{"id":9280,"date":"2020-06-01T00:34:21","date_gmt":"2020-06-01T00:34:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=9280"},"modified":"2025-09-18T10:46:51","modified_gmt":"2025-09-18T09:46:51","slug":"el-club-de-una-republica-que-ya-no-existe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/economia-desarrollo\/el-club-de-una-republica-que-ya-no-existe\/","title":{"rendered":"El club de una rep\u00fablica que ya no existe"},"content":{"rendered":"<div dir=\"ltr\">\n<p><em>\u201cLa mayor\u00eda de miembros de mi generaci\u00f3n, que nacieron antes de la independencia de Nigeria, recuerdan una \u00e9poca en la que las cosas eran muy diferentes. Nigeria fue una vez una tierra con grandes esperanzas y progresos, una naci\u00f3n con inmensos recursos a su disposici\u00f3n \u2013recursos naturales, pero sobre todo, recursos humanos. Sin embargo, la guerra de Biafra cambi\u00f3 el curso de Nigeria. Bajo mi punto de vista, fue una experiencia catastr\u00f3fica que cambi\u00f3 la historia de \u00c1frica\u201d.<\/em><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"http:\/\/www.casafrica.es\/detalle-who-is-who.jsp%3FPROID=36567.html\">Chinua Achebe<\/a><\/p>\n<figure id=\"attachment_9281\" aria-describedby=\"caption-attachment-9281\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-9281\" title=\"Desplazamiento de la poblaci\u00f3n en el sudeste de Nigeria en 1968 durante el pico de la guerra de Biafra. Imagen: AP-PHOTO\/RJS\/STF\/KURT STRUMPF\" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/biafra-1-300x168.jpg\" alt=\"Desplazamiento de la poblaci\u00f3n en el sudeste de Nigeria en 1968 durante el pico de la guerra de Biafra. Imagen: AP-PHOTO\/RJS\/STF\/KURT STRUMPF\" width=\"300\" height=\"168\"><figcaption id=\"caption-attachment-9281\" class=\"wp-caption-text\">Desplazamiento de la poblaci\u00f3n en el sudeste de Nigeria en 1968 durante el pico de la guerra de Biafra. Imagen: AP-PHOTO\/RJS\/STF\/KURT STRUMPF<\/figcaption><\/figure>\n<p>Por Jaume Portell. Esta es la historia de dos desgarros. Cuando Chinua Achebe escribi\u00f3&nbsp;<em>\u201cThings fall apart\u201d<\/em>&nbsp;(Todo se desmorona), la obra se consagr\u00f3 como el punto de referencia de millones de lectores. El libro, a trav\u00e9s de la historia del protagonista Okonkwo y un pueblo igbo en la \u00c1frica precolonial, era una bofetada al discurso oficial de la \u00e9poca que consideraba que los africanos no ten\u00edan historia. En 2012, un a\u00f1o antes de morir, Achebe recordaba en su libro \u2018There was a country\u2019 la ilusi\u00f3n que despertaba la independencia de Nigeria entre sus colegas: numerosos nigerianos hab\u00edan estudiado en las mejores universidades del mundo, y se hab\u00edan consolidado como m\u00e9dicos, abogados, escritores y matem\u00e1ticos de prestigio; ahora era la hora de construir su pa\u00eds. La esperanza dur\u00f3 poco por culpa de viejos problemas. Los ingleses hab\u00edan utilizado el control indirecto durante el colonialismo: los jefes regionales rend\u00edan pleites\u00eda a los colonos, pero el reparto de la administraci\u00f3n provocaba rencillas entre los diferentes pueblos de Nigeria. Tal sistema de gobierno favoreci\u00f3 a los ingleses, y dej\u00f3 cicatrices en las relaciones entre los tres grandes pueblos del nuevo pa\u00eds, los igbo en el sureste, los yoruba en el suroeste y los hausa en el norte.<\/p>\n<p><em>\u201cEl resentimiento contra los igbo es tan antiguo como el pa\u00eds\u201d,<\/em>&nbsp;ironizaba Achebe, quien se\u00f1alaba que la servidumbre religiosa (en el caso de los hausa musulmanes) y las jerarqu\u00edas tradicionales (en el de los yorubas cristianos) hab\u00eda dejado a los igbo con un gran campo por recorrer:&nbsp;<em>\u201csin miedo a dios ni a los hombres\u201d,&nbsp;<\/em>y con una gran dosis de individualismo y competitividad, los igbo copaban los puestos m\u00e1s importantes en los negocios, la pol\u00edtica y la cultura. R\u00e1pidamente, el reparto del poder gener\u00f3 choques despu\u00e9s de una independencia controlada por Londres. El golpe de estado de 1966 fue le\u00eddo por los hausa como un movimiento para beneficiar a los igbo, y seguidamente empezaron las matanzas de igbos por todo el pa\u00eds. Un contragolpe llev\u00f3 al poder a Yakubu Gowon, apoyado por los musulmanes del norte. Los igbo huyeron desde toda Nigeria hasta su regi\u00f3n para salvar la vida, y tras unas negociaciones en pro de un estado federal en el que nadie cre\u00eda, se produjo la ruptura. Un 30 de mayo de 1967, el gobernador Odumegwu Ojukwu proclamaba la rep\u00fablica de Biafra.<\/p>\n<p>Achebe y otros nacionalistas nigerianos \u2013incluido el primer presidente nigeriano, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Nnamdi_Azikiwe\">Nnamdi Azikiwe<\/a>-, apoyaron la nueva rep\u00fablica. Si no hab\u00edan visto satisfechos sus deseos en Nigeria, Biafra ser\u00eda el pa\u00eds que hab\u00edan imaginado durante a\u00f1os. Las dificultades y la propaganda de la nueva rep\u00fablica contribuyeron a reforzar los lazos comunitarios entre los asediados igbo, pero Biafra solo fue reconocida por Tanzania, Costa de Marfil y Gab\u00f3n. Aunque recibi\u00f3 armamento de Francia, Par\u00eds nunca lleg\u00f3 a reconocer oficialmente la independencia. En 1970, Nigeria gan\u00f3 la guerra, y Chinua Achebe se autoexili\u00f3 durante cinco a\u00f1os en Estados Unidos.<\/p>\n<p><strong>El ave f\u00e9nix<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Yakubu_Gowon\">Yakubu Gowon<\/a>, con \u00e1nimo de reconstruir el pa\u00eds, dijo que el conflicto acab\u00f3 \u2018sin vencedores ni vencidos\u2019. Pese al discurso conciliador, las reuniones entre igbos estaban prohibidas, al ser consideradas como un posible complot contra el estado. Fue entonces cuando apareci\u00f3 la excusa m\u00e1s inocente para burlar la ley: un bal\u00f3n de f\u00fatbol. Un estadio era un lugar neutral en el que miles de seguidores se pod\u00edan concentrar sin despertar las sospechas de las autoridades. Jerry Enyeazu y Nwadiegwu hab\u00edan sido comandantes en el ej\u00e9rcito de Biafra, y hab\u00edan dirigido la unidad Ranger; formada por mujeres y j\u00f3venes, era la guerrilla encargada de recabar informaci\u00f3n, infiltrarse en l\u00edneas enemigas y destruir a sus adversarios. Ambos estuvieron entre los impulsores de un club de f\u00fatbol, el Enugu Rangers. Muerta Biafra, el f\u00fatbol se convirti\u00f3 en un veh\u00edculo para mostrar de qu\u00e9 eran capaces los igbo, y un medio de reflejar y combatir la opresi\u00f3n del estado nigeriano sobre el terreno de juego. Con la guerra civil y los pogromos en la memoria, algunos de los mejores jugadores igbo \u2013que hab\u00edan combatido a favor de Biafra- se unieron r\u00e1pidamente al nuevo club, que de esta manera reforz\u00f3 todav\u00eda m\u00e1s los lazos con su comunidad.<\/p>\n<p>El equipo tard\u00f3 poco en conseguir trofeos. En las semifinales de la Amachree Cup, el Enugu Rangers se enfrent\u00f3 al Lagos Garrison Organization (LGO), el equipo m\u00e1s poderoso del ej\u00e9rcito nigeriano. Solo hac\u00eda unos meses del final de la guerra, y el duelo fue percibido por ambos equipos como una continuaci\u00f3n del conflicto. Las heridas eran muy recientes: 1 mill\u00f3n de personas murieron de hambre como consecuencia del bloqueo de alimentos contra Biafra. Intelectuales nigerianos como <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Obafemi_Awolowo\">Obafemi Awolowo <\/a>apoyaron el plan con los siguientes argumentos:<\/p>\n<p><em>\u201cTodo est\u00e1 permitido en una guerra, y matarlos de hambre es una estrategia. No entiendo por qu\u00e9 tendr\u00edamos que alimentar a nuestros enemigos para que engorden y despu\u00e9s nos combatan con m\u00e1s fuerza\u201d<\/em><\/p>\n<p>Los aficionados del Rangers, definitivamente, no ten\u00edan muchos motivos para recibir con aplausos al equipo del ej\u00e9rcito de Nigeria.<\/p>\n<p>El Lagos contaba con los mejores jugadores, y era pr\u00e1cticamente otra versi\u00f3n de la selecci\u00f3n nigeriana de f\u00fatbol. El Rangers ten\u00eda pocas opciones, pero miles de Igbo fueron al estadio a apoyar a su equipo y presenciar en directo el \u00faltimo enfrentamiento con el ej\u00e9rcito nigeriano. La tensi\u00f3n se tradujo en un partido con muchos golpes. Cuatro jugadores del Enugu tuvieron que ser atendidos por lesi\u00f3n, y uno de ellos, Dominic Nwobodo, acab\u00f3 en el hospital tras un corte en la cabeza. El Enugu, un equipo sin recursos y creado de forma improvisada pocos meses antes, gan\u00f3. M\u00e1s tarde, los Rangers se impusieron en la final para hacerse con la copa Amachtree, pero el partido m\u00e1s importante ya se hab\u00eda disputado en la semifinal. Los 70 y los 80 fueron los a\u00f1os dorados del club, que gan\u00f3 seis ligas y seis copas de Nigeria. Los \u00e9xitos del Enugu, para sus seguidores, eran la demostraci\u00f3n de lo que habr\u00eda podido conseguir Biafra como pa\u00eds si hubiera conseguido la independencia. Las autoridades nigerianas boicotearon en algunas ocasiones al club, incluida la final de la Champions africana del 1975. La federaci\u00f3n de f\u00fatbol oblig\u00f3 al Rangers a jugar en Lagos, lejos de su estadio y sus aficionados: cuando los jugadores llegaron a la capital, nadie les esperaba y ni siquiera ten\u00edan alojamiento. La derrota en la final reforz\u00f3 el sentimiento de persecuci\u00f3n entre los igbo. La ca\u00edda del precio del petr\u00f3leo, la p\u00e9rdida del valor de la naira y los planes de ajuste estructural de los 80 empobrecieron considerablemente a Nigeria, y eso se tradujo en una p\u00e9rdida de nivel de la liga local. Antes de la crisis, los mejores jugadores nigerianos compet\u00edan por la Premier nigeriana y ni siquiera se planteaban ir al extranjero. Hoy, cualquier jugador que aspire a ganarse la vida tiene que salir del pa\u00eds cuanto antes, y los aficionados nigerianos prefieren ver cualquier partido de la Premier inglesa por la televisi\u00f3n antes que asistir a uno de la liga local. En la \u00faltima convocatoria de la selecci\u00f3n nigeriana, solo uno de los 24 convocados jugaba en Nigeria.<\/p>\n<p>El declive de los clubes nigerianos coincidi\u00f3 con la decadencia del Enugu, que no gan\u00f3 una liga durante tres d\u00e9cadas. En 2016, el equipo consigui\u00f3 alzarse de nuevo con el t\u00edtulo, y los or\u00edgenes combativos del Rangers volvieron a aparecer de nuevo. Ante un estadio lleno para la ocasi\u00f3n y con la liga ganada, dos j\u00f3venes aprovecharon el j\u00fabilo general para saltar al c\u00e9sped y &nbsp;mostrar una bandera de Biafra. Los encargados de seguridad empezaron a perseguirlos para arranc\u00e1rsela de las manos y la reacci\u00f3n del estadio fue inmediata: silbar a los polic\u00edas, que no tuvieron m\u00e1s remedio que dejar que marcharan. Un proverbio igbo resume la filosof\u00eda de un pueblo dif\u00edcil de controlar, primero por los colonizadores ingleses y luego por el estado nigeriano:&nbsp;<em>Igbo enwe Eze<\/em>&nbsp;,\u201cLos igbos no tienen rey\u201d.<\/p>\n<p><em>Jaume Portell es periodista especializado en econom\u00eda y relaciones internacionales, muy vinculado al continente africano. Ha trabajado para varios medios de comunicaci\u00f3n nacionales y colabora con Mundo Negro.<\/em><\/p>\n<p>Otros art\u00edculos de Jaume Portell:<\/p>\n<p><em><a href=\"http:\/\/https:\/\/www.esafrica.es\/2020\/05\/el-ramadan-mas-extrano\/\">El Ramad\u00e1n m\u00e1s extra\u00f1o<\/a>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p><em><a href=\"https:\/\/www.esafrica.es\/2020\/01\/geopolitica-de-un-barca-madrid-en-dakar\/\">Geopol\u00edtica de un Bar\u00e7a-Madrid en Dakar<\/a><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1><\/h1>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa mayor\u00eda de miembros de mi generaci\u00f3n, que nacieron antes de la independencia de Nigeria, recuerdan una \u00e9poca en la que las cosas eran muy diferentes. Nigeria fue una vez una tierra con grandes esperanzas y progresos, una naci\u00f3n con inmensos recursos a su disposici\u00f3n \u2013recursos naturales, pero sobre todo, recursos humanos. 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