{"id":4316,"date":"2014-04-08T13:57:07","date_gmt":"2014-04-08T13:57:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=4316"},"modified":"2021-04-29T13:16:12","modified_gmt":"2021-04-29T13:16:12","slug":"boubacar-boris-diop-principio-genocidio-ruanda-confundia-victimas-verdugos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/diplomacia-comunicacion-africana\/boubacar-boris-diop-principio-genocidio-ruanda-confundia-victimas-verdugos\/","title":{"rendered":"Boubacar Boris Diop: \u201cAl principio del genocidio de Ruanda, confund\u00eda v\u00edctimas y verdugos\u201d"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_4317\" aria-describedby=\"caption-attachment-4317\" style=\"width: 251px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/bbd-1-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-4317\" title=\"Boubacar Boris Diop \" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/bbd-1-300x200.jpg\" alt=\"Boubacar Boris Diop \" width=\"251\" height=\"167\" srcset=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/bbd-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/bbd-1-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/bbd-1-600x400.jpg 600w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/bbd-1.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 251px) 100vw, 251px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-4317\" class=\"wp-caption-text\">Boubacar Boris Diop form\u00f3 parte del proyecto&nbsp;'Ruanda: escribir por el deber de la memoria' (Imagen | Rama)<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Por Mehdi Ba (Dakar).<\/strong> En el vig\u00e9simo aniversario de la tragedia de Ruanda, el escritor senegal\u00e9s Boubacar Boris Diop evoca su comprensi\u00f3n tard\u00eda de un evento que le conmocion\u00f3 profundamente.<\/p>\n<p>\u201cLos muertos de Murambi tambi\u00e9n tienen sue\u00f1os, y su m\u00e1s ardiente deseo es la resurrecci\u00f3n de los vivos\u201d. Le har\u00edan falta cuatro largos a\u00f1os al escritor y periodista senegal\u00e9s Boubacar Boris Diop para experimentar y comprender lo que vivieron, en 1994, los 50.000 m\u00e1rtires de Murambi, exterminados en una noche en la escuela donde hab\u00edan cre\u00eddo encontrar refugio, y con ellos los tutsis de Ruanda, hundidos en la tormenta de un genocidio. En las \u00faltimas l\u00edneas de <em>Murambi, el libro de los huesos<\/em> (Stock, 1999), el novelista pod\u00eda medir el camino recorrido. \u00c9l, que en 1994 hab\u00eda sido espectador desde Dakar de semejante evento para \u00c1frica, del que, sin embargo, no hab\u00eda comprendido nada.<\/p>\n<p>Desde su primera estancia en Ruanda, Boubacar Boris Diop regres\u00f3 m\u00e1s de una treintena de veces a este pa\u00eds, que en adelante aparece en su pensamiento y en su obra. Este 6 de abril, en Kigali, se reuni\u00f3 con algunos de los escritores africanos que compartieron su viaje inici\u00e1tico en 1998 con el proyecto&nbsp;<em>Ruanda: escribir por el deber de la memoria<\/em>, en un caf\u00e9 literario dedicado a \u201cla memoria panafricana del genocidio de los tutsis en Ruanda\u201d.<\/p>\n<p><strong>Jeune Afrique: De abril a julio de 1994, \u00bfcu\u00e1l es su impresi\u00f3n del genocidio cometido contra los tutsis de Ruanda?<\/strong><br \/>\nBoubacar Boris Diop: Me acuerdo de haber o\u00eddo en la radio el anuncio de la muerte, en un atentado, del presidente de Ruanda y de Burundi, pero hasta ah\u00ed esto es todo. Era muy lejos. \u00bfQu\u00e9 pasaba all\u00ed exactamente? Un avi\u00f3n derribado, masacres, ejecuciones, los hutus, los tutsis\u2026Yo no sab\u00eda realmente qu\u00e9 quer\u00eda decir todo aqu<span style=\"color: #000000;\">ello. En aquel caso, nos imaginamos etnias que se opon\u00edan de manera salvaje desde hace milenios. No<\/span> busc\u00e1bamos los detalles porque no ten\u00edamos la clave. En cien d\u00edas que dur\u00f3 el genocidio, no entend\u00ed nunca nada.<\/p>\n<p><strong>J. A.: \u00bfEsta incomprensi\u00f3n te ha llevado a escribir sobre cosas de la \u00e9poca que m\u00e1s adelante has lamentado?<\/strong><br \/>\nB. B. D.: En mi cuarta novela, <em>El Caballero y su sombra<\/em>, publicada en 1997, evoco Ruanda y confundo alegremente v\u00edctimas y verdugos. Este pasaje se centra exclusivamente en el \u00e9xodo de los hutus en los campos del antiguo Zaire. Las personas a compadecer bajo mi pluma son aquellas que han participado en el genocidio. Confund\u00eda tranquilamente Jean Moulin y Klaus Barbie. Hoy no estoy orgulloso de ello.<\/p>\n<p><strong><strong>J. A.: <\/strong>\u00bfCu\u00e1l ha sido el detonante que te ha permitido comprender la singularidad del genocidio de los tutsis?<\/strong><br \/>\nB. B. D.: En Lille, en el festival FestAfrica. Un amigo periodista ruand\u00e9s ya fallecido, Th\u00e9og\u00e8ne Karabayinga, de RFI, se hab\u00eda sorprendido de la ignorancia de los autores africanos sobre el genocidio de 1994. Desde ese momento, junto a FestAfrica naci\u00f3 el proyecto para permitir que autores africanos de diversos or\u00edgenes fueran al lugar a entender lo que hab\u00eda pasado. As\u00ed que en 1998 partimos a Ruanda con Abdourahman Waberi, V\u00e9ronique Tadjo, Kously Lamko, Tierno Mon\u00e9nembo, Nocky Djedanoum, Monique Ilboudo y Meja Mwangi. Personalmente, all\u00ed me ech\u00e9 para atr\u00e1s. Pero tras una semana en el lugar, tom\u00e9 conciencia de que no hab\u00eda comprendido nada. Si yo no hab\u00eda comprendido nada, \u00bfc\u00f3mo los medios senegaleses, menos equipados para informarse, hab\u00edan podido comprenderlo?<\/p>\n<p><strong><strong><strong>J. A.: <\/strong><\/strong>\u00bfC\u00f3mo se desarrolla tu primera estancia en Ruanda?<\/strong><br \/>\nB. B. D.: Nos tomamos nuestro tiempo para hablar con los supervivientes as\u00ed como con los verdugos, fuimos a las prisiones, visitamos los lugares del genocidio\u2026 Lo que me ayud\u00f3 fue mi formaci\u00f3n como periodista: s\u00e9 escuchar. Y all\u00ed, escuch\u00e9 mucho. Y entend\u00eda todo, incluso lo que no se dec\u00eda. Nos quedamos dos meses. Pero tras mi vuelta a Senegal, ten\u00eda ganas de regresar all\u00ed. No habr\u00eda podido escribir <em>Murambi, el libro de los huesos<\/em> sin haber regresado. Por su parte, mi amigo Koulsy Lamko consider\u00f3 que \u00e9l no era libre con esta historia. Se qued\u00f3 a vivir cuatro a\u00f1os en Ruanda, y cre\u00f3 en Butare un centro universitario de artes.<\/p>\n<p><strong><strong><strong><strong>J. A.: <\/strong><\/strong><\/strong>Dice a menudo que el encuentro con Ruanda ha marcado un momento crucial en su obra y en su recorrido. \u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><br \/>\nB. B. D.: Sent\u00ed la profunda diferencia que hay entre hablar de algo a partir de tus prejuicios y hacerlo directamente desde la experiencia. Escrib\u00ed <em>Murambi<\/em> con mucho despojo y simplicidad. Yo no pod\u00eda considerar librarme de los efectos de estilo despu\u00e9s de lo que hab\u00eda visto y comprendido en Ruanda. Antes, mis novelas eran textos de vanguardia, experimentales, juegos de pistas donde me divert\u00eda con el lector. Dej\u00e9 completamente este enfoque tras estar en Murambi. Simplifiqu\u00e9 mi escritura.<\/p>\n<p><strong><strong><strong><strong><strong>J. A.: <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong>Es tambi\u00e9n all\u00ed donde nacen sus ganas de escribir en wolof\u2026<\/strong><br \/>\nB. B. D.: El genocidio de los tutsis fue al principio un genocidio cultural y espiritual. En la \u00e9poca colonial, la Iglesia Cat\u00f3lica decret\u00f3 que todo aquel que no fuera aut\u00e9nticamente cristiano en Ruanda \u2013por aquel entonces, todo aquel que no fuera ruand\u00e9s\u2013 era pagano y conducido al infierno. Con la llegada&nbsp; del catolicismo, los ruandeses perdieron su alma, lo que pudo explicar en parte la crueldad de la obra de 1994. Finalmente, este genocidio es un espejo que se me present\u00f3 a m\u00ed, senegal\u00e9s, africano. No olvidemos que lo que Francia defendi\u00f3 en este problema es la lengua francesa, una posici\u00f3n de influencia. Fue aquello lo que me condujo a atreverme a escribir en wolof, lo que siempre hab\u00eda so\u00f1ado pero de lo que me sent\u00eda incapaz. Ruanda fue crucial. Me dije: o nos apropiamos de nuestra lengua y nuestra cultura o morimos todos hasta el \u00faltimo.<\/p>\n<p><strong><strong><strong><strong><strong><strong>J. A.: <\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong>\u00bfC\u00f3mo explica que \u00c1frica occidental no se haya hecho casi eco de este genocidio?<\/strong><br \/>\nB. B. D.: La profundidad de nuestra alienaci\u00f3n es tal que a veces parecemos zombis. Desde luego, la falta de medios dificulta la presencia de nuestra prensa en el lugar, y nos llenamos casi exclusivamente con la AFP y con reportajes de las cadenas de televisi\u00f3n francesas. Pero, lo esencial, se trata del miedo a afrontar en el espejo la imagen negativa que tenemos de nosotros mismos.&nbsp; Hemos integrado una visi\u00f3n racial de nuestra historia: Ruanda, soy yo, negro y africano, igual a Centro\u00e1frica. Lo que se desarrolla son los secretos de familias avergonzadas a no exponerse en lugares p\u00fablicos. Al final, nos percibimos nosotros mismos con los ojos de otros, ya que esta \u00c1frica es m\u00e1s un fantasma que una realidad. \u00c1frica sigue siendo el continente de lugares lejanos. Nuestra revoluci\u00f3n copernicana consistir\u00eda en juzgar cada tragedia o \u00e9xito africano como un evento singular.<\/p>\n<p>El pasado 6 de abril, con motivo de la vig\u00e9sima conmemoraci\u00f3n del genocidio de 1994, una parte de los escritores que hab\u00edan participado en 1998 en el proyecto <em>Ruanda: escribir por el deber de la memoria<\/em>, iniciado por FestAfrica bajo la protecci\u00f3n de Nocky Djedanoum, se encontraron en Kigali en un caf\u00e9 literario bajo el tema <em>Pensar y escribir nuestra historia, la memoria panafricana del genocidio de los tutsis en Ruanda.<\/em> En la iniciativa del chadiano Kously Lamko y en colaboraci\u00f3n con los organizadores de \u201cKwibuka 20\u201d, el senegal\u00e9s Boubacar Boris Diop, la marfile\u00f1a V\u00e9ronique Tadjo y la burkinesa Monique Ilboudo se unieron a la Scholastique Mukasonga para evocar esta residencia que les hab\u00eda permitido, as\u00ed como a otros ocho escritores africanos, venir a tocar con su propia mano la realidad de un genocidio hasta permanecer all\u00ed en un \u00e1ngulo de muerte de la consciencia panafricana, antes de producir cada uno una obra literaria sobre esta tragedia. Un paso hacia atr\u00e1s, pero tambi\u00e9n hacia delante, como lo resume Koulsy Lamko: \u201cSe trata de, a trav\u00e9s de eventos literarios y art\u00edsticos, iniciar una memoria de futuro que ponga a los africanos de cara a su historia, sus responsabilidades, invit\u00e1ndoles a pensar en esta historia y tomar las riendas\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.jeuneafrique.com\/Article\/JA2777p126.xml0\/rwanda-litterature-genocide-rwandais-boubacar-boris-diop-commemoration-boubacar-boris-diop-au-debut-du-genocide-au-rwanda-je-confondais-victimes-et-bourreaux.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u00a9 Jeune Afrique 2014<\/a><\/p>\n<p>[box]<a href=\"http:\/\/www.jeuneafrique.com\/Article\/JA2777p126.xml0\/rwanda-litterature-genocide-rwandais-boubacar-boris-diop-commemoration-boubacar-boris-diop-au-debut-du-genocide-au-rwanda-je-confondais-victimes-et-bourreaux.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4324 alignleft\" title=\"Jeune Afrique\" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/JeuneAfrique-1-1.gif\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"42\"><\/a>Este art\u00edculo se public\u00f3 por primera vez en franc\u00e9s en la versi\u00f3n digital de <a href=\"http:\/\/www.jeuneafrique.com\/Article\/JA2777p126.xml0\/rwanda-litterature-genocide-rwandais-boubacar-boris-diop-commemoration-boubacar-boris-diop-au-debut-du-genocide-au-rwanda-je-confondais-victimes-et-bourreaux.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Jeune Afrique<\/strong><strong><\/strong><\/a> y ha sido traducido al espa\u00f1ol por Casa \u00c1frica.<\/p>\n<p>Si est\u00e1s interesado en profundizar en la obra de Boubacar Boris Diop, en la <a href=\"http:\/\/casafrica.es\/mediateca\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Mediateca<\/strong><\/a> tenemos disponibles para pr\u00e9stamo algunos de sus libros, como <em>Los tambores de la memoria<\/em>, traducido por Casa \u00c1frica, <em>Murambi, el libro de los huesos <\/em>o <em>\u00c1frica m\u00e1s all\u00e1 del espejo<\/em>.[\/box].<\/p>\n<p>[google_plusone href=\u00a0\u00bbhttps:\/\/www.esafrica.es\u00a0\u00bb size=\u00a0\u00bbtall\u00a0\u00bb float=\u00a0\u00bbleft\u00a0\u00bb] [twitter style=\u00a0\u00bbvertical\u00a0\u00bb related=\u00a0\u00bbCasaAfrica\u00a0\u00bb float=\u00a0\u00bbleft\u00a0\u00bb lang=\u00a0\u00bbes\u00a0\u00bb]&nbsp;&nbsp; [fblike style=\u00a0\u00bbbox_count\u00a0\u00bb showfaces=\u00a0\u00bbfalse\u00a0\u00bb width=\u00a0\u00bb300&Prime; verb=\u00a0\u00bblike\u00a0\u00bb font=\u00a0\u00bbarial\u00a0\u00bb float=\u00a0\u00bbleft\u00a0\u00bb]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Mehdi Ba (Dakar). 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