{"id":8806,"date":"2020-02-13T12:05:53","date_gmt":"2020-02-13T12:05:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=8806"},"modified":"2020-02-13T12:05:53","modified_gmt":"2020-02-13T12:05:53","slug":"refugiados-por-imperativo-vital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/historia-memoria-africa\/refugiados-por-imperativo-vital\/","title":{"rendered":"Refugiados por imperativo vital"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_8808\" aria-describedby=\"caption-attachment-8808\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-8808\" title=\"Campo de refugiados Rhino, Arua, Uganda. Imagen  de Ninno JackJr en Unsplash\" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/ninno-jackjr-CG6Gd__QIOY-unsplash-1-300x221.jpg\" alt=\"Campo de refugiados Rhino, Arua, Uganda. 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Imagen de Ninno JackJr en Unsplash<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>El pasado mes de diciembre se celebr\u00f3 en Ginebra el I Foro Mundial sobre Refugiados<\/strong>, organizado por el ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones para los Refugiados). Participaron 3.000 personas y 750 delegaciones. Todos han quedado muy satisfechos con los 770 compromisos alcanzados para impulsar unas relaciones m\u00e1s estrechas entre los refugiados y quienes los acogen. Se acord\u00f3 aportar casi 9.000 millones de euros para crear escuelas de formaci\u00f3n a ni\u00f1os refugiados, impulsar nuevas pol\u00edticas gubernamentales, resolver el problema de los reasentamientos, las energ\u00edas limpias y un mayor apoyo a las comunidades de acogida.<\/p>\n<p>Magn\u00edficos prop\u00f3sitos, cuyos resultados se evaluar\u00e1n cuando se celebre la pr\u00f3xima cumbre en 2023. Y el asunto no es balad\u00ed, porque actualmente hay en el mundo 44 millones de personas desplazadas dentro de sus pa\u00edses y 26 millones refugiadas en pa\u00edses extranjeros. Las causas son las mismas: persecuciones sin cuartel, hambrunas, cat\u00e1strofes naturales y sobre todo guerras.<\/p>\n<p>Hay un hecho muy significativo: la mayor\u00eda de los refugiados se encuentran en el Tercer Mundo, por lo general en los pa\u00edses vecinos de donde proceden. En el verano de 1991 estuve en dos campos de refugiados mozambique\u00f1os en Malaui, un peque\u00f1o pa\u00eds africano con poco m\u00e1s de 118.000 kil\u00f3metros cuadrados: uno en Nsanje, en el extremo sur del pa\u00eds que hace frontera con Mozambique a trav\u00e9s del r\u00edo Shire, y otro en Gambula, en el distrito de Blantyre. Los refugiados mozambique\u00f1os en Malaui llegaron a alcanzar casi el mill\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando llegu\u00e9 a Nsanje me impresion\u00f3 ver a tanta gente mal vestida y descalza y a muchos ni\u00f1os vivaqueando entre tiendas saturadas de polvo montadas por el ACNUR y junto a chabolas de barro y palos. Algunos refugiados llegaron a Nsanje poco antes de 1986. Ese mismo a\u00f1o se sumaron otros 100.000. Se levantaron varios campos en la zona que acogieron a 300.000 personas, 220.000 de ellas en Nsanje.<\/p>\n<p>Trabajaban en algunos de estos campos, adem\u00e1s de la Cruz Roja Internacional, el ACNUR y varias organizaciones no gubernamentales, como M\u00e9dicos sin Fronteras, misioneras y misioneros combonianos. Estos acompa\u00f1aron a los refugiados desde Mozambique, cuando se recrudeci\u00f3 la guerra civil entre el FRELIMO (Frente de Liberaci\u00f3n de Mozambique) y la RENAMO (Resistencia Nacional Mozambique\u00f1a).<\/p>\n<p>En Nsanje me coment\u00f3 el misionero comboniano P. Emilio Franzolin: \u201cUn refugiado es una persona que no solo ha perdido sus bienes, sino sobre todo sus costumbres y sus valores. Se encuentra fuera de su propio ambiente social, siente verg\u00fcenza de estar recibiendo comida por no poder trabajar, ve crecer a sus hijos de cualquier manera y los j\u00f3venes no pueden programar su futuro porque todo es incierto. El refugiado es, por eso, la imagen viva de una persona que vive disminuida, alguien que, una vez superado el primer momento de pavor, despu\u00e9s de haber escapado y salvado la vida, se pregunta: \u00bfY ahora qu\u00e9 hago? Hace poco, el encargado de las Naciones Unidas me dec\u00eda claramente que nuestro trabajo en el campo es la figura m\u00e1s cabal del ser humano solidario. Y es verdad, porque mi presencia entre ellos es un signo de solidaridad humana\u201d.<\/p>\n<p>El otro campo que visit\u00e9 estaba en Gambula. Hab\u00eda mucha menos gente y, quiz\u00e1 por eso, estaba mejor organizado. Las misioneras combonianas dirig\u00edan una escuela de corte y confecci\u00f3n, a la que asist\u00edan ciento setenta mujeres que recib\u00edan, adem\u00e1s, clases de alfabetizaci\u00f3n. Al mismo tiempo, se preparaba a algunas de ellas para que fueran despu\u00e9s a otros campos de refugiados y formaran a grupos que ense\u00f1ar\u00edan a otras mujeres refugiadas, tanto si eran cristianas como si no. \u201cEsto es fundamental, me coment\u00f3 una misionera, porque lo importante no es si unos son cristianos y otros no. Todos tienen una identidad com\u00fan: ser refugiados. A partir de esta realidad hay que construir toda una vida\u201d.<\/p>\n<p>Otra misionera, que hab\u00eda trabajado en Mozambique durante veinte a\u00f1os, me asegur\u00f3: \u201cAqu\u00ed la vida est\u00e1 muy infravalorada. Ni siquiera cuentan los que mueren, porque su muerte no tiene ning\u00fan eco en el mundo. Caen como la hierba, sin hacer ruido. Y esto no es justo. No se trata de analizar si la culpa de esta situaci\u00f3n la tiene el Frelimo o la Renamo. Aqu\u00ed hay todo un pueblo que sufre. Y esto es algo de lo que deben tomar conciencia quienes viven en el Primer Mundo. Los refugiados mozambique\u00f1os solo desean volver a su tierra y vivir en paz\u201d.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de mi estancia en estos dos campos de refugiados, los dirigentes del Frelimo y de la Renamo firmaron en Roma un acuerdo de paz, exactamente el 4 de octubre de 1992. Se puso fin a m\u00e1s de 15 a\u00f1os de guerra civil. Antes el pueblo mozambique\u00f1o hab\u00eda sufrido otros diez a\u00f1os de guerra anticolonial. Los refugiados de Nsanje, de Gambula y de otros campos en Malaui volvieron poco a poco a Mozambique, en donde recomenzaron una nueva vida.<\/p>\n<p><strong>Este es realmente el objetivo de todos los refugiados: poder regresar cuanto antes a su propia tierra para reiniciar una existencia truncada por los conflictos armados y acabar definitivamente con<\/strong> <strong>una horrible pesadilla.<\/strong> Si antes son acogidos y atendidos con la dignidad que merece todo ser humano, como se ha puesto de manifiesto en Ginebra, no perder\u00e1n nunca la esperanza de alcanzar ese sue\u00f1o.<strong><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Gerardo Gonz\u00e1lez Calvo, periodista y africanista.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado mes de diciembre se celebr\u00f3 en Ginebra el I Foro Mundial sobre Refugiados, organizado por el ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones para los Refugiados). 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