{"id":16046,"date":"2021-12-09T11:26:09","date_gmt":"2021-12-09T10:26:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=16046"},"modified":"2025-09-30T11:33:32","modified_gmt":"2025-09-30T10:33:32","slug":"educacion-y-formacion-en-africa-continente-de-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/cultura-y-educacion\/educacion-y-formacion-en-africa-continente-de-futuro\/","title":{"rendered":"Educaci\u00f3n y formaci\u00f3n en \u00c1frica. Continente de futuro"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><strong><em>\u00ab\u00a0De todas las regiones, \u00c1frica subsahariana tiene las tasas m\u00e1s altas de exclusi\u00f3n de la educaci\u00f3n. M\u00e1s de una quinta parte de los ni\u00f1os de entre 6 y 11 a\u00f1os no van a la escuela, seguidos de un tercio de los ni\u00f1os de 12 a 14 a\u00f1os. Seg\u00fan datos del <a href=\"http:\/\/uis.unesco.org\/en\">ISU<\/a> (Instituto Estad\u00edstico de la UNESCO), casi el 60 % de los j\u00f3venes de entre 15 y 17 a\u00f1os no van a la escuela. Si no se toman medidas urgentes, la situaci\u00f3n sin duda empeorar\u00e1 a medida que la regi\u00f3n se enfrenta a una creciente demanda de educaci\u00f3n debido al aumento constante de su poblaci\u00f3n en edad escolar\u201d. <a href=\"https:\/\/es.unesco.org\/\">UNESCO<\/a> 2019<\/em><\/strong><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>El atraso en la educaci\u00f3n es una caracter\u00edstica bien marcada de la realidad africana, y seguramente causa o consecuencia del subdesarrollo de la regi\u00f3n<\/strong>. Sin embargo, ha tenido lugar un aumento en la tasa de educaci\u00f3n en las \u00faltimas d\u00e9cadas, pues, en el momento de la independencia, el atraso era bastante notable. Hoy, las estad\u00edsticas del <a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/redes\/banco-mundial\">Banco Mundial<\/a>, as\u00ed como las de la UNESCO, demuestran un progreso creciente en a\u00f1os de escolaridad (a\u00f1os de ense\u00f1anza) y una consecuencia de ello han sido las mayores tasas de alfabetizaci\u00f3n. As\u00ed lo afirma <a href=\"http:\/\/www.galaxiagutenberg.com\/autores\/sebastian-carlos\/\">Carlos Sebasti\u00e1n<\/a> en \u2018<a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/publicaciones\/subdesarrollo-y-esperanza-en-africa\">Subdesarrollo y esperanza en \u00c1frica<\/a>\u2019 (Galaxia Gutenberg).<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho esto, todav\u00eda hay pa\u00edses africanos con importantes carencias educativas y, como consecuencia, con el correspondiente analfabetismo. La tasa neta de escolarizaci\u00f3n primaria ha crecido globalmente en \u00c1frica unos 12 puntos durante el decenio 2000 para llegar a un 75 % en 2015. La tasa de escolarizaci\u00f3n segundaria creci\u00f3 unos 10 puntos para llegar a un 35 %. Los efectivos escolares han aumentado un volumen del 31 % y \u00c1frica dedica un 5 % de su PIB y un 20 % de su presupuesto a educaci\u00f3n, pero, a pesar de estos progresos cuantitativos, m\u00e1s de 40 millones de ni\u00f1os africanos siguen sin escolarizaci\u00f3n con importantes descartes entre ni\u00f1os y ni\u00f1as (9 %).<\/p>\n\n\n\n<p>Si se compara la realidad educativa africana con la del resto de continentes y subcontinentes, los pa\u00edses del \u00c1frica negra est\u00e1n en la cola, lo cual es determinante. La falta de capital humano cualificado, en un mundo tecnificado y exigente en conocimientos como el de hoy, es garant\u00eda de fracaso. Ese mencionado analfabetismo repercute muy negativamente en la disponibilidad de capital humano preparado para desarrollar una actividad econ\u00f3mica que no sea de supervivencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos estos factores afectan a la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n infantil, con las consiguientes consecuencias futuras que ello tiene en la juventud africana, pues, no lo olvidemos, \u00c1frica es un continente joven. Una tercera parte de la poblaci\u00f3n mundial tiene menos de 20 a\u00f1os. Algunos pa\u00edses tienen m\u00e1s gente joven que otros. En alrededor de 40 pa\u00edses africanos, cerca del 40 % de la poblaci\u00f3n tiene menos de 20 de a\u00f1os. En contraste, en 30 de los pa\u00edses m\u00e1s ricos, menos del 20 % de la poblaci\u00f3n tiene menos de 20 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00a0<strong>\u00c1frica debe dejar de ser un museo de la pobreza<\/strong>. Su gente est\u00e1 decidida a invertir esta tendencia. El futuro de los j\u00f3venes africanos no est\u00e1 en Europa, su destino no es perecer en el Mediterr\u00e1neo\u00a0\u00bb, dijo <a href=\"https:\/\/www.afdb.org\/en\/about-us\/organisational-structure\/the-president\/biography\">Akinwumi Adesina<\/a>, presidente del <a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/redes\/banco-africano-de-desarrollo-bafd\">Banco Africano de Desarrollo<\/a>, a los periodistas en las 53\u00aa Reuniones Anuales de celebrada en Busan, Corea del Sur.<\/p>\n\n\n\n<p>El 60 % de los africanos son menores de 24 a\u00f1os. Para 2050, el 35 % de los j\u00f3venes del mundo ser\u00e1n africanos, frente al 15 % en 2000. Esta especificidad es un hecho esencial del futuro de este continente, que es el m\u00e1s joven del mundo. Esto, en principio, podr\u00eda ser una ventana de oportunidad demogr\u00e1fica -tal como nos transmite <a href=\"http:\/\/www.sergemichailof.fr\/\">Serge Michailof<\/a>, uno de los directores del Banco Mundial y director de operaciones de la <a href=\"https:\/\/www.afd.fr\/es\">AFD<\/a> francesa, en su libro \u2018Africanist\u00e1n\u2019-, para un crecimiento de la poblaci\u00f3n activa potencial (con edades de 15 a 64 a\u00f1os), pero para poder beneficiarse de ese dividendo demogr\u00e1fico hace falta que los j\u00f3venes que llegan, y llegar\u00e1n, en masa sobre el mercado del empleo puedan efectivamente encontrar un empleo decente y formal con una mayor productividad que la actual.<\/p>\n\n\n\n<p>Si esa fuerza demogr\u00e1fica joven no logra incorporarse al mercado laboral, nos encontraremos con una enorme masa de subempleados sin esperanzas tanto en el campo como en la ciudad. Una importante fracci\u00f3n de los j\u00f3venes urbanos africanos est\u00e1 constituida por los que com\u00fanmente se llaman \u2018ni-ni-ni\u2019: ni empleo, ni en b\u00fasqueda de empleo, ni en formaci\u00f3n. Y ya se sabe a lo que conduce esta situaci\u00f3n: revueltas sociales y nuevas primaveras \u2013 en este caso, africanas-. Como recordatorio, los j\u00f3venes ya conforman el 60 % de la poblaci\u00f3n desempleada de \u00c1frica.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, la tierra y los j\u00f3venes son dos recursos muy abundantes. El 60 % de las tierras cultivables no aprovechadas est\u00e1n en \u00c1frica y, sin embargo, muchos pa\u00edses africanos tienen que importar alimentos b\u00e1sicos. Adem\u00e1s, los j\u00f3venes no piensan que la agricultura sea una opci\u00f3n de vida atractiva. Como consecuencia, la edad media del agricultor keniano es de 63 a\u00f1os, y la del sudafricano, de 62.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La formaci\u00f3n t\u00e9cnica y profesional en el sector agrario podr\u00eda dar empleo a millones de j\u00f3venes africanos, garantizar que se queden en las zonas rurales, en vez de ir a vivir a unas ciudades ya superpobladas, y, sobre todo, garantizar la seguridad alimentaria<\/strong>. Pero los j\u00f3venes africanos, en su mayor\u00eda, est\u00e1n interesados en ser empresarios o trabajar en el sector servicios, como la banca y las telecomunicaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque la pol\u00edtica en \u00c1frica sigue, en gran parte, dominada por la vieja guardia, lo que es innegable es que el continente ha emprendido un proceso de transici\u00f3n de los l\u00edderes. En este recorrido, cada pa\u00eds tendr\u00e1 que marcar su propio ritmo. Y ser\u00e1 necesario empujar a los j\u00f3venes a asumir posiciones de l\u00edderes que les permitan crear empleo, dirigir instituciones y dise\u00f1ar, implantar y gestionar pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Para que el proceso de transici\u00f3n tenga \u00e9xito, los j\u00f3venes africanos tendr\u00e1n que ser una parte integral de \u00e9l. La historia precolonial de \u00c1frica muestra que, en el pasado, el continente tuvo unos l\u00edderes importantes. El reino de Mali, el de Ghana y las civilizaciones et\u00edope y nubia tuvieron gran influencia. Ahora, los j\u00f3venes pueden conducir \u00c1frica hacia una prosperidad para todos en el siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1frica sigue en tr\u00e1nsito. Un continente que fue dirigido por las potencias colonizadoras se encuentra desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada con la posibilidad real de dirigir su propio destino. Sus potenciales son enormes. \u00c1frica debe creer en s\u00ed misma y deber\u00e1n ser los propios africanos quienes lideren su crecimiento, quienes gestionen su demograf\u00eda creciente y quienes pongan las bases necesarias para superar los enormes desaf\u00edos que tienen por delante.<\/p>\n\n\n\n<p>Desaf\u00edos como superar el vac\u00edo de infraestructuras en sectores tan necesarios como la energ\u00eda y el transporte; adentrarse en una agricultura transformada tecnol\u00f3gicamente, dado que es el sector que m\u00e1s mano de obra produce (\u00c1frica se gasta unos 35 billones anuales de d\u00f3lares importando alimentos, muchos de los cuales pueden producirse en el propio continente. De hecho, hay pa\u00edses como Etiop\u00eda y Ruanda que lo est\u00e1n consiguiendo) o invertir en educaci\u00f3n y formaci\u00f3n de nuevos l\u00edderes africanos, etc. Para todo ello, es preciso una clara voluntad pol\u00edtica de sus gobernantes y una visi\u00f3n inteligente y pr\u00e1ctica de futuro para poder, al menos, tratar con visos de \u00e9xito un mejor desarrollo macroecon\u00f3mico y social del continente.<\/p>\n\n\n\n<p>La dificultad siempre de predecir, y m\u00e1s aun trat\u00e1ndose del continente africano que, en el fondo, es un continente expuesto a muchos otros factores externos como el clima, los posibles conflictos \u00e9tnicos, las pandemias, la pobreza y malnutrici\u00f3n de sus habitantes, la dependencia de los mercados exteriores.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, \u00c1frica debe crecer sobre una base durable y solidaria aumentando la productividad en todos los sectores de la econom\u00eda y creando empleos de calidad. Para ello, debe indudablemente transformar su econom\u00eda y son los propios africanos los que tienen que decidir por s\u00ed mismos y no seguir dependiendo de la demanda de otros mercados maduros o emergentes para seguir creciendo. Deben participar mucho m\u00e1s en las cadenas globales de valor. Solo el 3 % del volumen mundial de exportaciones proviene de \u00c1frica y el 50 % de las exportaciones africanas se procesa fuera del continente, por lo tanto, dejan de percibir ese valor a\u00f1adido suplementario (exportaci\u00f3n de materias primas no transformadas).<\/p>\n\n\n\n<p>Se sabe que un porcentaje de las cifras de exportaci\u00f3n mundiales de bienes y servicios es aportado por terceros pa\u00edses para luego ser exportados y que por lo tanto son objeto de un doble c\u00f3mputo en el comercio mundial. \u00c1frica se empobrece en t\u00e9rminos absolutos en este sentido, y la tendencia debe cambiar a un mayor procesamiento de las exportaciones dentro de sus respectivos pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>Una cadena de valor significa en definitiva una sucesi\u00f3n de varias etapas en las que una compa\u00f1\u00eda ofrece un producto o un servicio desde su concepci\u00f3n hasta su entrega final al consumidor. Las cadenas globales de valor ofrecen nuevas oportunidades para la transformaci\u00f3n estructural de \u00c1frica. As\u00ed pues, \u00c1frica debe dejar progresivamente de constituirse como una fuente de materias primas para muchas cadenas globales de valor y crear sus propias marcas \u2018made in \u00c1frica\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, industrializarse, pues la industria es motor de crecimiento y \u00c1frica dispone de una mano de obra joven y abundante; de recursos naturales tambi\u00e9n abundantes, y, finalmente, de una oferta dirigida a mercados emergentes y maduros como son los asi\u00e1ticos y los europeos principalmente. El futuro industrial de \u00c1frica depender\u00e1 de una progresiva transformaci\u00f3n de sus materias primas locales, as\u00ed como de una industria de base exportable al resto del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>En tercer lugar, afrontar la importante carencia de infraestructuras. Transporte y electricidad son dos aut\u00e9nticas losas sobre buena parte del territorio africano. La comunicaci\u00f3n entre poblados, lugares de producci\u00f3n de las mercanc\u00edas y centros de venta y consumo debe mejorar, pues el desarrollo de estos tendr\u00eda un impacto muy positivo sobre las econom\u00edas de estos pa\u00edses. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En cuarto lugar, mejorar la calidad y transparencia de las instituciones p\u00fablicas dotando a la administraci\u00f3n de una mayor eficacia. Aunque hay una mejora en la calidad de gobernanza de algunos pa\u00edses, todav\u00eda existe un alto \u00edndice de corrupci\u00f3n. Hay pa\u00edses como Botsuana, Mauricio, Namibia, Ghana, Ruanda y Etiop\u00eda que tienen una mejor puntuaci\u00f3n y no est\u00e1n necesariamente dotados de recursos naturales. Otros como Nigeria y Angola, bendecidos por los recursos, tienen sin embargo una calidad de gobernanza insuficiente.<\/p>\n\n\n\n<p>En quinto y \u00faltimo lugar, no debe olvidarse la formaci\u00f3n de base, pues \u00c1frica, continente de futuro, no puede descuidar este aspecto, precisamente, con una poblaci\u00f3n esencialmente joven. \u00c1frica es joven, es futuro, apoyemos a \u00c1frica.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Art\u00edculo de <a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/persona\/matilde-latorre-de-silva-sanz\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Matilde Latorre de Silva<\/a><\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab\u00a0De todas las regiones, \u00c1frica subsahariana tiene las tasas m\u00e1s altas de exclusi\u00f3n de la educaci\u00f3n. M\u00e1s de una quinta parte de los ni\u00f1os de entre 6 y 11 a\u00f1os no van a la escuela, seguidos de un tercio de los ni\u00f1os de 12 a 14 a\u00f1os. 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