{"id":16538,"date":"2022-05-31T17:15:31","date_gmt":"2022-05-31T16:15:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=16538"},"modified":"2025-09-18T10:42:07","modified_gmt":"2025-09-18T09:42:07","slug":"africa-se-aleja-de-occidente-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/politica-geopolitica\/africa-se-aleja-de-occidente-i\/","title":{"rendered":"\u00c1frica se aleja de Occidente (I)"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">FINALIZA LA FICCI\u00d3N<\/h1>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><\/h1>\n\n\n\n<p>El 17 y 18 de febrero pasado se reunieron en Bruselas los jefes de Estado o de Gobierno de los pa\u00edses miembros de la Uni\u00f3n Africana (UA) y de la Uni\u00f3n Europea (UE) en la <a href=\"https:\/\/www.consilium.europa.eu\/es\/meetings\/international-summit\/2022\/02\/17-18\/\">sexta Cumbre Euro-africana<\/a>, \u00abdos uniones con una visi\u00f3n com\u00fan\u00bb seg\u00fan sus copresidentes, el belga <a href=\"https:\/\/www.consilium.europa.eu\/es\/european-council\/president\/biography\/\">Charles Michel<\/a>, presidente del Consejo Europeo, y <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Macky_Sall\">Macky Sall<\/a>, presidente de Senegal. Al presentar sus principales resultados, estos mandatarios destacaron \u00abla renovada asociaci\u00f3n\u00bb basada en \u00abla solidaridad, la seguridad, la paz, y una prosperidad y un desarrollo sostenibles y duraderos para los ciudadanos de ambas uniones, hoy y en el futuro, que acerquen a las personas, las regiones y las organizaciones\u00bb. Seg\u00fan los objetivos enunciados, europeos y africanos se proponen \u00abpromover prioridades comunes, los valores compartidos y el Derecho Internacional, y preservar los intereses y bienes comunes\u00bb, como protecci\u00f3n de la igualdad de g\u00e9nero y los derechos humanos \u00abpara todos\u00bb, el Estado de Derecho, acciones para preservar el clima, el medio ambiente y la biodiversidad; tambi\u00e9n el crecimiento econ\u00f3mico sostenible e integrador y la lucha contra las desigualdades. Los dirigentes de ambos continentes anunciaron inversiones europeas en \u00c1frica por valor de 150.000 millones de euros entre 2030 y 2063, destinados a impulsar el desarrollo en los \u00e1mbitos de la energ\u00eda, los transportes e infraestructuras digitales, la transici\u00f3n ecol\u00f3gica y la energ\u00e9tica, la transformaci\u00f3n digital, crecimiento sostenible y creaci\u00f3n de empleos dignos; tambi\u00e9n prometieron proporcionar servicios de salud para lograr la seguridad sanitaria, invertir en educaci\u00f3n y formaci\u00f3n profesional equitativa y de calidad, que facilitar\u00e1n la movilidad y capacidad de inserci\u00f3n de estudiantes, j\u00f3venes titulados y trabajadores cualificados. Para lograr todo ello, UA y UE acordaron movilizar fondos p\u00fablicos para incentivar la inversi\u00f3n privada mediante la activaci\u00f3n de instrumentos financieros innovadores, con la finalidad de \u00abmejorar el clima empresarial y de inversi\u00f3n con la reforma de la gobernanza y el apoyo al emprendimiento africano\u00bb. Nobles prop\u00f3sitos, sin duda, que permitir\u00edan rebajar de modo sustancial la lacerante miseria que padecen desde siglos importantes segmentos de la poblaci\u00f3n africana. Sin embargo, las conclusiones de este 2022, le\u00eddas con atenci\u00f3n y salvadas las obvias distancias, parecen id\u00e9nticos a los prop\u00f3sitos contenidos en las cinco cumbres anteriores, y no difieren mucho del c\u00famulo de promesas contenidas en las diversas ediciones de la Convenci\u00f3n de Lom\u00e9, acuerdo de intercambios comerciales y cooperaci\u00f3n suscrito en 1975 entre la entonces Comunidad Econ\u00f3mica Europea (CEE) y los pa\u00edses de \u00c1frica, Caribe y Pac\u00edfico (ACP), vigente hasta 2000. Si apenas nada cambi\u00f3 en la vida de los africanos en tan dilatado per\u00edodo, \u00bfmerecen mayor credibilidad estas \u00faltimas propuestas?<\/p>\n\n\n\n<p>No puede extra\u00f1ar entonces que la poblaci\u00f3n africana reciba con menguado entusiasmo, que va siendo escepticismo cuando no irritaci\u00f3n, tan fabulosos mensajes regeneradores. Divergencias seculares, convertidas en desencuentros enquistados, alejan \u00c1frica de Europa \u2013y, en general, de Occidente-, notable en diversos aspectos: menor confianza pol\u00edtica mutua, retracci\u00f3n de la interacci\u00f3n econ\u00f3mica, merma de la influencia moral, fen\u00f3meno apenas percibido y cuyas causas apenas se analizan con el rigor necesario en las capitales del Viejo Continente y de Norteam\u00e9rica, ancladas en su prepotente omniscencia como si nada estuviese sucediendo. Pero asistimos a un cambio de ciclo. Son tiempos de reconfiguraci\u00f3n del sistema econ\u00f3mico, pol\u00edtico y moral del mundo; emergen nuevos liderazgos internacionales, con su l\u00f3gica secuela iconoclasta: revisi\u00f3n del equilibrio dise\u00f1ado en 1945 con la derrota del fascismo, y del orden consagrado tras el colapso sovi\u00e9tico en 1989. A tres d\u00e9cadas del fin de la Guerra Fr\u00eda, renacen amenazantes tensiones que subrayan la artificiosa euforia suscitada por engendros ficticios como los llamados \u2018mundialismo\u2019, \u2018multiculturalismo\u2019 y \u2018globalizaci\u00f3n\u2019, enso\u00f1aciones de las que surgen la inquietante zozobra&nbsp; presente. En el per\u00edodo transitorio que finaliza, se produjo cierta extensi\u00f3n -limitad\u00edsima- del mapa de la libertad con la abolici\u00f3n del segregacionismo institucional en Sud\u00e1frica, vergonzante para los propios occidentales; una te\u00f3rica reprobaci\u00f3n universal de las dictaduras, sin que nada sustancial alterase ni la enfebrecida ilusi\u00f3n que suscitaron los ocho a\u00f1os de presidencia de Barack Obama \u2013un estadounidense que se deb\u00eda a los intereses de sus conciudadanos y no a sus or\u00edgenes \u00e9tnicos, conviene no olvidarlo- ni la orquestada \u00abprimavera \u00e1rabe\u00bb; crecieron asimismo la sensibilidad por los derechos fundamentales y el ecologismo, reducida al \u00e1mbito de lo ret\u00f3rico para amplias zonas del Planeta, sobre todo en \u00c1frica, donde las tiran\u00edas permanecen inamovibles, y cuyo suelo y costas se degradan al continuar siendo el basurero del mundo; las nuevas tecnolog\u00edas acercaron pa\u00edses y personas, pero \u2013seg\u00fan demostr\u00f3 la pandemia del coronavirus\u2013 siguen restringidas para un importante sector de ciudadanos, sobre todo el m\u00e1s joven. Se soslayaron preocupaciones tambi\u00e9n b\u00e1sicas: primaron la libre circulaci\u00f3n de bienes mientras reprimen la movilidad de determinadas personas; se pretendi\u00f3 \u00abuniformar\u00bb en \u00abblanco\u00bb a la humanidad entera, obviando su diversidad \u00e9tnica y cultural; demasiadas promesas incumplidas sobre erradicaci\u00f3n de la pobreza, sobre todo en educaci\u00f3n y sanidad, con la consiguiente expansi\u00f3n de la desigualdad entre naciones, sociedades y personas; fomentaron la insolidaridad, derivada en incremento del ideario racista y xen\u00f3fobo, pretexto del resurgir de nacionalismos excluyentes y partidos totalitarios de signos contrapuestos. Advertidas desde el \u2018Tercer Mundo\u2019 e ignoradas, como es habitual, por sesudos analistas eurocentristas, esas fallas desembocan en la actual crisis universal -pol\u00edtica, econ\u00f3mica, de valores- cuyo origen est\u00e1 en la quiebra de confianza entre africanos y europeos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuestionar\u00e1n la tesis los enaltecedores del propio ombligo. No es un reduccionismo simplista: una mera ojeada al acontecer cotidiano en estas \u00faltimas tres d\u00e9cadas, y al escenario geopol\u00edtico global, ayudan a identificar a los beneficiarios -\u00bfo inductores?- del confuso panorama actual: China y Rusia (con sus aliados en cada lugar). Naciones m\u00e1s modestas a principios del milenio, hoy temidas gracias a su alianza econ\u00f3mica, pol\u00edtica y ya militar con importantes productores africanos de materias primas. Tejida con discreta y paciente astucia, las \u00abs\u00f3lidas\u00bb democracias liberales la oteaban desde una desde\u00f1osa condescendencia; Europa -y Estados Unidos por extensi\u00f3n- no supo escuchar las reiteradas exigencias de libertad y prosperidad de sus excolonias, aliados naturales por proximidad geogr\u00e1fica, historia, lengua y cultura, cuyo resultado es la actual zozobra que inquieta de nuevo a todas las sociedades. Pero hechos y datos estaban ah\u00ed, visibles, aunque minimizados, que exhuma ahora con claridad la crisis ucraniana: la preocupante fragilidad europea ante retos imprevistos. Anclada en su autocomplaciente altivez, la UE olvid\u00f3 que sus valores emblem\u00e1ticos, libertad y prosperidad, no son fruto de su solo esfuerzo; otros factores contribuyen a cimentarlos y mantenerlos: su vecindad con \u00c1frica, principal fuente de las materias primas que sustentan en gran medida su bienestar econ\u00f3mico y social desde la Revoluci\u00f3n Industrial. Relaci\u00f3n quebrada por su miope imprecisi\u00f3n, al exigir \u00abbuena gobernanza\u00bb a tiran\u00edas impuestas por un modelo de&nbsp; descolonizaci\u00f3n que prim\u00f3 la estabilidad sobre la libertad, mientras vacila en prescindir de ellas y propiciar sistemas que garanticen desarrollo y dignidad para todos. En consecuencia, los aut\u00f3cratas buscaron y encontraron aliados afines para seguir donde est\u00e1n; y, tras decenios de frustraciones, los pueblos fueron desconfiando cada vez m\u00e1s de las hueras promesas incumplidas.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto de desapego generalizado de Occidente, la guerra de Vlad\u00edmir Putin suscita reacciones encontradas en \u00c1frica: consternaci\u00f3n ante una invasi\u00f3n que evoca el arbitrario reparto colonial decimon\u00f3nico, e indignaci\u00f3n ante el trato discriminatorio si quien huye de los desastres en su pa\u00eds es blanco o negro. Pese al dif\u00edcil dilema de ciertos nacionalistas -\u00bfc\u00f3mo apoyar al agresor que pisotea la soberan\u00eda e integridad de otra naci\u00f3n?-, Rusia y China concitan crecientes simpat\u00edas en ciudadanos y gobernantes, y<em> extienden su influencia pol\u00edtica, <\/em>comercial, militar y cultural. A s\u00f3lo dos semanas de los optimistas enunciados proclamados por los dirigentes euro-africanos en Bruselas,\u00a0 la Asamblea General de Naciones Unidas aprob\u00f3 el 2 de marzo una resoluci\u00f3n sobre la Agresi\u00f3n contra Ucrania por 141 votos positivos, 5 negativos, 38 abstenciones y 12 ausencias. El grupo africano estuvo dividido: 28 pa\u00edses votaron a favor, 17 se abstuvieron y 8 se ausentaron. Solo Eritrea mostr\u00f3 un claro apoyo a Rusia con su voto en contra. Resultado similar arroj\u00f3 la Resoluci\u00f3n sobre Consecuencias Humanitarias, aprobada el 24 de marzo. \u00abEnfoque intermedio\u00bb que, en realidad, supuso un respaldo a Rusia, seg\u00fan el profesor <a href=\"https:\/\/www.researchgate.net\/scientific-contributions\/William-Jethro-Mpofu-2131853453\">William Mpofu<\/a>, investigador del Centro para los Estudios de la Diversidad de la Universidad de Witwatersrand (Johannesburgo), la de mayor rango en \u00c1frica, la misma en que <a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/persona\/nelson-rolihlahla-mandela\">Nelson Mandela<\/a> fuera el \u00fanico estudiante negro cuando inici\u00f3 los estudios de Derecho. Para <a href=\"https:\/\/www.uam.es\/FyL\/Campos-Serrano_Alicia?language=es&amp;pid=1242658433973&amp;title=Campos%20Serrano,%20Alicia\">Alicia Campos Serrano<\/a>, profesora de Antropolog\u00eda Social de la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid e investigadora del Grupo de Estudios Africanos de la UAM, la abstenci\u00f3n o ausencia de casi la mitad de los gobiernos africano se explica por dos motivos fundamentales: \u00abel deseo de no tomar partido en un conflicto que enfrenta a potencias mundiales\u00bb, dada la larga tradici\u00f3n de no alineamiento del Continente, y por la abstenci\u00f3n de China: \u00abNo debe olvidarse que la posici\u00f3n china en la Asamblea General suele ser coincidente con la mayor\u00eda de los africanos, con los que se coordina a trav\u00e9s del Grupo de los 77\u00bb. Sud\u00e1frica, pa\u00eds emblem\u00e1tico por muchas razones, justific\u00f3 su posici\u00f3n aduciendo la pretensi\u00f3n mediadora de su presidente en el conflicto; pero mal puede mediar <a href=\"https:\/\/www.cidob.org\/biografias_lideres_politicos\/africa\/sudafrica\/cyril_ramaphosa\">Cyril Ramaphosa<\/a> cuando parece escorarse hacia uno de los lados, ya que expres\u00f3 \u00abcierta comprensi\u00f3n\u00bb hacia \u00ablos motivos de Putin\u00bb; adem\u00e1s, una \u00abresoluci\u00f3n alternativa\u00bb propuesta por Pretoria a la aprobada por la Asamblea General sobre las consecuencias humanitarias en Ucrania cont\u00f3 con el apoyo expl\u00edcito de Rusia y China. En sus interesantes an\u00e1lisis, se\u00f1ala la profesora Campos Serrano que el tipo de r\u00e9gimen pol\u00edtico, m\u00e1s o menos democr\u00e1tico, no es determinante en la posici\u00f3n de cada pa\u00eds en este conflicto: \u00abGobiernos democr\u00e1ticos como Sud\u00e1frica o Namibia se han abstenido, mientras que gobiernos autoritarios como Chad, Gab\u00f3n o Somalia han votado a favor\u00bb, aunque \u00abentre los que han apoyado la resoluci\u00f3n dominan los reg\u00edmenes \u2018libres\u2019 y \u2018parcialmente libres\u2019 frente a los \u2018no libres\u2019, seg\u00fan la clasificaci\u00f3n de <em>Freedom<\/em> <em>House<\/em>\u00bb. Por su parte -agrega en sus art\u00edculos en <em>The Conversation<\/em> y en <em>El Obrero<\/em>-, entre los abstencionistas o ausentes dominan los \u00faltimos (2 libres, 8 parcialmente libres y 15 no libres). Estos mismos indicadores consideran a Eritrea como uno de los pa\u00edses m\u00e1s opresivos del continente. La posici\u00f3n de quienes en \u00c1frica condenan la invasi\u00f3n de Ucrania fue expuesta por el embajador de Kenia, el discurso m\u00e1s aclamado, viral en las redes sociales, considerado al mismo tiempo \u00abun bofet\u00f3n a Occidente\u00bb y una seria advertencia a Rusia. En su intervenci\u00f3n ante el Consejo de Seguridad, <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Martin_Kimani\">Martin Kimani<\/a> se expres\u00f3 con claridad: \u00abSi (los africanos) hubi\u00e9ramos optado por buscar estados sobre la base de la homogeneidad \u00e9tnica, racial o religiosa, todav\u00eda estar\u00edamos librando guerras sangrientas muchas d\u00e9cadas despu\u00e9s\u00bb; y a\u00f1adi\u00f3: \u00abEl multilateralismo est\u00e1 en su lecho de muerte esta noche. Ha sido atacado hoy como lo han hecho otros Estados poderosos en el pasado reciente\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/casafrica.es\/es\/persona\/donato-ndongo\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>Art\u00edculo redactado por Donato Ndongo<\/em><\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FINALIZA LA FICCI\u00d3N El 17 y 18 de febrero pasado se reunieron en Bruselas los jefes de Estado o de Gobierno de los pa\u00edses miembros de la Uni\u00f3n Africana (UA) y de la Uni\u00f3n Europea (UE) en la sexta Cumbre Euro-africana, \u00abdos uniones con una visi\u00f3n com\u00fan\u00bb seg\u00fan sus copresidentes, el belga Charles Michel, presidente [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":30334,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[24],"tags":[82,599,646,664,737,2581,1021,1552,1730,1880],"class_list":["post-16538","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica-geopolitica","tag-africa","tag-cumbre-africa-union-europea","tag-desarrollo","tag-destacado","tag-ecologia","tag-economia","tag-globalizacion","tag-multiculturalidad","tag-pandemia","tag-recomendamos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16538","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16538"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16538\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30334"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16538"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16538"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16538"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}