{"id":8714,"date":"2020-11-04T11:56:52","date_gmt":"2020-11-04T11:56:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=8714"},"modified":"2025-09-18T10:59:09","modified_gmt":"2025-09-18T09:59:09","slug":"presencia-intima-en-africa-intervencion-poetica-y-citas-a-felwine-sarr","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/fr\/musica-artes-africa\/presencia-intima-en-africa-intervencion-poetica-y-citas-a-felwine-sarr\/","title":{"rendered":"Presencia \u00edntima en \u00c1frica. Intervenci\u00f3n po\u00e9tica y citas a Felwine Sarr"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_8716\" aria-describedby=\"caption-attachment-8716\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-8716\" title=\"Descolonizaci\u00f3n 1 con cabellos atados. Fotoperformance de Gloria God\u00ednez Kumasi, Ghana, PIAR 2019. (Imagen: Nina Claire).\" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/MG_2438-2-1-300x200.jpg\" alt=\"Descolonizaci\u00f3n 1 con cabellos atados. Fotoperformance de Gloria God\u00ednez Kumasi, Ghana, PIAR 2019. (Imagen: Nina Claire).\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/MG_2438-2-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/MG_2438-2-1-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/MG_2438-2-1-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/MG_2438-2-1-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/MG_2438-2-1-2048x1365.jpg 2048w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/MG_2438-2-1-600x400.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-8716\" class=\"wp-caption-text\">Descolonizaci\u00f3n 1 con cabellos atados. Fotoperformance de Gloria God\u00ednez Kumasi, Ghana, PIAR 2019. (Imagen: Nina Claire).<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>Por Gloria God\u00ednez.<\/em> Dice el escritor senegal\u00e9s <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Felwine_Sarr\">Felwine Sarr<\/a> que \u201cla inteligencia de una civilizaci\u00f3n reside en su capacidad de hacer la s\u00edntesis de los mundos complementarios que se abren en ella y de integrarlos en un <em>telos<\/em>\u201d (136), en una finalidad; se trata de tomar decisiones hist\u00f3ricas que surgen de una presencia \u00edntima, por lo tanto, verdadera. En este sentido, Sarr est\u00e1 sugiriendo la afirmaci\u00f3n de las identidades africanas con la forma plena de la experiencia personal e \u00edntima, elevando esa relaci\u00f3n con uno mismo a la esfera p\u00fablica e hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Tal y como lo afirm\u00f3 <a href=\"https:\/\/www.circulobellasartes.com\/biografia\/michel-foucault\/\">Michel Foucault<\/a> (1991), el poder sobre el cuerpo o biopoder produce disciplinas de normalizaci\u00f3n y determina subjetividades, por eso el control del cuerpo ha sido y sigue siendo parte de los c\u00e1lculos del poder. En ambos autores, estamos leyendo el constante cruce de las fronteras entre la vida privada y la vida p\u00fablica. Foucault se\u00f1ala este flujo desde lo p\u00fablico, el poder y las estrategias de normalizaci\u00f3n, hacia lo privado, los cuerpos. Mientras que Sarr, en sentido inverso, lo subraya desde lo privado hacia lo p\u00fablico: afirmando \u201cuna presencia en el mundo bajo el libre modo de la presencia \u00edntima: ser con mayor intensidad, decirse y proponer al mundo su impulso vital\u201d (135). Por eso el trabajo de memoria, selecci\u00f3n y reconciliaci\u00f3n hist\u00f3rica pasa por el cuerpo, tanto en \u00c1frica como en cualquier otra parte del mundo.<\/p>\n<p>As\u00ed surge este proyecto, <em>Descolonizaci\u00f3n 1 con cabellos atados<\/em>, precisamente para afirmar la presencia de mi cuerpo moreno en tierra africana. La acci\u00f3n consisti\u00f3 en buscar desplazamientos m\u00ednimos, casi gestuales, con los cabellos atados a las v\u00edas del tren Oudom-Kumasi construidas a principios del siglo XX cuando los brit\u00e1nicos introdujeron el cultivo de cacao en Ghana, estas v\u00edas est\u00e1n hoy deshabilitadas; no obstante, son un importante paso peatonal. Con esta intervenci\u00f3n po\u00e9tica aparecieron preguntas por la imposibilidad\/posibilidad de movimiento que todo v\u00ednculo implica a nivel personal, territorial, cultural, emocional o f\u00edsico.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Andr%C3%A9_Lepecki\">Andr\u00e9 Lepecki<\/a> llama coreopol\u00edtica a la \u201credistribuci\u00f3n y reinvenci\u00f3n de cuerpos, afectos y sentidos mediante los cuales uno puede aprender c\u00f3mo moverse pol\u00edticamente, c\u00f3mo inventar, activar, buscar o experimentar\u2026 la libertad\u201d (10). En este sentido, el atado de cabellos es precisamente una estrategia corporal que exige la reinvenci\u00f3n del movimiento, del gesto y de la calma; el estar atada a las v\u00edas del tren afecta tambi\u00e9n a las emociones, \u00bfc\u00f3mo experimentar la libertad estando amarrada, limitada? Las relaciones nos atan o condicionan, pero, al mismo tiempo, pueden liberarnos. Este es el giro descolonizador que le da nombre a este trabajo de duelo y libertad.<\/p>\n<p>Guardo luto por<br \/>\nLas cabezas negras perdidas.<br \/>\nPor cualquier cabeza negra perdida.<br \/>\nPorque<br \/>\nUn sastre para pobres<br \/>\nNo se puede permitir el lujo de tirar sus<br \/>\nRetales:<br \/>\nHermosos cuerpos negros<br \/>\nQue se transforman en cad\u00e1veres de elefantes grises,<br \/>\nTirados como basura por todo el mundo occidental,<br \/>\nArrojados a las v\u00edas del tren\u2026 (Aidoo, 73)<\/p>\n<p>Las v\u00edas de tren a las que hace referencia la escritora ghanesa <a href=\"http:\/\/www.casafrica.es\/detalle-who-is-who.jsp?DS7.PROID=36570\">Ama Ata Aidoo<\/a> no son las de Oudom-Kumasi, sino las de las ciudades repletas de migrantes, las europeas y tambi\u00e9n las mexicanas -por donde pasa el tren apodado La Bestia en el que miles de migrantes sudamericanos se suben arriesgando la vida para llegar a los Estados Unidos-. \u00bfC\u00f3mo moverse, desplazarse de territorios o simplemente bailar, si las condiciones extremas atan e inmovilizan? Tal y como afirmaba <a href=\"http:\/\/www.casafrica.es\/detalle-who-is-who.jsp?DS7.PROID=2336\">Kwame Nkrumah<\/a> (225) \u201cSiempre que exista la posibilidad de que surja un conflicto debido a la discriminaci\u00f3n y el rechazo de los derechos humanos, la paz de todo el mundo estar\u00e1 amenazada\u201d.<\/p>\n<p>Con la acci\u00f3n po\u00e9tica en las v\u00edas del tren me at\u00e9 a los m\u00e1rgenes, a las orillas y comprend\u00ed que la lucha contra el racismo y el colonialismo que impregn\u00f3 el siglo XX hoy se articula de otra manera, m\u00e1s creativa e \u00edntima, tal y como lo subraya Sarr (134-135). Mi origen mexicano me conecta con una figura femenina recurrente en la m\u00fasica, la pintura y la literatura nacionales, a saber: la morena. El color de piel hace referencia a la historia del mestizaje, la morena es un arquetipo que funciona a partir de la idea de raza y, como afirmaba Foucault (1996), esta idea justific\u00f3 el poder. Por eso es un t\u00e9rmino que hay que revisar, deconstruir y redefinir. Hay que ser una nueva morena, m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras pol\u00edticas y raciales, m\u00e1s all\u00e1 del color de piel y la partida de nacimiento. La morena mexicana no puede entenderse como simple mestizaje, el hibridismo est\u00e1 en el inicio de todas las civilizaciones, \u201cno es derivado, es original\u201d (Sarr, 135). Desde esta perspectiva, cada uno de nosotros debe que elegir.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Sarr, \u00c1frica tiene que pensar y definir su proyecto primero para ella misma y luego para los otros, tiene que \u201ccolorear su hibridismo\u201d (136). Si es verdad lo que afirma Sarr, que \u201ccualquier presencia verdadera es primero una presencia \u00edntima\u201d (136), entonces, la experiencia po\u00e9tica que surge de amarrarme a tierra africana se afirma iluminando mi conciencia, aumentando la densidad y el espectro de lo que hoy entiendo como humano. No obstante, cuando hago referencia a la acci\u00f3n de iluminar, lo hago en el sentido del fil\u00f3sofo <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Walter_Benjamin\">Walter Benjamin<\/a>, \u201cla funci\u00f3n de la utop\u00eda es iluminar la zona de lo que merece ser destruido\u201d.<\/p>\n<p>Mi experiencia en Ghana estuvo impregnada por las palabras de Ama Ata Aidoo, imprescindible de las letras africanas, ella, como Benjamin, tambi\u00e9n ilumina y destruye, interroga, interpela y muerde la buena conciencia con sus palabras, todas las certezas sobre \u00c1frica las revienta y las estalla. Gracias a Aidoo, ninguna de mis acciones fue inocente, ni las art\u00edsticas ni las cotidianas: comer con la mano, sonre\u00edr, llorar, bailar, abrazar y, entre toda,s ellas, nuevamente, comer. \u201cPrimer mandamiento:\/ La invitada no debe comer sopa de nuez de palma.\/ Demasiado \u00edntima, demasiado pesada.\u201d Advert\u00eda Aidoo (71), y continuaba:<\/p>\n<p>\u00bfAh, s\u00ed?<br \/>\n\u00bfAcaso hay<br \/>\nExcepciones,<br \/>\nHermosas excepciones,<br \/>\nMaravillosos triunfos del amor?<br \/>\n\u00bfY el resto?<\/p>\n<p><em><a href=\"https:\/\/lucurita.wixsite.com\/gloriagodinez\">Gloria God\u00ednez<\/a>.<em>&nbsp;Investigadora independiente, core\u00f3grafa y performer.<\/em><\/em><\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Aidoo, Ama Ata (2014) <em>Nuestra hermana aguafiestas<\/em>. Trad. de Marta Sof\u00eda L\u00f3pez. Las Palmas de Gran Canaria, Casa \u00c1frica.<\/p>\n<p>Benjamin, Walter (2005) <em>Tesis sobre la historia y otros fragmentos<\/em>. Trad. de Bol\u00edvar Echeverr\u00eda. Ciudad de M\u00e9xico, Contrahistorias.<\/p>\n<p>Foucault, Michel (1996), <em>Vigilar y castigar<\/em>. Buenos Aires, Siglo Veintiuno.<\/p>\n<p>_______________ (1991), <em>Genealog\u00eda del racismo<\/em>. Trad. Alfredo Tzveibel. Buenos Aires, Altamira.<\/p>\n<p>Lepecki, Andr\u00e9 (2016) \u201cCoreopolic\u00eda y coreopol\u00edtica o la tarea del bailar\u00edn\u201d<em>. <\/em>En <em>Nexos<\/em>, 6 de julio de 2016 [en l\u00ednea] <a href=\"https:\/\/cultura.nexos.com.mx\/?p=10775\">https:\/\/cultura.nexos.com.mx\/?p=10775<\/a><\/p>\n<p>Nkrumah, Kwame (2010) <em>\u00c1frica debe unirse<\/em>. Trad. de Yolanda Fontal. Barcelona, Bellaterra\/Casa \u00c1frica.<\/p>\n<p>Rodr\u00edguez Magda, Rosa Mar\u00eda (2003) <em>Transmodernidad<\/em>. Barcelona, Anthropos.<\/p>\n<p>Sarr, Felwine (2018) <em>Afrotop\u00eda<\/em>. Trad. de Alba Rodr\u00edguez Garc\u00eda. Madrid, Catarata\/Casa \u00c1frica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Gloria God\u00ednez. 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