{"id":29634,"date":"2023-09-18T17:46:55","date_gmt":"2023-09-18T16:46:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=29634"},"modified":"2023-09-21T11:25:28","modified_gmt":"2023-09-21T10:25:28","slug":"inundaciones-terremotos-y-pobreza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/sostenibilidad-energia-africa\/inundaciones-terremotos-y-pobreza\/","title":{"rendered":"Inundaciones, terremotos&#8230; y pobreza"},"content":{"rendered":"\n<p><em>El denominador com\u00fan de las tragedias que hemos visto estos d\u00edas en el norte de \u00c1frica, el terremoto de Marruecos y la devastadora inundaci\u00f3n de Libia (achacable al cambio clim\u00e1tico) es que las tragedias multiplican exponencialmente su impacto mortal en las zonas de extrema pobreza<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1n siendo unos d\u00edas dif\u00edciles. La lectura de las noticias, a medida que vamos conociendo m\u00e1s detalles sobre lo que est\u00e1 pasando en nuestro vecindario inmediato, se hace m\u00e1s dura ante los extraordinarios fen\u00f3menos que se vienen sucediendo. El terremoto de Marruecos, primero, y las inundaciones en Libia, despu\u00e9s, han sacudido al norte de \u00c1frica con un balance mortal absolutamente devastador.<\/p>\n\n\n\n<p>Bien saben los lectores de estos art\u00edculos que vamos publicando que el cambio clim\u00e1tico y sus efectos en \u00c1frica constituyen para m\u00ed y para la instituci\u00f3n que dirijo, <a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Casa \u00c1frica<\/a>, un elemento de constante estudio, preocupaci\u00f3n y ocupaci\u00f3n. Hoy quer\u00eda traerles una reflexi\u00f3n de lo importante que es que entendamos que el efecto del cambio clim\u00e1tico en el continente africano ya est\u00e1 teniendo consecuencias devastadoras.<\/p>\n\n\n\n<p>Quisiera, de entrada, dejar claro que no estoy achacando al cambio clim\u00e1tico lo sucedido en Marruecos. Un terremoto es una cuesti\u00f3n puramente geol\u00f3gica, y lamento profundamente los terribles efectos que ha tenido, al tiempo que mando (y he mandado por los canales correspondientes) mi emocionada solidaridad con el pueblo marroqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Respecto a Libia, esa s\u00ed que es una tragedia directamente achacable al cambio clim\u00e1tico, a la formaci\u00f3n en el Mediterr\u00e1neo de una tormenta, llamada Daniel, que constituye un fen\u00f3meno al que los meteor\u00f3logos han puesto nombre y al que deberemos ir acostumbr\u00e1ndonos: un <em>medicane<\/em><em> <\/em>(un cicl\u00f3n mediterr\u00e1neo de gran intensidad). Llegaron a caer 414 litros por metro cuadrado en menos de 24 horas, y la ruptura de dos presas por el incremento del caudal acumulado provoc\u00f3 el desbordamiento y consiguiente inundaci\u00f3n en la ciudad de Derna. Los testimonios que llegan de ella son abrumadores: a las dos de la ma\u00f1ana empez\u00f3 a entrar agua, llev\u00e1ndoselo todo y a todos por delante. Edificios altos a los que el agua lleg\u00f3 con la fuerza de un tsunami hasta la quinta planta, con lo que puede llegar a comprenderse que las autoridades locales est\u00e9n hablando de la posibilidad de que se llegue (hasta algunas fuentes que se superen) los 20 000 muertos.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que s\u00ed creo que es importante se\u00f1alar es que ambos fen\u00f3menos, tanto el terremoto marroqu\u00ed como la inundaci\u00f3n libia, por muy diferentes que sean, tienen un denominador com\u00fan: la pobreza. La tragedia se ceba en los entornos de pobreza, en ciudades con edificios de escasa calidad constructiva, como en la zona del Atlas marroqu\u00ed, o en la resistencia de presas como las de Derna (Libia) a las que un estado fallido y en conflicto desde hace a\u00f1os ha descuidado porque no hab\u00eda medios para hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos vienen tiempos en los que el cambio clim\u00e1tico va a producir fen\u00f3menos extremos como los vividos en Libia de forma muy frecuente. La semana pasada ya les contaba que \u00c1frica, lamentablemente y de forma desproporcionada, nos viene mostrando su escasez en la disposici\u00f3n de mecanismos para proteger a su ciudadan\u00eda de los riesgos clim\u00e1ticos, hidrol\u00f3gicos y meteorol\u00f3gicos de diferente \u00edndole a los que est\u00e1 sometida. Constituye una evidencia el casi inexistente sistema de vigilancia meteorol\u00f3gica y, esencialmente, de predicci\u00f3n y alerta temprana.<\/p>\n\n\n\n<p>En art\u00edculos anteriores ya hab\u00edamos hecho referencia a las devastadoras situaciones derivadas del cicl\u00f3n Idai, que fundamentalmente en Mozambique y otros lugares de pa\u00edses vecinos, en 2019, trajo consigo el fallecimiento de m\u00e1s de mil personas. Objetivamente, los desastres humanos y materiales originados por fen\u00f3menos meteorol\u00f3gicos adversos, incluidos los ciclones tropicales, las mareas de fuerte intensidad, las inundaciones y parad\u00f3jicamente las sequ\u00edas, dibujan cuadros desoladores que se convierten en desgarradores cuando afectan a espacios sin desarrollo, donde la pobreza impide a las personas estar a salvo o, tan siquiera, tener la capacidad de recibir el aviso para protegerse.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante el avance imparable de la emergencia clim\u00e1tica, de manera objetiva es razonable pensar que el cuadro ir\u00e1 empeorando como consecuencia de las escasas acciones que en materia de mitigaci\u00f3n se est\u00e1n poniendo en marcha, porque pocas son tambi\u00e9n las decisiones que se adoptan y a\u00fan menos los fondos que se consignan por muy pomposas que sean las cumbres y las declaraciones institucionales firmadas por presidentes e instituciones de todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1frica, en los tres \u00faltimos a\u00f1os, ha sufrido mayor n\u00famero de inundaciones y muertes imputables a ellas que Norteam\u00e9rica y Europa juntas. Un continente con un tan elevado n\u00famero de pa\u00edses de renta baja como el africano debe atender con prioridad la supervivencia de sus habitantes en lo que a alimentaci\u00f3n y mejoras se refiere, pero no debe dar la espalda a una innegable realidad: la falta de equipamiento para la predicci\u00f3n de fen\u00f3menos meteorol\u00f3gicos adversos y la propia capacidad tecnol\u00f3gica para afrontar las cat\u00e1strofes una vez producido cada suceso extremo.<\/p>\n\n\n\n<p>Un ejemplo a modo de referencia: comparemos el cicl\u00f3n Idai que caus\u00f3 estragos en 2019 en Madagascar, Malaui, Mozambique y Zimbabue con el hurac\u00e1n Ida, que arras\u00f3 el este de los Estados Unidos. Ambos fueron fen\u00f3menos de categor\u00eda 4 con vientos de m\u00e1s de 200 kil\u00f3metros por hora. Mientras que los estadounidenses fueron alertados antes de que el hurac\u00e1n Ida tocase tierra, a las referidas poblaciones africanas el cicl\u00f3n Idai les pill\u00f3 por sorpresa, hu\u00e9rfanas de informaci\u00f3n. Resultado: en \u00c1frica m\u00e1s de 1000 fallecidos, cerca de 100 en los Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00c1frica faltan elementos tecnol\u00f3gicos para la previsi\u00f3n, la predicci\u00f3n inmediata y las alertas tempranas. Seg\u00fan la base de datos de radares de la <a href=\"https:\/\/public.wmo.int\/es\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Organizaci\u00f3n Meteorol\u00f3gica Mundial<\/a>, en Europa y Estados Unidos se cuenta con 636 estaciones de radar para una poblaci\u00f3n de 1100 millones de habitantes y una superficie de 20 millones de km2, mientras que en \u00c1frica se tienen contabilizadas solo 40 estaciones para 1300 millones y m\u00e1s de 30 millones de km2. La diferencia, como ven, es abismal.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, hemos de reconocer que existe voluntad de atajar esta injusticia. Conscientes de los referidos d\u00e9ficits, la Organizaci\u00f3n Meteorol\u00f3gica Mundial y las <a href=\"https:\/\/www.un.org\/es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Naciones Unidas<\/a>, a finales del pasado a\u00f1o 2022, acordaron en el marco del foro \u2018Alertas Tempranas para Todos\u2019 consignar 3100 millones de d\u00f3lares para el equipamiento e instalaci\u00f3n de sistemas hidrom\u00e9tricos en 30 pa\u00edses, entre los que se incluyen 13 pa\u00edses africanos.<\/p>\n\n\n\n<p>En ocasiones, los europeos tendemos a presentar \u00c1frica como una unidad hidrom\u00e9trica homog\u00e9nea. \u00c1frica oriental experimenta temperaturas c\u00e1lidas y sequ\u00edas prolongadas, en nuestra vecina \u00c1frica occidental se vienen experimentando retrasos en el inicio de la estaci\u00f3n h\u00fameda, y tanto la frecuencia como la intensidad de los ciclones se ha incrementado al sur de Madagascar. La regi\u00f3n del Sahel, a la que tantas veces hemos hecho referencia en art\u00edculos precedentes, y que objetivamente es la parte semi\u00e1rida del \u00c1frica occidental y norcentral, acoge a decenas de millones de los ciudadanos m\u00e1s vulnerables del continente, con poblaciones desplazadas por enfermedades, conflictos, cambio clim\u00e1tico, etc. Esa zona, con una vulnerabilidad notable, constituye una gran zona de riesgo en el continente.<\/p>\n\n\n\n<p>Negar la necesidad de aumentar el n\u00famero de estaciones meteorol\u00f3gicas de \u00c1frica es suicida. Se precisan equipamientos de vigilancia y creo que cualquier esfuerzo es importante para sensibilizar a las instituciones y, sobre todo, apoyar a los pa\u00edses africanos en su demanda de sistemas tecnol\u00f3gicos de alerta temprana que sean capaces de predecir no solo el tiempo que va a haber sino tambi\u00e9n c\u00f3mo va a afectar a las poblaciones locales y qu\u00e9 debe hacer la ciudadan\u00eda en situaciones claras de emergencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Si Libia hubiese dispuesto de sistemas de alerta temprana desde hace tiempo, si hubiese dispuesto de planes de emergencia, si hubiese valorado el potencial da\u00f1o que podr\u00eda hacer una tormenta de tal calibre a sus presas&#8230; quiz\u00e1s hoy no estar\u00edamos todos con las manos en la cabeza, en estado de shock ante el hecho de que, en una misma ciudad, en 2023, puedan haber muerto 20 000 personas a causa de una inundaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Art\u00edculo redactado por <a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/persona\/jose-segura-clavell\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Jos\u00e9 Segura Clavell<\/a>, director general de Casa \u00c1frica, y publicado el 15 de septiembre de 2023 en <a href=\"https:\/\/kioscoinsular.com\/portada\/inundaciones-terremotos-y-pobreza\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Kiosco Insular<\/a> y el 16 de septiembre en <a href=\"https:\/\/www.canarias7.es\/opinion\/firmas\/jose-segura-clavell-inundaciones-terremotos-pobreza-20230917230930-nt.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Canarias7<\/a>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El denominador com\u00fan de las tragedias que hemos visto estos d\u00edas en el norte de \u00c1frica, el terremoto de Marruecos y la devastadora inundaci\u00f3n de Libia (achacable al cambio clim\u00e1tico) es que las tragedias multiplican exponencialmente su impacto mortal en las zonas de extrema pobreza Est\u00e1n siendo unos d\u00edas dif\u00edciles. 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