{"id":30823,"date":"2024-12-05T13:35:38","date_gmt":"2024-12-05T12:35:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=30823"},"modified":"2025-09-18T10:42:06","modified_gmt":"2025-09-18T09:42:06","slug":"africa-se-aleja-de-occidente-vii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/pt-pt\/politica-geopolitica\/africa-se-aleja-de-occidente-vii\/","title":{"rendered":"\u00c1frica se aleja de Occidente (VII)"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>\u00bfDE NUEVO ESCENARIO DE LA \u00abGUERRA FR\u00cdA\u00bb?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Demolido el Muro de Berl\u00edn, colapsada la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, desmoronado el \u00faltimo r\u00e9gimen fascista (el \u00abapartheid\u00bb sudafricano) y con el portentoso desarrollo de las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n, el mundo pareci\u00f3 entrar en una nueva Era. Proclamaron el final de la \u00abGuerra Fr\u00eda\u00bb, que hab\u00eda golpeado de modo especial el \u00c1frica subsahariana, convidada de piedra en aquel conflicto incruento en el hemisferio septentrional, pero cuyos escenarios m\u00e1s \u00abcalientes\u00bb se produjeron en sus naciones reci\u00e9n emancipadas, en Asia y en Am\u00e9rica Latina. No por casualidad: eran -son- zonas vitales para las grandes y medianas potencias enfrentadas ideol\u00f3gica y militarmente, que deb\u00edan ser subyugadas por su importancia estrat\u00e9gica y econ\u00f3mica, al producir materias primas imprescindibles para el desarrollo industrial y tecnol\u00f3gico de los Estados confrontados. Como sucediera tras la IGM durante \u00ablos felices a\u00f1os 20\u00bb, un inusitado pero vacuo optimismo inund\u00f3 los \u00e1nimos en la d\u00e9cada de los \u201890 del siglo pasado. Espejismo teorizado con suma astucia por sesudos manipuladores que, con portentosa audacia, proclamaron, nada menos, \u00abel fin de la Historia\u00bb. Noci\u00f3n que encerraba la gran falacia que aneg\u00f3 los inicios del S. XXI, anestesiando las mentes: se uniformaba el Planeta, que gravitar\u00eda ya por siempre sobre el exclusivo modelo socioecon\u00f3mico triunfante, al ritmo de una sola ideolog\u00eda y al dictado de la excluyente cultura asociada. Fantasiosa elucubraci\u00f3n que denominaron \u00abmundializaci\u00f3n\u00bb o \u00abglobalizaci\u00f3n\u00bb. Ningunearon, cuando no hostigaron, a cuantos, con visi\u00f3n m\u00e1s realista del acontecer, dudaron de tales enso\u00f1aciones y advirtieron de sus efectos perniciosos, como sucediera en aquel \u00abalocado\u00bb per\u00edodo de la Europa de Entreguerras, cuando pensadores clarividentes, humanistas sensatos y dem\u00f3cratas pragm\u00e1ticos advirtieron sin \u00e9xito sobre la peligrosidad de los incipientes movimientos populistas que surg\u00edan en Italia, Austria, Espa\u00f1a y Alemania sobre todo. Sus principales protagonistas, Benito Mussolini y Adolf Hitler, no pasaban de ser \u00abmeros charlatanes\u00bb o \u00abpobres locos\u00bb para cr\u00e9dulos, idealistas y biempensantes, pues lo \u00abpol\u00edticamente correcto\u00bb era secundar el mito, si acaso un \u00abmal menor\u00bb si lograban sofrenar al comunismo iconoclasta triunfante en Rusia en 1917, cuyo ascenso fue imposible impedir. Olvidados antecedentes no tan lejanos, de nuevo la euforia neg\u00f3 los signos y la prepotencia enmascar\u00f3 los s\u00edntomas: conspicuos hedonistas alimentaron de nuevo la euforia materialista, mitificaron la tecnolog\u00eda y depreciaron los conocimientos human\u00edsticos, menguados en el curr\u00edculo escolar. \u00bfC\u00f3mo creer \u00abbeneficioso\u00bb un sistema que estimula la libre circulaci\u00f3n de mercanc\u00edas y capitales mientras restringe y reprime la libre circulaci\u00f3n de las personas? \u00bfC\u00f3mo secundar propuestas que ampl\u00edan la brecha entre ricos y pobres, a nivel individual y colectivo? \u00bfC\u00f3mo abrazar modelos dise\u00f1ados para mantener la hegemon\u00eda de un grupo humano sobre el resto, ahondando la desigualdad y creando mayores tensiones? Era clara la perspectiva, pero, carentes de ideas e ideales renovadores, los pol\u00edticos prodigaron su insulsa palabrer\u00eda: las propuestas se redujeron a esl\u00f3ganes simplistas; los objetivos en parcas realizaciones, suficientes para las ardorosas bander\u00edas fanatizadas. De esas aguas, estos lodos: una apat\u00eda generalizada, cuyos s\u00edntomas m\u00e1s evidentes son el creciente abstencionismo y la paulatina irrelevancia de partidos e ideolog\u00edas antes emblem\u00e1ticos, los socialismos italiano y franc\u00e9s como ejemplo. Tampoco parece que sesudos acad\u00e9micos y los analistas de todo, que pontificaron exhaustivamente sobre los \u00abprovechosos\u00bb efectos de tan portentosa \u00abrevoluci\u00f3n\u00bb, se percataran de que el Orbe segu\u00eda girando en su eterna pluralidad, pues cada cultura procura preservar su identidad, al ser diversos y a menudo divergentes los intereses del ser humano. Por lo cual era una irrealidad impulsar una \u00abhomogeneizaci\u00f3n\u00bb de imposible imposici\u00f3n. Proclamar \u00abla muerte de las ideolog\u00edas\u00bb result\u00f3 un claro s\u00edntoma de irreflexi\u00f3n, ignorancia o desprecio del ser humano. Y como era natural, pronto aparecieron las resistencias y, con ellas, la angustiosa crisis existencial <em>actual, que alguno llama <\/em>\u00ab<em>catastrofismo<\/em>\u00bb<em>, abono ideal para el resurgir de la intolerancia. Por lo conocido, una ret\u00f3rica igualmente aterradora, <\/em>\u00absuene\u00bb a<em> izquierdismo o derechismo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Porque, muestran los sondeos de opini\u00f3n, el principal desaf\u00edo que afronta hoy Europa es la llamada \u00abcrisis migratoria\u00bb. A m\u00e1s de tres d\u00e9cadas de iniciarse la tragedia cotidiana, pese a los millares de cad\u00e1veres y los ingentes recursos dilapidados, a\u00fan dan palos de ciego y no se vislumbra su fin. Sin embargo, la soluci\u00f3n pudiera ser m\u00e1s f\u00e1cil de lo que parece, si Europa asumiese alguna vez las consecuencias de su propia Historia. \u00bfQu\u00e9 argumentos oponer ante la recelosa percepci\u00f3n -convicci\u00f3n para muchos- de que se habr\u00eda hallado el remedio si, en lugar de negros m\u00edseros, fuesen blancos los incontables cad\u00e1veres que jalonan el trayecto, muertos en el desierto, en las fronteras de los pa\u00edses que atraviesan, en el mar, en sus playas y al pie de las murallas del Ed\u00e9n? Es veros\u00edmil la sospecha de que ya existir\u00eda la f\u00f3rmula que pare tanto sufrimiento si quienes llegan exhaustos a sus fronteras fuesen de su raza y no de otras, despreciadas en el fondo, aunque nadie se atreva a expresarlo en p\u00fablico con claridad. Europa irradia la sensaci\u00f3n de hallarse inerte ante un drama que altera cuanto logr\u00f3 la Humanidad con la victoria de la Libertad sobre el totalitarismo, estas ocho d\u00e9cadas de progreso moral, cient\u00edfico, econ\u00f3mico y cultural. Hasta ahora se sent\u00eda c\u00f3moda con su perenne discurso maniqueo, dedicado a afianzar la noci\u00f3n de una supuesta supremac\u00eda de su raza sobre el resto, la hegemon\u00eda de su cultura, su complaciente prosperidad econ\u00f3mica, organizaci\u00f3n social y dominio t\u00e9cnico. Y debe recordarse con claridad: tras invadir y saquear el mundo entero a sangre y fuego y destruir un sinf\u00edn de culturas, los europeos se muestran recelosos ante la pac\u00edfica presencia de personas diferentes. Descubrir que no est\u00e1n solos en el mundo y no son el centro del Universo requiere un profundo cambio de mentalidad, una catarsis semejante a la provocada por Nicol\u00e1s Cop\u00e9rnico en&nbsp;1543, al demostrar la certeza del heliocentrismo en contraposici\u00f3n al geocentrismo dominante. Las actuales resistencias a la realidad recuerdan, asimismo, las enconadas diatribas contra Charles Darwin tras la publicaci\u00f3n de <em>El origen de las especies<\/em> en 1859. Y ambas teor\u00edas, al principio denostadas, hoy incontestables, conllevaron avances cient\u00edficos, human\u00edsticos y culturales decisivos. Pero ciertos individuos, bastante m\u00e1s numerosos de lo que quiere creerse, siguen anclados en mitos medievales, cuando un negro ten\u00eda el valor de un mulo y menos consideraci\u00f3n que un caballo; de ah\u00ed determinados comportamientos, cada vez menos \u00abaislados\u00bb, que no se ajustan al esp\u00edritu Humanista y Cristiano de su proclamado ideario oficial, base de su Civilizaci\u00f3n. Dicho sin pasi\u00f3n, el primer paso para un remedio eficaz ser\u00e1 reconocer con realismo las causas que provocan la masiva huida de los africanos de sus pa\u00edses; y puesto que las conocen bien los gobernantes, atajarlas con determinaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Como cuanto ata\u00f1e a ese Continente, se tiende a ignorar, olvidar o minimizar que tres siglos y medio de esclavizaci\u00f3n y otro de dominaci\u00f3n colonial dejaron un \u00c1frica exhausta. Al producirse las independencias en la d\u00e9cada de los \u201860 del pasado siglo, adem\u00e1s de la brutal explotaci\u00f3n de los recursos econ\u00f3micos y de su mano de obra, los africanos -en general la raza negra- se encontraban privados de los asideros espirituales y culturales que fundamentan la personalidad y crean confianza y autoestima, sentimientos imposibles de borrar del ser por ensalmo, que, inevitablemente, siguen gravitando sobre la memoria colectiva. Treinta a\u00f1os despu\u00e9s, segu\u00edan viendo desde lejos, impotentes, las profundas transformaciones del mundo, y se preguntaban si de nuevo quedar\u00edan al margen del <em>progreso. Era claro que apenas les hab\u00eda compensado el esfuerzo de su activa participaci\u00f3n en la IIGM en el bando vencedor, luchando en las trincheras o sosteniendo la econom\u00eda de guerra desde la retaguardia, hechos arteramente ocultados por la historiograf\u00eda occidental. Pensadores y literatos africanos narraron la honda frustraci\u00f3n al comprobar que las independencias arrancadas tras denodada lucha y montones de cad\u00e1veres no hab\u00edan supuesto su liberaci\u00f3n. Era perceptible que \u00c1frica segu\u00eda reclamando soberan\u00eda, libertad y niveles de desarrollo acordes con el tiempo en que viv\u00edan y era bochornosa e indignante su escasa influencia e<\/em>n la esfera internacional. Pese haber logrado imponer la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos en 1948 -compendio de las reivindicaciones del V Congreso Panafricanista, reunido en M\u00e1nchester, Reino Unido, en octubre de 1945- segu\u00edan sin ver reconocida su dignidad por el resto de los pueblos de la Tierra. Se sucedieron las protestas en todas las capitales para exigir el fin de la opresi\u00f3n de unas tiran\u00edas impuestas por un modelo de descolonizaci\u00f3n que consagraba la influencia perpetua de los antiguos imperios coloniales. Tras unos meses de incertidumbre, en los que Europa pareci\u00f3 tomar en consideraci\u00f3n los deseos y razones de los dem\u00f3cratas a lo largo y ancho del Continente, lleg\u00f3 de nuevo la frustraci\u00f3n al quedar manifiesto que Occidente, s\u00f3lo atento a sus beneficios econ\u00f3micos y su propio bienestar, seguir\u00eda sosteniendo la opresi\u00f3n de gobiernos crueles y clept\u00f3manos, ajenos a los anhelos de sus poblaciones, que exig\u00edan libertad y desarrollo. Profundamente decepcionadas, sociedades inermes viv\u00edan un en\u00e9simo desenga\u00f1o en sus esperanzas, tras m\u00e1s de medio siglo pidiendo a gritos cambios posibles y necesarios, ya que pronto fueron desestabilizadas las escasas y fr\u00e1giles democracias surgidas al impulso del vendaval renovador originado en Berl\u00edn y recalado en Pretoria. En el resto del trayecto, la consecuencia m\u00e1s notoria fue el blindaje de las autocracias: para el ciudadano corriente, el uniformismo impuesto por la globalizaci\u00f3n actu\u00f3 de escudo frente a los golpes de Estado, \u00fanica forma de alternancia en sistemas pol\u00edticos monol\u00edticos, al dejar de ser \u00abpol\u00edticamente correcto\u00bb derrocar a un tirano, aunque \u00e9ste hubiese obtenido el poder mediante la violencia. Por su parte, las endebles \u00e9lites locales, beneficiarias de las dictaduras, tomaron nota de su precariedad y buscaron f\u00f3rmulas para seguir gozando el poder.<\/p>\n\n\n\n<p>De este modo se explica la efervescencia del per\u00edodo que media entre entre la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn y los movimientos tect\u00f3nicos actuales: el recrudecimiento de la inestabilidad con guerras en Liberia, Sierra Leona, Sud\u00e1n, Eritrea, Etiop\u00eda, Somalia, Costa de Marfil, Rep\u00fablica Centroafricana, Congo-Brazzaville, Angola, Mozambique, Ruanda, Uganda, Burundi y la siempre recurrente en R. D. de Congo. Ciertos reg\u00edmenes autoritarios lograron capear el temporal recurriendo a la ficci\u00f3n de unas \u00abdemocracias org\u00e1nicas\u00bb o \u00abdemocraturas\u00bb (Costa de Marfil, Togo, Camer\u00fan, Gab\u00f3n, Guinea Ecuatorial\u2026) y otros fueron resistiendo como pod\u00edan en la cuenca del Sahel (Guinea-Conakry, Mal\u00ed, Burkina Faso, N\u00edger, Chad, Sud\u00e1n\u2026), casi siempre a base de recurrentes golpes y contragolpes alentados desde fuera, que nada preocupaban en Occidente al ser mecanismos controlados en una regi\u00f3n dominada por Francia. Voceros interesados esparcieron los estereotipos: \u00abatavismos culturales\u00bb y pobreza secular imped\u00edan consolidar sistemas democr\u00e1ticos para los que \u00ab\u00c1frica no est\u00e1 preparada\u00bb. Factores que produjeron reacciones inadvertidas por la desidia y la prepotencia: un creciente malestar y una profunda desconfianza hacia Europa un\u00eda de nuevo al conjunto de los africanos: poblaciones y dem\u00f3cratas ante el enga\u00f1o continuado; la naciente burgues\u00eda nacional al no sentirse suficientemente protegida, dado que, a su parecer, la alternancia que se produce con \u00abexcesiva frecuencia\u00bb en el mundo de \u00abesos blancos veleidosos\u00bb pod\u00eda volverse contra ellos en cualquier instante, al socaire de las nuevas doctrinas y los mensajes deducibles de sus actitudes y discursos. As\u00ed, mientras las poblaciones, conscientes de su absoluto desamparo, se resignaban a su suerte, las \u00e9lites encumbradas desviaban su mirada del Norte hacia Oriente en busca de nuevos socios protectores que \u00abrespetasen su idiosincrasia\u00bb y \u00absoberan\u00eda\u00bb y \u00abno atosigaran\u00bb con exigencias \u00abextravagantes\u00bb como buen gobierno, transparencia y respeto de los derechos humanos, consideradas \u00abideas importadas\u00bb. Flirtearon primero con el mundo \u00e1rabe, af\u00edn en determinados rasgos, alguno algo inestable pero con sobrados recursos. El resultado fue una firme alianza, consolidada pese al descalabro de Muammar al-Gaddafi en Libia, presidente de la Uni\u00f3n Africana en 2009, uno de los mu\u00f1idores de tal doctrina. Vector destacado es el Banco \u00c1rabe para Desarrollo Econ\u00f3mico en \u00c1frica&nbsp;(BADEA), organismo cada vez m\u00e1s influyente en la econom\u00eda regional; en abril de 2014, su consejo de gobernadores aprob\u00f3 el S\u00e9ptimo Plan Quinquenal (2015\u20132019), que aport\u00f3 1.600 millones de d\u00f3lares para financiar las crecientes necesidades de los pa\u00edses subsaharianos en diversos sectores, con atenci\u00f3n prioritaria en el comercio bilateral, alimentaci\u00f3n, transporte, sanidad, educaci\u00f3n y formaci\u00f3n de cuadros. Bajo el reclamo de la llamada \u00abCooperaci\u00f3n Sur-Sur\u00bb nacieron los BRICS, foro pol\u00edtico-econ\u00f3mico de pa\u00edses emergentes constituido en 2010 como alternativa al G-7. Componen su nombre las iniciales de los pa\u00edses promotores: <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Brasil\">Brasil<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Rusia\">Rusia<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/India\">India<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Rep\u00fablica_Popular_China\">China<\/a>&nbsp;y Sud\u00e1frica; <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Egipto\">Egipto<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ir\u00e1n\">Ir\u00e1n<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Emiratos_\u00c1rabes_Unidos\">Emiratos \u00c1rabes Unidos<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Arabia_Saudita\">Arabia Saudita<\/a>&nbsp;y Etiop\u00eda se incorporaron en enero pasado. Junto a ellos, tambi\u00e9n Turqu\u00eda se ha volcado con \u00c1frica. Por su importancia, China merece un an\u00e1lisis m\u00e1s minucioso, que abordaremos en una pr\u00f3xima entrega.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><br>En este contexto se produce el triunfal regreso de Rusia a \u00c1frica, cuya trascendencia resulta indudable. Si bien es pronto para calibrar sus efectos, s\u00ed parece claro que coloca de nuevo al Continente como escenario destacado de la renovada \u00abGuerra Fr\u00eda\u00bb. Baste por ahora anotar el inusitado dinamismo diplom\u00e1tico, pol\u00edtico y sobre todo militar desplegado por Mosc\u00fa en la \u00faltima d\u00e9cada. Mercenarios del Grupo Wagner est\u00e1n en el meollo de los actuales conflictos en Libia, Mal\u00ed, <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2019\/03\/31\/world\/africa\/russia-military-africa.html\">Rep\u00fablica Centroafricana<\/a>, Mozambique y Madagascar, aunque, sobre todo desde su descabezamiento tras la misteriosa desaparici\u00f3n de su fundador, Yevgueni Prigozhin, en puridad&nbsp;no sean \u00abtropas rusas\u00bb sino soldados de fortuna que prestan sus servicios al mejor postor a cambio de dinero en efectivo o lucrativas concesiones mineras. Pero, dados sus antecedentes en el Donb\u00e1s, Ucrania o Siria, no cabe duda de que, al menos psicol\u00f3gicamente, act\u00faan seg\u00fan los intereses del dirigente ruso, Vlad\u00edmir Putin. En nuestra percepci\u00f3n, la novedad que altera la situaci\u00f3n precedente es la creciente implicaci\u00f3n rusa en el rearme de numerosos Estados africanos mediante el suministro de armas e instructores, acuerdos militares y la creaci\u00f3n del \u00abCuerpo Africano\u00bb, dependiente del Ministerio de Defensa, estrenado para \u00abproteger\u00bb a los dirigentes de Eritrea y Burkina Faso, con vocaci\u00f3n de actuar en el conjunto de la regi\u00f3n. Que otros pa\u00edses no tardasen en solicitar unirse a la s\u00f3lida alianza estrat\u00e9gica establecida por Mosc\u00fa con Asmara y Uagadug\u00fa permiti\u00f3 a Putin anunciar, durante la cumbre afro-rusa de San Petersburgo de julio del pasado a\u00f1o, que hab\u00eda concluido acuerdos militares con 40 pa\u00edses africanos, dato que le sit\u00faa como el actual arsenal de naciones africanas tan diversas como Eritrea, Etiop\u00eda, R. D. de Congo, Camer\u00fan, Guinea Ecuatorial y Sao Tom\u00e9-Pr\u00edncipe. Seg\u00fan asegur\u00f3 el presidente ruso, dicha <em>\u00ab<\/em>cooperaci\u00f3n t\u00e9cnico-militar<em>\u00bb<\/em> est\u00e1 destinada a \u00abfortalecer la capacidad defensiva de los pa\u00edses del continente<em>\u00bb,<\/em>&nbsp; suministrar\u00e1 <em>\u00ab<\/em>una amplia nomenclatura de armas y equipos de defensa<em>\u00bb<\/em> y \u00abuna parte de las armas se entregar\u00e1n a estos pa\u00edses de manera gratuita\u00bb. En declaraciones m\u00e1s recientes, su enviado especial para \u00c1frica y Oriente Medio, Mija\u00edl Bogd\u00e1nov, promet\u00eda <em>\u00ab<\/em>asistencia militar cualitativa ilimitada<em>\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La proliferaci\u00f3n de \u00abcumbres\u00bb y&nbsp;Foros Econ\u00f3micos, o el inusitado protagonismo de la Asociaci\u00f3n Rusia-\u00c1frica, establecida en 2016, demuestran, asimismo, el resurgir de Mosc\u00fa como potencia con vocaci\u00f3n global y su influencia cada vez mayor en el Continente en los \u00faltimos seis a\u00f1os. Peso espec\u00edfico que retoma por reflejo, debido al prestigio acumulado por la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica (URSS), rentabilizado ahora con habilidad por el actual inquilino del Kremlin. En efecto, desde el estrepitoso fracaso de Konstant\u00edn Pobedon\u00f3stsev, ministro del zar Alejandro III, que orden\u00f3 establecer una base colonial en Sagallo (en la actual Yibuti) a finales de 1888, inmediatamente abortado por Francia, no se conoc\u00eda a Rusia ambici\u00f3n colonial alguna en \u00c1frica. Finalizada la IIGM, la URSS se implic\u00f3 activamente en la descolonizaci\u00f3n africana desde su preeminente posici\u00f3n en la ONU. A este respecto, cabe recordar su comprometida defensa de la legalidad encarnada por Patrice Lumumba durante la crisis congole\u00f1a en 1960. Conseguidas las independencias, dirigentes como Kwame Nkrumah (Ghana), Modibo Keita (Mal\u00ed) y S\u00e9kou Tour\u00e9 (Guinea-Conakry), y posteriormente Mathieu K\u00e9r\u00e9kou (Benin), Marien Ngouabi (Congo-Brazzaville), Francisco Mac\u00edas Nguema (Guinea Ecuatorial) y Robert Mugabe (Zimbabue), sin ser comunistas \u00absensu stricto\u00bb, intentaron emular la estrategia estatista para superar el legado colonial y estimular el crecimiento econ\u00f3mico, para lo cual solicitaron y obtuvieron la asistencia sovi\u00e9tica y de otros pa\u00edses del bloque oriental. Los movimientos de liberaci\u00f3n surgidos en las colonias portuguesas (MPLA en Angola, FRELIMO en Mozambique y PAIGC en Guinea-Bissau y Cabo Verde) contaron desde el principio con la solidaridad sovi\u00e9tica, por s\u00ed mismos y cuanto representaban, pero tambi\u00e9n un componente de la estrategia del Pacto de Varsovia en su enfrentamiento contra la OTAN, a la que se hab\u00eda adherido en 1949 la dictadura fascista imperante en Portugal. Igual sucedi\u00f3 en \u00c1frica Austral: con la institucionalizaci\u00f3n del sistema segregacionista en Sud\u00e1frica en 1948, conocido como \u00abapartheid\u00bb, el Congreso Nacional Africano (CNA), principal movimiento antirracista, inicialmente pacifista, radicaliz\u00f3 sus protestas, sobre todo ante la violenta escalada represiva que culmin\u00f3 en la matanza de Sharpeville en marzo de 1960. Mientras Occidente se mostraba indiferente, condenaba con tibieza tan inhumanos m\u00e9todos y burlaba las sanciones internacionales impuestas al Gobierno de la minor\u00eda blanca, la URSS apoy\u00f3 desde el principio las reivindicaciones de la mayor\u00eda negra contra su exclusi\u00f3n pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social. Del mismo modo, la guerrilla nacionalista y antirracista de Zimbabue (Rodesia del Sur) cont\u00f3 con el aval de los \u00abpa\u00edses progresistas\u00bb. Aunque la pol\u00edtica africana sovi\u00e9tica no siempre se ajustase a los ideales \u00absolidarios\u00bb e \u00abinternacionalistas\u00bb proclamados, la ideolog\u00eda jug\u00f3 papel importante en aquel contexto. El marxismo-leninismo se basa en la lucha de clases y la naturaleza agresiva del imperialismo; visi\u00f3n compartida con una \u00c1frica deseosa de liberarse de sus r\u00e9moras hist\u00f3ricas. Cuando los mao\u00edstas chinos desafiaron el liderazgo sovi\u00e9tico en la d\u00e9cada de 1960, Mosc\u00fa reaccion\u00f3 redoblando sus \u00abcredenciales antiimperialistas\u00bb en el entonces llamado Tercer Mundo. De ah\u00ed que, secundada por Cuba, apoyase de modo firme la sublevaci\u00f3n militar que, en septiembre de 1974, canaliz\u00f3 el descontento acumulado en Etiop\u00eda contra el absolutismo del emperador Haile Selassie, pese a que el cabecilla de aquella asonada, el coronel Mengistu Haile Mariam, desencadenara el <em>\u00ab<\/em>Terror Rojo<em>\u00bb y <\/em>encarnase uno de los peores reg\u00edmenes genocidas de aquella \u00c1frica oscurantista, junto a Idi Am\u00edn (Uganda), Mobutu Sese Seko (R. D. de Congo), Jean-Bedel Bokassa (R. Centroafricana), Gnassingb\u00e9 Eyad\u00e9ma (Togo), S\u00e9kou Tour\u00e9 (Guinea-Conakry) y Francisco Mac\u00edas Nguema (Guinea Ecuatorial). Si se considera a los primeros bastiones de Occidente, los dos \u00faltimos aparec\u00edan como \u00abvanguardia del antiimperialismo<em>\u00bb<\/em>, sin que importasen en ninguno de los bloques en pugna las atrocidades de sus \u00abpupilos\u00bb. La URSS, de nuevo junto a Cuba, tambi\u00e9n se implic\u00f3 de lleno en la guerra civil de Angola, iniciada cuando Sud\u00e1frica invadi\u00f3 el pa\u00eds en noviembre de 1975, en un intento de impedir que el MPLA, ganador de las elecciones, tomase el poder. Sud\u00e1frica y Estados Unidos prefer\u00edan en Luanda a alguno de sus rivales, el FNLA o UNITA, considerados \u00abafines a Occidente<em>\u00bb.<\/em> Paralelamente, el \u00abbloque progresista\u00bb apoyaba a la SWAPO, organizaci\u00f3n de la insurgencia soberanista de Namibia, territorio ocupado por Sud\u00e1frica. Conflictos en que, indirectamente, Guinea Ecuatorial, a\u00fan bajo la f\u00e9rula de Mac\u00edas, tuvo un involuntario protagonismo. El \u00e9xito moral y militar de la intervenci\u00f3n sovi\u00e9tico-cubana contribuy\u00f3 a afianzar su prestigio en \u00c1frica. Por el contrario, fue un serio rev\u00e9s para los intereses occidentales, sobre todo estadounidenses, en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Putin rentabiliza ahora aquella siembra. Ante el \u00abestancamiento\u00bb econ\u00f3mico y pol\u00edtico provocado, entre otros factores, por la larga guerra en Afganist\u00e1n, la \u00abperestroika\u00bb introducida por el nuevo secretario general del Partido Comunista (PCUS), Mija\u00edl&nbsp; Gorbachov, redujo a m\u00ednimos la presencia sovi\u00e9tica en \u00c1frica despu\u00e9s de 1989. Pareci\u00f3 que, tras el colapso y disoluci\u00f3n de la URSS, Rusia quedaba menguada o anulada en la escena internacional. La controvertida anexi\u00f3n de Crimea en 2014 y, sobre todo, la impopular invasi\u00f3n de Ucrania en 2022 impulsan a Mosc\u00fa a procurarse alianzas y fuentes de abastecimiento de materias primas, al tiempo que persigue el aislamiento de Occidente para reafirmar su presencia y contrarrestar las sanciones impuestas. Objetivos a corto, medio y largo plazo que cubre su renovado v\u00ednculo con una \u00c1frica desencantada de su relaci\u00f3n con Occidente. Como en los tiempos de la URSS, el discurso antioccidental del Kremlin enlaza con los intereses de las \u00e9lites africanas que, demag\u00f3gicamente, invocan agravios hist\u00f3ricos para justificar el inexplicable atraso de sus riqu\u00edsimas naciones. Ejemplo pr\u00edstino es Teodoro Obiang Nguema. Carente de apoyos internos tras casi medio siglo al frente de Guinea Ecuatorial, denostado por el Occidente que le aup\u00f3 y protegi\u00f3, debido a su implacable sistema y la corrupci\u00f3n de su r\u00e9gimen, encarnada por \u00e9l mismo y familiares directos, que han dilapidado los ingentes recursos y mantienen en la miseria a su poblaci\u00f3n, pretende restablecer los estrechos v\u00ednculos entre Mosc\u00fa y Malabo bajo Mac\u00edas para que Rusia <em>\u00ab<\/em>blinde<em>\u00bb<\/em> su <em>\u00ab<\/em>dinast\u00eda<em>\u00bb.<\/em> Por eso se amist\u00f3 con Bielorrusia, fiel aliado de Putin, que acaba de enviar alrededor de un millar de soldados para su protecci\u00f3n personal.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciertamente, Rusia espera obtener r\u00e9ditos sustanciales: alinear a los africanos hacia su visi\u00f3n pol\u00edtica del mundo y conseguir votos en la Asamblea General de Naciones Unidas, su Consejo de Seguridad y dem\u00e1s foros. Adem\u00e1s de apuntalar gobiernos olig\u00e1rquicos para consolidar la alianza, con el suministro de asesores y material b\u00e9lico asegura ventajasestrat\u00e9gicas en zonas relevantes como Sud\u00e1frica, donde ya practican ejercicios navales conjuntos, o Sud\u00e1n, donde avanza la construcci\u00f3n de una base naval en el Mar Rojo, frente a las costas de Arabia Saudita. Sin olvidar losintereses econ\u00f3micos y comerciales en un Continente abundante en pesquer\u00edas, maderas, hidrocarburos y minerales diversos. Sergey Mochalnikov, viceministro de Energ\u00eda, declaraba en febrero de 2023: \u00abNuestras compa\u00f1\u00edas est\u00e1n interesadas en asociaciones mutuamente beneficiosas y est\u00e1n listas para identificar e implementar proyectos prometedores; estudiamos la posible contribuci\u00f3n empresarial <a href=\"https:\/\/www.urdupoint.com\/en\/latest-news\/russia.html\">rusa<\/a> al proyecto del sistema de transmisi\u00f3n de <a href=\"https:\/\/www.urdupoint.com\/en\/latest-news\/gas.html\">gas<\/a> en \u00c1frica Central\u00bb. En julio del mismo a\u00f1o, los mandatarios presentes en San Petersburgo durante la&nbsp;II Cumbre Rusia-\u00c1frica expusieron ante Putin la queja generalizada de que Mosc\u00fa pon\u00eda en riesgo la seguridad alimentaria mundial al suspender el pacto con Ucrania y bombardear sus puertos, y su rechazo a prorrogar el pacto del mar Negro; respondi\u00f3 que la producci\u00f3n de su pa\u00eds sustituir\u00eda las exportaciones de cereal ucraniano, ya fuese con fines comerciales o como ayuda humanitaria, y prometi\u00f3 suministrar con urgencia entre 25.000 y 50.000 toneladas de grano gratuito a Eritrea, Somalia, Burkina Faso, Mal\u00ed, Rep\u00fablica Centroafricana y Zimbabue.<\/p>\n\n\n\n<p>No es menor la penetraci\u00f3n cultural. La URSS, Cuba y dem\u00e1s \u00abdemocracias socialistas\u00bb concedieron becas, pr\u00e9stamos y subvenciones a numerosos estudiantes de pa\u00edses que pretend\u00edan un \u00abdesarrollo no capitalista\u00bb; retomando el programa, Mosc\u00fa ha firmado recientemente convenios de cooperaci\u00f3n cultural, cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica con diversos Estados africanos. Seg\u00fan el digital <em>Semafor Africa<\/em>, el Kremlin ha puesto en marcha un amplio programa para acelerar el aprendizaje del ruso en el Continente; desde 2023, miles de j\u00f3venes reciben de forma gratuita clases virtuales y presenciales de lengua y cultura rusas, con el objetivo de \u00abestrechar lazos\u00bb y facilitar el contacto con autoridades y poblaci\u00f3n. Proliferan los \u00abCentros de Educaci\u00f3n Abierta\u00bb, academias adscritas a Universidades locales. La educaci\u00f3n, tradicional coto de las antiguas potencias coloniales, se convierte en otro frente en la renovada \u00abGuerra Fr\u00eda\u00bb que, como anta\u00f1o, tiene \u00c1frica como escenario relevante entre las regiones geopol\u00edticas en disputa. Son ya visibles ciertos efectos: fuentes diversas confirman la activaci\u00f3n de grupos subvencionados en Ghana y otros lugares para organizar manifestaciones prorrusas. Al tiempo, surgen voces cr\u00edticas, como el Grupo de Trabajo de la Sociedad Civil (GTSC) de Rep\u00fablica Centroafricana; Paul Crescent B\u00e9ninga, su portavoz, dice tener \u00abla impresi\u00f3n de que simplemente hemos cambiado de amo. Dejamos Francia para doblegarnos bajo el yugo de Rusia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Art\u00edculo redactado por <a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/persona\/donato-ndongo\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Donato Ndongo-Bidyogo<\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Imagen: \u00a9 By Universalis &#8211; Own work, CC BY-SA 4.0, https:\/\/commons.wikimedia.org\/w\/index.php?curid=114238632<\/sub><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfDE NUEVO ESCENARIO DE LA \u00abGUERRA FR\u00cdA\u00bb? Demolido el Muro de Berl\u00edn, colapsada la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, desmoronado el \u00faltimo r\u00e9gimen fascista (el \u00abapartheid\u00bb sudafricano) y con el portentoso desarrollo de las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n, el mundo pareci\u00f3 entrar en una nueva Era. 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