{"id":9545,"date":"2020-07-22T14:25:21","date_gmt":"2020-07-22T14:25:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=9545"},"modified":"2025-09-18T10:46:49","modified_gmt":"2025-09-18T09:46:49","slug":"por-una-economia-de-lo-viviente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/economia-desarrollo\/por-una-economia-de-lo-viviente\/","title":{"rendered":"Por una econom\u00eda de lo viviente"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_9546\" aria-describedby=\"caption-attachment-9546\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-9546\" title=\"La econom\u00eda mundial actual es una econom\u00eda de entrop\u00eda que carboniza lo viviente y que deja una negativa huella ecol\u00f3gica. Imagen: Markus Spiske para Unsplash\" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/markus-spiske-5gGcn2PRrtc-unsplash-1-300x200.jpg\" alt=\"La econom\u00eda mundial actual es una econom\u00eda de entrop\u00eda que carboniza lo viviente y que deja una negativa huella ecol\u00f3gica. 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Imagen: Markus Spiske para Unsplash<\/figcaption><\/figure>\n<p>Por <strong>Felwine Sarr<\/strong>. La crisis de Covid-19 ha terminado de poner en evidencia los defectos del sistema econ\u00f3mico neoliberal. Desde hace varias d\u00e9cadas, se ha puesto en tela de juicio su sostenibilidad a trav\u00e9s de numerosos estudios cient\u00edficos a partir de los informes Meadows (1972) y Brundtland (1987). La econom\u00eda mundial, tal como se desarrolla y funciona, es una econom\u00eda de entrop\u00eda que carboniza lo viviente y que tiene una sustancial y negativa huella ecol\u00f3gica. Esta econom\u00eda emite hacia la biosfera m\u00e1s residuos de los que esta puede absorber, reubica la producci\u00f3n industrial donde los factores de producci\u00f3n son m\u00e1s baratos y crea cadenas de valor internacionales de larga duraci\u00f3n para producir bienes y servicios a un coste m\u00ednimo. La crisis que estamos viviendo ha mostrado los l\u00edmites de esta organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n. Para alimentarse, la mayor\u00eda de los pa\u00edses dependen de una producci\u00f3n agr\u00edcola que se desarrolla a miles de kil\u00f3metros de sus hogares y cuyo transporte aumenta las emisiones de gases de efecto invernadero y acelera la disminuci\u00f3n de la biodiversidad. Esta mayor interdependencia permite tener sobre la mesa todos los productos del mundo, pero constituye una vulnerabilidad cuando se inmoviliza el comercio internacional por una raz\u00f3n que limita la disponibilidad de productos agr\u00edcolas en nuestros mercados (pandemia, guerra, cierre comerciale, sanciones econ\u00f3micas, etc.). En este sentido, y sin preconizar la autarqu\u00eda, ser\u00e1 necesario trabajar por la seguridad y la soberan\u00eda alimentarias: ser capaz de satisfacer la necesidad de alimentos en un territorio produciendo localmente lo necesario, diversificando fuentes de suministro y recuperando la funci\u00f3n primaria de la agricultura, que es alimentar a los seres humanos. Asimismo, el modelo de organizaci\u00f3n de las cadenas internacionales de valor conduce a una fragmentaci\u00f3n y a una concentraci\u00f3n excesiva del proceso de producci\u00f3n. La producci\u00f3n de ciertos bienes se delega casi exclusivamente a unas pocas empresas en unos pocos pa\u00edses. La escasez de mascarillas al inicio de la pandemia de la COVID-19 ilustr\u00f3 perfectamente los l\u00edmites de esta configuraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al inicio de la pandemia, Estados Unidos, principal econom\u00eda del mundo, se encontraba en situaci\u00f3n de pleno empleo (3,5&nbsp;% de desempleo). En mayo de 2020, alcanz\u00f3 su nivel m\u00e1s alto de desempleo desde la crisis de 1929 (16,3&nbsp;%)<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/4P7E0QK2\/6.%20POR%20UNA%20ECONOM%C3%8DA%20DE%20LO%20VIVIENTE.doc#_ftn1\">[1]<\/a> con 20,5 millones de empleos destruidos en una poblaci\u00f3n activa de 156 millones de personas. Se ha puesto de manifiesto que la organizaci\u00f3n, el dise\u00f1o y las modalidades de trabajo de nuestro sistema econ\u00f3mico inducen a una precariedad generalizada del empleo en la mayor\u00eda de los sectores de la econom\u00eda, y no solo en los de la econom\u00eda informal, cuya volatilidad de ingresos y falta de redes de seguridad social para sus trabajadores se han hecho m\u00e1s patentes por la actual crisis. Se ha puesto en evidencia que tanto en la industria aeron\u00e1utica<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/4P7E0QK2\/6.%20POR%20UNA%20ECONOM%C3%8DA%20DE%20LO%20VIVIENTE.doc#_ftn2\">[2]<\/a> como en la producci\u00f3n de bienes y servicios y en los sectores del turismo, cultura y restauraci\u00f3n, se trata de una econom\u00eda estructurada sobre una temporalidad a corto plazo donde la vida econ\u00f3mica se financia con ingresos diarios. Una econom\u00eda de este tipo necesita una acumulaci\u00f3n diaria y semanal de flujos de efectivo para hacer frente a los gastos de funcionamiento que se adeudan mensualmente y a las operaciones bancarias, sobre todo en el caso de las PYME. Las grandes empresas con l\u00edneas de cr\u00e9dito abiertas en los bancos financian gran parte de su actividad mediante endeudamiento. Cuando anticipan una disminuci\u00f3n de la actividad en los meses venideros, despiden a los trabajadores. La inversi\u00f3n y la actividad presente est\u00e1n fuertemente ligadas a la anticipaci\u00f3n del futuro. Puesto que la deuda es una transferencia de recursos del futuro al presente, la econom\u00eda de hoy se financia con los recursos del ma\u00f1ana. El sistema tiene una fuerte preferencia por el presente, cuyo valor est\u00e1 sobreponderando. Dicha econom\u00eda vive m\u00e1s all\u00e1 de sus medios y alimenta una ilusi\u00f3n de capacidad y poder. Cuando el futuro se vuelve incierto, la retroalimentaci\u00f3n futura afecta al momento presente, y de ello dependen los niveles de actividad y consumo. Vivenciamos una econom\u00eda que, para producir bienes de consumo, a menudo en exceso, agota la biocapacidad del planeta, sobreexplota sus recursos, obstaculiza su capacidad de regeneraci\u00f3n y transfiere los ingresos futuros al presente. Es una econom\u00eda de presentismo, de exceso, de precariedad generalizada y de ahogamiento. Replantear esta econom\u00eda desde sus fundamentos estructurales, su modo de funcionamiento y sus finalidades es vital para la supervivencia de nuestras sociedades.<\/p>\n<p>Entre esas cuestiones se encuentran las rentas del trabajo y su valor. Las enfermeras, los m\u00e9dicos, las cajeras de los supermercados, los conductores de autob\u00fas y, en general, todos los trabajos relacionados con el cuidado, han revelado durante esta crisis su car\u00e1cter esencial para la vida de nuestras sociedades y, sin embargo, son los trabajos peor remunerados del actual sistema econ\u00f3mico, que paga en exceso el capital, los intermediarios, los <em>bullshits&nbsp;jobs<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/4P7E0QK2\/6.%20POR%20UNA%20ECONOM%C3%8DA%20DE%20LO%20VIVIENTE.doc#_ftn3\"><strong>[3]<\/strong><\/a><\/em> y los trabajos en mercados cautivos, y paga mal a los que contribuyen a alimentar, sostener y cuidar la vida<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/4P7E0QK2\/6.%20POR%20UNA%20ECONOM%C3%8DA%20DE%20LO%20VIVIENTE.doc#_ftn4\">[4]<\/a>. La revaluaci\u00f3n del valor de mercado del trabajo y su remuneraci\u00f3n podr\u00eda basarse en su contribuci\u00f3n al mantenimiento de la vida, a la preservaci\u00f3n de un medioambiente sano, a la inteligencia colectiva, a la producci\u00f3n de conocimiento y al cultivo del esp\u00edritu.<\/p>\n<p>La econom\u00eda mundial produce desigualdades entre las naciones y dentro de ellas. Estas fracturas han aparecido a varios niveles: en la capacidad desigualmente distribuida de disponer de ahorros o activos que permitan superar momentos dif\u00edciles, en la posibilidad de acceder a una atenci\u00f3n de calidad, y tambi\u00e9n en la diferente vulnerabilidad de los grupos humanos seg\u00fan su historial de fragilidades ya constituidas, en particular las comorbilidades que resultan de unas condiciones de vida dif\u00edciles. Estas desigualdades est\u00e1n ligadas al sistema de producci\u00f3n de valor a\u00f1adido de la econom\u00eda mundial y a sus modos de redistribuci\u00f3n, a las normas del comercio internacional y a la divisi\u00f3n internacional del trabajo. El sistema econ\u00f3mico mundial est\u00e1 estructuralmente construido para producir desigualdad y acelera la entrop\u00eda de lo viviente. Hay que desarticular esta arquitectura, refundar las instituciones que la sustentan, replantear sus misiones (Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio, instituciones multilaterales, etc.) e inventar nuevos procesos de regulaci\u00f3n de las relaciones macro y microecon\u00f3micas, descentralizar sus poderes y desmontar los monopolios. Vivimos en un mundo donde un \u00fanico individuo posee m\u00e1s riqueza que el PIB de 179 pa\u00edses juntos<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/4P7E0QK2\/6.%20POR%20UNA%20ECONOM%C3%8DA%20DE%20LO%20VIVIENTE.doc#_ftn5\">[5]<\/a>, lo que representa 3&nbsp;400 millones de individuos y el 43,7&nbsp;% de la humanidad. Este es el alcance de la locura. Habla por s\u00ed misma. Podr\u00edamos producir reglas que limiten la riqueza que poseen los individuos porque, por encima de cierto umbral, una minor\u00eda patol\u00f3gicamente acumuladora priva a la mayor\u00eda de los recursos necesarios para una vida digna o limita sus posibilidades de acceder a ellos.<\/p>\n<p>La divisi\u00f3n internacional del trabajo ha convertido a los pa\u00edses emergentes y en desarrollo en productores de materias primas que se procesan en las industrias de los pa\u00edses del Norte. De este modo, el valor a\u00f1adido se transfiere de los pa\u00edses del Sur a los del Norte. La norma es medir la riqueza producida sumando los valores a\u00f1adidos que se producen anualmente. Este concepto de crecimiento del PIB no tiene en cuenta los costes medioambientales, humanos y sociales del aparato productivo mundial. Se plantea aqu\u00ed la cuesti\u00f3n de la evaluaci\u00f3n del valor de lo producido, su utilidad y su coste. En realidad, nos encontramos ante econom\u00edas de malcrecimiento<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/4P7E0QK2\/6.%20POR%20UNA%20ECONOM%C3%8DA%20DE%20LO%20VIVIENTE.doc#_ftn6\">[6]<\/a> basadas en un falso sistema de contabilidad que no contabiliza sus verdaderos costes y nombra de forma inadecuada sus activos y pasivos. El precio de nuestros productos debe incorporar su coste medioambiental y reflejar su emisi\u00f3n de carbono. Lo que llamamos crecimiento econ\u00f3mico hace decrecer lo viviente. El sistema econ\u00f3mico actual favorece la entrop\u00eda. Estamos sobrepagando una producci\u00f3n de objetos, algunos de ellos superfluos e in\u00fatiles que solo sirven para mantener industrias a un coste exorbitante para el planeta.<\/p>\n<p>Una econom\u00eda de lo viviente se basar\u00eda en una revaluaci\u00f3n de la utilidad de todos los sectores de la vida econ\u00f3mica en cuanto a su contribuci\u00f3n a la salud, al cuidado, al bienestar, a la preservaci\u00f3n de lo viviente y a la sostenibilidad de la vida, y la cohesi\u00f3n social. Esto es lo que Isabelle Delanauy denomina una econom\u00eda simbi\u00f3tica, es decir, una econom\u00eda cuyo metabolismo no afecta negativamente a los \u00f3rdenes social, medioambiental y relacional. Una de las cuestiones espinosas para los Gobiernos durante la crisis de la COVID-19 ha sido arbitrar adecuadamente entre la reanudaci\u00f3n de la vida econ\u00f3mica necesaria para satisfacer nuestras necesidades y la preservaci\u00f3n de la salud. Ambos est\u00e1n unidos en un bucle recursivo. Para desconfinar ha sido necesario comenzar por reiniciar las actividades consideradas esenciales para la vida social. No se trata aqu\u00ed de fomentar una limitaci\u00f3n de la vida econ\u00f3mica a la satisfacci\u00f3n de las necesidades biol\u00f3gicas b\u00e1sicas: alimentarse, curarse y vestirse. Las necesidades del esp\u00edritu y de la cultura son tambi\u00e9n fundamentales para nuestras sociedades, pero se plantea la cuesti\u00f3n de la utilidad y necesidad de los bienes producidos, su modo de producci\u00f3n y sus impactos sociales y medioambientales. Ya no podemos permitirnos el lujo de no cuestionar la finalidad de la vida econ\u00f3mica y sus modos de producci\u00f3n; ni tampoco podemos permitirnos no cuestionar la cosmopol\u00edtica de lo viviente.<\/p>\n<p><strong>Una econom\u00eda de los comunes<\/strong><\/p>\n<p>En una \u00e9poca caracterizada por una crisis ecol\u00f3gica y el incremento de las disparidades econ\u00f3micas y sociales a escala mundial, hay una imperiosa necesidad de producir comunes y preservar espacios no opuestos y no exclusivos que garanticen a la mayor\u00eda el derecho de uso y acceso a los recursos comunes. La biodiversidad, el agua, el aire, las \u00f3rbitas geoestacionarias, los muelles pesqueros y los derechos humanos son bienes comunes cuyas normas de gesti\u00f3n deben ser codefinidas por las partes interesadas. Lo com\u00fan debe constituirse y hay que plantear las cuestiones de su fabricaci\u00f3n y gesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Los comunes, antes de ser discursos, son pr\u00e1cticas sociales de hacer en com\u00fan. Cada vez que una comunidad decide gestionar un recurso colectivo centr\u00e1ndose en el acceso equitativo, la sostenibilidad y la inclusi\u00f3n, emerge un com\u00fan. <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Elinor_Ostrom\">Elinor Ostrom <\/a>analiz\u00f3 c\u00f3mo un grupo, en situaci\u00f3n de interdependencia, podr\u00eda organizarse y regirse a s\u00ed mismo para preservar la continuidad de los beneficios comunes cuando se enfrentan a la tentaci\u00f3n de actuar de forma oportunista. Las conclusiones emp\u00edricas indican que las comunidades, principalmente en el medio rural, pueden gestionar los recursos naturales de forma sostenible y que las relaciones sociales desempe\u00f1an un papel importante a este respecto. Lo com\u00fan, en el sentido de Hardin<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/4P7E0QK2\/6.%20POR%20UNA%20ECONOM%C3%8DA%20DE%20LO%20VIVIENTE.doc#_ftn7\">[7]<\/a>, se considera como un recurso no gestionado que no pertenece a nadie. La pol\u00edtica consider\u00f3 la acepci\u00f3n de Hardin sobre lo com\u00fan. En la pr\u00e1ctica, no obstante, un bien com\u00fan no es solo un recurso, sino un sistema social vivo de agentes creativos, una comunidad, que gestiona sus recursos mediante la elaboraci\u00f3n de sus propias reglas, tradiciones y valores. Los economistas no miran con buenos ojos esta visi\u00f3n porque desplaza el debate fuera del marco te\u00f3rico del <em>Homo economicus<\/em>, y recurre a otras ciencias humanas y sociales como la antropolog\u00eda, la sociolog\u00eda y la psicolog\u00eda; pero sobre todo, dificulta la elaboraci\u00f3n de modelos cuantitativos reconfortantes. En realidad, cuando hay un elevado n\u00famero de factores idiosincr\u00e1sicos locales, hist\u00f3ricos y culturales idiosincr\u00e1sicos que dificultan la propuesta de una norma universal com\u00fan, se frena la tentaci\u00f3n nomol\u00f3gica de la econom\u00eda que desea transformar cualquier regularidad estad\u00edstica en norma. Los comunes designan un conjunto de valores sociales que van m\u00e1s all\u00e1 del precio de mercado y la apropiaci\u00f3n privada. Reflejan realidades informales, intergeneracionales, experienciales y ecol\u00f3gicas que no pueden comprenderse \u00fanicamente a trav\u00e9s de la teor\u00eda del agente racional o de las narrativas neo-darwinianas sobre la econom\u00eda neoliberal.<\/p>\n<p><strong><em>\u00bfPor qu\u00e9 es importante elaborar un lenguaje de lo com\u00fan?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El lenguaje de lo com\u00fan ayuda a nombrar y a explicar las realidades de las delimitaciones del mercado y el valor de hacer en com\u00fan. Es un instrumento de reorientaci\u00f3n de la percepci\u00f3n y de la comprensi\u00f3n. Sin un lenguaje de lo com\u00fan, las realidades sociales a las que se refieren seguir\u00e1n siendo invisibles o culturalmente marginadas y, por lo tanto, pol\u00edticamente intrascendentes. Asimismo, el discurso sobre lo com\u00fan es una acci\u00f3n epistemol\u00f3gica que permite reintegrar los valores sociales, ecol\u00f3gicos y \u00e9ticos en la gesti\u00f3n de nuestra riqueza com\u00fan. Este lenguaje permite formular reivindicaciones pol\u00edticas y jerarqu\u00edas de valores. Tambi\u00e9n nos permite liberarnos de los ce\u00f1idos roles sociales en los que estamos encerrados (consumidor, votante, ciudadano).<\/p>\n<p>Estamos gobernados por un mandato del discurso y unos valores internacionales que hacen las veces de sistema. Es un instrumento multidimensional (teor\u00edas econ\u00f3micas, acuerdos comerciales, literatura gerencial <em>mainstream<\/em>), una mezcla de registros te\u00f3ricos y sist\u00e9micos. Lenguajes que, a trav\u00e9s de discursividades heterog\u00e9neas, se reconocen y se refuerzan. Es lo que Foucault llama \u00abun archivo\u00bb. En nuestra \u00e9poca, una teor\u00eda filos\u00f3fica poderosa solo tiene el efecto de una consigna. Estamos gobernados por un lenguaje que hace de sistema. Para salir de ese lenguaje y de la realidad que este crea, es necesario elaborar un lenguaje de la econom\u00eda de lo viviente y de la producci\u00f3n de comunes, como preludio a la elaboraci\u00f3n de sus pr\u00e1cticas, su \u00e9tica y sus objetivos. Una econom\u00eda de lo viviente necesita una completa reforma de la econom\u00eda como pr\u00e1ctica y orden del discurso. Se trata de reconstruir la disciplina, sus fundamentos, su pr\u00e1ctica, su axiolog\u00eda y sus objetivos, e integrarlos en el m\u00e1s alto de los prop\u00f3sitos: el de nutrir la vida.<\/p>\n<p><em>Felwine Sarr es acad\u00e9mico, escritor y m\u00fasico senegal\u00e9s. Docente en la Universit\u00e9 Gaston Berger de Saint-Louis (Senegal) desde 2007, sus trabajos acad\u00e9micos se centran, entre otros, en las pol\u00edticas econ\u00f3micas, la econom\u00eda del desarrollo, la econometr\u00eda y la historia de las ideas religiosas. En 2010 gan\u00f3 el Premio Abdoulaye Fadiga de investigaci\u00f3n econ\u00f3mica y en 2016 fue premiado con el Grand Prix des Associations Litt\u00e9raires (modalidad de investigaci\u00f3n) por su obra&nbsp;Afrotop\u00eda, publicada en espa\u00f1ol en la&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.casafrica.es\/coleccion_ensayo_casa_africa.jsp.html\">Colecci\u00f3n de Ensayo Casa \u00c1frica<\/a>. Entre sus publicaciones destacan adem\u00e1s&nbsp;Dahij&nbsp;(2009),&nbsp;Meditations africaines&nbsp;(2012),&nbsp;Ishindeshin de mon \u00e2me \u00e0 ton \u00e2me&nbsp;(2017) y&nbsp;Habiter le monde, essai de politique relationelle&nbsp;(2018).<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\">\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/4P7E0QK2\/6.%20POR%20UNA%20ECONOM%C3%8DA%20DE%20LO%20VIVIENTE.doc#_ftnref1\">[1]<\/a> Datos del <em>Bureau of Labor and Statistics, (BLS) USA<\/em><em><\/em><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/4P7E0QK2\/6.%20POR%20UNA%20ECONOM%C3%8DA%20DE%20LO%20VIVIENTE.doc#_ftnref2\">[2]<\/a> Air Canada ha despecido al 70&nbsp;% de sus empleados. Air France ha necesitado una inyecci\u00f3n de 7&nbsp;000 millones de euros por parte de los gobiernos franc\u00e9s y holand\u00e9s para hacer frente a los efectos de la crisis. El gobierno alem\u00e1n ha entrado en el capital de Lufthansa con una inversi\u00f3n de 3&nbsp;000 millones de euros.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/4P7E0QK2\/6.%20POR%20UNA%20ECONOM%C3%8DA%20DE%20LO%20VIVIENTE.doc#_ftnref3\">[3]<\/a> Podr\u00eda traducirse como \u00abtrabajos in\u00fatiles\u00bb (NDT). El autor remite a la obra de David Graeber, <em>Bullshit Jobs<\/em> (2018), <em>\u00e9ditions les Liens qui Lib\u00e8rent<\/em>.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/4P7E0QK2\/6.%20POR%20UNA%20ECONOM%C3%8DA%20DE%20LO%20VIVIENTE.doc#_ftnref4\">[4]<\/a> Francia ha decidido revalorizar los salarios del personal sanitario al darse cuenta de lo importante que ha sido su contribuci\u00f3n en esta crisis sanitaria.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/4P7E0QK2\/6.%20POR%20UNA%20ECONOM%C3%8DA%20DE%20LO%20VIVIENTE.doc#_ftnref5\">[5]<\/a> El due\u00f1o de Amazon, Jeff Bezos, cuya fortuna podr\u00eda sobrepasar el bill\u00f3n de d\u00f3lares en 2026, seg\u00fan la revista americana <em>Esquire<\/em>.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/4P7E0QK2\/6.%20POR%20UNA%20ECONOM%C3%8DA%20DE%20LO%20VIVIENTE.doc#_ftnref6\">[6]<\/a> El t\u00e9rmino utilizado por el autor, en franc\u00e9s, es \u00abmal-croissance\u00bb (NDT)<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/4P7E0QK2\/6.%20POR%20UNA%20ECONOM%C3%8DA%20DE%20LO%20VIVIENTE.doc#_ftnref7\">[7]<\/a> Garret Hardin fue un especialista en ecolog\u00eda americano, conocido principalmente por un art\u00edculo escrito en 1968, \u00abThe tragedy of the commons\u00bb. (NDT)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>&nbsp;Art\u00edculo publicado originalmente por el autor en <a href=\"https:\/\/www.seneplus.com\/opinions\/pour-une-economie-du-vivant \">franc\u00e9s<\/a>&nbsp;en Seneplus&nbsp;y traducido por Inmaculada Ortiz.<\/em><\/p>\n<p>Otros art\u00edculos de Felwine Sarr:<\/p>\n<p><strong><em><a href=\"https:\/\/www.esafrica.es\/2020\/04\/el-tiempo-que-vendra\/\">El tiempo que vendr\u00e1<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"https:\/\/www.esafrica.es\/2020\/04\/el-tiempo-recuperado\/\">El tiempo recuperado<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"https:\/\/www.esafrica.es\/2020\/04\/tiempos-extranos\/\">Tiempos extra\u00f1os<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Felwine Sarr. La crisis de Covid-19 ha terminado de poner en evidencia los defectos del sistema econ\u00f3mico neoliberal. Desde hace varias d\u00e9cadas, se ha puesto en tela de juicio su sostenibilidad a trav\u00e9s de numerosos estudios cient\u00edficos a partir de los informes Meadows (1972) y Brundtland (1987). La econom\u00eda mundial, tal como se desarrolla [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":9546,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[550,562,577,664,2581,764,898,1730,1777,1880],"class_list":["post-9545","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia-desarrollo","tag-coronavirus","tag-covid-19","tag-crisis-economica","tag-destacado","tag-economia","tag-eeuu","tag-felwine-sarr","tag-pandemia","tag-pib","tag-recomendamos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9545","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9545"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9545\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9546"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9545"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9545"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9545"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}