menores costes de producci\u00f3n. Seg\u00fan el estudio <em>\u00bfAcaparamiento de tierras u oportunidad de desarrollo? Inversiones agr\u00edcolas y acuerdos internacionales para la compra de tierras en \u00c1frica<\/em>, realizado por el Instituto Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo, a petici\u00f3n del <a href=\"https:\/\/www.ifad.org\/es\/\">Fondo Internacional de Desarrollo Agr\u00edcola<\/a> y la FAO, publicado en mayo de 2009, ante el desaf\u00edo provocado por el cambio clim\u00e1tico, la preocupaci\u00f3n por la seguridad alimentaria y energ\u00e9tica y la creciente demanda de productos agr\u00edcolas para la industria, pa\u00edses como China, Arabia Saud\u00ed, Italia, Noruega, Alemania, Dinamarca, Reino Unido, Francia y Espa\u00f1a est\u00e1n garantizando sus suministros agroalimentarios, con vistas a futuras exportaciones, mediante la adquisici\u00f3n de inmensos predios en <\/strong><a><\/a>Ghana, Senegal, Sud\u00e1n del Sur, Sud\u00e1n, Mali, Etiop\u00eda, Camer\u00fan, Nigeria, Guinea Ecuatorial, Rep\u00fablica Democr\u00e1tica de Congo, Kenia, Uganda, Tanzania, Zambia, Mozambique o Madagascar.<strong> La madrile\u00f1a <a href=\"https:\/\/www.africafundacion.org\/\">Fundaci\u00f3n Sur<\/a> anota que las tierras as\u00ed enajenadas superan los 63 millones de hect\u00e1reas. La cultura tradicional africana facilita estas transacciones al menos inescrupulosas<\/strong>: el terreno, considerado bien comunal, pocas veces est\u00e1 escriturado; lo cual aprovechan los gobiernos -autoerigidos en propietarios titulares en nombre del Estado- para venderlos a inversores for\u00e1neos; pero los beneficios no revierten en los aldeanos expropiados, que quedan abocados a la servidumbre donde fueron due\u00f1os, al paro o a la emigraci\u00f3n. Los sistemas que rigen nuestros pa\u00edses carecen de suficientes mecanismos para proteger los intereses de sus compatriotas; opacidad, descontrol y desequilibrio en las transacciones determinan acuerdos que transgreden la propia soberan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La aplicaci\u00f3n dogm\u00e1tica de conceptos desmotiva en sociedades de subsistencia precaria. Se silencia -o se difunde insuficientemente- la existencia de un infesto basurero en el delta del N\u00edger. La compa\u00f1\u00eda Shell, y otras, explotan hidrocarburos en la regi\u00f3n de Ogoniland desde 1958, cuyo impacto sobre los moradores fue calificado como \u201cdesastroso\u201d por un informe del <a href=\"https:\/\/www.un.org\/ruleoflaw\/es\/un-and-the-rule-of-law\/united-nations-environment-programme\/\">Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)<\/a>, publicado en 2011. Las disputas de empresas y Gobiernos extranjeros por controlar esa importante regi\u00f3n de suministro energ\u00e9tico provocaron la cr\u00f3nica inestabilidad de Nigeria, cuyo punto \u00e1lgido fue la secesi\u00f3n de Biafra. La guerra civil subsiguiente (1967-1970), presentada ante el mundo como \u201cguerra tribal\u201d, caus\u00f3 unos tres millones de muertos, sobre todo por hambre y enfermedades conexas, adem\u00e1s de cuatro millones de refugiados. Aunque la reconstrucci\u00f3n material fue relativamente f\u00e1cil gracias al flujo de los petrod\u00f3lares, perviven sus efectos pol\u00edticos y morales. Desde los inicios, las poblaciones afectadas denuncian y protestan contra las consecuencias pr\u00e1cticas de la explotaci\u00f3n petrol\u00edfera sobre su vida: generalizada y severa contaminaci\u00f3n de tierras, aguas y bosques, con niveles ocho veces superiores a los permitidos seg\u00fan los est\u00e1ndares internacionales; en algunos casos, el agua contiene niveles de un conocido cancer\u00edgeno 900 veces superior al se\u00f1alado en las directrices de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud. Lo cual, obvio es, inutiliza la tierra para la agricultura y r\u00edos y mares para la pesca, principales actividades econ\u00f3micas de los pueblos ribere\u00f1os, condenados al hambre y a la emigraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La frustraci\u00f3n ante la inacci\u00f3n de los sucesivos gobiernos de Lagos -no en vano Nigeria figur\u00f3 siempre entre los Estados m\u00e1s corruptos- impuls\u00f3 a los propios habitantes a la acci\u00f3n, al principio pac\u00edfica, en defensa de su h\u00e1bitat y medios de vida. En 1992 el escritor y activista <a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/persona\/ken-saro-wiwa\">Ken Saro-Wiwa<\/a> fund\u00f3 el Movimiento para la Supervivencia del Pueblo Ogoni (MOSOP); las empresas cesaron su producci\u00f3n \u201ctras la violencia contra nuestro personal y nuestras instalaciones\u201d, seg\u00fan adujeron, y los ecologistas, defensores de sus derechos, fueron presentados en Europa y Norteam\u00e9rica como \u201cterroristas\u201d. La reacci\u00f3n del entonces dirigente nigeriano, general <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Sani_Abacha\">Sani Abacha<\/a>, fue la represi\u00f3n: apres\u00f3, conden\u00f3 a muerte y ahorc\u00f3 al activista en 1995. Cuando el conflicto fue titulares en la prensa internacional, la Shell acept\u00f3 limpiar la basura acumulada. Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, un estudio de Amnist\u00eda Internacional (AI) y el Centro para el Medio Ambiente, Derechos Humanos y Desarrollo (CEHRD) segu\u00eda constatando el grave deterioro ecol\u00f3gico en distintas zonas de explotaci\u00f3n de crudo, cuyas conclusiones son claras: restos de chapapote en la tierra, capas de aceite en el agua, debilitamiento de los cultivos locales; \u201clos vertidos de petr\u00f3leo causan un impacto devastador en los campos, los bosques y los caladeros de los que dependen los alimentos y medios de vida de la poblaci\u00f3n del delta del N\u00edger -se\u00f1ala el investigador Mark Dummett-. Si alguien visita estos lugares ver\u00e1 y oler\u00e1 c\u00f3mo la contaminaci\u00f3n se ha extendido\u201d. \u201cEste informe prueba que Shell ha tenido un impacto terrible en Nigeria, aunque lleve decenios neg\u00e1ndolo impunemente, al afirmar con falsedad que aplica las m\u00e1s estrictas normas internacionales en su trabajo\u201d. La petrolera inform\u00f3 en numerosos comunicados que hab\u00eda limpiado varias zonas; sin embargo, Naciones Unidas denunci\u00f3 en 2012 que \u201cno se hab\u00eda hecho nada\u201d, pues los vertidos de a\u00f1os anteriores \u201cse extend\u00edan m\u00e1s\u201d. Casi una d\u00e9cada despu\u00e9s, solo en el 11 % de la amplia extensi\u00f3n polucionada se han iniciado los trabajos de limpieza, seg\u00fan las \u00faltimas investigaciones realizadas por diversas ONG. Mientras las multinacionales gastan millones en \u201cecoblanquear\u201d su imagen, decenas de miles de personas contin\u00faan sufriendo las consecuencias de su negligencia. Medios como <em>Nigerian Medical Journal<\/em> aseguran que la contaminaci\u00f3n reduce un 60 % la seguridad alimentaria en la regi\u00f3n, y aumenta un 24 % la malnutrici\u00f3n infantil.<\/p>\n\n\n\n<p>El delta del N\u00edger es una de las regiones m\u00e1s contaminadas del mundo. Informes del PNUMA alertan de que, en la mayor parte del Delta, de 70 000 km\u00b2, se superan en dos tercios los niveles nacionales de contaminaci\u00f3n. Han convertido un para\u00edso natural en desastre ecol\u00f3gico y social y destruido su riqu\u00edsima biodiversidad. \u201cSin limpieza no hay justicia\u201d, \u201cShell no puede quedar impune: seguiremos luchando hasta que se haya eliminado el \u00faltimo resto de petr\u00f3leo de Ogonilandia\u201d, contin\u00faan gritando los damnificados, seg\u00fan recogen ONG como la nigeriana CEHRD, AI, Amigos de la Tierra y Environmental Rights Action en un documento publicado a mediados de 2020. Hechos que est\u00e1n en el origen del surgimiento de grupos violentos que cuestionan la eficacia de la resistencia pac\u00edfica, como el Movimiento para la emancipaci\u00f3n del Delta del N\u00edger (MEND) y Los Vengadores del Delta del N\u00edger, que adoptaron t\u00e1cticas de guerrilla: sabotaje de oleoductos, robo de material militar y secuestro de extranjeros, acciones que terminan a menudo en muerte de civiles y militares. Tales ataques redujeron las exportaciones petrol\u00edferas de Nigeria a niveles de hace 20 a\u00f1os, origen de la incontenible inflaci\u00f3n que hoy padece el pa\u00eds.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras las multinacionales gastan millones en \u201cecoblanquear\u201d su imagen, decenas de miles de personas contin\u00faan sufriendo las consecuencias de su negligencia. 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