{"id":4106,"date":"2014-02-11T12:25:42","date_gmt":"2014-02-11T12:25:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=4106"},"modified":"2014-02-11T12:25:42","modified_gmt":"2014-02-11T12:25:42","slug":"la-ue-y-africa-siglo-xxi-la-hora-de-un-nuevo-acuerdo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/economia-desarrollo\/la-ue-y-africa-siglo-xxi-la-hora-de-un-nuevo-acuerdo\/","title":{"rendered":"La UE y \u00c1frica en el siglo XXI: La hora de un nuevo acuerdo"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_4109\" aria-describedby=\"caption-attachment-4109\" style=\"width: 250px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/lome2-1-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-4109\" title=\"La Convenci\u00f3n de Lom\u00e9 contin\u00fao renov\u00e1ndose, pero fue progresivamente asociada a una concepci\u00f3n anticuada del desarrollo (\u00a9 Comunidades Europeas, 1975)\" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/lome2-1-300x223.jpg\" alt=\"La Convenci\u00f3n de Lom\u00e9 contin\u00fao renov\u00e1ndose, pero fue progresivamente asociada a una concepci\u00f3n anticuada del desarrollo (\u00a9 Comunidades Europeas, 1975)\" width=\"250\" height=\"185\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-4109\" class=\"wp-caption-text\">La Convenci\u00f3n de Lom\u00e9 contin\u00fao renov\u00e1ndose, pero fue progresivamente asociada a una concepci\u00f3n anticuada del desarrollo (\u00a9 Comunidades Europeas, 1975).<\/figcaption><\/figure>\n<p>El Acuerdo de Cotonou (CPA, en sus siglas inglesas) fue firmado hace casi quince a\u00f1os, pero las negociaciones para cerrar los Acuerdos de Partenariado Econ\u00f3mico (EPA, \u00eddem) entre la Uni\u00f3n Europea (UE) y los estados y regiones de \u00c1frica, Caribe y el Pac\u00edfico (ACP) a\u00fan no han concluido y siguen sin dar se\u00f1ales de progreso significativo en la mayor\u00eda de los casos. Este asunto ha sido la manzana de la discordia en las relaciones entre \u00c1frica y la UE y est\u00e1 a punto de convertirse en un ejemplo de manual de la escasa habilidad europea para imponer sus puntos de vista, en marcado contraste con la situaci\u00f3n existente tras el fin de la Guerra Fr\u00eda. Bruselas parece estar descubriendo con retraso que los pa\u00edses africanos han recuperado m\u00e1rgenes de negociaci\u00f3n. Una situaci\u00f3n sin precedentes desde principios de los setenta.<\/p>\n<p>\u00c9ste ser\u00e1 el tel\u00f3n de fondo de la cumbre \u00c1frica-UE que se celebrar\u00e1 en el mes de abril, en la que los europeos tendr\u00e1n dificultades para convencer a sus hom\u00f3logos africanos de que el \u201cpartenariado estrat\u00e9gico\u201d firmado en 2007 es m\u00e1s que un placebo. La cumbre puede ser considerada como un mero ejercicio de diplomacia p\u00fablica, pero en tal caso el \u201caura\u201d de la UE puede verse eclipsada por manifestaciones y protestas populares, como sucedi\u00f3 en la cumbre de Lisboa de 2007.<\/p>\n<p>[quote]<strong>Por todo ello, ha llegado el momento de que la UE lleve a cabo una revoluci\u00f3n copernicana. \u00c9sta deber\u00eda incluir la definici\u00f3n de un listado m\u00e1s pragm\u00e1tico de prioridades basadas en la identificaci\u00f3n de cu\u00e1les son los interese europeos (o cu\u00e1les podr\u00edan ser) en \u00c1frica, y el abandono de la concepci\u00f3n de que el \u00c1frica subsahariana sigue siendo el patio trasero de Europa.<\/strong>[\/quote]<\/p>\n<p><strong>La larga sombra de Lom\u00e9&#8230;<\/strong><br \/>\nLa <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Convenci%C3%B3n_de_Lom%C3%A9\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Convenci\u00f3n de Lom\u00e9<\/a>, con su ambici\u00f3n inicial de convertirse en un modelo para el tratamiento del desfase Norte-Sur, ya es historia, pero contin\u00faan sus efectos ideol\u00f3gicos e institucionales en las relaciones actuales entre \u00c1frica y Europa. Lom\u00e9 surgi\u00f3 de una preocupaci\u00f3n estrat\u00e9gica y com\u00fan de los europeos: la b\u00fasqueda de un acceso seguro a los recursos energ\u00e9ticos y minerales. Esta situaci\u00f3n desemboc\u00f3 en una ronda de negociaciones sin precedentes con los pa\u00edses ACP arropados por un contexto internacional favorable. El resultado fue un enfoque hol\u00edstico sobre el desarrollo que, justo despu\u00e9s del embargo petrolero de 1973 (y en el contexto de las rivalidades de la Guerra Fr\u00eda), pretend\u00eda ofrecer un modelo de reordenaci\u00f3n de las relaciones Norte-Sur a cambio de un acceso dependiente al petr\u00f3leo y otros recursos minerales estrat\u00e9gicos. Esta compensaci\u00f3n perder\u00eda pronto mucho de su esencia cuando la energ\u00eda y las materias primas se desarrollasen en sus ciclos de expansi\u00f3n y contracci\u00f3n.<\/p>\n<p>El entusiasmo que rode\u00f3 la conclusi\u00f3n de Lom\u00e9 se vio tambi\u00e9n atenuado por el fracaso de las conferencias de Par\u00eds y Canc\u00fan sobre el Nuevo Orden Econ\u00f3mico Internacional (NOEI): la Convenci\u00f3n de Lom\u00e9 contin\u00fao renov\u00e1ndose, pero se vio progresivamente asociada a ambiciones insatisfechas y a una concepci\u00f3n anticuada del desarrollo. A principios de los noventa, el acceso preferencial que se concedi\u00f3 a las exportaciones de los pa\u00edses ACP no impidi\u00f3 que \u00e9stas perdieran terreno en el mercado de la UE debido a la competencia de los productores del sudeste asi\u00e1tico e Iberoam\u00e9rica. De forma m\u00e1s general, si se excluye Mauricio (por su habilidosa gesti\u00f3n de los recursos obtenidos del protocolo del az\u00facar), el r\u00e9gimen de ayuda y comercio con los estados ACP fracas\u00f3 a la hora de estimular una diversificaci\u00f3n de las econom\u00edas africanas fuera del terreno de las materias primas.<\/p>\n<p>Lo que queda de los a\u00f1os dorados de la generosa compensaci\u00f3n de Lom\u00e9 es la elaborada (y costosa) arquitectura de los Consejos y Asambleas Europa-ACP, que a\u00fan preservan formalmente la ilusi\u00f3n de una red intensa y din\u00e1mica de \u201cpartenariados\u201d e intereses compartidos en marcado contraste con su falta de logros significativos m\u00e1s all\u00e1 de los eventos diplom\u00e1ticos y la reconducci\u00f3n del <em>statu quo <\/em>internacional<em>.<\/em><\/p>\n<p><strong>La reconversi\u00f3n en marcha: Cotonou, EPA y JAES<\/strong><br \/>\nLos flojos resultados de las instituciones conjuntas son un reflejo de la imagen infravalorada que Europa mantiene, desde el final de la Guerra Fr\u00eda, de \u00c1frica como un \u201cterritorio lejano\u201d. El Acuerdo de Partenariado de Cotonou (CPA) refleja tambi\u00e9n, a su manera, la percepci\u00f3n que tiene la UE de \u00c1frica como una regi\u00f3n demasiado pr\u00f3xima para ser ignorada, pero desprovista ahora de importancia estrat\u00e9gica o econ\u00f3mica. El CPA se firm\u00f3 en 2000, despu\u00e9s de un lustro de negociaciones en torno a dos puntos que se solapaban: remodelaci\u00f3n y banalizaci\u00f3n. Cotonou adopt\u00f3 inicialmente su enfoque bas\u00e1ndose en los acuerdos firmados con los antiguos estados comunistas de Europa del Este. Como recambio del final de las exenciones de la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio (OMC) que permit\u00edan el sistema Lom\u00e9 de preferencias comerciales, se hizo una oferta general a todos los PMD (pa\u00edses menos desarrollados): la famosa iniciativa Todo Menos Armas (<em>Everything But Arms<\/em>o EBA), que conced\u00eda acceso al mercado de la UE, sin aranceles ni cuotas, a todas las exportaciones de los PMD que no fueran armas. Cotonou\u00a0 pretend\u00eda proporcionar la hoja de ruta hacia un nuevo y original partenariado interhemisf\u00e9rico basado en la liberalizaci\u00f3n del comercio.<\/p>\n<figure id=\"attachment_4108\" aria-describedby=\"caption-attachment-4108\" style=\"width: 251px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/lome1-1-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-4108\" title=\"Firma de la primera convenci\u00f3n entre la Comunidad Econ\u00f3mica Europea y los pa\u00edses ACP en Lom\u00e9, el 28 de febrero de 1975 (\u00a9 Parlamento Europeo)\" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/lome1-1-300x200.jpg\" alt=\"Firma de la primera convenci\u00f3n entre la Comunidad Econ\u00f3mica Europea y los pa\u00edses ACP en Lom\u00e9, el 28 de febrero de 1975 (\u00a9 Parlamento Europeo)\" width=\"251\" height=\"167\" srcset=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/lome1-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/lome1-1-768x513.jpg 768w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/lome1-1-600x400.jpg 600w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/lome1-1.jpg 929w\" sizes=\"auto, (max-width: 251px) 100vw, 251px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-4108\" class=\"wp-caption-text\">Firma de la primera convenci\u00f3n entre la Comunidad Econ\u00f3mica Europea y los pa\u00edses ACP en Lom\u00e9, el 28 de febrero de 1975 (\u00a9 Parlamento Europeo).<\/figcaption><\/figure>\n<p>En efecto, Cotonou descansaba en una concepci\u00f3n endeble. Mientras la posibilidad de unirse a la UE confer\u00eda legitimidad a la sucesi\u00f3n de dr\u00e1sticas reformas impuestas a los candidatos del Este y Centro de Europa, en el caso de los estados ACP, es el cebo del \u201cpartenariado\u201d, sacralizado en las EPA y que precisaba de un mutuo comercio libre, el que deb\u00eda ser la fuerza motriz. La p\u00e9rdida de importancia estrat\u00e9gica de \u00c1frica fue pronto evidenciada por su transformaci\u00f3n en un terreno neutral para alcanzar consensos tanto entre los europeos como con los estadounidenses. Justo cuando la cumbre del G-8 se reuni\u00f3 en Gleneagles en julio de 2005, la consideraci\u00f3n de \u00c1frica como \u201cuna cicatriz en la consciencia del mundo\u00a0\u00bb la convirti\u00f3 en el continente perfecto para llegar a consensos sobre cuestiones de normativa. Era revelador que mientras florec\u00edan, en los medios occidentales, las im\u00e1genes de un Occidente ben\u00e9fico socavado por una despiadada e inmoral China, el hecho de enfrentarse o no con China en \u00c1frica nunca estaba en las agendas pol\u00edticas. En Gran Breta\u00f1a, el tema fue ignorado por los que contribuyeron al informe <em>Commission for Africa<\/em> (informe Blair); en Bruselas, la nueva estrategia para las relaciones\u00a0 UE-\u00c1frica publicadas en octubre de 2005 por la Comisi\u00f3n Europea evitaban cuidadosamente el asunto.<\/p>\n<p>Para 2007, parec\u00eda que esta tendencia iba a cambiar cuando el comisario de Desarrollo de la UE estigmatiz\u00f3 p\u00fablicamente la difusi\u00f3n de representaciones moralizadoras de \u00c1frica, al tiempo que expresaba el compromiso de la UE de concluir con \u00c1frica un nuevo y estrat\u00e9gico partenariado. Presentado con fanfarria justo despu\u00e9s de la cumbre \u00c1frica-UE de Lisboa, La Estrategia Conjunta UE-\u00c1frica (JAES), en sus siglas inglesas, planteaba la ambici\u00f3n de promover un rejuvenecimiento de las relaciones entre los continentes que, se nos dec\u00eda constantemente, deber\u00eda suponer una radical ruptura con el pasado. Seis a\u00f1os m\u00e1s tarde, hemos vivido una impresionante serie de reuniones que ha tenido lugar sin que se haya logrado ning\u00fan resultado tangible. En cambio, y debido al ingente n\u00famero de \u00e1reas de prioridad, JAES no ha hecho m\u00e1s que poner de relieve la falta de un enfoque estrat\u00e9gico en la pr\u00e1ctica de la \u2018pol\u00edtica\u2019 de la UE respecto a \u00c1frica. Aun as\u00ed, y a lo largo de la \u00faltima d\u00e9cada, la \u2018pol\u00edtica exterior\u2019 europea en \u00c1frica ha girado cada vez con m\u00e1s intensidad alrededor de la cuesti\u00f3n de la porosidad y seguridad de la frontera sur. Tales preocupaciones han ejercido tambi\u00e9n una influencia insidiosa y penetrante en los intercambios con el continente negro.<\/p>\n<p><strong>La UE y \u00c1frica: regreso al futuro&#8230;<\/strong><br \/>\nEl <em>impasse<\/em> en las negociaciones EPA y el fracaso de la UE a la hora de dotar a la JAES de una relevancia estrat\u00e9gica invitan a sacar lecciones de los compromisos pragm\u00e1ticos, proactivos y hol\u00edsticos a que han llegado los chinos, indios, surcoreanos, brasile\u00f1os o turcos, atra\u00eddos por los recursos y mercados africanos, pero tambi\u00e9n por las flamantes oportunidades de formar coaliciones dentro de las instituciones internacionales. La estrecha interpretaci\u00f3n que la UE ha hecho de la compatibilidad de la OMC lleva la marca de un per\u00edodo durante el cual los estados africanos ten\u00edan una capacidad limitada para negociar internacionalmente. \u00c9ste ya no es el caso, aunque los \u00edndices de crecimiento siguen estando estrechamente relacionados con t\u00e9rminos favorables en los acuerdos comerciales sobre las materias primas y con el crecimiento actual de las principales econom\u00edas emergentes. Tal relaci\u00f3n genera oportunidades para la acumulaci\u00f3n y la iniciativa empresarial que ya no giran alrededor de \u2018capturar\u2019 el estado o buscar su protecci\u00f3n. Al mismo tiempo, el espectro del crecimiento (socialmente inclusivo y ecol\u00f3gicamente sostenible) sin desarrollo a\u00fan planea constantemente y aqu\u00ed es donde la experiencia de Europa sigue siendo altamente relevante.<\/p>\n<p>Habiendo escapado en gran medida a la crisis financiera de 2008-2009, \u00c1frica subsahariana ofrece actualmente a los inversores, comerciantes e inmigrantes oportunidades que han venido siendo reforzadas por la ecuaci\u00f3n \u2018alto riesgo [con] bajos rendimientos\u2019 asociada con la Eurozona. La repercusi\u00f3n de las negociaciones EPA en el establecimiento de uniones regionales entre los estados africanos ha sido desastroso y merece la atenci\u00f3n urgente de Bruselas. No hacerlo resultar\u00eda en la difusi\u00f3n de im\u00e1genes de arrogancia burocr\u00e1tica y \u2018provincialismo\u2019 para con \u00c1frica subsahariana. A falta de dos meses para la cumbre \u00c1frica-UE de Bruselas, ha llegado la hora de que la Uni\u00f3n aproveche el impulso actual para reordenar sus prioridades y preparar el terreno para el futuro.<\/p>\n<p><em>Daniel C. Bach es director de Investigaci\u00f3n del Centro Nacional para la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica de Francia en el <a href=\"http:\/\/www.centredurkheim.fr\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Centro Emile Durkheim<\/a> de Burdeos.<\/em><\/p>\n<p>[box]Este art\u00edculo se public\u00f3 por primera vez en ingl\u00e9s en la revista <a href=\"http:\/\/www.ecdpm.org\/Web_ECDPM\/Web\/Content\/Navigation.nsf\/index2?readform&amp;http:\/\/www.ecdpm.org\/Web_ECDPM\/Web\/Content\/Content.nsf\/vwDocID\/A05EE05FB5CD1D6BC1257943003B7A16?OpenDocument\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>GREAT Insights<\/strong><\/a> del\u00a0European Centre for Development Policy Management y ha sido traducido al espa\u00f1ol por Casa \u00c1frica. Puedes consultar el art\u00edculo completo junto con las notas del autor <a href=\"http:\/\/mediatecaonline.casafrica.es\/viewer.php?id=5138\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>en Kuwamba<\/strong><\/a>.[\/box]<\/p>\n<p>[google_plusone href=\u00a0\u00bbhttps:\/\/www.esafrica.es\u00a0\u00bb size=\u00a0\u00bbtall\u00a0\u00bb float=\u00a0\u00bbleft\u00a0\u00bb] [twitter style=\u00a0\u00bbvertical\u00a0\u00bb related=\u00a0\u00bbCasaAfrica\u00a0\u00bb float=\u00a0\u00bbleft\u00a0\u00bb lang=\u00a0\u00bbes\u00a0\u00bb]\u00a0\u00a0 [fblike style=\u00a0\u00bbbox_count\u00a0\u00bb showfaces=\u00a0\u00bbfalse\u00a0\u00bb width=\u00a0\u00bb300&Prime; verb=\u00a0\u00bblike\u00a0\u00bb font=\u00a0\u00bbarial\u00a0\u00bb float=\u00a0\u00bbleft\u00a0\u00bb] <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Acuerdo de Cotonou (CPA, en sus siglas inglesas) fue firmado hace casi quince a\u00f1os, pero las negociaciones para cerrar los Acuerdos de Partenariado Econ\u00f3mico (EPA, \u00eddem) entre la Uni\u00f3n Europea (UE) y los estados y regiones de \u00c1frica, Caribe y el Pac\u00edfico (ACP) a\u00fan no han concluido y siguen sin dar se\u00f1ales de progreso [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":34034,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22,9],"tags":[82,424,488,539,599,616,664,738,1805,1880,1901,2216,2232],"class_list":["post-4106","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-diplomacia-comunicacion-africana","category-economia-desarrollo","tag-africa","tag-centro-emile-durkheim","tag-cnrs","tag-convencion-de-lome","tag-cumbre-africa-union-europea","tag-daniel-c-bach","tag-destacado","tag-economia2","tag-politica-exterior","tag-recomendamos","tag-relaciones-europa-africa","tag-ue-africa","tag-union-europea"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4106","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4106"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4106\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34034"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4106"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4106"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4106"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}