{"id":16518,"date":"2022-05-12T15:20:47","date_gmt":"2022-05-12T14:20:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=16518"},"modified":"2025-09-19T18:50:32","modified_gmt":"2025-09-19T17:50:32","slug":"civiles-del-sahel-entre-la-espada-y-la-pared","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/salud-seguridad\/civiles-del-sahel-entre-la-espada-y-la-pared\/","title":{"rendered":"Civiles del Sahel, entre la espada y la pared"},"content":{"rendered":"\n<p>El conflicto del Sahel que afecta a Mal\u00ed, N\u00edger y Burkina Faso y que en la actualidad tiene su epicentro en la llamada zona de Las Tres Fronteras acaba de cumplir una d\u00e9cada sin que se atisbe una soluci\u00f3n definitiva en el horizonte. M\u00e1s bien al contrario. La situaci\u00f3n en materia de violencia contra los civiles, seguridad, derechos humanos y gobernanza se ha ido deteriorando con el paso de los a\u00f1os pese a la importante militarizaci\u00f3n de este vasto territorio. Con unos 25.000 muertos y tres millones de personas que han huido de sus hogares, esta guerra asim\u00e9trica del siglo XXI se suele identificar con una insurgencia yihadista. Pero sus ra\u00edces son m\u00e1s profundas y sus perfiles complejos.<\/p>\n\n\n\n<p>Enero de 2012. Rebeldes tuaregs procedentes de la desfondada Libia y yihadistas presentes en el norte de Mal\u00ed desde hac\u00eda una d\u00e9cada se alzan en armas contra el Gobierno de Mal\u00ed y logran en pocas semanas poner contra las cuerdas a un ej\u00e9rcito desmoralizado y con escasos medios. En solo tres d\u00edas despu\u00e9s del golpe de Estado de marzo liderado por el capit\u00e1n <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Amadou_Sanogo\">Amadou Sanogo<\/a> se hacen con el control de tres regiones del norte, Gao, Tombuct\u00fa y Kidal, lo que supone dos terceras partes del pa\u00eds. Sin embargo, la fr\u00e1gil alianza de tuaregs y yihadistas salta por los aires poco despu\u00e9s y son estos \u00faltimos quienes imponen su ley, creando de facto una administraci\u00f3n paralela gobernada por su radical interpretaci\u00f3n del Islam, lo que implica cortar manos a ladrones y lapidar a los ad\u00falteros.<\/p>\n\n\n\n<p>En enero de 2013, ante los primeros y titubeantes pasos de una intervenci\u00f3n militar africana que provoc\u00f3 el avance de los yihadistas hacia el centro del pa\u00eds, Francia desembarca en Mal\u00ed a petici\u00f3n del gobierno de transici\u00f3n. <a href=\"https:\/\/aecpa.es\/es-es\/efectos-de-la-operacion-serval-en-el-conflicto-de-mali\/congress-papers\/1356\/\">La operaci\u00f3n Serval,<\/a> con apoyo chadiano, logra en apenas un mes expulsar a los yihadistas de las grandes ciudades del norte y gracias a su poder\u00edo a\u00e9reo elimina a cientos de combatientes que son perseguidos hasta los confines del desierto. Sin embargo, aquella supuesta victoria fue de todo menos definitiva. Los radicales, que hab\u00edan ido tejiendo v\u00ednculos y redes con la poblaci\u00f3n local, demostraron su enorme resiliencia, se reorganizaron y en pocos meses ya estaban de nuevo hostigando tanto a Serval como a las Fuerzas Armadas malienses y a la reci\u00e9n creada misi\u00f3n de estabilizaci\u00f3n de Naciones Unidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco a poco el epicentro del conflicto se traslad\u00f3 hacia el centro del pa\u00eds, las regiones de Mopti y S\u00e9gou, con la emergencia de nuevos grupos armados como la <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Frente_de_Liberaci%C3%B3n_de_Macina\">katiba Macina <\/a>del predicador Amadou Koufa. De Mopti y la nueva regi\u00f3n de Menaka al este de Mal\u00ed el conflicto se contagi\u00f3 primero a Burkina Faso, donde surgi\u00f3 el grupo local <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ansarul_Islam\">Ansarul Islam<\/a>, y despu\u00e9s a N\u00edger. En este \u00faltimo caso fue fundamental la emergencia de un nuevo actor armado, la katiba de Al Saharaui que declar\u00f3 su fidelidad a Estado Isl\u00e1mico. En la actualidad es precisamente la zona situada entre los tres pa\u00edses, Las Tres Fronteras, la que sufre una mayor intensidad de ataques.<\/p>\n\n\n\n<p>En Europa y en medios poco o mal informados existe la sensaci\u00f3n de que estamos ante un conflicto de origen religioso. Sin embargo, para entender lo que ocurre en el Sahel hay que tratar de sumergirse en la complejidad social, \u00e9tnica, econ\u00f3mica de uno de los lugares m\u00e1s pobres del mundo. En primer lugar es necesario comprender que los llamados terroristas islamistas no son barbudos descerebrados sin m\u00e1s gu\u00eda que la violencia. Las organizaciones a las que pertenecen articulan una aut\u00e9ntica propuesta pol\u00edtica y de organizaci\u00f3n de la vida ciudadana all\u00ed donde logran implantarse, que, no por casualidad, son lugares donde es muy evidente la debilidad de estados incapaces de cumplir su parte del contrato social con la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Grandes franjas de territorio de Mal\u00ed o Burkina Faso y sobre todo una buena parte de su poblaci\u00f3n han sufrido un abandono secular de estados d\u00e9biles incapaces de suministrar educaci\u00f3n, salud, vivienda o empleo, pero sobre todo justicia, a sus administrados. De hecho en ocasiones es justo lo contrario y el estado a trav\u00e9s de sus representantes act\u00faa como un ente violento, corrupto y parcial incapaz de aplicar las leyes, respetar los derechos y, sobre todo, hacer justicia. Frente a esta hostilidad o vac\u00edo, los radicales se materializan proponiendo alternativas econ\u00f3micas, actividades muchas veces delictivas pero muy productivas, seguridad y, de nuevo, un tipo de justicia que en Occidente somos incapaces de asimilar pero que en ciertos contextos de extrema pobreza, analfabetismo y escasez de recursos s\u00ed que funciona.<\/p>\n\n\n\n<p>No se puede entender el \u00e9xito del yihadismo sin comprender que la interpretaci\u00f3n radical del Islam que predican tiene tambi\u00e9n un componente radicalmente pol\u00edtico. Sus m\u00e9todos son sin duda violentos pero el abandono o las injusticias que sufren una parte de la poblaci\u00f3n tambi\u00e9n lo son. Como dice el activista ciudadano Moussa Tchangari, los ciudadanos son pac\u00edficos hasta que son sometidos a una presi\u00f3n enorme que afecta a su propia supervivencia. \u201cLa \u00fanica alternativa pol\u00edtica que prospera en \u00c1frica occidental frente a ese tipo de estado es el yihadismo\u201d, asegura Tchangari con lucidez.<\/p>\n\n\n\n<p>Un buen ejemplo de todo ello es la situaci\u00f3n en las reservas forestales y parques nacionales. El primer objetivo de los yihadistas es la representaci\u00f3n del Estado, en este caso guardas forestales o gendarmes que ejercen la coerci\u00f3n e impiden cazar ciertos animales, el pastoreo o la tala, actividades tradicionales que se vieron interrumpidas con la colonizaci\u00f3n y la declaraci\u00f3n de esos espacios como protegidos. Los radicales se presentan entonces como libertadores y regulan estas actividades eso s\u00ed a cambio del pago de la zakat, una especie de impuesto. La poblaci\u00f3n sufre por ello, pero al menos accede a unos recursos que ten\u00eda prohibido tocar bajo amenaza de multas o incluso pena de c\u00e1rcel.<\/p>\n\n\n\n<p>Los civiles que se enfrentan a este sistema y colaboran con las autoridades viven bajo el constante yugo de la violencia. De igual modo, en una tendencia creciente, aquellos que colaboran con los nuevos amos del lugar, en ocasiones porque no les queda otra, se convierten en c\u00f3mplices de los terroristas y sufren por ello la persecuci\u00f3n e incluso la violencia directa de las fuerzas de seguridad o de los grupos paramilitares y de autodefensa de perfil \u00e9tnico que han surgido como hongos tras la lluvia ante, una vez m\u00e1s, la incapacidad del Estado para cumplir con su tarea en materia de seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Este avance del yihadismo se ha ido produciendo a pesar de la robusta presencia militar francesa sobre el terreno mediante la <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Operaci%C3%B3n_Barkhane\">operaci\u00f3n Barkhane,<\/a> la sucesora de Serval, que vertebraba hasta ahora la respuesta de los ej\u00e9rcitos nacionales, sobre todo en Mal\u00ed. Sin embargo, la retirada de Barkhane de este pa\u00eds africano (las causas hay que buscarlas en su propio fracaso) han abierto la puerta a nuevos actores, sobre todo Rusia, quien ya sea a trav\u00e9s de instructores, venta de armas o mercenarios trata de consolidar su creciente peso en la geopol\u00edtica africana y, de paso, obtener beneficios econ\u00f3micos como ya ocurriera en Rep\u00fablica Centroafricana. Quienes sufrir\u00e1n las consecuencias, al igual que en los \u00faltimos diez a\u00f1os, es la poblaci\u00f3n civil sometida al fuego cruzado de todas las partes.<\/p>\n\n\n<p><em>Art\u00edculo de Pepe Naranjo con motivo de su participaci\u00f3n en la jornada <a href=\"_wp_link_placeholder\" data-wplink-edit=\"true\">La emergencia humanitaria en el Sahel y su impacto en las rutas migratorias<\/a><\/em><\/p>\n<h1>\u00a0<\/h1>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El conflicto del Sahel que afecta a Mal\u00ed, N\u00edger y Burkina Faso y que en la actualidad tiene su epicentro en la llamada zona de Las Tres Fronteras acaba de cumplir una d\u00e9cada sin que se atisbe una soluci\u00f3n definitiva en el horizonte. M\u00e1s bien al contrario. 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