{"id":35745,"date":"2026-07-22T10:37:07","date_gmt":"2026-07-22T09:37:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=35745"},"modified":"2026-07-22T10:37:08","modified_gmt":"2026-07-22T09:37:08","slug":"tabaski-la-fiesta-que-acorta-distancias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/pt-pt\/migraciones-sociedad-africana\/tabaski-la-fiesta-que-acorta-distancias\/","title":{"rendered":"Tabaski: la fiesta que acorta distancias"},"content":{"rendered":"\n<p>La Tabaski es para los musulmanes lo que la Navidad para los cristianos: una de las celebraciones m\u00e1s importantes del a\u00f1o. Para quienes viven lejos, adem\u00e1s, es una fecha en la que la migraci\u00f3n se siente con especial intensidad, ya que representa un momento clave para la identidad cultural: algunos organizan el viaje de vuelta al pa\u00eds y otros, al no poder regresar, hacen llegar una suma importante de dinero para que la familia en origen pueda celebrar dignamente.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, la Tabaski no solo re\u00fane a quienes est\u00e1n presentes, sino que tambi\u00e9n hace visibles a quienes est\u00e1n lejos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta festividad, conocida en otras regiones como <em>A\u00efd el-Kebir<\/em> o Fiesta del Sacrificio, conmemora la inquebrantable fe del profeta Abraham (Ibrahim). Dispuesto a sacrificar a su hijo por mandato divino, Dios sustituy\u00f3 al ni\u00f1o por un cordero en el \u00faltimo momento. De aqu\u00ed viene la obligaci\u00f3n de cada padre de familia de sacrificar un cordero. Se celebra el d\u00e9cimo d\u00eda del \u00faltimo mes lunar.<\/p>\n\n\n\n<p>Llegado el d\u00eda, por la ma\u00f1ana, los hombres y sus hijos acuden a la mezquita para rezar. Por lo general, las mujeres y las ni\u00f1as se quedan en casa esperando su regreso. Cuando ellos llegan, cada cabeza de familia recita un vers\u00edculo del Cor\u00e1n y se realiza el sacrificio del cordero en nombre de Allah.<\/p>\n\n\n\n<p>Enseguida, la tarea del despiece y la limpieza del cordero se orquesta entre los miembros de la familia. Durante todo el d\u00eda, el sonido de los cuchillos cortando y despiezando carne resonar\u00e1 en todos los hogares musulmanes. En una gran casa familiar puede llegar a haber hasta diez corderos.<\/p>\n\n\n\n<p>El momento de cocinar se convierte en un espacio de diversi\u00f3n y de confesiones entre las mujeres: unas pelan y cortan las cebollas; otras, las papas, y otras se encargan de preparar la marmita y ponerla sobre la gran bombona de gas. Entre tarea y tarea siempre hay tiempo para la m\u00fasica y el baile: de repente, una comienza a bailar y las dem\u00e1s la animan con palmas y risas. Durante unos momentos, el trabajo se transforma en celebraci\u00f3n. Despu\u00e9s, todas vuelven a sus puestos.<\/p>\n\n\n\n<p>La organizaci\u00f3n colectiva es admirable. Cada cabeza de familia aporta la misma cantidad de dinero para los gastos comunes y, normalmente, una de las mayores lo administra. Para sus integrantes es un orgullo poder participar econ\u00f3micamente en la celebraci\u00f3n. Y ah\u00ed est\u00e1 quiz\u00e1 el verdadero sentido de todo: formar parte de ese momento no es solo ayudar, es pertenecer, contribuir, ocupar un lugar en la familia y ser reconocido dentro de ella, est\u00e9 uno donde est\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, los ni\u00f1os siguen correteando por todas partes. Juegan en la arena de los patios, se persiguen unos a otros y compiten por conseguir los mejores trozos de carne cuando salen del caldero.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de almorzar y de recoger, las madres llaman a sus reto\u00f1os para ducharlos y vestirlos con sus trajes nuevos. Es tradici\u00f3n que los ni\u00f1os y las ni\u00f1as, incluso los mayores, estrenen ropa este d\u00eda. Las costureras y los costureros senegaleses no dan av\u00edo semanas antes. Los m\u00e1s peque\u00f1os, adem\u00e1s, van casa por casa pidiendo unas monedillas, el llamado localmente \u00abndewenel\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Al caer la noche, muchas personas visitan familiares y amigos recitando una y otra vez el mantra \u00abBal ma akh. Bal na la. Yallah na \u00f1u yallah bole bal\u00bb (\u00abPerd\u00f3name. Te perdono. Que Dios perdone nuestros pecados\u00bb). Una oportunidad para pedir perd\u00f3n sin dar mayores explicaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante unas horas parecen quedar en segundo plano las preocupaciones, los sacrificios realizados para poder celebrar \u00abcomo Dios manda\u00bb, las diferencias y los problemas cotidianos. No importa la edad, el origen o la etnia. Lo que se celebra es la convivencia, la generosidad, la hermandad y la solidaridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero detr\u00e1s de la belleza de esta celebraci\u00f3n, tambi\u00e9n existe una carga econ\u00f3mica importante. La Tabaski es un momento de alegr\u00eda, pero tambi\u00e9n de presi\u00f3n social: hay que comprar el cordero, estrenar ropa, recibir a la familia, compartir comida y mostrar que se ha cumplido con lo que se espera de uno.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 pasa con aquellas cabezas de familia que viven fuera, que tuvieron que migrar? Para ellas, la Tabaski se convierte muchas veces en una prueba de \u00e9xito. No basta con haber migrado, hay que demostrar que la migraci\u00f3n ha servido para algo. El env\u00edo de divisas no es solo una contribuci\u00f3n econ\u00f3mica, sino una forma de orgullo, reconocimiento y pertenencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, la distancia no les libera de las obligaciones familiares. De hecho, en la mayor\u00eda de casos, incluso se multiplica. Para los que se quedaron, la persona migrante \u00abha triunfado\u00bb, aunque esa persona trabaje en condiciones dif\u00edciles, tenga deudas, viva en \u00abpisos patera\u00bb, viva con miedo administrativo o apenas llegue a fin de mes.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas expectativas sociales alimentan el imaginario migratorio. En contextos donde las oportunidades locales son tan limitadas, estas celebraciones pueden reforzar la idea de que \u00aball\u00ed todo se consigue\u00bb. Es decir, ofrece la oportunidad de poder ayudar, enorgullecer a tu madre y a tu padre, poder ofrecer, poder responder a las expectativas de la familia. Celebraciones como la Tabaski, podr\u00edan convertirse en una vitrina de \u00e9xito.<\/p>\n\n\n\n<p>Comprender la migraci\u00f3n exige tambi\u00e9n poner el foco en los peque\u00f1os e \u00edntimos momentos que, a menudo, quedan fuera del relato: cuando una madre espera la llamada de su hijo desde Europa, cuando el pago de los gastos familiares mensuales llega a tiempo, cuando alguien sonr\u00ede por videollamada para tranquilizar a quienes le miran con orgullo desde el otro lado de la pantalla.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY qu\u00e9 pasa con aquellas que no pueden volver a casa? A modo de consolaci\u00f3n, las comunidades migrantes tambi\u00e9n se unen para intentar recrear el ambiente festivo en sus pa\u00edses de acogida: se organizan para ir a rezar en grandes espacios, preparar los platos tradicionales y compartir la carne del cordero con familiares y amigos para mantener viva su costumbre.<\/p>\n\n\n\n<p>La Tabaski es uno de esos momentos en los que la migraci\u00f3n se hace especialmente visible dentro de la familia: esta fiesta tambi\u00e9n habla de quienes regresan cargados de maletas, regalos y expectativas, de quienes no pueden viajar, pero env\u00edan dinero para estar presentes de otra manera y de quienes, al acercarse la fiesta, comienzan a privarse de mucho para que a los que est\u00e1n \u00aben casa\u00bb no les falte de nada. En esos d\u00edas, la distancia no desaparece, pero se negocia a trav\u00e9s del sacrificio compartido, de un env\u00edo de remesas econ\u00f3micas, de una llamada o de un ente ausente que todos reconocen. Porque la migraci\u00f3n tambi\u00e9n est\u00e1 en las expectativas y en las obligaciones que generan eventos culturales como la fiesta del cordero.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Art\u00edculo de <a href=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/persona\/sara-rebollo-ramirez\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.casafrica.es\/es\/persona\/sara-rebollo-ramirez\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sara Rebollo Ram\u00edrez<\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Imagen de portada: \u00a9 By Ajocom &#8211; Own work, CC BY-SA 4.0, https:\/\/commons.wikimedia.org\/w\/index.php?curid=36754110<\/sub><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Este art\u00edculo ha sido financiado con cargo&nbsp;<strong>al&nbsp;proyecto&nbsp;\u201cCOMPASS\u201d<\/strong>&nbsp;<strong>(1\/MAC\/4\/7.2\/0018),&nbsp;aprobado&nbsp;en el marco del programa de&nbsp;cooperaci\u00f3n&nbsp;territorial INTERREG VI D MADEIRA-AZORES-CANARIAS, MAC 2021-2027, cofinanciado en un 85% con&nbsp;fondos<\/strong>&nbsp;<strong>FEDER<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/image-1024x94.png\" alt=\"\"\/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Tabaski es para los musulmanes lo que la Navidad para los cristianos: una de las celebraciones m\u00e1s importantes del a\u00f1o. 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