{"id":6444,"date":"2016-06-22T13:25:11","date_gmt":"2016-06-22T13:25:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=6444"},"modified":"2025-09-18T10:59:11","modified_gmt":"2025-09-18T09:59:11","slug":"trata-negrera-leonora-miano-la-estacion-de-la-sombra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/pt-pt\/musica-artes-africa\/trata-negrera-leonora-miano-la-estacion-de-la-sombra\/","title":{"rendered":"La necesaria mirada africana a los estragos de la trata negrera"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_6450\" aria-describedby=\"caption-attachment-6450\" style=\"width: 290px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/LeonoraMiano-1-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-6450\" title=\"L\u00e9onora Miano, durante su paso por Gran Canaria en 2013\" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/LeonoraMiano-1-300x222.jpg\" alt=\"L\u00e9onora Miano, durante su paso por Gran Canaria en 2013\" width=\"290\" height=\"214\" srcset=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/LeonoraMiano-1-300x222.jpg 300w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/LeonoraMiano-1-768x569.jpg 768w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/LeonoraMiano-1-600x445.jpg 600w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/LeonoraMiano-1.jpg 1000w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-6450\" class=\"wp-caption-text\">L\u00e9onora Miano, durante su paso por Gran Canaria en 2013<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Por Johari Gautier.<\/strong> \u00bfQui\u00e9n dir\u00eda que el secuestro de unas personas en las costas africanas terminar\u00eda en uno de los negocios m\u00e1s atroces y destructores de la historia? \u00bfC\u00f3mo imaginar que el acto impulsivo de unos exploradores se convertir\u00eda m\u00e1s adelante en una empresa diab\u00f3lica de m\u00e1s de cuatro siglos?<\/p>\n<p>Pese a sus enormes implicaciones humanas, sociales y \u00e9ticas a nivel global, y su innegable car\u00e1cter de crimen organizado, la trata negrera sigue siendo hoy un fen\u00f3meno poco visible tanto a nivel acad\u00e9mico como en la literatura universal. De hecho, la gran mayor\u00eda de los relatos procedentes de las Am\u00e9ricas tienden a centrarse en la esclavitud m\u00e1s que en la dureza de la traves\u00eda o el impacto desestabilizador que tuvo la trata sobre el continente africano \u2013como ejemplo est\u00e1n las obras <em>Vida de un esclavo<\/em>, de Fr\u00e9d\u00e9ric Douglass; <em>Ra\u00edces<\/em>, de Alex Haley; <em>Doce a\u00f1os de esclavitud<\/em>, de Solomon Nothurp, o <em>La caba\u00f1a del t\u00edo Tom<\/em>, de Harriet Beecher Stowe\u2013, y posiblemente esta escasez se deba a un ejercicio de memoria dif\u00edcil de establecer ya que las primeras generaciones de esclavos tuvieron pocos espacios para escribir y relatar su sufrimiento.<\/p>\n<p>Desde las otras orillas, ese esfuerzo de memoria tampoco ha prosperado de manera significativa, y en eso pueden interferir razones hist\u00f3ricas y morales. Las voces literarias europeas se han dedicado a describir los horrores padecidos por sus sociedades en primera persona (como las guerras napole\u00f3nicas o&nbsp; la primera y segunda guerra mundial), sin poder aceptar su protagonismo directo en la tragedia de los deportados africanos ni tampoco el hecho de que las sociedades europeas fueron las grandes beneficiarias de este comercio triangular.<\/p>\n<p>Por otro lado, los escritores africanos, enfocados en los abusos de la colonizaci\u00f3n y los desaciertos de las recientes independencias, no han podido tratar este asunto con toda la profundidad que requiere debido a que gran parte de la memoria \u2013basada en la tradici\u00f3n oral\u2013 ha sido borrada como resultado de la aculturaci\u00f3n colonial.<\/p>\n<p>En ese contexto, la publicaci\u00f3n de la obra&nbsp;<em>La estaci\u00f3n de la sombra<\/em>, de L\u00e9onora Miano, ganadora del premio Femina 2013, y <a href=\"http:\/\/www.casafrica.es\/coleccion_literatura_casa_africa.jsp\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">traducida recientemente<\/a> a la lengua espa\u00f1ola por Casa \u00c1frica, puede considerarse un acontecimiento destacable en la literatura africana y universal, no solamente por la tem\u00e1tica que aqu\u00ed nos re\u00fane, sino tambi\u00e9n por su esmero sociol\u00f3gico y antropol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Leer a L\u00e9onora Miano es una verdadera experiencia exploratoria, pero no se trata de una simple exploraci\u00f3n geogr\u00e1fica, sino tambi\u00e9n hist\u00f3rica y human\u00edstica. Ella, como experta narradora, nos traslada a la rec\u00f3ndita aldea del pueblo mulongo, una comunidad pac\u00edfica, adentrada en el continente africano y apartada de otros pueblos mercantiles, donde, a pesar del poder notorio de los ancianos y de algunos jefes hombres, se preserva un fuerte matriarcado que impregna las creencias y tradiciones cotidianas.<\/p>\n<p>La desaparici\u00f3n misteriosa de doce j\u00f3venes en medio de un incendio es el detonante de una crisis in\u00e9dita en un pueblo acostumbrado a problemas rutinarios. De ah\u00ed que la medida acordada para restablecer el equilibrio en la aldea \u2013que consiste en aislar a las madres de cada uno de los desaparecidos con el fin de contener el dolor y la incertidumbre\u2013 no genere la unanimidad. Persiste la idea de que no se est\u00e1 resolviendo claramente la problem\u00e1tica y de que, adem\u00e1s, se desconocen los motivos de la desaparici\u00f3n de los j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Esta primera etapa descriptiva, de arranque lento y escrupuloso, nos permite familiarizarnos con un lenguaje voluble y melodioso, as\u00ed como la relaci\u00f3n especial que establece el pueblo con los antepasados. Los sue\u00f1os son de una gran importancia y la magia tambi\u00e9n. Se concierta constantemente el devenir del pueblo hasta llegar a un equilibrio completo, pero algo que la escritora va desvelando paulatinamente nos hace entender que ese pueblo no tiene futuro. Sea por su pacifismo, su tendencia a aislarse o sus divisiones internas, los mulongo est\u00e1n perdidos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_6449\" aria-describedby=\"caption-attachment-6449\" style=\"width: 198px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/LaEstacionDeLaSombra-1-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-6449\" title=\"Portada de \u00abLa estaci\u00f3n de la sombra\u00bb, de L\u00e9onora Miano\" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/LaEstacionDeLaSombra-1-184x300.jpg\" alt=\"Portada de \u00abLa estaci\u00f3n de la sombra\u00bb, de L\u00e9onora Miano\" width=\"198\" height=\"324\"><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-6449\" class=\"wp-caption-text\">Portada de \u00abLa estaci\u00f3n de la sombra\u00bb, de L\u00e9onora Miano<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>La amenaza de los pueblos vecinos<\/strong><br \/>\nCon el inicio del relato \u00e9pico, y las osad\u00edas de una mujer como Eyabe que decide escaparse para conocer la suerte de su hijo desaparecido, o la tentativa del influyente Mutango de hacerse con el poder local, la acci\u00f3n se desplaza a otro terreno y el lector descubre a los Bwele, un pueblo hermano y vecino de los mulongo, con el cual comparte una gran historia, y sin embargo, ambos pueblos est\u00e1n destinados a enfrentarse.<\/p>\n<p>Superponiendo perspectivas y relatos en una trama llena de sobresaltos, L\u00e9onora Miano consigue aumentar la intensidad hasta revelarnos que los Bwele son los autores de la desaparici\u00f3n de los j\u00f3venes, pero tambi\u00e9n que, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os de paz, est\u00e1n a punto de traicionar al pueblo mulongo.<\/p>\n<p>La plomiza e incre\u00edble hermandad de los coste\u00f1os \u2013otro pueblo africano que vive en los confines del continente\u2013 con \u00ablos hombres con patas de gallina\u00bb (p.73), es en realidad la clave de todo. Los coste\u00f1os se han aliado con los europeos en una relaci\u00f3n mercantil que incluye armas y otros objetos a cambio de hombres y, para honrar y fortalecer esta alianza, los coste\u00f1os secuestran y apresan el mayor n\u00famero de hombres posibles. De repente, todas las comunidades circunvecinas se han convertido en posibles blancos de sus hostilidades.<\/p>\n<p>Como consecuencia, la agresividad de los \u00abcoste\u00f1os\u00bb ha incrementado la beligerancia de los bwele en un peligroso efecto domin\u00f3 impredecible que la autora describe como la \u00abSombra\u00bb. Esa sombra es la p\u00e9rdida de control y de visi\u00f3n, es ese abismo que anuncia el fin de una etapa, es el principio de un sinf\u00edn de enfrentamientos y divisiones. La sombra es la \u00abmano negra\u00bb que termina con un estado de armon\u00eda y que determina el fin del mundo conocido (p.163).<\/p>\n<p><strong>El impacto de la trata negrera en la historia de \u00c1frica<\/strong><br \/>\nLa brillantez del relato de L\u00e9onora Miano nos permite apreciar hasta qu\u00e9 punto los pueblos africanos han padecido de la trata negrera. Separaciones forzosas, desaparici\u00f3n de pueblos enteros y p\u00e9rdida de una memoria milenaria articulada sobre la oralidad, son algunas de las grandes consecuencias sociales y humanas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n con el ejemplo del pueblo Bebayedi, vemos que nacen centenares y miles de pueblos conformados por desplazados, personas atemorizadas, sobrevivientes de masacres, y, en esas comunidades donde reina el terror, nuevos idiomas y conceptos de vida vuelven a surgir, pero sobre la desconfianza, y sin la jovialidad o la espontaneidad de otros tiempos.<\/p>\n<p>Y en ese panorama desazonador, la autora formula preguntas abiertas que hoy en d\u00eda siguen sin responder \u2013 \u00ab\u00bfQui\u00e9n mantendr\u00e1 el recuerdo de todas estas separaciones cruentas?\u00bb (p. 129)\u2013 y nos remite al duro destino que han seguido esos secuestrados obligados a cruzar el Atl\u00e1ntico en condiciones horribles: \u00bfQu\u00e9 porvenir les espera sin la ayuda de los antepasados, sin reconocer en el suelo que pisan, la huella que ellos dejaron? \u00bfY c\u00f3mo podr\u00e1n avanzar, si no hay un camino trazado?<\/p>\n<p><em><a href=\"https:\/\/twitter.com\/joharigautier\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Johari Gautier Carmona<\/a><\/em><em> (1979) es un escritor y periodista franco-espa\u00f1ol nacido en Par\u00eds (Francia). Actualmente reside en Valledupar (Colombia), tras haber vivido en Barcelona (Espa\u00f1a) y Derby (Inglaterra). Es autor de<\/em><em>&nbsp;<\/em>las obras <em>El Rey del mambo<\/em><em>&nbsp;<\/em><em>(Ediciones Irreverentes, 2009), <\/em><em>Cuentos hist\u00f3ricos del pueblo africano<\/em><em>&nbsp;<\/em><em>(Editorial Almuzara, 2010) y&nbsp;<\/em><em>Del sue\u00f1o y sus pesadillas<\/em><em>&nbsp;(Atm\u00f3sfera Literaria, 2015). <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Johari Gautier. \u00bfQui\u00e9n dir\u00eda que el secuestro de unas personas en las costas africanas terminar\u00eda en uno de los negocios m\u00e1s atroces y destructores de la historia? \u00bfC\u00f3mo imaginar que el acto impulsivo de unos exploradores se convertir\u00eda m\u00e1s adelante en una empresa diab\u00f3lica de m\u00e1s de cuatro siglos? 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