{"id":15803,"date":"2021-09-30T11:30:53","date_gmt":"2021-09-30T10:30:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=15803"},"modified":"2021-09-30T11:30:54","modified_gmt":"2021-09-30T10:30:54","slug":"mujeres-en-la-medicina-en-africa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/salud-seguridad\/mujeres-en-la-medicina-en-africa\/","title":{"rendered":"Mujeres en la medicina en \u00c1frica"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Con tes\u00f3n y talento, indispensables para superar la brecha de g\u00e9nero, consiguen alcanzar una formaci\u00f3n reservada para hombres. Una vez finalizada la carrera, ejercen en un poblado remoto, dirigen un departamento de cirug\u00eda en un hospital de referencia o asumen cargos de gesti\u00f3n. Ejerzan donde ejerzan, son un modelo para las j\u00f3venes africanas.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>La mujer africana va ganando espacio en el ejercicio de la medicina. Aunque todav\u00eda queda mucho trecho por recorrer para llegar a la paridad de g\u00e9nero, ya es frecuente que un paciente sea atendido en un dispensario o un hospital por una mujer. En \u00c1frica, seg\u00fan el documento de la <a href=\"https:\/\/www.who.int\/es\">Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud<\/a> (OMS) <a href=\"https:\/\/apps.who.int\/iris\/handle\/10665\/311314\">Gender equity in the health workforce<\/a>, publicado en 2019, las mujeres representan el 28 % de los facultativos, un porcentaje que, por regiones, es el peor del mundo. En el Mediterr\u00e1neo oriental son el 35 %, en Asia del Sureste, el 39 %; en el Pac\u00edfico occidental, el 41%, y en Am\u00e9rica, el 46 %. De acuerdo con el estudio de la OMS, Europa es la \u00fanica regi\u00f3n en la que las mujeres superan a los hombres (53 contra 47). \u00c1frica tambi\u00e9n registra el menor porcentaje de mujeres en la enfermer\u00eda (el 65 %, frente al 35 % de hombres), muy alejado del 79 % del Asia del Sureste y Mediterr\u00e1neo oriental, el 81 % del Pac\u00edfico occidental, el 84 % de Europa y el 86 % de Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00c1frica, las mujeres llegan tarde a la medicina moderna. As\u00ed, mientras las primeras occidentales se forman a finales del siglo XIX, las africanas lo hacen unos cincuenta a\u00f1os m\u00e1s tarde. La brit\u00e1nica <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Elizabeth_Garrett_Anderson\">Elizabeth Garrett Anderson<\/a>, la francesa <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Madeleine_Br%C3%A8s\">Madeleine Br\u00e8s<\/a> y la estadounidense <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Elizabeth_Blackwell\">Elizabeth Blackwell<\/a> pasan por ser las primeras en recibir un t\u00edtulo, en el decenio de 1870, que les permite ejercer la medicina. En el caso africano, la egipcia <a href=\"https:\/\/www.agoraafricaine.info\/tag\/sedroussi-hilana\/\">Sedroussi Hilana<\/a>, la tunecina <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Tewhida_Ben_Sheikh\">Ben Cheikh Tawhida<\/a> y la nigeriana <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Agnes_Yewande_Savage\">Yewande Savage Agnes<\/a> son las pioneras, en los a\u00f1os 30 de siglo pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>En la colonia brit\u00e1nica Costa de Oro (actual Ghana), <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Susan_Ofori-Atta\">Gyankorama Ofori Susan<\/a>, se forma en una universidad inglesa en Edimburgo en 1947. En Sud\u00e1n, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Khalida_Zahir\">Zahir Khalida<\/a> obtiene el t\u00edtulo en la Universidad de Jartum, en 1952, mientras que la keniana <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Ng%27endo_Mwangi\">Mwangi Ng\u2019endo<\/a> estudia en Estados Unidos, la primera africana en hacerlo en el Albert Einstein College de Massachussets, en 1961. Dos a\u00f1os antes que Ng\u2019endo, acaba la carrera de medicina la ugandesa <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Josephine_Nambooze\">Josephine Nambooze<\/a>, en la <a href=\"https:\/\/www.mak.ac.ug\/\">Universidad de Makerere<\/a>, en Kampala, la primera mujer en \u00c1frica del Este en convertirse en m\u00e9dica.<\/p>\n\n\n\n<p>En Sud\u00e1frica, la primera mujer en completar los estudios de medicina es una afrik\u00e1ner, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Anna_Petronella_van_Heerden\">Anna Petronella<\/a>, que se licencia en la <a href=\"https:\/\/www.uva.nl\/en\/education\/open-days\/masters\/student-information-for-selected-countries\/mexico\/bienvenido-a-la-university-of-amsterdam.html\">Universidad de \u00c1msterdam<\/a> en 1915. M\u00e1s de treinta a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1947, se grad\u00faa en medicina la primera mujer negra, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Mary_Malahlela\">Mary Malahlela<\/a>, en la <a href=\"https:\/\/www.wits.ac.za\/\">Universidad de Witwatersrand<\/a>, en Johannesburgo. Unos a\u00f1os despu\u00e9s, <a href=\"https:\/\/www.sahistory.org.za\/people\/patricia-jobodwana\">Patricia Jobodwana<\/a>, ingresa a los 15 a\u00f1os en la <a href=\"https:\/\/www.ufh.ac.za\/\">Universidad de Fort Hare<\/a> para estudiar medicina. Jobodwana es la universitaria negra m\u00e1s joven.<\/p>\n\n\n\n<p>Las mujeres citadas anteriormente, y otras muchas de su generaci\u00f3n, superan innumerables obst\u00e1culos para formarse en medicina. En muchos casos, se rebelan contra la tradici\u00f3n familiar, que les reserva, por ser mujer, otros menesteres: un marido, hijos y las labores de la casa. Y tambi\u00e9n deben luchar contra el desprecio de un poder colonial que mantiene la educaci\u00f3n de los nativos bajo m\u00ednimos. En el caso de Sud\u00e1frica, el Gobierno de la minor\u00eda blanca, bajo el amparo legal del <em>apartheid<\/em> a partir de 1948, depara a los no blancos, sobre todo a los negros, lo peor: discriminaci\u00f3n por el color de la piel y hacinamiento en los <em>townships<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su valent\u00eda, y su oposici\u00f3n al colonialismo, Khalida, Jobodwana, Malahlela y Nambooze son referencias para las sociedades africanas. Nambooze sigue en activo, a sus 90 a\u00f1os, como profesora em\u00e9rita en la Universidad de Makerere. M\u00e1s joven que la respetada Nambooze, <a href=\"https:\/\/www.afro.who.int\/regional-director\/biography\">Matshidiso Moeti<\/a>, de Botsuana, aunque nacida en Sud\u00e1frica, deviene la primera mujer, en el 2015, en asumir el cargo de directora regional de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud para \u00c1frica, cuya sede se encuentra en Brazzaville (Congo). Moeti es reelegida en el 2019 para un segundo mandato de cinco a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Con tes\u00f3n y talento, indispensables para superar la brecha de g\u00e9nero, consiguen alcanzar una formaci\u00f3n reservada para hombres. Una vez finalizada la carrera, ejercen en un poblado remoto, dirigen un departamento de cirug\u00eda en un hospital de referencia o asumen cargos de gesti\u00f3n. Ejerzan donde ejerzan, son un modelo para las j\u00f3venes africanas.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las m\u00e1s reconocidas, destacan Adama Saidou, la primera mujer en dirigir un departamento de cirug\u00eda en N\u00edger, en el Hospital General de Niamey. Saidou estudia medicina en la <a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/redes\/universite-abdou-moumouni\">Universidad Abdou Moumoni<\/a>, en la capital de N\u00edger, y un posgrado en la <a href=\"https:\/\/www.umontpellier.fr\/\">Universidad de Montpellier<\/a> (Francia).<\/p>\n\n\n\n<p>En Sud\u00e1frica, tras la liquidaci\u00f3n del <em>apartheid<\/em> en 1994, la mujer negra se incorpora a cargos hasta entonces vetados a los no blancos. As\u00ed, en el <a href=\"https:\/\/www.cmsa.co.za\/\">Colegio de M\u00e9dicos de Sud\u00e1frica<\/a> (CMSA, por sus siglas en ingl\u00e9s) llega a la presidencia <a href=\"https:\/\/www.wlghconferences.org\/phyllis-heydt-2\">Flavia Senkubuge<\/a>, la tercera mujer, pero la primera negra en asumir dicho puesto en los casi setenta a\u00f1os de la instituci\u00f3n. Otro nombre a destacar es el de <a href=\"https:\/\/afrotech.com\/dr-ncumisa-jilata-became-africas-youngest-neurosurgeon-at-29-years-old\">Ncumisa Jilata<\/a>, que termina su formaci\u00f3n en neurocirug\u00eda a los 29 a\u00f1os, la m\u00e1s joven en \u00c1frica en dicha especialidad. Jilata, una de las cinco neurocirujanas negras del pa\u00eds, trabaja en el <a href=\"https:\/\/www.mediclinic.co.za\/en\/morningside\/home.html\">Mediclinic Morningside<\/a>, cerca de Johannesburgo. Su inspiraci\u00f3n, seg\u00fan cuenta la propia Jilata, es <a href=\"https:\/\/www.busamed.co.za\/modderfontein\/doctors\/dr-mfundisi-coceka\/\">Coceka Mfundisi<\/a>, tambi\u00e9n neurocirujana, y muy activa en defensa de una medicina preventiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Con su incorporaci\u00f3n a la medicina, la mujer africana palia la falta de facultativos en el continente, que cuenta, seg\u00fan la OMS, con un m\u00e9dico por cada 5000 habitantes, cuando se recomienda uno por cada mil habitantes. Una falta de m\u00e9dicos agravada por la fuga de cerebros, que tiene un alto coste social y econ\u00f3mico para \u00c1frica. Un estudio de la <a href=\"https:\/\/www2.uottawa.ca\/en\">Universidad de Ottawa<\/a>, del 2011, divulgado por <a href=\"https:\/\/es.globalvoices.org\/\">Global Voices<\/a>, estim\u00f3 entre 21 000 y 58 000 d\u00f3lares estadounidenses el coste de la formaci\u00f3n de un m\u00e9dico por una universidad africana. Los beneficiados de la migraci\u00f3n de m\u00e9dicos africanos, una mano de obra cualificada, al fin y al cabo, son los pa\u00edses m\u00e1s ricos: Estados Unidos, el Reino Unido, Australia y Canad\u00e1, pero tambi\u00e9n los Emiratos \u00c1rabes y Arabia Saud\u00ed.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con tes\u00f3n y talento, indispensables para superar la brecha de g\u00e9nero, consiguen alcanzar una formaci\u00f3n reservada para hombres. Una vez finalizada la carrera, ejercen en un poblado remoto, dirigen un departamento de cirug\u00eda en un hospital de referencia o asumen cargos de gesti\u00f3n. Ejerzan donde ejerzan, son un modelo para las j\u00f3venes africanas. 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