{"id":2192,"date":"2012-03-14T13:41:47","date_gmt":"2012-03-14T13:41:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=2192"},"modified":"2025-09-18T10:59:14","modified_gmt":"2025-09-18T09:59:14","slug":"el-culebron-de-lemona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/musica-artes-africa\/el-culebron-de-lemona\/","title":{"rendered":"El culebr\u00f3n de Lemona"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_2196\" aria-describedby=\"caption-attachment-2196\" style=\"width: 224px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/ken2-1-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-2196\" title=\"Saro-Wira fue candidato al premio Nobel de Literatura \" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/ken2-1-240x300.jpg\" alt=\"Saro-Wira fue candidato al premio Nobel de Literatura \" width=\"224\" height=\"281\" srcset=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/ken2-1-240x300.jpg 240w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/ken2-1-768x959.jpg 768w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/ken2-1-600x749.jpg 600w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/ken2-1.jpg 801w\" sizes=\"auto, (max-width: 224px) 100vw, 224px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2196\" class=\"wp-caption-text\">Saro-Wira fue candidato al premio Nobel de Literatura<\/figcaption><\/figure>\n<p>El nigeriano <strong><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ken_Saro-Wiwa\">Ken Saro-Wiwa<\/a><\/strong> escribi\u00f3 la historia de Lemona como inquilino de la c\u00e1rcel de Port Harcourt, precisamente el sitio donde acaba sus d\u00edas su hero\u00edna. En realidad reescrib\u00eda esta novela, cuyo manuscrito hab\u00eda perdido y en cuya nueva redacci\u00f3n emple\u00f3 parte de sus d\u00edas de reclusi\u00f3n antes de que lo ejecutaran en la horca, como a su personaje. Otra similitud: ambos son condenados a muerte por asesinato. En el caso de Lemona, de un matrimonio de jueces del Tribunal Supremo; en el de Saro-Wiwa, de cuatro l\u00edderes ogoni del Delta del N\u00edger. Los \u00faltimos d\u00edas del escritor y de su casi alter ego se mezclan en una prisi\u00f3n que ambos conocen bien y con el pat\u00edbulo como \u00fanica salida.<\/p>\n<p>Lemona es un juguete del destino, como algunos de los grandes personajes de la literatura universal. En varios momentos a lo largo de la novela habla de sentirse el relevo que diferentes personas van tomando y llevando a la carrera hasta la siguiente estaci\u00f3n de su vida, donde pasan su carga a otra persona. &nbsp;Es una mujer bella&nbsp; e inteligente que nace pobre y que nunca siente que pueda tener el control sobre su vida. La belleza es una maldici\u00f3n, como quiz\u00e1s lo fueron tambi\u00e9n el compromiso pol\u00edtico y la descarnada lucidez en el caso de Ken Saro-Wiwa. La hermosura y la independencia les condenaron a la horca. <strong><\/strong><\/p>\n<p>[quote]<strong>Ecologista, intelectual, periodista polifac\u00e9tico, voz cr\u00edtica contra la corrupci\u00f3n y el abuso de poder, es muy probable que Saro-Wiwa tambi\u00e9n se sintiera juguete del destino en los d\u00edas de Sani Abacha y el reinado brutal de las petroleras extranjeras en tierra nigeriana.<\/strong> [\/quote]<\/p>\n<p>Su compromiso era tal que sorprende que una de sus \u00faltimas obras, ya encarcelado y condenado a la pena de muerte, no tenga un trasfondo pol\u00edtico m\u00e1s evidente.<\/p>\n<p><strong><em>Historia de Lemona<\/em><\/strong> se asemeja al gui\u00f3n de una pel\u00edcula de Nollywood y no hay casi referencias a la pol\u00edtica o la ecolog\u00eda. Como queriendo encontrar excusa ante este olvido, Saro-Wiwa mete a Lemona en la c\u00e1rcel dos a\u00f1os antes de la independencia nigeriana y la saca veinte a\u00f1os despu\u00e9s, apenas durante un par de semanas y sin que pueda comprender mucho de lo que evolucion\u00f3 su pa\u00eds en dos d\u00e9cadas. Apocada, hura\u00f1a y recelosa por los golpes de la vida y la prisi\u00f3n, Lemona no quiere saber mucho de la Nigeria que dej\u00f3 entregada a las gramolas y en la que aterriza frente a una televisi\u00f3n. Y antes de que llegue a hacerse una idea del mundo moderno, otro asesinato la catapulta a la prisi\u00f3n de Port Hartcourt y a la horca.<\/p>\n<p>En las primeras cincuenta p\u00e1ginas ya tenemos todos los elementos para figurarnos qu\u00e9 va a ser de ella. Nace en un pueblo abandonado de la mano de Dios y de las autoridades, de madre soltera y pobre. No puede completar sus estudios y, sin formaci\u00f3n y sin expectativas, es entregada por su madre a una familia de la ciudad para que trabaje para ellos. La explotan y el padre de familia la viola y abusa sistem\u00e1ticamente de ella, hasta que la madre se entera y la expulsa de vuelta al pueblo, donde encuentra a su madre moribunda. Sin nada ni nadie en el mundo y poseedora de una singular belleza, Lemona est\u00e1 expuesta a la prostituci\u00f3n, la envidia y&nbsp; los abusos.<\/p>\n<p>Ken Saro-Wiwa lo cuenta todo con un lenguaje casi notarial, con desapego, como si esa Lemona que habla en primera persona no sufriera ni padeciera. El amor y la compasi\u00f3n logran emocionarla, pero ni el dolor ni los malos tratos parecen envilecerla. Llegar\u00e1n la felicidad y el amor para ella, pero tambi\u00e9n pasar\u00e1n casi en un suspiro. Ocultar\u00e1 un secreto que s\u00f3lo contar\u00e1 a la hija de la pareja a la que acusan de haber matado. Morir\u00e1 sin nadie que la llore. Y lo har\u00e1 igual de hermosa a pesar de los a\u00f1os e igual de \u00edntegra y l\u00facida, sin que podamos advertir amargura en sus palabras ni su dedo acusador nos se\u00f1ale.<\/p>\n<p><em>\u00c1ngeles Jurado es periodista y forma parte del equipo de Medios de Comunicaci\u00f3n de Casa \u00c1frica.<\/em><\/p>\n<p><strong><em><\/em><\/strong>[box type=&#8221;info&#8221;]<strong><em>Historia de Lemona<\/em> est\u00e1 publicado en espa\u00f1ol por la editorial Zanz\u00edbar y est\u00e1 integrado en el fondo documental de la <a href=\"http:\/\/www.casafrica.es\/catalogo_on_line.jsp\">Mediateca Casa \u00c1frica<\/a>. Nos lo puedes solicitar en pr\u00e9stamo si est\u00e1s en Las Palmas de Gran Canaria o a trav\u00e9s del servicio de pr\u00e9stamo interbibliotecario si est\u00e1s en cualquier otra ciudad espa\u00f1ola.<\/strong>[\/box]<\/p>\n<p>[google_plusone href=&#8221;https:\/\/www.esafrica.es&#8221; size=&#8221;tall&#8221; float=&#8221;left&#8221;] [twitter style=&#8221;vertical&#8221; related=&#8221;CasaAfrica&#8221; float=&#8221;left&#8221; lang=&#8221;es&#8221;]&nbsp;&nbsp; [fblike style=&#8221;box_count&#8221; showfaces=&#8221;false&#8221; width=&#8221;300&#8243; verb=&#8221;like&#8221; font=&#8221;arial&#8221; float=&#8221;left&#8221;]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El nigeriano Ken Saro-Wiwa escribi\u00f3 la historia de Lemona como inquilino de la c\u00e1rcel de Port Harcourt, precisamente el sitio donde acaba sus d\u00edas su hero\u00edna. En realidad reescrib\u00eda esta novela, cuyo manuscrito hab\u00eda perdido y en cuya nueva redacci\u00f3n emple\u00f3 parte de sus d\u00edas de reclusi\u00f3n antes de que lo ejecutaran en la horca, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":33117,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[664,1077,1258,1339,1352,1469,1626,1880],"class_list":["post-2192","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-musica-artes-africa","tag-destacado","tag-historia-de-lemona","tag-ken-saro-wiwa","tag-letras-africanas","tag-literatura","tag-mediateca","tag-nigeria","tag-recomendamos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2192","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2192"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2192\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33117"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2192"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2192"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2192"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}