{"id":35894,"date":"2026-10-19T10:00:00","date_gmt":"2026-10-19T09:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=35894"},"modified":"2026-10-19T17:14:25","modified_gmt":"2026-10-19T16:14:25","slug":"africa-solo-recibe-el-23-de-la-financiacion-climatica-que-necesita-y-paga-demasiado-por-ella","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/sostenibilidad-energia-africa\/africa-solo-recibe-el-23-de-la-financiacion-climatica-que-necesita-y-paga-demasiado-por-ella\/","title":{"rendered":"\u00c1frica solo recibe el 23 % de la financiaci\u00f3n clim\u00e1tica que necesita y paga demasiado por ella"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los pa\u00edses africanos se han comprometido a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y a proteger a su poblaci\u00f3n frente a los efectos cada vez m\u00e1s graves del cambio clim\u00e1tico. Estos compromisos se enmarcan en el <a href=\"https:\/\/unfccc.int\/process-and-meetings\/the-paris-agreement\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Acuerdo de Par\u00eds<\/a>, el tratado internacional sobre el clima adoptado en 2015, por el que los pa\u00edses acordaron tomar medidas para limitar el calentamiento global.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cumplir estos objetivos exige miles de millones de d\u00f3lares en <a href=\"https:\/\/unfccc.int\/topics\/introduction-to-climate-finance\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">financiaci\u00f3n clim\u00e1tica<\/a> para impulsar las energ\u00edas limpias y adaptar la agricultura, los sistemas de abastecimiento de agua y las infraestructuras a los efectos del cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, los fondos que llegan a \u00c1frica est\u00e1n muy lejos de cubrir sus necesidades. En 2021 y 2022, <a href=\"https:\/\/www.climatepolicyinitiative.org\/publication\/landscape-of-climate-finance-in-africa-2024\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">el continente recibi\u00f3<\/a> una media anual de 43 700 millones de d\u00f3lares, apenas un 23 % de lo necesario. Dicho de otro modo, \u00c1frica necesita aproximadamente cuatro d\u00f3lares por cada d\u00f3lar que recibe en la actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, los fondos se reparten de manera muy desigual. Los diez pa\u00edses africanos m\u00e1s vulnerables al cambio clim\u00e1tico <a href=\"https:\/\/www.climatepolicyinitiative.org\/publication\/landscape-of-climate-finance-in-africa-2024\/#:%7E:text=of%20climate%20change-,receive%20only%2011%25,-of%20the%20finance\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">reciben \u00fanicamente el 11 %<\/a> de la financiaci\u00f3n clim\u00e1tica que llega al continente, mientras que <a href=\"https:\/\/www.climatepolicyinitiative.org\/publication\/landscape-of-climate-finance-in-africa-2024\/#:%7E:text=ten%20countries%20received%2076%25\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">otros diez concentran el 76 %<\/a> de la inversi\u00f3n privada destinada a este \u00e1mbito. Los pa\u00edses africanos necesitan recursos tanto para la mitigaci\u00f3n \u2014reducir las emisiones responsables del cambio clim\u00e1tico\u2014 como para la adaptaci\u00f3n \u2014preparar a la poblaci\u00f3n, las econom\u00edas y las infraestructuras para afrontar sequ\u00edas, inundaciones y olas de calor extremas que ya son inevitables\u2014. La financiaci\u00f3n disponible actualmente solo cubre el 18 % de los proyectos de mitigaci\u00f3n previstos y el 20 % de las necesidades de adaptaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Soy economista especializado en <a href=\"https:\/\/soas-repository.worktribe.com\/output\/380008\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">cambio clim\u00e1tico<\/a> y <a href=\"https:\/\/link.springer.com\/book\/10.1007\/978-3-030-01291-5\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">gobernanza<\/a> y cuento con una larga trayectoria profesional en las <a href=\"https:\/\/www.un.org\/es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Naciones Unidas<\/a> y la <a href=\"https:\/\/au.int\/en\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Uni\u00f3n Africana<\/a>. Mi argumento es que, aunque \u00c1frica mantiene su compromiso con el Acuerdo de Par\u00eds, las condiciones que impone el sistema financiero internacional hacen que buena parte del continente no pueda afrontar el coste de llevarlo a la pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La financiaci\u00f3n clim\u00e1tica tiende a dirigirse hacia los pa\u00edses en los que los inversores consideran que su dinero corre menos riesgos y ofrece mayores posibilidades de obtener beneficios. En cambio, los pa\u00edses que m\u00e1s apoyo necesitan suelen ser los que menos reciben, porque los inversores perciben un mayor riesgo de que no puedan devolver los pr\u00e9stamos o generar una rentabilidad suficiente. El resultado es un sistema en el que la financiaci\u00f3n resulta m\u00e1s cara y dif\u00edcil de conseguir precisamente para los pa\u00edses que m\u00e1s la necesitan debido a su vulnerabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c1frica debe negociar el acceso a una financiaci\u00f3n asequible que le permita desarrollar su industria, sus sistemas energ\u00e9ticos, sus redes de transporte, sus ciudades y las capacidades de su poblaci\u00f3n, en lugar de limitarse a reclamar m\u00e1s fondos bajo la etiqueta de \u00abfinanciaci\u00f3n clim\u00e1tica\u00bb. La financiaci\u00f3n destinada a combatir el cambio clim\u00e1tico no deber\u00eda concebirse al margen de la financiaci\u00f3n para el desarrollo. Las inversiones en electricidad, transporte, ciudades, regad\u00edo, tecnolog\u00eda, industria y educaci\u00f3n son necesarias tanto para impulsar el crecimiento econ\u00f3mico como para proteger a la poblaci\u00f3n frente a los efectos del cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La transici\u00f3n solo ser\u00e1 justa si los pa\u00edses africanos son capaces de transformar sus minerales y sus recursos renovables en empleo local, productos de mayor valor a\u00f1adido y econom\u00edas m\u00e1s s\u00f3lidas. De lo contrario, corren el riesgo de limitarse a exportar los minerales cr\u00edticos que hacen posible la transici\u00f3n energ\u00e9tica mundial mientras se ven obligados a endeudarse en condiciones m\u00e1s costosas para hacer frente a unos da\u00f1os clim\u00e1ticos provocados en gran medida por los pa\u00edses desarrollados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Prometer dinero no es lo mismo que desembolsarlo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los \u00faltimos a\u00f1os se han sucedido los anuncios, las iniciativas, las coaliciones, las hojas de ruta, los planes de reforma y los objetivos relacionados con la financiaci\u00f3n clim\u00e1tica. Pero una cosa es prometer fondos y otra muy distinta hacerlos llegar a quienes los necesitan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 2009, los pa\u00edses desarrollados <a href=\"https:\/\/unfccc.int\/resource\/docs\/2009\/cop15\/eng\/11a01.pdf#page=7\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">se comprometieron<\/a> a proporcionar 100&nbsp;000&nbsp;millones de d\u00f3lares anuales en financiaci\u00f3n clim\u00e1tica a los pa\u00edses en desarrollo. Estaba previsto que esa cantidad estuviera disponible cada a\u00f1o a partir de 2020. Sin embargo, seg\u00fan los <a href=\"https:\/\/www.oecd.org\/en\/publications\/climate-finance-provided-and-mobilised-by-developed-countries-in-2013-2022_19150727-en.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">c\u00e1lculos<\/a> de la <a href=\"https:\/\/www.oecd.org\/es\/about.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3micos<\/a>, no fue hasta 2022 cuando la financiaci\u00f3n clim\u00e1tica destinada a los pa\u00edses en desarrollo super\u00f3 por primera vez los 100 000 millones de d\u00f3lares. Es decir, el objetivo se alcanz\u00f3 con dos a\u00f1os de retraso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De esta experiencia puede extraerse una conclusi\u00f3n importante. La comunidad internacional celebr\u00f3 finalmente la consecuci\u00f3n de un objetivo que se hab\u00eda negociado trece a\u00f1os antes y cuyo plazo de cumplimiento hab\u00eda vencido dos a\u00f1os atr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, conviene recordar que <a href=\"https:\/\/www.oecd.org\/en\/topics\/sub-issues\/climate-finance-and-the-usd-100-billion-goal.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">el objetivo de los 100 000 millones de d\u00f3lares<\/a> nunca se calcul\u00f3 a partir de las necesidades reales de los pa\u00edses en desarrollo para hacer frente al cambio clim\u00e1tico. La cifra fue el resultado de una negociaci\u00f3n pol\u00edtica entre gobiernos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El siguiente gran compromiso en materia de financiaci\u00f3n clim\u00e1tica lleg\u00f3 durante las <a href=\"https:\/\/unfccc.int\/cop29\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">negociaciones en materia clim\u00e1tica de la COP29<\/a>, celebrada en Bak\u00fa (Azerbaiy\u00e1n). Los Gobiernos acordaron movilizar al menos 300&nbsp;000&nbsp;millones de d\u00f3lares anuales para los pa\u00edses en desarrollo de aqu\u00ed a 2035. Tambi\u00e9n establecieron un objetivo mucho m\u00e1s ambicioso: elevar hasta <a href=\"https:\/\/careclimatechange.org\/climate-finance-shadow-report-2025-oxfam-care-cjc\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">1,3 billones de d\u00f3lares anuales<\/a> la financiaci\u00f3n clim\u00e1tica procedente de todas las fuentes para ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero conviene fijarse en c\u00f3mo est\u00e1 planteado este compromiso:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>el objetivo acordado es de 300 000 millones de d\u00f3lares anuales;<\/li>\n\n\n\n<li>el plazo para alcanzarlo se extiende hasta 2035;<\/li>\n\n\n\n<li>los fondos pueden proceder de una \u00abamplia variedad de fuentes\u00bb;<\/li>\n\n\n\n<li>y el objetivo mucho mayor, de 1,3 billones de d\u00f3lares, depende de aportaciones procedentes de todo tipo de actores, incluidos Gobiernos, inversores privados, instituciones financieras internacionales y fuentes alternativas de financiaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuanto mayor es la cifra anunciada, menos claro resulta qui\u00e9n tiene la responsabilidad de aportar realmente esos fondos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, anunciar financiaci\u00f3n clim\u00e1tica no equivale a disponer de dinero que los pa\u00edses puedan gastar. Una <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/trumps-threat-on-climate-change-pledges-will-hit-africa-hard-70488\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">promesa<\/a> es solo eso: una promesa. Un compromiso formal supone que los fondos se han asignado, pero \u00fanicamente el desembolso significa que el dinero se ha pagado efectivamente. Un pr\u00e9stamo no equivale a una subvenci\u00f3n, la financiaci\u00f3n privada no es p\u00fablica y un bill\u00f3n de d\u00f3lares anunciado no aparece por arte de magia en los presupuestos de los pa\u00edses africanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un buen ejemplo es la <a href=\"https:\/\/www.bridgetown-initiative.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Iniciativa de Bridgetown<\/a> de 2022, que contribuy\u00f3 a que los bancos multilaterales de desarrollo generaran alrededor de 400&nbsp;000&nbsp;millones de d\u00f3lares adicionales de capacidad de pr\u00e9stamo para un periodo de diez a\u00f1os. Sin embargo, esos recursos deben repartirse entre numerosos pa\u00edses y no est\u00e1n destinados exclusivamente a \u00c1frica. Los Gobiernos y las instituciones financieras se han vuelto muy h\u00e1biles a la hora de dise\u00f1ar mecanismos con los que movilizar billones de d\u00f3lares. Conseguir que esos billones se materialicen sigue siendo mucho m\u00e1s dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El precio del dinero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cantidad de financiaci\u00f3n clim\u00e1tica disponible no es el \u00fanico problema. Tambi\u00e9n importa cu\u00e1nto cuesta acceder a ella. Financiar grandes proyectos de energ\u00eda e\u00f3lica y solar en \u00c1frica cuesta, como m\u00ednimo, <a href=\"https:\/\/www.iea.org\/reports\/financing-clean-energy-in-africa\/executive-summary\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">entre dos y tres veces<\/a> m\u00e1s que en las econom\u00edas avanzadas y en China. La raz\u00f3n es que tanto los costes de financiaci\u00f3n como la rentabilidad exigida por los inversores son m\u00e1s elevados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los proyectos de energ\u00edas renovables requieren una elevada inversi\u00f3n inicial, de modo que una financiaci\u00f3n cara acaba traduci\u00e9ndose en una electricidad m\u00e1s costosa. Reducir en <a href=\"https:\/\/www.iea.org\/reports\/financing-clean-energy-in-africa\/executive-summary\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">un solo punto porcentual<\/a> el coste medio de financiaci\u00f3n permitir\u00eda rebajar al menos un 8 % el coste de generaci\u00f3n de la energ\u00eda e\u00f3lica y solar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, las negociaciones clim\u00e1ticas deben abordar tambi\u00e9n cuestiones como los tipos de inter\u00e9s, las garant\u00edas, el riesgo cambiario y las primas adicionales que exigen los prestamistas cuando consideran que invertir en un pa\u00eds entra\u00f1a un mayor riesgo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c1frica alberga aproximadamente el 20 % de la poblaci\u00f3n mundial, pero <a href=\"https:\/\/www.energytransitionafrica.com\/insights\/article\/africa-energy-investment-gap-iea-world-energy-investment-2026\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">recibe menos<\/a> del 3 % de la inversi\u00f3n energ\u00e9tica global. El problema no es la falta de recursos solares que aprovechar, sino la falta de capital a un coste asequible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, los pa\u00edses m\u00e1s expuestos a los desastres clim\u00e1ticos suelen ser considerados tambi\u00e9n m\u00e1s arriesgados por los prestamistas <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/ooec\/article\/doi\/10.1093\/ooec\/odaf003\/8236479\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">y, por tanto, tienen que pagar m\u00e1s<\/a> para financiarse. Esto limita su capacidad para invertir lo suficiente en infraestructuras capaces de resistir los efectos del cambio clim\u00e1tico. Y cuando se produce un desastre, esos mismos pa\u00edses pueden encontrarse de nuevo con unos costes de financiaci\u00f3n m\u00e1s elevados precisamente cuando necesitan endeudarse para reparar los da\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00c1frica debe desarrollar su propia industria verde<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La diplomacia clim\u00e1tica se ha vuelto m\u00e1s compleja porque las pol\u00edticas contra el cambio clim\u00e1tico est\u00e1n cada vez m\u00e1s ligadas a la competencia industrial y geopol\u00edtica. Los pa\u00edses ricos <a href=\"https:\/\/www.congress.gov\/bill\/117th-congress\/house-bill\/5376\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">subvencionan<\/a> sus propias industrias de bater\u00edas, veh\u00edculos el\u00e9ctricos, hidr\u00f3geno y energ\u00edas renovables. A los pa\u00edses africanos, en cambio, se les pide que atraigan inversi\u00f3n privada si quieren desarrollar esas mismas industrias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c1frica <a href=\"https:\/\/www.uneca.org\/stories\/africa%E2%80%99s-critical-mineral-resources%2C-a-boon-for-intra-african-trade-and-regional-integration#:%7E:text=approximately%2030%25%20of%20the%20world%E2%80%99s%20mineral%20reserves%2C%20including%20cobalt%2C%20lithium%2C%20and%20nickel%2C%20which%20are%20considered%20essential%20for%20the%20green%20transition\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">posee alrededor del 30 %<\/a> de las reservas mundiales de minerales cr\u00edticos, entre ellas el 19 % de los minerales necesarios para fabricar veh\u00edculos el\u00e9ctricos. Por tanto, el continente ya desempe\u00f1a un papel en la transici\u00f3n hacia una econom\u00eda m\u00e1s verde. La cuesti\u00f3n es qu\u00e9 lugar ocupar\u00e1 dentro de la cadena de valor: si se limitar\u00e1 a exportar materias primas como el litio y el cobalto o si tambi\u00e9n fabricar\u00e1 bater\u00edas y otros productos vinculados a las tecnolog\u00edas verdes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si \u00c1frica aporta los minerales mientras la fabricaci\u00f3n, la tecnolog\u00eda y los empleos de mayor productividad se concentran en otras regiones, la transici\u00f3n verde reproducir\u00e1 antiguas desigualdades econ\u00f3micas. Por eso, la posici\u00f3n africana en las negociaciones clim\u00e1ticas no deber\u00eda centrarse \u00fanicamente en conseguir financiaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n en desarrollar la industria, las capacidades y el peso econ\u00f3mico del continente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Lo que tiene que ocurrir ahora<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No estoy convencido de que la \u00abfinanciaci\u00f3n clim\u00e1tica\u00bb sea el concepto m\u00e1s adecuado en torno al cual articular las necesidades de \u00c1frica. Esta expresi\u00f3n separa artificialmente elementos que, en realidad, forman parte de un mismo reto de desarrollo. \u00c1frica necesita sistemas energ\u00e9ticos, redes el\u00e9ctricas, transporte, ciudades resilientes, regad\u00edos, infraestructuras digitales, capacidad industrial y capital humano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En conjunto, estas inversiones determinar\u00e1n el desarrollo, la resiliencia, la productividad, la industrializaci\u00f3n y las emisiones futuras del continente. Clasificar unas como inversiones \u00abclim\u00e1ticas\u00bb y otras como inversiones \u00abpara el desarrollo\u00bb puede resultar \u00fatil para las instituciones financieras internacionales. Sin embargo, tiene mucho menos sentido cuando se contempla el problema desde la perspectiva de la transformaci\u00f3n estructural de las econom\u00edas africanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c1frica solo recibe el 23 % de la financiaci\u00f3n clim\u00e1tica que necesita y atrae menos del 3 % de la inversi\u00f3n energ\u00e9tica mundial, pese a concentrar aproximadamente una quinta parte de la poblaci\u00f3n del planeta. Estas cifras apuntan a un problema mucho m\u00e1s profundo que una mera falta de financiaci\u00f3n clim\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En lugar de preguntarnos una y otra vez qu\u00e9 debe hacer \u00c1frica para resultar m\u00e1s atractiva al capital internacional, deber\u00edamos preguntarnos por qu\u00e9 financiarse resulta m\u00e1s caro precisamente all\u00ed donde mayores son las necesidades de desarrollo y de adaptaci\u00f3n al cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La justicia clim\u00e1tica no deber\u00eda medirse por la cantidad de dinero que recibe la etiqueta de \u00abfinanciaci\u00f3n clim\u00e1tica\u00bb, sino por si esos recursos llegan en condiciones asequibles y permiten a \u00c1frica desarrollar su industria, ampliar su comercio y construir una econom\u00eda productiva propia. De lo contrario, la llamada transici\u00f3n justa corre el riesgo de reproducir la antigua divisi\u00f3n internacional del trabajo, esta vez al servicio de la transici\u00f3n hacia las energ\u00edas renovables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, la diplomacia clim\u00e1tica africana deber\u00eda aprovechar la transici\u00f3n mundial para transformar las condiciones en las que el continente se financia, produce, comercia y desarrolla su econom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Art\u00edculo redactado por <a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/persona\/carlos-lopes\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/persona\/carlos-lopes\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Carlos Lopes<\/a> y publicado originalmente en <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/africa-gets-only-23-of-the-climate-finance-it-needs-and-pays-too-much-for-it-291103\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/theconversation.com\/africa-gets-only-23-of-the-climate-finance-it-needs-and-pays-too-much-for-it-291103\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">ingl\u00e9s<\/a> en <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/es\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/theconversation.com\/es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The Conversation<\/a>. Traducci\u00f3n de Rams\u00e9s Cabrera<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/counter.theconversation.com\/content\/291103\/count.gif?distributor=republish-lightbox-advanced\" width=\"1\" height=\"1\" style=\"border: none !important\" referrerpolicy=\"no-referrer-when-downgrade\"><\/iframe>\n\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los pa\u00edses africanos se han comprometido a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y a proteger a su poblaci\u00f3n frente a los efectos cada vez m\u00e1s graves del cambio clim\u00e1tico. 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