{"id":5562,"date":"2015-07-02T13:07:28","date_gmt":"2015-07-02T13:07:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=5562"},"modified":"2021-04-29T12:51:22","modified_gmt":"2021-04-29T12:51:22","slug":"seis-cosas-que-hacer-en-el-tropico-entre-harmatan-y-diluvio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/diplomacia-comunicacion-africana\/seis-cosas-que-hacer-en-el-tropico-entre-harmatan-y-diluvio\/","title":{"rendered":"Seis cosas que hacer en el tr\u00f3pico entre harmat\u00e1n y diluvio"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_5575\" aria-describedby=\"caption-attachment-5575\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSCN5013-1-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-5575\" title=\"Bah\u00eda de Taki, Costa de Marfil\" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSCN5013-1-300x225.jpg\" alt=\"Bah\u00eda de Taki, Costa de Marfil\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSCN5013-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSCN5013-1-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSCN5013-1-768x576.jpg 768w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSCN5013-1-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSCN5013-1-2048x1536.jpg 2048w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSCN5013-1-600x450.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-5575\" class=\"wp-caption-text\">Bah\u00eda de Taki, Costa de Marfil.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Ver bailar a las m\u00e1scaras baul\u00e9, pescar carpas en una poza con los b\u00e9t\u00e9, comer langosta en una playa de San Pedro, ver alimentarse a los cocodrilos sagrados de Yamusukro o disfrazarse y danzar por las calles de Bonua son algunas de las formas de disfrutar Costa de Marfil.<\/em><\/p>\n<p>Hay mil razones para visitar Costa de Marfil. La autodenominada \u201cTierra de la Esperanza\u201d (himno nacional dixit) es&nbsp; reputada como la tierra de la hospitalidad por excelencia en \u00c1frica occidental. Acoge a un 20 % de poblaci\u00f3n extranjera entre sus fronteras, que delimitan un pa\u00eds habitado por poco m\u00e1s de 20 millones de personas pertenecientes a 60 etnias con sus lenguas y culturas \u00fanicas. Aut\u00e9ntico cruce de caminos cultural y \u00e9tnico, Costa de Marfil ha ejercido, tradicionalmente y hasta que la inestabilidad pol\u00edtica y la crisis llegaron a ella a principios de los 90, como motor econ\u00f3mico de la regi\u00f3n. Todav\u00eda hoy destaca su pujante agricultura, sector en el que merecen menci\u00f3n especial cacao (del que es primer productor mundial), caf\u00e9 (tercero) o caucho. La naturaleza exuberante del pa\u00eds lo dota con recursos por tierra, mar y aire, desde los campos cultivables a las minas y las riquezas paisaj\u00edsticas, \u00e9sas que pueden atraer al turismo y entre las que destacan los m\u00e1s de 500 kil\u00f3metros de costa por explorar y m\u00e1s de 2 millones de hect\u00e1reas de selva protegidas.<\/p>\n<p>Los \u00fanicos obst\u00e1culos a una visita al pa\u00eds pueden ser la inestabilidad meteorol\u00f3gica o los problemas pol\u00edticos. En el primer caso, el harmat\u00e1n que derrite y quema voluntades o la estaci\u00f3n lluviosa; en el segundo, unas elecciones, por ejemplo.<\/p>\n<p>La temporada de lluvias arranc\u00f3 en Costa de Marfil a finales de mayo y en junio deviene casi cat\u00e1strofe natural. En la estaci\u00f3n lluviosa, los abiyaneses rebautizan como playa al flamante puente Henri Konan Bedi\u00e9, inaugurado a bombo y platillo este a\u00f1o en la capital econ\u00f3mica del pa\u00eds, Abiy\u00e1n. El diluvio borra, inmisericorde, las chabolas improvisadas en las orillas de las calles delimitadas por acequias portentosas y, en ocasiones, sin asfalto que tape la tierra bermeja. Tambi\u00e9n transforma los cruces que marcan la geograf\u00eda abiyanesa en oc\u00e9anos inesperados en los que naufragan coches, taxis y gbaka, el transporte colectivo m\u00e1s popular de la ciudad, por la que se desplazan entre 5 y 7 millones de vecinos. Los abiyaneses se calan entre paraguas y pl\u00e1sticos in\u00fatiles: las coladas pasean, prendidas a sus cuerpos, por las avenidas l\u00edquidas y los puentes de tablones que, en precario equilibrio, salvan obst\u00e1culos como s\u00fabitas barranqueras en las zonas m\u00e1s selv\u00e1ticas de la urbe.<\/p>\n<p>Marzo o abril son los meses ideales para anticiparse a las lluvias y visitar el pa\u00eds, una vez sorteados los calores del harmat\u00e1n. O las semanas que se extienden apaciblemente, te\u00f3ricamente menos accidentadas a nivel meteorol\u00f3gico, entre julio y noviembre.<\/p>\n<p>Abril es el mes del Carnaval de Bonua, una experiencia deliciosa que recomendamos,<\/p>\n<figure id=\"attachment_5573\" aria-describedby=\"caption-attachment-5573\" style=\"width: 150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/costa-de-marfil-carnaval-de-bonua-13-1-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-thumbnail wp-image-5573\" title=\"Carnaval de Bonua, Costa de Marfil\" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/costa-de-marfil-carnaval-de-bonua-13-1-150x150.jpg\" alt=\"Carnaval de Bonua, Costa de Marfil\" width=\"150\" height=\"150\"><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-5573\" class=\"wp-caption-text\">Carnaval de Bonua, Costa de Marfil.<\/figcaption><\/figure>\n<p>con otras experiencias \u00fanicas, en este reportaje. Sin embargo, todos los meses tienen sus festividades y momentos especiales que disfrutar en Costa de Marfil, desde alimentar con pollos vivos a los cocodrilos sagrados de Lago Caim\u00e1n, en Yamusukro, a pasear por las calles encantadas de Grand Bassam, la primera capital del pa\u00eds, abandonada en 1900 tras la devastaci\u00f3n de una plaga de fiebre amarilla que hizo huir a los colonos franceses hacia Bingerville, una localidad m\u00e1s salubre.<\/p>\n<p>No olvide comer con las manos en un maquis ni contonearse frente al espejo de una discoteca al ritmo del coup\u00e9 decal\u00e9 o la rumba. Si es posible, sea testigo de ceremonias como la de iniciaci\u00f3n en Korhogo, en el misterioso norte del pa\u00eds.<br \/>\nVisite las galer\u00edas que se abren en Abiy\u00e1n y muestran lo \u00faltimo del arte contempor\u00e1neo del pa\u00eds: Donwahi, C\u00e9cile Fakhoury o Le Basquiat. Conc\u00e9dase el placer de un peque\u00f1o crucero por la laguna Ebri\u00e9, tambi\u00e9n en la capital econ\u00f3mica marfile\u00f1a, para echarle los ojos encima al cementerio de barcos del puerto de Abiy\u00e1n. Pelee con las olas del litoral oriental del pa\u00eds, en Assinie, o en el litoral occidental, en el camino hacia Liberia, donde le tentar\u00e1n Monogaga o Sassandra. Coma langosta en la playa de San Pedro, observando las evoluciones de un grupo de danza empe\u00f1ado en un acrob\u00e1tico bolo super.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed le proponemos algunas opciones para que, si se alinean los astros y le bendicen con un viaje a Costa de Marfil, pueda guardar memorias imborrables del pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>El pulm\u00f3n verde de Abiy\u00e1n<\/strong><\/p>\n<p>Partimos de la base de que la Tierra de la Esperanza no puede competir con Kenia o Botsuana en lo que a vida salvaje se refiere. La mayor parte de los dos millones de hect\u00e1reas de selva protegida que quedan en Costa de Marfil se reparten entre Como\u00e9 y Tha\u00ef, dos reservas arrimadas a las orillas este y oeste del pa\u00eds respectivamente. En Tha\u00ef, Disney grab\u00f3 un docudrama sobre la epopeya de un peque\u00f1o chimpanc\u00e9, \u00d3scar, adoptado por un cong\u00e9nere mayor tras perderse de su grupo. Ambas reservas se pueden visitar, pero sus m\u00e1rgenes se sit\u00faan cerca de las fronteras ghanesa y liberiana, donde persisten tanto la posibilidad de tropezarse con cazadores furtivos como la presencia de alg\u00fan grupo de ex combatientes que no han dejado las armas. Si desea cambiar los elefantes de bosque y otros animales m\u00e1s ex\u00f3ticos por una opci\u00f3n menos aventurera pero igualmente atractiva nos queda Banco, el pulm\u00f3n verde de Abiy\u00e1n. En plena urbe, repartido entre los cuatro barrios m\u00e1s populares de la ciudad, acoge casi 3.500 hect\u00e1reas de bosque primario. En las aguas que lo rodean y riegan, las del r\u00edo Banco, y justo antes de penetrar bajo sus enormes \u00e1rboles umbrosos, nos tropezaremos con grupos de lavanderos que&nbsp; hacen la colada y la extienden sobre la hierba. En Banco se almacena el agua necesaria para cubrir el 40 % de las necesidades de la capital econ\u00f3mica marfile\u00f1a. Esta peque\u00f1a y fr\u00e1gil&nbsp;reserva acoge&nbsp;reptiles, anfibios, aves y primates, entre los que hay que hacer una menci\u00f3n especial a unos pocos chimpanc\u00e9s. Se convirti\u00f3 en parque nacional en 1953 y ha pasado por \u00e9pocas m\u00e1s o menos tenebrosas por la inseguridad. Actualmente ejerce de hogar de 626 especies vegetales, de las que 26 son raras en \u00c1frica occidental. Tiene un peque\u00f1o centro de interpretaci\u00f3n y visitas guiadas.<\/p>\n<p><strong>Un nuevo R\u00edo<\/strong><\/p>\n<p>A unos 50 kil\u00f3metros al sureste de Abiy\u00e1n se encuentra Bonua, una localidad famosa por su exquisita pi\u00f1a tropical, donde las casas bajas se alinean a los lados de calles anchas y arenosas. All\u00ed se celebra, desde hace 35 a\u00f1os ininterrumpidamente, un carnaval at\u00edpico basado en la tradici\u00f3n de la fiesta del \u00f1ame de los abur\u00e9.<br \/>\nLos abur\u00e9 se instalaron en la zona huyendo de una guerra fratricida en la vecina Ghana y convirtieron esta ciudad en la m\u00e1s grande y populosa de su etnia. La \u00faltima edici\u00f3n del Popo Carnaval (popo significa m\u00e1scara) de Bonua atrajo hasta la ciudad a unos 5 millones de personas que disfrutaron de un programa de actos que se extendi\u00f3 durante dos semanas. Un desfile singular de hombres travestidos, comparsas tem\u00e1ticas, judocas, acr\u00f3batas, patinadores y majorettes entre los que se cuelan asociaciones que cruzan cantos y bailes y camiones que ejercen de carrozas, sobre los que se reparten pi\u00f1as o se muestra c\u00f3mo construir una caba\u00f1a de adobes de barro. Sus organizadores quieren que se le reconozca como patrimonio de la Unesco e incluyen en la celebraci\u00f3n partidos de f\u00fatbol, obras de teatro, fanfarrias, danzas tradicionales, concursos, bailes y diversas ceremonias.<\/p>\n<p><strong>La pesca de la carpa en Dagourahio<\/strong><\/p>\n<p>Dagourahio es un pueblito de los b\u00e9t\u00e9 situado en zona de cacao, Subr\u00e9, concretamente a una orilla de la carretera que une Issia y Sinfra. Los locales se lanzan a una poza&nbsp;para pescar carpas con peque\u00f1as redes vegetales en forma casi de<br \/>\ncedazo, haciendo acrobacias ante las c\u00e1maras de los visitantes. La poza se encuentra junto a la carretera, en un campo de arroz. En Dagourahio tambi\u00e9n se danza. El bailar\u00edn, forrado con ropa y&nbsp;corteza dividida en tiras, que forma una especie de tut\u00fa asfixiante en torno a su cintura, es capaz de desprenderse de la sagrada m\u00e1scara durante el&nbsp;baile sin que&nbsp;nadie<br \/>\npueda verle la&nbsp;cara.&nbsp;Tras&nbsp;unos minutos de expectaci\u00f3n y pasmo, tambi\u00e9n tiene la habilidad necesaria para&nbsp;recuperarla sin revelar ni un pedacito de piel a los que le observan maravillados.<\/p>\n<p><strong>Bailando con m\u00e1scaras<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_5574\" aria-describedby=\"caption-attachment-5574\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSCN5087-1-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-5574\" title=\"El goh es la danza de Bozi, una aldea a 5 kil\u00f3metros de Yamusukro, la capital pol\u00edtica de Costa de Marfil. \" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSCN5087-1-300x225.jpg\" alt=\"El goh es la danza de Bozi, una aldea a 5 kil\u00f3metros de Yamusukro, la capital pol\u00edtica de Costa de Marfil. \" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSCN5087-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSCN5087-1-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSCN5087-1-768x576.jpg 768w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSCN5087-1-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSCN5087-1-2048x1536.jpg 2048w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSCN5087-1-600x450.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-5574\" class=\"wp-caption-text\">Goh, danza de Bonzi, Costa de Marfil.<\/figcaption><\/figure>\n<p>El goh es la danza de Bonzi, una aldea a 5 kil\u00f3metros de Yamusukro, la capital pol\u00edtica de Costa de Marfil. La zona es mayoritariamente de etnia baul\u00e9, como el primer presidente del pa\u00eds tras su independencia, Felix Houphou\u00ebt-Boigny. El goh lo bailan hombres que portan m\u00e1scaras delicadas, con cierto aire oriental y te\u00f1idas de vivos colores, enfrentados en una exhibici\u00f3n de destreza mientras una percusi\u00f3n ensordecedora, a cargo de los chicos del pueblo, hace temblar los mangos y las tecas de los alrededores. A unos cuarenta kil\u00f3metros de Yamusukro, se adormece Bomizambo, una ciudad popular por sus pa\u00f1os tejidos artesanalmente y donde se baila el Goly, una danza de origen gur\u00f3 para la que se utilizan m\u00e1scaras que representan a animales como b\u00fafalos, entre una revoltura de cintas vegetales.<\/p>\n<p><strong>Comer, bailar, rezar<\/strong><\/p>\n<p>Yamusukro se convirti\u00f3 en capital pol\u00edtica y administrativa de Costa de Marfil en 1983. Es una ciudad polvorienta, cubierta de nubes y que rezuma agua y selva, a poco m\u00e1s de 100 kil\u00f3metros de Buak\u00e9 y unas tres horas de carretera de Abiy\u00e1n, dependiendo del n\u00famero de accidentes y otras paradas que se hagan en ruta. Hogar del padre de la independencia del pa\u00eds y feudo de los baul\u00e9, es un destino tur\u00edstico apetecible gracias a atracciones como ese delirio megal\u00f3mano que es la Bas\u00edlica de Nuestra Se\u00f1ora de la Paz (la m\u00e1s grande del mundo) o el que se conoce popularmente como Lago Caim\u00e1n.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5576\" aria-describedby=\"caption-attachment-5576\" style=\"width: 150px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSCN5143-1-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-thumbnail wp-image-5576\" title=\"Los cocodrilos, toda una atracci\u00f3n en Yamusukro.\" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSCN5143-1-150x150.jpg\" alt=\"Los cocodrilos, toda una atracci\u00f3n en Yamusukro.\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSCN5143-1-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSCN5143-1-230x230.jpg 230w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSCN5143-1-400x400.jpg 400w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSCN5143-1-640x640.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-5576\" class=\"wp-caption-text\">Los cocodrilos, toda una atracci\u00f3n en Yamusukro.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Situado junto a la residencia familiar del Viejo, apodo con el que se conoc\u00eda a Houphou\u00ebt-Boigny, \u00e9ste acoge a un n\u00famero indeterminado de cocodrilos que Boigny se trajo hasta su ciudad. La mansi\u00f3n de los Houphou\u00ebt-Boigny es una propiedad inmensa con varios inmuebles y animales salvajes dentro, testimonio de la riqueza del estadista, que tambi\u00e9n pose\u00eda \u2013entre otras cosas- el cocotal sobre el que se edific\u00f3 la bas\u00edlica de Yamusukro. La voz popular asegura que un aspirante a magnicida se volvi\u00f3 loco al descubrir que las balas no hab\u00edan penetrado su vieja piel y relaciona las muertes de los cocodrilos con la de sus familiares. Tambi\u00e9n se dice que Boigny alimentaba a los saurios con sus opositores. En cualquier caso, el almuerzo de los cocodrilos de Yamusukro, a base de pollos vivos que les lanzan dentro de su recinto, es una atracci\u00f3n tur\u00edstica tambi\u00e9n. Si no se estremece al observar c\u00f3mo las mand\u00edbulas de los saurios se cierran sobre las aves, con el ruido de un dram\u00e1tico portazo, y c\u00f3mo devuelven sin contemplaciones a los pollos que intentan escaparse al redil donde les esperan varias hileras de dientes mortales.<\/p>\n<p><strong>So\u00f1ar con la fiebre amarilla<\/strong><\/p>\n<p>Como Ilha de Mo\u00e7ambique o Gor\u00e9e, Grand Bassam es patrimonio de la Humanidad&nbsp;desde el a\u00f1o 2012. Decadente, ennegrecida por el tiempo, misteriosa, se sit\u00faa a 43 kil\u00f3metros al este de Abiy\u00e1n, en el estuario del r\u00edo Como\u00e9, donde el paludismo es end\u00e9mico. Son famosos su museo del traje tradicional, su barrio colonial franc\u00e9s y sus hoteles, maquis y restaurantes, que acogen a multitudes abiyanesas deseosas de disfrutar de la playa cada fin de semana. El mar, revuelto y fiero, provoca que los ba\u00f1istas se arrimen a la orilla, esquivando a vendedores de artesan\u00eda, caballos fibrosos y mujeres que cargan botellas de licor rellenas de frutos secos. Las olas rompen, revolucionadas, contra una costa aparentemente paradis\u00edaca pero traicionera y hacen imposible nadar o simplemente alejarse de la orilla m\u00e1s all\u00e1 de donde la mar le cubre a uno apenas los muslos. Grand Bassam ejerci\u00f3 de primera capital del pa\u00eds en la \u00e9poca de la colonia, antes de que el honor recayera en Bingerville en 1900 y posteriormente pasara a Abiy\u00e1n y Yamusukro. Una epidemia de fiebre amarilla acab\u00f3 con el 75 % de los colonos franceses que moraban en la ciudad, como recuerda la estatua p\u00e1lida de una mujer que se intern\u00f3 en la selva para conseguir hierbas curativas que salvaran a su marido y regres\u00f3 para encontrarlo ya muerto. Las calles de arena de Bassam testimoniaron la hu\u00edda de los blancos hacia tierras m\u00e1s salubres y all\u00ed quedaron los habitantes del lugar, los N&rsquo;zima K\u00f4t\u00f4k\u00f4, mientras los mangos reventaban las paredes de las casas abandonadas por los colonos y los frangipanis florec\u00edan en la brisa pesada, asfixiante. Edificios majestuosos como el palacio del gobernador, el palacio de justicia y el Hotel Francia cayeron en la ruina y el olvido.&nbsp;El tiempo se detiene en sus calles y en las ventanas de madera podrida de las casas coloniales, se imaginan las siluetas de sus fantasmas.<\/p>\n<p><em>\u00c1ngeles Jurado es periodista, escritora y forma parte del equipo de Medios de Comunicaci\u00f3n de Casa \u00c1frica. Ha publicado <\/em>S\u00edndromes de Estocolmo<em>, una recopilaci\u00f3n de columnas que aparec\u00edan en el suplemento semanal de <\/em>La Tribuna de Canarias<em>; otra compilaci\u00f3n de columnas period\u00edsticas, que escribi\u00f3 mientras trabajaba en el peri\u00f3dico Canarias7 y que se titularon <\/em>Salvapantallas<em>; una colecci\u00f3n de microrrelatos denominada <\/em>Cambio de rumbo y otras historias pigmeas <em> y un volumen de relato breve, <\/em>Breviario de lametones, mordiscos y besos<em>. Tambi\u00e9n ha participado en varias colecciones de relato breve y microrrelato y ha recibido varios premios por textos cortos.<\/em><\/p>\n<p>[box]En el portal multimedia <a title=\"Kuwamba\" href=\"http:\/\/mediatecaonline.casafrica.es\/viewer.php?id=5264\"><em>Kuwamba<\/em> <\/a>podr\u00e1s consultar un \u00e1lbum fotogr\u00e1fico con im\u00e1genes de las ciudades que se citan en este post, realizadas tambi\u00e9n por \u00c1ngeles Jurado en abril de 2015.[\/box]<\/p>\n<p>[google_plusone href=\u00a0\u00bbhttps:\/\/www.esafrica.es\u00a0\u00bb size=\u00a0\u00bbtall\u00a0\u00bb float=\u00a0\u00bbleft\u00a0\u00bb] [twitter style=\u00a0\u00bbvertical\u00a0\u00bb related=\u00a0\u00bbCasaAfrica\u00a0\u00bb float=\u00a0\u00bbleft\u00a0\u00bb lang=\u00a0\u00bbes\u00a0\u00bb]&nbsp;&nbsp; [fblike style=\u00a0\u00bbbox_count\u00a0\u00bb showfaces=\u00a0\u00bbfalse\u00a0\u00bb width=\u00a0\u00bb300&Prime; verb=\u00a0\u00bblike\u00a0\u00bb font=\u00a0\u00bbarial\u00a0\u00bb float=\u00a0\u00bbleft\u00a0\u00bb]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Ver bailar a las m\u00e1scaras baul\u00e9, pescar carpas en una poza con los b\u00e9t\u00e9, comer langosta en una playa de San Pedro, ver alimentarse a los cocodrilos sagrados de Yamusukro o disfrazarse y danzar por las calles de Bonua son algunas de las formas de disfrutar Costa de Marfil. Hay mil razones para visitar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":34230,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22,32],"tags":[57,352,554,664,897,1057,1880,1915,2189,2280,2338],"class_list":["post-5562","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-diplomacia-comunicacion-africana","category-viajar-africa","tag-abiyan","tag-bonua","tag-costa-de-marfil","tag-destacado","tag-felix-houphouet-boigny","tag-harmatan","tag-recomendamos","tag-reserva-de-banco","tag-turismo-en-africa","tag-viajes-2","tag-yamusukro"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5562","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5562"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5562\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34230"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5562"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5562"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5562"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}