{"id":16171,"date":"2022-01-28T10:48:42","date_gmt":"2022-01-28T09:48:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=16168"},"modified":"2022-01-28T10:48:42","modified_gmt":"2022-01-28T09:48:42","slug":"colonizacion-testosterona-y-algo-de-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/historia-memoria-africa\/colonizacion-testosterona-y-algo-de-amor\/","title":{"rendered":"Colonizaci\u00f3n, testosterona y algo de amor"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Casi con seguridad, el misionero aprovechar\u00eda la fuerza de las armas para obligar a todos los presentes a convertirse al cristianismo.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>El Museo Nacional del Traje se aloja en el que fue el palacio del gobernador de Costa de Marfil en su primera capital, Grand Bassam. En \u00e9l se exhiben los h\u00e1bitos tradicionales de distintas partes del pa\u00eds en vitrinas de cristal amontonadas en el poco espacio de lo que debi\u00f3 ser el sal\u00f3n principal del edificio. En el piso superior se recrea una corte real, maquetas de poblados de distintos pueblos del pa\u00eds, utensilios caracter\u00edsticos de diversos oficios o actividades y el modern\u00edsimo cuarto de ba\u00f1o, alicatado en verde hasta el techo, que se hizo instalar uno de los representantes del poder franc\u00e9s en la zona. El conjunto resulta bastante llamativo e instructivo, su visita merece la pena. Curiosamente, lo mejor de la muestra no tiene nada que ver con las tradiciones o costumbres de la zona, sino con una historia mucho menos l\u00fadica.<\/p>\n\n\n\n<p>En las galer\u00edas que rodean las estancias principales, concebidas para que el aire circule y refresque el lugar, cuelgan una serie de fotograf\u00edas que reflejan, sobre todo, los abusos y el horror de la colonizaci\u00f3n. Se trata de copias de originales protegidas por pl\u00e1sticos y un poco comidas por la fuerte luz del sol que penetra por los grandes ventanales.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre todas ellas, una llama bastante la atenci\u00f3n (o deber\u00eda hacerlo) por la gran brutalidad, a pesar de la postura est\u00e1tica de los retratados, que se resume en ella. Muestra la quema del tambor sagrado de los baoul\u00e9, el <em>attoumgblan<\/em>, como represalia por haberse rebelado contra la administraci\u00f3n francesa. Este pueblo, uno de los mayoritarios de Costa de Marfil, present\u00f3 una fuerte resistencia a la penetraci\u00f3n colonial. De 1891 a 1911 llev\u00f3 a cabo acciones violentas de manera intermitente contra el conquistador. Al final, la fuerza de las armas europeas se impuso y consigui\u00f3 someterlo.<\/p>\n\n\n\n<p>En la fotograf\u00eda se aprecia una aldea de casas de barro y techos de paja y a sus habitantes que, colocados en medio c\u00edrculo, contemplan la hoguera que ocupa el centro de la imagen. En ella arde el tamtam que serv\u00eda a aquel pueblo para comunicarse con su dios. A la derecha se aprecia a un comandante franc\u00e9s y a un misionero. Ambos visten de blanco (uno, camisa y pantal\u00f3n; otro, sotana) y est\u00e1n coronados por sendos salacots. Contemplar la foto es sentir el dolor y la rabia de los baoul\u00e9s al ver c\u00f3mo una de sus reliquias m\u00e1s sagradas era destruida por los colonizadores. Podemos imaginar lo que sigui\u00f3 a aquella escena. Casi con seguridad, el misionero aprovechar\u00eda la fuerza de las armas para obligar a todos los presentes a convertirse al cristianismo. Un ejemplo m\u00e1s de c\u00f3mo gobierno colonial e Iglesia, dos instituciones regidas por hombres, se aliaron en la conquista del continente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl colonialismo se bas\u00f3 en el catolicismo y el patriarcado. Para la representaci\u00f3n de este sistema, no podr\u00eda haber mejor imagen que la del padre racista, a trav\u00e9s del cual fluyen todas las ideolog\u00edas y pr\u00e1cticas coloniales. Fue la elecci\u00f3n correcta. El colonialismo es masculino. El macho agresor invade. Penetra en lo m\u00e1s profundo de la intimidad, con el arma en ristre, ataca y mata, como el violador de una mujer en una calle desierta\u201d, afirma <a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/persona\/paulina-chiziane\">Paulina Chiziane<\/a> en el pr\u00f3logo a la novena edici\u00f3n de <em><a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/evento\/el-club-de-lectura-antonio-lozano-de-casa-africa-lee-cuaderno-de-memorias-coloniales-de\">Caderno de mem\u00f3rias coloniais<\/a><\/em> de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Isabela_Figueiredo\">Isabela Figueiredo<\/a> (libro traducido al castellano).<\/p>\n\n\n\n<p>Se sabe que no hubo aventura colonial buena. Que los argumentos de llevar la civilizaci\u00f3n (a saber qu\u00e9 esconde este concepto) a \u00c1frica fueron burdas excusas para apoderarse de las riquezas del continente. Y que las distintas iglesias se aliaron con los poderes del momento, trabajando mano a mano con ellos, a cambio de quedarse con las almas de los africanos. Aunque unos pocos religiosos criticasen dicha alianza de fuerzas, la mayor\u00eda se sirvi\u00f3 de ella y de la autoridad que le otorgaba. Basta leer algunos cl\u00e1sicos africanos para comprobar este punto. Por citar solo unos ejemplos: <em><a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/Oui-mon-commandant-Jai-Roman\/dp\/2290315850\">Oui, mon commandant<\/a><\/em> y <em><a href=\"https:\/\/www.casadellibro.com\/libro-l-etrange-destin-de-wangrin\/9782264017581\/1228832\">L\u2019\u00c9trange destin de Wagrin<\/a><\/em> de <a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/persona\/ahmadou-hampate-ba\">Amadou Hamp\u00e2t\u00e9 B\u00e2<\/a> o <em><a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/Une-vie-Pocket-Ferdinand-Oyono\/dp\/2266169289\">Une vie de boy<\/a><\/em> de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ferdinand_Oyono\">Ferdinand Oyono<\/a>, sin olvidar, claro est\u00e1, lo que supuso la llegada de los misioneros (en este caso, protestantes) para Okonkwo, el protagonista de <em><a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/publicaciones\/todo-se-desmorona\">Todo se desmorona<\/a><\/em> de <a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/persona\/chinua-achebe\">Chinua Achebe<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>La cruz la portaban y la impon\u00edan hombres como las armas, la violencia y los enga\u00f1os que usaron los colonizadores que llevaban de igual manera la impronta de la mano masculina. As\u00ed, las literaturas africanas que tratan el tema de la colonizaci\u00f3n tambi\u00e9n reflejan que esta fue cosa de hombres. De esta manera, se aprecia en la obra de <a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/persona\/ngugi-wa-thiongo\">Ngugi wa Thiong\u2019o<\/a> o en la del reciente Premio Nobel de Literatura, <a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/persona\/abdulrazak-gurnah\">Abdulrazak Gurnah<\/a>, cuando habla de la colonizaci\u00f3n alemana en \u00c1frica oriental.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se observa, sobre el papel del hombre blanco se ha escrito en muchas ocasiones. Sin embargo, no ha ocurrido lo mismo con la figura femenina. El mencionado pr\u00f3logo de Chiziane ahonda en este punto: \u201cLa mujer blanca es invisible, es silenciada, demostrando as\u00ed que las mujeres blancas son las primeras v\u00edctimas de la violencia del colonialismo, incluso antes que los negros. La mujer blanca no ten\u00eda voz, al igual que todos los hombres y mujeres negros. No se le permit\u00eda hablar en voz alta, ni siquiera en el interior de la casa o en el c\u00edrculo de amigos. No ten\u00eda derecho a su propia sexualidad, ten\u00eda que tener sexo estrecho y casto, como los colonizados que no ten\u00edan derecho a su tierra ni a su libertad\u2026\u201d. Chiziane parece querer decirnos que solo el hombre blanco pod\u00eda usar, abusar y violar \u00c1frica.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed es, son escasas las mujeres blancas que aparecen en las obras de autores africanos al tratar el tema de la colonizaci\u00f3n. Al constatar lo anterior, percibimos que para estos escritores las mujeres de los colonos no son sujeto de aquellas acciones que quieren denunciar. Lo anterior, en cambio, no es debido a una falta de inter\u00e9s hacia la figura femenina, ya que esta s\u00ed aparece en otras obras que narran tanto la resistencia que diversas mujeres africanas opusieron a la invasi\u00f3n como su aportaci\u00f3n fundamental en la lucha por la independencia de sus pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien la desigualdad, el abuso y la violencia marcan de manera constante las relaciones entre hombres blancos y mujeres negras, lo que se aprecia en un buen n\u00famero de t\u00edtulos, tambi\u00e9n, de vez en cuando, aparece alg\u00fan personaje femenino local que se enamora del blanco bueno. Sucede en <em><a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/publicaciones\/el-rey-de-kahel\">Le roi de Kahel<\/a><\/em> de <a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/persona\/tierno-monenembo\">Tierno Mon\u00e9nembo<\/a>, por ejemplo, o en la \u00faltima obra que se adentra en las profundidades de la colonizaci\u00f3n y que acaba de traducirse al castellano: <em><a href=\"https:\/\/www.traficantes.net\/libros\/camarada-pap%C3%A1\">Camarada Pap\u00e1<\/a><\/em> de <a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/persona\/armand-gauz\">Gauz<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Leyendo esta \u00faltima novela, una vez m\u00e1s se constata lo que Chiziane aseguraba en su pr\u00f3logo. Teniendo en parte como escenario Grand Bassam, narra c\u00f3mo all\u00ed empezaron a instalarse los primeros franceses, mucho antes de que aquellas tierras y mares fueran declarados propiedad de una potencia europea. Desde all\u00ed se penetr\u00f3 el resto del territorio en busca de tratados con reyes y jefes locales que otorgasen la posesi\u00f3n de aquellas tierras a los franceses y frenasen el avance de los brit\u00e1nicos desde el este, lo que hoy es Ghana. Adem\u00e1s, aquellos pactos aseguraban tambi\u00e9n el comercio de los productos que interesaban a los europeos. M\u00e1s tarde se levantar\u00edan las grandes mansiones que, a pesar de la decrepitud que hoy muestra la mayor\u00eda de ellas, son testigos del antiguo esplendor de la poblaci\u00f3n, conjunto que en 2012 la <a href=\"https:\/\/es.unesco.org\/\">UNESCO<\/a> declar\u00f3 patrimonio de la humanidad. Entre tanta reliquia se encuentra todav\u00eda el monolito que recuerda a <a href=\"https:\/\/es.frwiki.wiki\/wiki\/Marcel_Treich-Lapl%C3%A8ne\">Marcel Treich<\/a>, el primer explorador y administrador de Costa de Marfil, que muri\u00f3 con 30 a\u00f1os en esas mismas costas. Treich se convierte en un personaje de la novela de Gauz. Como tambi\u00e9n la haza\u00f1a que en 1888 le llev\u00f3 hasta Kong, en el norte de Costa de Marfil, en busca del capit\u00e1n <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Louis-Gustave_Binger\">Louis-Gustave Binger<\/a> que un a\u00f1o antes hab\u00eda partido de Senegal para asegurar la uni\u00f3n de Dakar con Grand Bassam pasando por el pa\u00eds mossi, en el intento de consolidar los territorios adjudicados a Par\u00eds en la Conferencia de Berl\u00edn (1884).<\/p>\n\n\n\n<p>Y en medio de estos personajes y sus peripecias que sirven de fondo a una trama en la que Gauz parece querer ir m\u00e1s all\u00e1 de lo hist\u00f3rico, del horror y del sufrimiento que la colonizaci\u00f3n caus\u00f3 en \u00c1frica y en sus gentes, surge una historia de amor, llena de sensualidad y sentimiento, entre un colono blanco at\u00edpico y una mujer negra sabia. Un canto de Gauz para mirar al futuro e imaginar un mundo en el que no exista distinci\u00f3n por el color de la piel. Una utop\u00eda narrada con mucha pericia e iron\u00eda y en la que el amor entre un franc\u00e9s y una mujer de Grand Bassam triunfa sobre el horror de lo que iba a venir.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Art\u00edculo redactado por <a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/persona\/chema-caballero\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Chema Caballero<\/a>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Casi con seguridad, el misionero aprovechar\u00eda la fuerza de las armas para obligar a todos los presentes a convertirse al cristianismo. El Museo Nacional del Traje se aloja en el que fue el palacio del gobernador de Costa de Marfil en su primera capital, Grand Bassam. 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