{"id":16478,"date":"2022-05-19T15:24:28","date_gmt":"2022-05-19T14:24:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=16478"},"modified":"2022-06-28T11:32:49","modified_gmt":"2022-06-28T10:32:49","slug":"nkunzi-zandile-nkabinde-activista-lgbti-sudafricana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/genero-igualdad-diversidad\/nkunzi-zandile-nkabinde-activista-lgbti-sudafricana\/","title":{"rendered":"Nkunzi Zandile Nkabinde, activista LGBTI sudafricana"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Mucha gente cree que ser lesbiana no es africano, y otros creen que ser homosexual es un pecado<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Nkunzi_Nkabinde\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Nkunzi Zandile Nkabinde<\/a> (1975 &#8211; 2018) fue una activista LGBTI sudafricana, sanadora tradicional <em>(<\/em><a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Traditional_healers_of_Southern_Africa\"><em>sangoma<\/em><\/a><em>),<\/em> y autora de la autobiograf\u00eda <em>Black Bull, Ancestors and Me: My Life as a Lesbian Sangoma <\/em>(2008).<a id=\"_ftnref1\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a> Anteriormente, hab\u00eda colaborado en los trabajos previos al rodaje de la pel\u00edcula documental <em>Everything Must Come to Light<\/em> (2002),<a id=\"_ftnref2\" href=\"#_ftn2\">[2]<\/a> dirigida por Mpumi Njinge y Paulo Alberton, y coproducida por \u201cThe Gay and Lesbian Archives of South Africa\u201d y el \u201cOut in Africa Gay and Lesbian Film Festival\u201d, y particip\u00f3 con un cap\u00edtulo sobre relaciones l\u00e9sbicas entre <em>sangomas<\/em> en Sud\u00e1frica incluido en el libro <em>Tommy Boys, Lesbian Men and Ancestral Wives,<\/em> editado por Ruth Morgan y S. Wieringa (2005).<a id=\"_ftnref3\" href=\"#_ftn3\">[3]<\/a> Frente a la idea defendida por numerosas iglesias, gobiernos e individuos particulares de que la homosexualidad es una importaci\u00f3n europea ajena a las culturas africanas tradicionales, Zandile defendi\u00f3 con su trabajo y con su vida que las sociedades del continente, y en particular las sudafricanas, no han sido en absoluto ajenas a pr\u00e1cticas sexuales, identidades o estilos de vida alternativos a la cisheteronormatividad, aunque los efectos combinados de la cristianizaci\u00f3n y la colonizaci\u00f3n europea los condenaran a la invisibilidad o a la censura social, en especial en los entornos rurales: \u201cMucha gente cree que ser lesbiana no es africano, y otros creen que ser homosexual es un pecado\u201d (79), afirma en su autobiograf\u00eda. En buena medida, el trabajo de Zandile supone as\u00ed un esfuerzo por descolonizar el imaginario homonormativo euroc\u00e9ntrico y por arraigar y legitimar la experiencia de la diversidad sexual o de g\u00e9nero en las ontoepistemolog\u00edas ind\u00edgenas, aunque su temprano contacto con la subcultura gay y lesbiana urbana de Soweto le permite tambi\u00e9n operar dentro de los c\u00f3digos del activismo transnacional. De este modo, cuando Zandile narra el momento de revelarle a su madre su preferencia por las mujeres como parejas, y a pesar de que recibe todo su apoyo, es consciente de que palabras zul\u00faes como <em>\u201cistabanes\u201d <\/em>o<em> \u201cinkohnkoni\u201d,<\/em> que su progenitora utiliza, est\u00e1n cargadas de connotaciones deprecatorias, en tanto que el t\u00e9rmino \u201clesbiana\u201d, que ella esgrime para definirse a s\u00ed misma, resuena positivamente con los movimientos de liberaci\u00f3n y lucha por los derechos civiles, de los que ella participa activamente, tanto en Sud\u00e1frica como en Occidente. En el segundo cap\u00edtulo de su autobiograf\u00eda, Zandile se describe como \u201cuna criatura de dos mundos\u201d, y afirma: \u201cPorque tengo dentro de m\u00ed estos dos aspectos, puedo ver [la vida] de forma tradicional y de forma moderna\u201d (16).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta dualidad est\u00e1 ya inscrita en el propio subt\u00edtulo de la autobiograf\u00eda mediante la autodefinici\u00f3n de Zandile como una \u201c<em>sangoma<\/em> lesbiana\u201d, dos t\u00e9rminos que provienen de universos discursivos inconmensurables entre s\u00ed, aunque en la obra y en la identidad de Zandile las ideas de tradici\u00f3n y modernidad no funcionan como universos opuestos, sino como complementarios y conciliables entre s\u00ed. En el contexto \u201ctradicional\u201d, el hecho de convertirse en <em>sangoma<\/em> no solo requiere una larga formaci\u00f3n bajo la supervisi\u00f3n de un instructor o instructora en los secretos de las plantas, la adivinaci\u00f3n y la curaci\u00f3n, un proceso que Zandile narra en detalle, sino que exige previamente la posesi\u00f3n involuntaria de la persona por uno o varios esp\u00edritus ancestrales que ser\u00e1n los gu\u00edas en su desempe\u00f1o profesional: \u201cAprend\u00ed a trabajar con mis ancestros para encontrar las hierbas que necesitaba [\u2026]. Entend\u00ed las hierbas enseguida, ten\u00eda un conocimiento heredado de mis ancestros que trabajaba en m\u00ed\u201d (56). En su caso, desde el momento mismo de su nacimiento recibe los esp\u00edritus de su hermano gemelo, nacido muerto, y de su abuela paterna y un t\u00edo materno que fallecen ese mismo d\u00eda. Ella atribuye su propia supervivencia al hecho de que los ancestros le ten\u00edan destinada una tarea especial. En todo caso, su esp\u00edritu dominante, y del que hereda el nombre de Nkunzi (\u201cToro Negro\u201d), es su t\u00edo abuelo, tambi\u00e9n sanador y profeta, y reconocido mujeriego. Zandile atribuye a una temprana posesi\u00f3n por el esp\u00edritu de su antepasado su parte \u201cmasculina\u201d, que se hace evidente desde sus primeros a\u00f1os y que se entrelazar\u00e1 indisolublemente en su edad adulta con su identidad sexual como lesbiana masculina <em>(butch),<\/em> y muy activa sexualmente a lo largo de su vida. La propia Zandile asume en algunos puntos de su narrativa, m\u00e1s que una identidad l\u00e9sbica codificada como pol\u00edticamente correcta en los discursos occidentales, los modos y maneras de un hombre zul\u00fa tradicional, cuya visi\u00f3n de la feminidad est\u00e1 subordinada a la primac\u00eda de la masculinidad. Ella misma se\u00f1ala que su lado femenino solo aparece cuando est\u00e1 llevando a cabo procesos de sanaci\u00f3n, mientras que en el resto de los aspectos de su vida, incluidas sus relaciones de pareja, desempe\u00f1a un rol masculino: \u201cMi pareja me llama su \u2018marido moderno\u2019\u201d (154).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la autobiograf\u00eda de Zandile, como suele ocurrir con este g\u00e9nero en \u00c1frica, no se limita a narrar la vida de un individuo particular, sino que asume dimensiones comunitarias, y como revela en el cap\u00edtulo siete de su obra, \u201cEn busca de una comunidad\u201d, Zandile encuentra la suya tanto entre los movimientos de activistas como, y prioritariamente, entre <em>sangomas<\/em> lesbianas y gays. Partiendo de su propia experiencia, y como se ha dicho m\u00e1s arriba, Zandile profundiz\u00f3 particularmente en las conexiones entre la posesi\u00f3n espiritual y la identidad sexual o de g\u00e9nero, documentando sus perspectivas con entrevistas a un n\u00famero significativo de <em>sangomas<\/em> involucradas en relaciones lesbianas y fundando un grupo de apoyo mixto para <em>sangomas<\/em> no heterosexuales. Seg\u00fan la cr\u00edtica <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/chantal-zabus-114833\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Chantal Zabus<\/a>, no existe ning\u00fan tipo de informaci\u00f3n escrita sobre <em>sangomas<\/em> lesbianas, ni siquiera sobre <em>sangomas<\/em>, antes de que la constituci\u00f3n sudafricana de 1986 reconociera tanto la legitimidad de las pr\u00e1cticas sanitarias tradicionales como los derechos de la comunidad LGBTI.<a id=\"_ftnref4\" href=\"#_ftn4\">[4]<\/a> Pero, afirma Zandile refiri\u00e9ndose a la homosexualidad, \u201cesto ha ocurrido desde siempre, es algo con lo que naces\u201d. No obstante, y como ella misma revela en su autobiograf\u00eda, la primera vez que escuch\u00f3 la palabra \u201clesbiana\u201d se vio obligada a buscarla en el diccionario, puesto que tal terminolog\u00eda s\u00ed es, indudablemente, de origen europeo, al igual que las implicaciones de elecci\u00f3n personal que conlleva, en tanto que la autora afirma \u201cmi sexualidad viene desde mi infancia\u201d (38).<\/p>\n\n\n\n<p>Como Zandile ampliamente documenta, en un contexto tradicional zul\u00fa, una <em>sangoma<\/em> cuyo esp\u00edritu dominante sea un ancestro masculino puede leg\u00edtimamente convivir con una \u201cesposa ancestral\u201d, una mujer elegida por el antepasado como colaboradora tanto en las tareas dom\u00e9sticas como en las rituales, y muchas de las <em>sangomas<\/em> entrevistadas por Zandile utilizan esta instituci\u00f3n socialmente aceptable como tapadera para relaciones amorosas y sexuales que permanecen a menudo ocultas para su entorno m\u00e1s inmediato. En otros casos, y particularmente entre mujeresm\u00e1s j\u00f3venes y urbanitas, su identificaci\u00f3n como lesbianas no resulta tan problem\u00e1tica, aunque admiten que es su condici\u00f3n de <em>sangomas<\/em> la que las protege de \u201cviolaciones correctivas\u201d o cr\u00edmenes de odio que siguen siendo comunes incluso en la Sud\u00e1frica constitucionalmente arco\u00edris. La \u201cdoble identidad\u201d de Zandile como perteneciente a la respetada comunidad de los y las <em>sangomas<\/em>, en la que no siempre la homosexualidad es aceptada de buen grado, y su abierta identificaci\u00f3n como lesbiana, le permitir\u00e1 acceder a las narrativas de vida y a la intimidad de personas que no se hubieran revelado con sinceridad ante otro interlocutor. Mediante la utilizaci\u00f3n de pseud\u00f3nimos que salvaguardan la integridad de sus entrevistadas, Zandile es capaz de explorar y dar cuenta de una diversidad de pr\u00e1cticas e identidades sexuales o de g\u00e9nero que sin duda desbordan y complican los discursos homonormativos occidentales. Bongwive, por ejemplo, lleva barba y bigote, pero se viste con ropas femeninas; Sindi se siente un hombre cuando est\u00e1 bajo posesi\u00f3n espiritual y tiene dos mujeres, su pareja y su esposa ancestral; Hlewinge afirma no verse como lesbiana, sino \u201ccomo una mujer que est\u00e1 enamorada de otra mujer\u201d (108), aunque su relaci\u00f3n permanece secreta para su comunidad e incluso para su familia. Se siente una mujer al cien por cien, pero cuando su esp\u00edritu ancestral la posee, su voz y su apariencia f\u00edsica cambian. La identidad y las pr\u00e1cticas sexuales de estas mujeres, por tanto, resultan en buena medida ajenas a las elaboraciones te\u00f3ricas y pol\u00edticas propias de contextos occidentales y dan cuenta de realidades que discurren en paralelo con los discursos de la \u201cmodernidad\u201d. De acuerdo con Aziura <em>et alii<\/em>, \u201cla expansi\u00f3n colonial europea utiliz\u00f3 el g\u00e9nero y la sexualidad como tecnolog\u00edas para categorizar los cuerpos colonizados en diferentes tipos, en tanto que la diversidad sexual y de g\u00e9nero en contextos no europeos se us\u00f3 como excusa para eliminar, \u2018reeducar\u2019 y cometer aut\u00e9nticos genocidios entre los colonizados. Las huellas de esas historias de eliminaci\u00f3n y desposesi\u00f3n siguen presentes, as\u00ed como su imbricaci\u00f3n en las pol\u00edticas sexuales y de g\u00e9nero globales\u201d (308).<a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\">[5]<\/a> En este sentido, la labor arqueol\u00f3gica de Zandile posee un valor incalculable, como testimonio de formas de ser y existir que se resisten a su absorci\u00f3n por paradigmas euroc\u00e9ntricos, y que sin duda enriquecen nuestra compresi\u00f3n de la inagotable multiplicidad del universo de la sexualidad y el g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<p>La vida de Zandile, como la de muchas de sus entrevistadas, no estuvo exenta de violencia y momentos traum\u00e1ticos: la vecina que llevaba a su madre al hospital en el momento de dar a luz, todav\u00eda bajo el r\u00e9gimen del <em>apartheid<\/em>, fue brutalmente golpeada por un polic\u00eda y perdi\u00f3 en consecuencia el hijo que a su vez esperaba; a muy temprana edad, ella sufri\u00f3 abusos sexuales por parte de su t\u00edo y de un vecino; antes de comenzar su adiestramiento como <em>sangoma<\/em> fue internada en un hospital psiqui\u00e1trico, vio morir a amigas y compa\u00f1eros a causa del SIDA o de cr\u00edmenes de odio. No obstante, su autobiograf\u00eda, en la que est\u00e1n incrustadas muchas otras biograf\u00edas, es una historia de resiliencia y poder personal y espiritual, en la que la continuidad de la tradici\u00f3n precolonial, la cimentaci\u00f3n en una comunidad polifac\u00e9tica y su propio desarrollo individual, profesional e identitario pueden ofrecer un poderoso punto de referencia no solo en el contexto surafricano, sino en el global. La mentora de Zandile, Ruth Morgan, desvela en su obituario que la autora (a quien se refiere usando el pronombre masculino) estaba inmersa en el proceso de reelaborar su identidad como hombre trans*, y escribiendo un libro sobre esta nueva experiencia.<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\">[6]<\/a> Su temprana e inesperada muerte deja abierta una gran interrogaci\u00f3n sobre qui\u00e9n Zandile hubiera querido o podido llegar a ser. Pero fue, sin duda, una persona extraordinaria cuya trayectoria vital inspirar\u00e1 a generaciones venideras.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Nkabinde, Nkunzi Zandile<em>. Black Bull, Ancestors and Me &#8211; My Life as a Lesbian Sangoma<\/em>. Jacana Media. Edici\u00f3n de Kindle.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> <a href=\"https:\/\/icarusfilms.com\/if-must\">https:\/\/icarusfilms.com\/if-must<\/a> [p\u00e1gina visitada 8\/11\/21).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Morgan, R. and Wieringa, S. <em>Tommy Boys, Lesbian Men and Ancestral Wives: Female Same-Sex Practices in Africa<\/em>. Johannesburg: Jacana Media, 2005.<\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn4\" href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> Chantal Zabus (2013) <em>Out in Africa. Same-Sex Desire in Sub-Saharan Literatures and Cultures<\/em>. London: James Currey.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> Aizura, Aren Z. <em>et alii<\/em>. \u201cIntroduction\u201d. <em>TSQ: Transgender Studies Quarterly<\/em>. Volume 1, Number 3<del> <\/del>, August 2014<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> <a href=\"https:\/\/mg.co.za\/article\/2018-06-06-legacy-of-a-lesbian-sangoma\/\">https:\/\/mg.co.za\/article\/2018-06-06-legacy-of-a-lesbian-sangoma\/<\/a> [p\u00e1gina visitada 8\/9\/21]<\/p>\n\n\n\n<p><em>Art\u00edculo redactado por <a href=\"https:\/\/casafrica.es\/es\/persona\/marta-sofia-lopez-rodriguez\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Marta Sof\u00eda L\u00f3pez Rodr\u00edguez<\/a>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mucha gente cree que ser lesbiana no es africano, y otros creen que ser homosexual es un pecado Nkunzi Zandile Nkabinde (1975 &#8211; 2018) fue una activista LGBTI sudafricana, sanadora tradicional (sangoma), y autora de la autobiograf\u00eda Black Bull, Ancestors and Me: My Life as a Lesbian Sangoma (2008).[1] Anteriormente, hab\u00eda colaborado en los trabajos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":16479,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[69,664,1008,1107,1341,1880],"class_list":["post-16478","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-genero-igualdad-diversidad","tag-activismo","tag-destacado","tag-genero","tag-identidad","tag-lgbti","tag-recomendamos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16478","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16478"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16478\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16479"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16478"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16478"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16478"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}