{"id":8413,"date":"2019-03-14T10:17:13","date_gmt":"2019-03-14T10:17:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=8413"},"modified":"2025-09-18T11:06:18","modified_gmt":"2025-09-18T10:06:18","slug":"el-metoo-no-ha-triunfado-en-africa-pero-las-mujeres-han-impulsado-sus-propias-campanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/comunicacion-digital-y-redes\/el-metoo-no-ha-triunfado-en-africa-pero-las-mujeres-han-impulsado-sus-propias-campanas\/","title":{"rendered":"El #MeToo no ha triunfado en \u00c1frica, pero las mujeres han impulsado sus propias campa\u00f1as"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_8415\" aria-describedby=\"caption-attachment-8415\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/924.12.12-1-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-8415\" title=\"Mujeres como motor de desarrollo en \u00c1frica\" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/924.12.12-1-300x201.jpg\" alt=\"Mujeres como motor de desarrollo en \u00c1frica\" width=\"300\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/924.12.12-1-300x201.jpg 300w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/924.12.12-1-1024x687.jpg 1024w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/924.12.12-1-768x515.jpg 768w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/924.12.12-1-1536x1030.jpg 1536w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/924.12.12-1-2048x1374.jpg 2048w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/924.12.12-1-600x403.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-8415\" class=\"wp-caption-text\">Mujeres como motor de desarrollo en \u00c1frica<\/figcaption><\/figure>\n<p>Ha pasado casi un a\u00f1o y medio desde que Alyssa Milano pidi\u00f3 a las mujeres que escribiesen \u00abMe too\u00bb (\u00abYo tambi\u00e9n\u00bb, en ingl\u00e9s) en sus redes sociales. Fue entonces cuando <a href=\"https:\/\/www.nbcnews.com\/news\/us-news\/year-ago-alyssa-milano-started-conversation-about-metoo-these-women-n920246\">naci\u00f3 el movimiento #MeToo<\/a>. A partir de ese momento, millones de mujeres han expresado a trav\u00e9s de las redes sociales que tambi\u00e9n han sido v\u00edctimas de acoso o de agresi\u00f3n sexual. El impulso de este movimiento ha sido la capacidad de ense\u00f1ar al mundo lo extendido que est\u00e1 el acoso sexual. Y los culpables han sufrido las consecuencias. Por ejemplo, productores y actores de la industria del cine como Harvey Weinstein, Kevin Spacey o Bill Cosby han perdido sus puestos de trabajo.<\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfse puede decir que \u00c1frica forma parte de este movimiento internacional contra la violencia sexual? Tras un an\u00e1lisis del activismo transnacional en \u00c1frica, Titilope Adayi ha concluido que la magnitud del #MeToo a nivel global ha girado en torno a la implicaci\u00f3n de determinados pa\u00edses como Estados Unidos, Reino Unido, Francia, India y China. En la red <a href=\"https:\/\/africasacountry.com\/2018\/07\/metoo-africa-and-the-politics-of-transnational-activism\">no se mencionan ni \u00c1frica ni Oriente Medio<\/a>. Y es que la visibilidad de #MeToo hace que se pasen por alto las campa\u00f1as m\u00e1s impactantes contra la violencia sexual que se han puesto en marcha en el continente africano, ya que la mayor\u00eda tienen lugar fuera de las redes.<\/p>\n<p>En realidad, el movimiento MeToo lo <a href=\"https:\/\/www.thecut.com\/2018\/10\/tarana-burke-me-too-founder-movement-has-lost-its-way.html\">inici\u00f3<\/a> Tarana Burke, afroamericana, en 2006, once a\u00f1os antes de que llegara la etiqueta #MeToo. La idea era ayudar a mujeres j\u00f3venes que hab\u00edan sufrido acoso sexual. Su campa\u00f1a no estuvo presente en las redes sociales ni se volvi\u00f3 viral en todo el mundo, pero ahora se ha sumado al movimiento digital.<\/p>\n<p>Antes del #MeToo existi\u00f3 el <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/how-south-africas-young-women-activists-are-rewriting-the-script-60980\">#EndRapeCulture<\/a> (\u00abAcabemos con la cultura de la violaci\u00f3n\u00bb, en ingl\u00e9s), promovido por mujeres estudiantes en Sud\u00e1frica en 2016. Esta iniciativa caus\u00f3 el impacto suficiente como para que las universidades sudafricanas se vieran forzadas a <a href=\"https:\/\/www.sun.ac.za\/english\/Documents\/Stellenbosch%20University%20EndRapeCulture%20Report%202017.pdf\">designar grupos de trabajo<\/a> para lidiar con la presente estandarizaci\u00f3n de la violencia sexual en los campus. No obstante, no se convirti\u00f3 en un movimiento internacional, a pesar de que se llevasen a cabo tanto acciones directas (protestas en topless, por ejemplo) como una campa\u00f1a en la red.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 el #MeToo no se ha consolidado tanto en \u00c1frica?<\/p>\n<p><strong>La respuesta de las mujeres africanas <\/strong><strong><\/strong><\/p>\n<p>La falta de implicaci\u00f3n tiene que ver, por una parte, con la naturaleza racial de este movimiento, pues lo iniciaron mujeres blancas y pudientes de la industria del cine en Estados Unidos que ten\u00edan acceso a las plataformas digitales. Otra de las razones ha sido la s\u00f3lida <a href=\"https:\/\/newafricanmagazine.com\/news-analysis\/development\/metoo-in-africa\/\">cultura patriarcal<\/a> que hace que las mujeres que se manifiestan acerca del acoso o de la agresi\u00f3n sexual sean estigmatizadas. La gran visibilidad de este tipo de acci\u00f3n las hace m\u00e1s vulnerables todav\u00eda. Adem\u00e1s, las mujeres tienen miedo de que sus familias <a href=\"https:\/\/newafricanmagazine.com\/news-analysis\/development\/metoo-in-africa\/\">averig\u00fcen que han sufrido abusos<\/a> y son silenciadas a causa de la \u201ccultura del honor\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_8416\" aria-describedby=\"caption-attachment-8416\" style=\"width: 234px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/830.12.12-segundo-1-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-8416\" title=\"'Si las mujeres bajaran los brazos, el cielo se caer\u00eda', proverbio africano\" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/830.12.12-segundo-1-234x300.jpg\" alt=\"'Si las mujeres bajaran los brazos, el cielo se caer\u00eda', proverbio africano\" width=\"234\" height=\"300\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-8416\" class=\"wp-caption-text\">&#39;Si las mujeres bajaran los brazos, el cielo se caer\u00eda&#39;, proverbio africano<\/figcaption><\/figure>\n<p>Del mismo modo, en muchos lugares las mujeres saben que la ley no las protege. En varios pa\u00edses, como Sud\u00e1frica o Zimbabue, las tasas de victimizaci\u00f3n secundaria son muy altas en aquellos tribunales con mayor presencia masculina y donde el \u00edndice de condenas por violaci\u00f3n se sit\u00faa en una media <a href=\"https:\/\/www.dailymaverick.co.za\/opinionista\/2018-09-07-the-cost-of-rape-seeking-justice-in-south-africa\/\">inferior al 10%<\/a>. A pesar de ello, mujeres de muchos pa\u00edses africanos han llevado a cabo protestas en las calles, lo cual ha permitido que su atenci\u00f3n no sea individualizada. No obstante, sus causas no se han vuelto visibles.<\/p>\n<p>En Kenia, las mujeres iniciaron una serie de protestas en las calles de Nairobi bajo la etiqueta <a href=\"https:\/\/www.dw.com\/en\/mydressmychoice-kenyans-hold-rally-to-support-woman-beaten-for-wearing-miniskirt\/a-18069645\">#MyDressismyChoice<\/a> (\u00abMi vestido, mi elecci\u00f3n\u00bb, en ingl\u00e9s) despu\u00e9s de que una mujer fuese agredida en una parada de autob\u00fas por llevar una minifalda. Del mismo modo, dos chicas <a href=\"https:\/\/qz.com\/africa\/1501088\/the-metoo-movement-should-listen-to-the-silence-of-african-women\/\">pusieron en marcha la etiqueta #Nopiwouma<\/a> (\u00abNo me callar\u00e9\u00bb, en wolof) para impugnar el silencio en Senegal con respecto a la violencia de g\u00e9nero. Tambi\u00e9n en Senegal tuvo lugar la campa\u00f1a #Doyna (\u00abYa basta\u00bb, en wolof).<\/p>\n<p>Entre las consecuencias de no querer protestar contra el acoso sexual est\u00e1 que los hombres que gozan de posiciones destacadas eluden sus responsabilidades. <a href=\"https:\/\/mg.co.za\/article\/2017-12-05-00-south-africas-metoo-gap-no-accountability-for-high-profile-men\">Algo que tambi\u00e9n sucede<\/a> incluso aunque las mujeres hablen. En Sud\u00e1frica <a href=\"https:\/\/www.sahrc.org.za\/index.php\/sahrc-media\/news\/item\/1466-gender-based-violence\">la prevalencia de la violencia de g\u00e9nero<\/a> es alta. Existe el caso reciente de Mduduzi Manana, ex viceministro de Educaci\u00f3n, que <a href=\"https:\/\/www.timeslive.co.za\/politics\/2017-08-07-mduduzi-manana-threw-me-on-a-car-bonnet-and-hit-me-in-the-face-says-ermelo-woman\/\">golpe\u00f3 a dos mujeres en un club nocturno<\/a>. Tuvo que presentar su dimisi\u00f3n y, a la larga, <a href=\"https:\/\/www.news24.com\/SouthAfrica\/News\/breaking-mduduzi-manana-resigns-as-mp-20180724\">fue forzado<\/a> a renunciar a su esca\u00f1o en el parlamento, pero tard\u00f3 en hacerlo. Asimismo, en Uganda, la diputada Sylvia Rwabwogo present\u00f3 una denuncia contra un hombre que la hab\u00eda estado acosando durante ocho meses. Al final fue condenado a dos a\u00f1os de prisi\u00f3n, pero ella recibi\u00f3 muchas cr\u00edticas por parte de la ciudadan\u00eda, que expresaba su empat\u00eda <a href=\"http:\/\/www.africanews.com\/2018\/10\/06\/african-women-reluctant-to-embrace-metoo\/\">hacia el joven \u201cenamorado\u201d<\/a>.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, instituciones como la Uni\u00f3n Africana (UA) tambi\u00e9n han fallado a las mujeres en lo que respecta al acoso sexual. En enero de 2018 las trabajadoras apelaron a los altos cargos para que acabasen con el acoso sexual que estaba teniendo lugar dentro de la organizaci\u00f3n. Solamente se trat\u00f3 el asunto despu\u00e9s de que llegara a los medios. La <a href=\"https:\/\/qz.com\/africa\/1501088\/the-metoo-movement-should-listen-to-the-silence-of-african-women\/\">coja respuesta<\/a> de la UA fue confirmar que j\u00f3venes internas y voluntarias que buscaban un puesto fijo hab\u00edan sido intimidadas, pero que se pod\u00eda hacer poco para protegerlas.<\/p>\n<p>Por su parte, Tsitsi Dangarembga, novelista y cineasta zimbabuense, se lamenta de que el #MeToo no haya llegado a Zimbabue, donde el acoso sexual est\u00e1 tambi\u00e9n muy presente. Ella misma estuvo en una relaci\u00f3n en la que sufri\u00f3 abusos <a href=\"https:\/\/thisisafrica.me\/tsitsi-dangarembgas-local-metoo-movement\/\">durante casi ocho a\u00f1os<\/a>. En Sud\u00e1frica, en cambio, las mujeres han comenzado la campa\u00f1a <a href=\"https:\/\/www.okayafrica.com\/real-story-behind-menaretrash-south-africas-viral-hashtag\/\">#MenareTrash<\/a> (\u00abLos hombres son basura\u00bb, en ingl\u00e9s) para retar a los hombres a que se manifiesten acerca de la epid\u00e9mica violencia contra las mujeres, sobre todo con respecto a los femicidios en la pareja. No obstante, hubo un <a href=\"https:\/\/www.dailymaverick.co.za\/opinionista\/2017-06-01-if-men-dont-like-hearing-menaretrash-change-south-africa-not-the-hashtag\/\">gran rechazo<\/a> hacia esta iniciativa por parte de los hombres, ya que algunos sintieron que estaban siendo estigmatizados. Sin embargo, esto no parece ser un problema exclusivo en Sud\u00e1frica. Hombres en todo el mundo tienen problemas a la hora de mostrar solidaridad con las mujeres que protestan en contra del acoso, la agresi\u00f3n sexual y la violaci\u00f3n. Un claro ejemplo de ello ha sido el caso de Brett Kavanaugh en Estados Unidos, que fue acusado de intento de violaci\u00f3n <a href=\"https:\/\/www.bbc.com\/news\/world-us-canada-45660297\">durante su confirmaci\u00f3n<\/a> como magistrado del Tribunal Supremo.<\/p>\n<p><em>Autora: Amanda Gwouws, catedr\u00e1tica en Ciencias Pol\u00edticas y en Pol\u00edticas de G\u00e9nero de la SARChi Chair (Iniciativa de C\u00e1tedras de Investigaci\u00f3n Sudafricana) de la Universidad de Stellenbosch, Sud\u00e1frica.<\/em><\/p>\n<p><em>Este art\u00edculo se public\u00f3 por primerz vez en ingl\u00e9s en <\/em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/metoo-isnt-big-in-africa-but-women-have-launched-their-own-versions-112328\"><strong><em>The Conversation<\/em><\/strong><\/a><em> y ha sido traducido al espa\u00f1ol por Casa \u00c1frica en colaboraci\u00f3n con este medio. Traducci\u00f3n: Mar\u00eda Burgos P\u00e9rez<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ha pasado casi un a\u00f1o y medio desde que Alyssa Milano pidi\u00f3 a las mujeres que escribiesen \u00abMe too\u00bb (\u00abYo tambi\u00e9n\u00bb, en ingl\u00e9s) en sus redes sociales. Fue entonces cuando naci\u00f3 el movimiento #MeToo. 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