{"id":1709,"date":"2012-01-19T09:15:57","date_gmt":"2012-01-19T09:15:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=1709"},"modified":"2025-09-26T10:03:10","modified_gmt":"2025-09-26T09:03:10","slug":"semilla-negra-programa-11-jazz-negro-frente-el-control-blanco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/musica-artes-africa\/semilla-negra-programa-11-jazz-negro-frente-el-control-blanco\/","title":{"rendered":"Semilla Negra \u2013 Programa 11: Jazz negro frente al control blanco"},"content":{"rendered":"<p>Como en otros sitios del planeta, la comunidad negra no siempre tuvo acceso a las m\u00fasicas de origen occidental. Durante a\u00f1os, d\u00e9cadas enteras, los negros de \u00c1frica vieron recluida su imaginaci\u00f3n y su talento a estilos musicales que los colonos blancos consideraron propios de los pueblos habitantes originales del continente. Esta discriminaci\u00f3n no fue exclusiva de \u00c1frica (en Estados Unidos, sin ir m\u00e1s lejos, estilos como el <em>blues<\/em> eran los escasos campos de actuaci\u00f3n en los que se permit\u00eda que los m\u00fasicos negros desarrollaran sus facultades), pero ni el r\u00e9gimen m\u00e1s opresivo logr\u00f3 poner puertas al campo del talento sonoro. Es en Sud\u00e1frica, antes, durante y despu\u00e9s del nefasto <em>apartheid<\/em>, donde se localiza lo mejor de la producci\u00f3n africana de <em>jazz<\/em>. Desde principios de siglo hasta hoy.<\/p>\n<p>Al comienzo fue el <em>maradi<\/em>, m\u00fasica de ra\u00edz tradicional que fue ganando cancha a medida que iban creciendo los asentamientos urbanos pr\u00f3ximos a las zonas de explotaci\u00f3n minera en el pa\u00eds. Su nombre, que al parecer fue tomado de un teclado, inaugur\u00f3 una conexi\u00f3n musical entre las tradiciones ind\u00edgenas de Sud\u00e1frica y las influencias que llegaban al pa\u00eds en forma de <em>jazz<\/em> americano, <em>ragtime<\/em> y <em>blues<\/em>. Caracterizado por su concepci\u00f3n repetitiva de pocos acordes, algo que hizo popular su aceptaci\u00f3n por los oyentes nativos, el <em>jazz maradi<\/em> fue pronto calificado como m\u00fasica peligrosa, propia de clase baja y ambientes de delincuencia y consumo de droga. Nada nuevo bajo el sol: el hermano africano heredaba as\u00ed todos los estigmas que ya sufr\u00edan los artistas de <em>jazz<\/em> en Am\u00e9rica. No fue hasta la aparici\u00f3n de un amigo blanco, eliminado ya el <em>apartheid<\/em>, que el <em>maradi<\/em> se sacudiera de encima maledicencias y prohibiciones. En 1986, Paul Simon incluy\u00f3 varios pasajes de este estilo musical en su proyecto <em>Graceland<\/em>, y entonces se acabaron los problemas. Pero antes ocurrieron muchas cosas.<\/p>\n<p>A principios de los a\u00f1os 70, en Ciudad del Cabo, un m\u00fasico fundamental para repasar la historia del <em>jazz<\/em> sudafricano public\u00f3 la pieza <a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=hiQ0uyqySBg\"><strong><em>Mannenberg<\/em><\/strong><\/a>. Con esta audacia, el pianista Adolph Johannes Brand, despu\u00e9s convertido al Islam como Abdullah Ibrahim, inaugur\u00f3 la escena del Cape Jazz junto a instrumentistas pioneros como los saxofonistas Basil Coetzee y Robbie Jansen, el bajista Paul Michaels y el baterista Monty Weber. No obstante, hubo que llegar hasta 1993 para encontrar la primera referencia comercial a esta nueva corriente musical en un disco recopilatorio editado por la discogr\u00e1fica Mountain Records. Mucho antes, a mediados de siglo, el conjunto The Jazz Epistles hab\u00edan registrado el que est\u00e1 considerado primer disco de bebop elaborado por m\u00fasicos africanos. Tambi\u00e9n Abdullah Ibrahim estaba ah\u00ed, ahora junto a otro pionero del <em>jazz<\/em> en el sur de \u00c1frica, el trompetista de largo recorrido Hugh Masekela. Especial protagonismo logr\u00f3 The Jazz Epistles en unas reuniones improvisadas a la manera de las <em>jam sessions<\/em> americanas en el teatro Odin de Sophiatown, en el suburbio hom\u00f3nimo de Johanesburgo. M\u00e1s adelante rescataremos un proyecto antol\u00f3gico en el que el <em>jazz<\/em> tom\u00f3 nombre de animal, pero esa es otra historia.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de Sud\u00e1frica como epicentro de la escena <em>jazz<\/em> del continente gracias al protagonismo de artistas como Paul Manmer, Moses Khumalo, Marcus Wyatt y McCoy Mrubata, el <em>jazz<\/em> se propag\u00f3 como una feliz plaga entre los m\u00fasicos de \u00c1frica. No hubo pa\u00eds en el que no floreci\u00f3 un movimiento que tratara de arrimar este inmenso caudal de sonoridad a las tradiciones ind\u00edgenas de cada zona.<\/p>\n<p>[quote]<strong>En este programa de Semilla Negra dedicado al <em>jazz<\/em> africano suenan tambi\u00e9n m\u00fasicas de influencia protagonizadas por conjuntos de leyenda como la mal\u00ed Rail Band de Bamako, la guineana Bembeya Jazz y el et\u00edope Mulatu Astatke.<\/strong>[\/quote]<\/p>\n<p>De nueva factura est\u00e1n el compositor, bajista y cantante Richard Bona; la voz tr\u00e9mula del congole\u00f1o Lokua Kanza; y la resurrecci\u00f3n musical de otro creador de suma importancia para entender la influencia de <em>jazz<\/em> en el norte de \u00c1frica, el argelino Maurice El M\u00e9dioni, considerado con toda justicia el padre del piano en el <em>rai<\/em> y del que rescatamos una estupenda descarga grabada en Nueva York junto al percusionista cubano Roberto Rodr\u00edguez. Completan esta excursi\u00f3n del programa musical de Casa \u00c1frica el proyecto panafricano del mal\u00ed Toumani Diabat\u00e9 y Symmetric Orchestra; su aventura latina con AfroCubism; y, para acabar, la m\u00e1s longeva banda africana de la historia, Orchestre Poly-Rythmo de Cotonou.<\/p>\n<p><em>Carlos Fuentes es el autor de <\/em>Semilla Negra<em>. Periodista y cr\u00edtico musical, durante las \u00faltimas dos d\u00e9cadas ha publicado art\u00edculos, entrevistas y reportajes sobre las m\u00fasicas africanas en peri\u00f3dicos nacionales y en <\/em><em>revistas especializadas como <\/em>Rockdelux<em> o <\/em>Serie B<em>.<\/em><\/p>\n<p>[google_plusone href=\u00a0\u00bbhttps:\/\/www.esafrica.es\u00a0\u00bb size=\u00a0\u00bbtall\u00a0\u00bb float=\u00a0\u00bbleft\u00a0\u00bb] [twitter style=\u00a0\u00bbvertical\u00a0\u00bb related=\u00a0\u00bbCasaAfrica\u00a0\u00bb float=\u00a0\u00bbleft\u00a0\u00bb lang=\u00a0\u00bbes\u00a0\u00bb]\u00a0\u00a0 [fblike style=\u00a0\u00bbbox_count\u00a0\u00bb showfaces=\u00a0\u00bbfalse\u00a0\u00bb width=\u00a0\u00bb300&Prime; verb=\u00a0\u00bblike\u00a0\u00bb font=\u00a0\u00bbarial\u00a0\u00bb float=\u00a0\u00bbleft\u00a0\u00bb]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como en otros sitios del planeta, la comunidad negra no siempre tuvo acceso a las m\u00fasicas de origen occidental. 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