{"id":35151,"date":"2025-10-31T10:09:24","date_gmt":"2025-10-31T09:09:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=35151"},"modified":"2026-01-19T14:08:54","modified_gmt":"2026-01-19T13:08:54","slug":"la-nueva-migracion-de-occidente-a-africa-en-busca-de-raices-identidad-y-libertad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/pt-pt\/migraciones-sociedad-africana\/la-nueva-migracion-de-occidente-a-africa-en-busca-de-raices-identidad-y-libertad\/","title":{"rendered":"La nueva migraci\u00f3n: de Occidente a \u00c1frica en busca de ra\u00edces, identidad y libertad"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Como madre de dos hijas mestizas hispano-senegalesas, necesito alzar la voz para hablar de un tema de actualidad. A menudo, vivo la complejidad de esa doble pertenencia que, si bien es una riqueza indiscutible, sorprendentemente se convierte en motivo de se\u00f1alamiento. Ellas, todav\u00eda peque\u00f1as, ya enfrentan las preguntas, los gestos y las miradas que les recuerdan que, para muchos, siempre ser\u00e1n \u201cde otro sitio\u201d. Y no hablo solo de compa\u00f1eritos de clase, sino de la pediatra o el profesor, entre otros. La sociedad, con sus micro-racismos sutiles, las sit\u00faan constantemente en un lugar intermedio: demasiado negras para ser europeas, demasiado europeas para ser africanas. Esa experiencia cotidiana me ha hecho reflexionar sobre el profundo deseo de pertenencia y de aceptaci\u00f3n que tantas familias sentimos, y sobre por qu\u00e9 cada vez m\u00e1s personas deciden mirar hacia \u00c1frica como un punto de retorno y de reconciliaci\u00f3n.<\/h2>\n\n\n\n<p>Cada vez son m\u00e1s las personas europeas de ascendencia africana que deciden dejar cualquier pa\u00eds de Occidente para iniciar una nueva vida en \u00c1frica, en el continente donde se encuentran sus ra\u00edces, con el objetivo de encontrar m\u00e1s pertenencia y, quiz\u00e1s aceptaci\u00f3n por parte de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>El creciente racismo y la falta de oportunidades reales en Occidente est\u00e1n empujando a miles de personas \u2014y cada vez m\u00e1s familias enteras\u2014 a cambiar un trabajo estable, una vivienda c\u00f3moda y una vida aparentemente asegurada por la posibilidad de construir una existencia m\u00e1s libre, m\u00e1s coherente y m\u00e1s cercana a su identidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En muchos casos, ni siquiera se criaron en el pa\u00eds africano de origen de sus madres, padres, abuelas o abuelos. Nacieron y crecieron en Madrid, Par\u00eds, Bruselas o Montreal, y aun as\u00ed sienten que no terminan de pertenecer del todo. Han estudiado, trabajado y pagado impuestos durante a\u00f1os, pero un d\u00eda se dan cuenta de que, por mucho esfuerzo o \u00e9xito profesional que logren, siguen enfrent\u00e1ndose a un techo invisible: el del color de su piel. Por mucho que una persona sienta que pertenece a una sociedad, si esa sociedad no la reconoce como parte de ella, nunca llegar\u00e1 a integrarse realmente.<\/p>\n\n\n\n<p>En el trabajo, los ascensos llegan siempre hasta un punto. En la calle, los controles policiales parecen seguir siempre el mismo patr\u00f3n. En los medios, los discursos de odio resurgen con fuerza. En el deporte, que parec\u00eda ser uno de los pocos espacios donde el talento se valoraba por encima del color de la piel, al final, tambi\u00e9n se revela como un terreno marcado por el racismo. Y, as\u00ed, poco a poco, la sensaci\u00f3n de desconexi\u00f3n aumenta. Muchos terminan pregunt\u00e1ndose si en el pa\u00eds de sus ancestros les espera algo mejor, una vida m\u00e1s aut\u00e9ntica, m\u00e1s libre.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed comienza el viaje inverso de la di\u00e1spora: el retorno hacia \u00c1frica. Lo que, en Senegal, por ejemplo, llaman \u201cla 15\u00aa regi\u00f3n\u201d, la de los hijos e hijas del pa\u00eds repartidos por todo el mundo y que un d\u00eda deciden volver aportando un valor a\u00f1adido a la sociedad en cuanto a innovaci\u00f3n, emprendimiento o educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Buscan un entorno donde sus hijos e hijas no tengan que salir a la calle con miedo, donde puedan salir sinti\u00e9ndose parte de la sociedad sin enfrentarse a ning\u00fan tipo de se\u00f1alamientos. Buscan transmitirles otros valores, otros referentes culturales.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"607\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Nietas-y-abuela-607x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-35156\" srcset=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Nietas-y-abuela-607x1024.jpg 607w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Nietas-y-abuela-178x300.jpg 178w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Nietas-y-abuela-768x1296.jpg 768w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Nietas-y-abuela-910x1536.jpg 910w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Nietas-y-abuela.jpg 948w\" sizes=\"auto, (max-width: 607px) 100vw, 607px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>A\u00fan as\u00ed, el regreso no siempre es f\u00e1cil. En el caso concreto de <a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/oportunidad-de-negocio\/senegal\">Senegal<\/a>, muchos no conocen la lengua local (wolof, diolla, sonink\u00e9), tan solo espa\u00f1ol, franc\u00e9s o ingl\u00e9s. Tampoco conocen del todo los c\u00f3digos culturales de lo cotidiano ni los tiempos del ritmo africano, donde todo parece fluir de otra manera. Vuelven buscando pertenencia, pero pronto descubren que tambi\u00e9n hay nuevas fronteras invisibles. En ocasiones, son vistos como \u201clos blancos (o toubabs)\u201d por los locales, y como \u201clos africanos\u201d por los occidentales.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos pensar, tambi\u00e9n, en las personas mestizas, esas que viven en el espacio intermedio entre dos mundos. \u00bfDe d\u00f3nde son realmente? \u00bfY acaso importa tanto la respuesta? Quiz\u00e1s lo esencial no sea elegir una pertenencia, sino reconciliar las partes que nos habitan.<\/p>\n\n\n\n<p>Conocer nuestras ra\u00edces no significa encerrarse en ellas, sino entender de d\u00f3nde venimos para comprender qui\u00e9nes somos hoy. Al final, el viaje de retorno no siempre es hacia un lugar, sino hacia uno mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que, a veces, la tierra prometida exige reaprenderlo todo desde cero.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, muchos sienten que, por fin, pueden respirar. Hay algo profundamente reconfortante en caminar por la calle sin ser \u201cel otro\u201d o \u201cla otra\u201d, en escuchar tu nombre pronunciado correctamente o, simplemente, en no tener que responder, una y otra vez, a la pregunta \u00bfde d\u00f3nde eres?, cuando en realidad compartes la misma cultura que quien la formula. Aun as\u00ed, esperan que des m\u00e1s explicaciones para llegar a entender el porqu\u00e9 de tu color de piel. El regreso a \u00c1frica abre un horizonte m\u00e1s amplio: el de pertenecer, sin explicaciones. Y es que este tipo de preguntas terminan haciendo que uno se cuestione de d\u00f3nde es realmente. Y no, no hay nada m\u00e1s importante que conocerse a s\u00ed mismo antes que dejar que otros definan qui\u00e9n eres.<\/p>\n\n\n\n<p>No todas las personas entienden la decisi\u00f3n de dejar atr\u00e1s una vida estable, un salario fijo, una seguridad social o una jubilaci\u00f3n \u201cde un pa\u00eds rico\u201d. Es m\u00e1s, desde fuera puede parecer una locura renunciar a lo que muchos consideran el sue\u00f1o conseguido. Pero, para quienes deciden dar el paso, esa \u201cseguridad\u201d nunca fue sin\u00f3nimo de libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>En el \u201cnorte\u201d, la vida puede estar llena de comodidades, pero tambi\u00e9n de silencios, de miradas que pesan, de estereotipos, de micro racismos normalizados. En cambio, volver a \u00c1frica, aunque implique empezar de nuevo, trae consigo una sensaci\u00f3n de ligereza, de coherencia, de volver a ocupar un lugar propio (y no prestado) en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Volver a las ra\u00edces se convierte, entonces, m\u00e1s que en un viaje geogr\u00e1fico, en un acto de esperanza y de reafirmaci\u00f3n personal. Es una forma de reconciliarse con la historia familiar, de reencontrar un sentido de comunidad que el individualismo occidental ha ido erosionando.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque no hay nada como sentirse \u201cen casa\u201d, incluso cuando esa casa te obliga a reconstruirte desde cero. Como dice un proverbio senegal\u00e9s: \u201cCuando sientas que no sabes a d\u00f3nde vas, vuelve a tus ra\u00edces.\u201d All\u00ed, quiz\u00e1s, no est\u00e9 la respuesta a todo, pero s\u00ed el punto de partida para volver a ser uno mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay un documental muy interesante en caso de que el\/la lector\/a se sienta reflejado\/a o desee saber m\u00e1s sobre el tema: \u201c<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=JPBrsqYvUeE\">Le retour au pays<\/a>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Art\u00edculo de Sara Rebollo Ram\u00edrez, m\u00e1ster en Coordinaci\u00f3n de Proyectos de Cooperaci\u00f3n y en Negocios Internacionales, Canaria de origen y actualmente residente en Senegal, ha desarrollado su trayectoria entre Europa y el continente africano, trabajando en pa\u00edses como&nbsp;<strong>Kenia, Cabo Verde, Marruecos, Ben\u00edn y Senegal<\/strong>. Su labor se ha centrado en la&nbsp;<strong>cooperaci\u00f3n internacional<\/strong>, especialmente en proyectos relacionados con la&nbsp;<strong>educaci\u00f3n de adultos<\/strong>, las&nbsp;<strong>migraciones<\/strong>, el&nbsp;<strong>medio ambiente<\/strong>&nbsp;y la&nbsp;<strong>innovaci\u00f3n social<\/strong>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Este art\u00edculo ha sido financiado con cargo <strong>financiado\u00a0con cargo al\u00a0proyecto\u00a0\u201cCOMPASS\u201d<\/strong>\u00a0<strong>(1\/MAC\/4\/7.2\/0018),\u00a0aprobado\u00a0en el marco del\u00a0programa\u00a0de\u00a0<\/strong>\u00a0<strong>cooperaci\u00f3n\u00a0territorial INTERREG VI D MADEIRA-AZORESCANARIAS, MAC 2021-2027,\u00a0cofinanciado\u00a0en un 85% con\u00a0fondos<\/strong>\u00a0<strong>FEDER)<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"743\" height=\"99\" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/logos-mac-y-compass-1-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-35159\" srcset=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/logos-mac-y-compass-1-1.png 743w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/logos-mac-y-compass-1-1-300x40.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 743px) 100vw, 743px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como madre de dos hijas mestizas hispano-senegalesas, necesito alzar la voz para hablar de un tema de actualidad. 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