{"id":32997,"date":"2025-07-31T09:00:00","date_gmt":"2025-07-31T08:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=32996"},"modified":"2025-09-19T08:32:07","modified_gmt":"2025-09-19T07:32:07","slug":"el-peregrino-impenitente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/cultura-y-educacion\/el-peregrino-impenitente\/","title":{"rendered":"El peregrino impenitente"},"content":{"rendered":"\n<p>Sea uno feliz o desgraciado, rico, poderoso o cualquier donnadie, cuantos hemos nacido sabemos que con el fin de la existencia se acaba nuestro mundo. Siendo as\u00ed, es posible asumir la muerte con naturalidad, como un hecho inevitable, consustancial a la esencia ef\u00edmera de cuanto contemplamos alrededor. As\u00ed debiera ser si siempre fuese un proceso. Pero cuando el final llega de modo inopinado, brusco o traum\u00e1tico, al dolor se sobrepone el estupor y causa consternaci\u00f3n. Por lo cual, resulta obligado indagar las causas profundas. Porque no es natural morir a los 73 a\u00f1os en este siglo, y en Espa\u00f1a. Y a esa edad perdimos a Pl\u00e1cido Guimaraes en la noche del 26 al 27 de febrero de este 2025 en un hospital de Motril, Granada. Su historial cl\u00ednico aporta las causas objetivas, su trayectoria bohemia se\u00f1alar\u00e1 alg\u00fan pormenor \u201cracional\u201d, por supuesto, pero la \u00fanica realidad es que Pocho -como le conoc\u00edamos todos- se nos fue tan temprano por haber nacido en Guinea Ecuatorial. Falleci\u00f3 a destiempo, como la inmensa mayor\u00eda de sus paisanos.<\/p>\n\n\n\n<p>A Pl\u00e1cido Bienvenido Guimaraes Malabo Muatariobo no le gustaban los nombres largos y se daba a conocer, simplemente, como Pocho. Personaje singular, de vitalidad contagiosa, dedic\u00f3 su existencia a \u00abbuscar La Luz\u00bb a trav\u00e9s del arte, seg\u00fan confes\u00f3 en una entrevista en 2016. Exponente pr\u00edstino de la fruct\u00edfera interacci\u00f3n entre cuantos pueblos componen el pa\u00eds, se consideraba, ante todo, guineoecuatoriano, alejado de toda fan\u00e1tica afinidad identitaria, fuese territorial o \u00e9tnica. Naci\u00f3 accidentalmente en el pueblo de Basup\u00fa (isla de Bioko) en 1951, en un alto en el camino de sus padres de Moka a Santa Isabel (actual Malabo). Su abuelo paterno, Sebasti\u00e1n Guimar\u00e3es, proced\u00eda de Coimbra (Portugal) y estableci\u00f3 una plantaci\u00f3n de palma aceitera en la isla de Pr\u00edncipe. Su padre y su abuela paterna, Andrea Adostia Taborda, se identificaban como criollos, al establecerse en la isla de Fernando Poo (hoy, Bioko), due\u00f1os de pr\u00f3speras explotaciones de cacao en Moka y Basup\u00fa, al tiempo que conservaban sus propiedades de Pr\u00edncipe, adonde viajaban con frecuencia. \u00danico hijo var\u00f3n de su madre, su infancia transcurri\u00f3 entre esas poblaciones; sobre todo en Moka, residencia de su abuelo materno, Francisco Malabo, hijo del \u00faltimo botuku, jefe pol\u00edtico y espiritual de los bubi. De \u00e9l recibi\u00f3 la educaci\u00f3n en los valores de la tradici\u00f3n. A los diez a\u00f1os le ingresaron en el reci\u00e9n creado Centro Laboral La Salle, en Bata, entonces el \u00fanico colegio donde se pod\u00eda cursar el bachillerato en la provincia de R\u00edo Muni y, sin duda, la mejor instituci\u00f3n acad\u00e9mica de la ya convulsa \u00abRegi\u00f3n Ecuatorial\u00bb de Espa\u00f1a. All\u00ed, entre compa\u00f1eros de todas las etnias del pa\u00eds, hizo los estudios secundarios. Los acontecimientos posteriores marcar\u00edan su vida y las del conjunto de los guineoecuatorianos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es sabido que la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, sobre todo la juventud m\u00ednimamente formada, vieron frustradas sus ilusiones de libertad y progreso tras la proclamaci\u00f3n de la independencia, el 12 de octubre de 1968. Tambi\u00e9n es sabido que, inmediatamente despu\u00e9s, el presidente elegido, Francisco Mac\u00edas Nguema, secuestr\u00f3 la libertad alcanzada, manipulando a la masa con su demag\u00f3gica promesa de \u00abechar al blanco\u00bb, eje de su programa pol\u00edtico. Ante el caos en que sumi\u00f3 al pa\u00eds el traum\u00e1tico inicio de la tiran\u00eda en marzo de 1969, que provoc\u00f3 la huida de los t\u00e9cnicos y profesionales coloniales, Pocho Guimaraes, como otros muchos preuniversitarios, regres\u00f3 a Santa Isabel para sustituir a los profesores expulsados; as\u00ed pas\u00f3 a ense\u00f1ar dibujo en el instituto Cardenal Cisneros. Su padre, Abilio Guimaraes Taborda, era un destacado t\u00e9cnico electr\u00f3nico, uno de los forjadores de Radio Santa Isabel en los a\u00f1os 60; tras la independencia, fue destinado al servicio de comunicaciones de la presidencia de la Rep\u00fablica. Nunca olvid\u00f3 sus ra\u00edces y por ello se opon\u00eda al colonialismo fascista portugu\u00e9s como militante activo del <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Movimiento_para_la_Liberaci%C3%B3n_de_Santo_Tom%C3%A9_y_Pr%C3%ADncipe_\/_Partido_Social_Dem%C3%B3crata\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Movimiento de Liberaci\u00f3n de Sao Tom\u00e9 y Pr\u00edncipe<\/a> (MLSTP). La inseguridad instaurada por el ves\u00e1nico sistema de Mac\u00edas planeaba sobre todos los ciudadanos y arroll\u00f3 a Abilio Guimaraes, detenido, encarcelado, torturado y asesinado en el <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Prisi%C3%B3n_Playa_Negra\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">penal de Black Beach<\/a> en 1971. El m\u00e1ximo responsable de aquel centro de suplicios, y de todas las prisiones, era el entonces teniente <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Teodoro_Obiang_Nguema\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Teodoro Obiang Nguema<\/a>, quien hab\u00eda sido monitor de Pocho en La Salle. El MLSTP logr\u00f3 sacar a Pocho del pa\u00eds y trasladarle a Madrid, donde permaneci\u00f3 tres a\u00f1os dif\u00edciles, angustiado por la situaci\u00f3n de la familia dejada atr\u00e1s y en medio del c\u00famulo de trabas y dificultades que viv\u00edan los guineoecuatorianos en Espa\u00f1a, atrapados entre ambas dictaduras, que colaboraban en la opresi\u00f3n mucho m\u00e1s de lo que parec\u00eda. De nuevo el MLSTP sac\u00f3 a Pocho de Espa\u00f1a y le traslad\u00f3 a Kiev (Ucrania), entonces parte de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, donde, becado por <a href=\"https:\/\/www.un.org\/es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Naciones Unidas<\/a>, estudi\u00f3 Arquitectura Urban\u00edstica entre 1974 y 1977.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abSoy un peregrino incansable\u00bb, sol\u00eda decir Pocho. Tras la URSS, vivi\u00f3 un tiempo en Suiza y Francia. Regres\u00f3 a Espa\u00f1a y se matricul\u00f3 en la facultad de Bellas Artes de Valencia. En la libertad encontrada en aquel ambiente liberado de los cors\u00e9s se manifestar\u00eda su nervadura art\u00edstica. Su b\u00fasqueda constante de experimentaci\u00f3n y su creatividad inagotable le llevaron a tantear diversas formas de expresi\u00f3n: pintura, interpretaci\u00f3n en teatro y cine, danza y publicidad, televisi\u00f3n. Recordaba con cari\u00f1o sus a\u00f1os en Madrid, entre 1980 y 2000, part\u00edcipe en plena \u00abmovida\u00bb: su colaboraci\u00f3n en proyectos de cineastas como <a href=\"https:\/\/www.antoniomercero.eus\/es\/vida-personal\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Antonio Mercero<\/a> (<em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Esp%C3%A9rame_en_el_cielo\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Esp%C3%A9rame_en_el_cielo\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Esp\u00e9rame en el cielo<\/a><\/em>,1988) y <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Pedro_Almod%C3%B3var\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Pedro_Almod%C3%B3var\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Pedro Almod\u00f3var<\/a> (<em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Tacones_lejanos\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Tacones lejanos<\/a><\/em>, 1991); numerosos espect\u00e1culos multimedia, exposiciones individuales y colectivas, el programa <em>Inocente, inocente<\/em> (Antena 3 TV), etc\u00e9tera. Emprendida la aventura, se sumergir\u00e1 en el arte del tapiz, experimentando con diversos materiales, colores y texturas \u00aba fin de sacar el textil de la pared al espacio. Hago tambi\u00e9n esculturas e instalaciones y, con todo esto, realizo <em>performances<\/em>. El sentido del tacto est\u00e1 presente en mis obras, as\u00ed como los s\u00edmbolos\u00bb, declarar\u00e1 despu\u00e9s. Pese a estos \u00e9xitos, puesto que empezaba a ser reconocido en los c\u00edrculos intelectuales y art\u00edsticos, la pesadumbre, doliente cruz en todo emigrante, oprim\u00eda por dentro. Regres\u00f3 a Malabo en 2010 porque se casaba una hermana: \u00abMe fui para tres meses y me qued\u00e9 ocho a\u00f1os\u00bb, recordar\u00eda despu\u00e9s. Era fuerte la tentaci\u00f3n: el artista necesitaba renovarse de continuo para ofrecer una obra genuina imbuida en el alma de sus tradiciones bubis; insuflarse de las esencias de su cultura, empaparse del aire de su tierra; motivarse en los s\u00edmbolos primigenios para narrar, a trav\u00e9s de pinturas, esculturas y, sobre todo, del tapiz, que adquirir\u00eda prioridad en su obra desde entonces, <strong>su rica vivencia propia y la profunda experiencia heredada de sus mayores desde ni\u00f1o. Profundiz\u00f3 sus conocimientos sobre arraigadas manifestaciones culturales como el bonk\u00f3<\/strong>, danza ritual de su ni\u00f1ez, indagando sus or\u00edgenes, su funci\u00f3n y motivaci\u00f3n, estudiando la composici\u00f3n de las coloridas m\u00e1scaras y atuendos, su modo de ejecuci\u00f3n en la actualidad. Hallazgos <strong>que dar\u00edan mayor realce y hondura a su producci\u00f3n posterior<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Me consta que Pocho Guimaraes nunca hubiese deseado abandonar su tierra, savia que nutr\u00eda su esp\u00edritu. Pero <strong>no resulta f\u00e1cil vivir bajo una dictadura si el alma bulle siempre inquieta. Imposible ser uno mismo y trabajar con sosiego, manteniendo la honestidad y dignidad personal, al margen de un sistema totalitario que tiende a controlar la actividad de cada persona. Es lo peor de las tiran\u00edas, junto a la sobra oscurantista que proyectan sobre el cuerpo social, aneg\u00e1ndolo todo. Dif\u00edcil evitar conflictos engorrosos si quienes mandan son incapaces de comprender que el arte y su creador exigen autonom\u00eda, una libertad b\u00e1sica para concebir sus ideas y exponer su realizaci\u00f3n<\/strong>. No olvidemos la coacci\u00f3n permanente, siempre insufrible y a menudo tr\u00e1gica, a que fueron sometidos los creadores \u00abd\u00edscolos\u00bb en la Europa totalitaria por su \u00abarte degenerado\u00bb, ya fuese en Italia, en Alemania o en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, por ejemplo. En Moka, feudo de su abuelo materno -no olvidemos que la bubi es la \u00fanica cultura matrilineal en el mundo bant\u00fa- donde Pocho resid\u00eda y trabajaba mayormente, pod\u00eda encontrar y escoger los materiales adecuados -nipa, redes de pescadores y conchas encontradas en la playa, fibra textil, ra\u00edces y ramas, bolsas de pl\u00e1stico, papel de peri\u00f3dico viejo, alambres, latas, pl\u00e1sticoso cualquier objeto residual- que, combinados y engarzados con una t\u00e9cnica milenaria, producen esos efectos crom\u00e1ticos y t\u00e1ctiles tan caracter\u00edsticos de su universo imaginativo. Podr\u00eda decirse, con <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Arnold_Hauser\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Arnold Hauser<\/a>, que la elaboraci\u00f3n del arte de Pocho Guimaraes ten\u00eda la necesidad de realizarse en estrecha imbricaci\u00f3n con su contexto hist\u00f3rico y social. Para Pocho, la m\u00e1scara activa un juego de representaciones, y consideraba el textil como una segunda piel, puesto que los tejidos conforman nuestra naturaleza. Motivos y razones que entroncan su arte con el de los m\u00e1ximos exponentes de la Negritud, representados en Guinea Ecuatorial por el escultor <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Leandro_Mbomio_Nsue\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Leandro_Mbomio_Nsue\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Leandro Mbom\u00edo<\/a>, quienes integraron en la factura de su obra materiales considerados \u00abmodernos\u00bb o \u00abimportados\u00bb, con la finalidad de redimensionar y universalizar el legado tradicional. Su propuesta, entre el arte y la artesan\u00eda fue la desmitificaci\u00f3n, la transgresi\u00f3n, huir de la r\u00edgida sacralizaci\u00f3n del objeto e integrar en una misma obra ambas experiencias. Y en ese empe\u00f1o encontramos de nuevo al Pocho Guimaraes, al tiempo innovador y fiel a sus tradiciones, al recuperar para s\u00ed y para las generaciones venideras la noci\u00f3n b\u00e1sica de la est\u00e9tica negroafricana: la unicidad del arte y su funcionalidad: \u00abCreo en el tapiz que se descuelga de la pared y nos habla\u00bb, dec\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>L\u00f3gico, pues, que un esp\u00edritu como el suyo se sintiera agarrotado en los m\u00e1rgenes estrechos de una autocracia controladora. \u00c9l conoc\u00eda al presidente Teodoro Obiang desde la pubertad en La Salle y, sin embargo, ni se le ocurri\u00f3 aprovechar esa temprana relaci\u00f3n para medrar. Y antes que languidecer, opt\u00f3 por expatriarse de nuevo. En julio de 2018, el Centro de Estudios Afro-hisp\u00e1nicos (CEAH) celebr\u00f3 en la sede de la UNED en Madrid su V Seminario Internacional, dedicado a la conmemoraci\u00f3n de los 50 a\u00f1os de la independencia de Guinea Ecuatorial. Sus organizadores -los profesores Juan Aranzadi, Gonzalo \u00c1lvarez Chillida, Paz Moreno Fel\u00edu&#8230;- me endosaron la responsabilidad -y el honor- de impartir la conferencia inaugural. Entre las actividades programadas estaba la exposici\u00f3n de la obra de Pocho Guimaraes, uno de cuyos tapices ilustraba el cartel de la convocatoria. Fue un reencuentro emotivo tras a\u00f1os de obligado distanciamiento. Recuperar al amigo fue tambi\u00e9n redescubrir la fuerza creativa de un artista talentoso en plena madurez. Supe de su boca que no regresar\u00eda a nuestro pa\u00eds. Apoy\u00e9 su decisi\u00f3n, seguro de que merec\u00eda sosiego para trabajar con tranquilidad y revitalizar su figura en el panorama art\u00edstico, pues su inconfundible estilo no pod\u00eda perecer, como tantos compatriotas valiosos, aplastado bajo un c\u00famulo de palabras enga\u00f1osas. No olvidemos que el r\u00e9gimen instalado en Guinea Ecuatorial, tercer productor de petr\u00f3leo en \u00c1frica subsahariana, se nutr\u00eda entonces de la leyenda de los petrod\u00f3lares. Porque el arte de Pocho, rebelde y apasionado, entronca con los intereses vitales de una sociedad que cuestiona su destino, deseosa de liberarse de las trabas que constri\u00f1en sus energ\u00edas y frenan sus aspiraciones a una existencia plena. Fue asiduo nuestro contacto desde entonces. Pocho no era un perdedor. Ten\u00eda urdimbre de triunfador: hablaba con fluidez cinco idiomas, ten\u00eda cultura y mundo. Fue tutor de alumnos en el <a href=\"https:\/\/www.ucm.es\/estudios\/masterformacionpermanente-cultura_y_pensamiento_de_los_pueblos_negros_4\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">M\u00e1ster de Cultura y Pensamiento de los Pueblos Negros<\/a>, en la <a href=\"https:\/\/www.ucm.es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Universidad Complutense<\/a>, en un Madrid que ya no reconoc\u00eda, reacio a perder la conexi\u00f3n con la naturaleza: cemento, acero y hormig\u00f3n le alejaban de la esencia de su misi\u00f3n como artista, y necesitaba \u00abvivir el bosque\u00bb. \u00abMe gusta mucho el agua, necesito vivir donde reina el agua\u00bb. E inici\u00f3 la en\u00e9sima peregrinaci\u00f3n en busca de lo id\u00f3neo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conoc\u00eda la vida rural en Espa\u00f1a, al haber vivido un tiempo en Bubi\u00f3n, en la Alpujarra granadina, donde trat\u00f3 a los lamas que buscaban al Dalai reencarnado en el ni\u00f1o Osel; recal\u00f3 en Mazarr\u00f3n (Murcia) y en diversos lugares de Extremadura; hasta que<\/strong>, en mayo de 2022, me llam\u00f3 para darme sus se\u00f1as en Lanjar\u00f3n, \u00abun lugar donde reina el agua\u00bb. \u00abMi vida ha sido como un bad\u00e9n: subir y bajar, subir y bajar, subir y&#8230;\u00bb. \u00abSoy un peregrino incansable. Me gusta moverme. Pero de momento estoy bien aqu\u00ed; en Lanjar\u00f3n <strong>me siento protegido\u00bb. Me contaba sus proyectos y realizaciones: exposiciones en Sud\u00e1frica, Francia, Per\u00fa&#8230;, su trabajo cotidiano en su estudio, algunos avatares como la vez que perdi\u00f3 el m\u00f3vil y cundi\u00f3 la alarma entre sus muchos amigos en el mundo por su<\/strong> \u00abdesaparici\u00f3n\u00bb&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>El 14 de febrero pasado, Juan Aranzadi y Gonzalo \u00c1lvarez Chillida me comunicaron su viaje a Motril para visitar a Pocho, ingresado en un hospital de la localidad. Mi primer impulso fue ir con ellos, pero las dificultosas realidades de este oneroso exilio me disuadieron. Y nos encontramos en mi casa a su regreso, en la ma\u00f1ana del 16. En las largas horas de grata sobremesa, no vi en ellos especial preocupaci\u00f3n por la salud del amigo com\u00fan: hab\u00edan encontrado al Pocho de siempre, conversador ameno, animoso, expansivo. Ning\u00fan indicio perceptible permit\u00eda intuir la proximidad del fat\u00eddico desenlace. Tranquilidad y esperanza quebradas en la ma\u00f1ana del 28. Ahond\u00f3 la consternaci\u00f3n una profunda sensaci\u00f3n de desaliento: la certeza de no vernos ya jam\u00e1s, clausurados por siempre los reiterados prop\u00f3sitos de encontrarnos en cualquier momento.<\/p>\n\n\n\n<p>No consuela saber que nos queda de Pl\u00e1cido Guimaraes su alegr\u00eda genuina, consustancial, la divertida carcajada, tan di\u00e1fana, tan sonora, que esparc\u00eda a su alrededor. No sustituyen al amigo sus vistosos tapices, trofeos visibles en muchos museos y hogares del mundo. Tampoco sosiega que un gran tipo como Pocho, descendiente de una estirpe gloriosa e integrante de una numerosa familia que debi\u00f3 gozar de su fruct\u00edfera y rica ancianidad como \u00e9l goz\u00f3 de la experiencia, chanzas y amorosa protecci\u00f3n de sus mayores, terminase sus d\u00edas en una fr\u00eda madrugada, solo en el fondo, en un hospital de la Alpujarra. No era ni la edad ni el lugar ni la manera de morir para quien la vida fue arte y el arte, vida: lejos de Basup\u00fa y de Moka, lejos de la tierra que alberga a sus padres y abuelos, alejado de sus ritmos y colores, de los entra\u00f1ables paisajes primigenios. Pero esos que no entienden nada ni de nada, quisieron que fuese as\u00ed, y solo podemos gritar que no debi\u00f3 ser ese su destino.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 consuele que esa fuese noche de lluvia intensa en Motril y el alma de Pocho se fugara abrazada a su elemento: fundida en el agua, arrullada por el resonar del trueno, admirando el fulgor de los rel\u00e1mpagos a trav\u00e9s de los visillos. Casi, casi, como un tornado bajo los cacaoteros en Bioko en \u00e9poca lluviosa.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Art\u00edculo de <a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/persona\/donato-ndongo\">Donato Ndongo-Bidyogo<\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sea uno feliz o desgraciado, rico, poderoso o cualquier donnadie, cuantos hemos nacido sabemos que con el fin de la existencia se acaba nuestro mundo. Siendo as\u00ed, es posible asumir la muerte con naturalidad, como un hecho inevitable, consustancial a la esencia ef\u00edmera de cuanto contemplamos alrededor. As\u00ed debiera ser si siempre fuese un proceso. 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