{"id":8960,"date":"2020-04-16T01:51:17","date_gmt":"2020-04-16T01:51:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=8960"},"modified":"2025-09-18T10:46:52","modified_gmt":"2025-09-18T09:46:52","slug":"coronavirus-juntos-podemos-salir-mas-fuertes-y-unidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/pt-pt\/economia-desarrollo\/coronavirus-juntos-podemos-salir-mas-fuertes-y-unidos\/","title":{"rendered":"Coronavirus: juntos podemos salir m\u00e1s fuertes y unidos"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_8964\" aria-describedby=\"caption-attachment-8964\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-8964\" title=\"Los intelectuales africanos firman este llamamiento a la unidad para luchar contra los efectos del COVID-19. Imagen: Fernando Egiluz Lekunberri\" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/fernando_egiluz_lekunberri-1-300x199.jpg\" alt=\"Los intelectuales africanos firman este llamamiento a la unidad para luchar contra los efectos del COVID-19. Imagen: Fernando Egiluz Lekunberri\" width=\"300\" height=\"199\"><figcaption id=\"caption-attachment-8964\" class=\"wp-caption-text\">Los intelectuales africanos firman este llamamiento a la unidad para luchar contra los efectos del COVID-19. Imagen: Fernando Egiluz Lekunberri<\/figcaption><\/figure>\n<p>Cincuenta intelectuales africanos, entre ellos Kako Nubukpo, Alioune Sall, Carlos Lopes, Cristina Duarte, Felwine Sarr, Achille Mbembe, Reckya Madougou, Souleymane Bachir Diagne, Franck Hermann Ekra y Hakim Ben Hammouda,&nbsp; han firmado conjuntamente este llamamiento a la movilizaci\u00f3n de la inteligencia, los recursos y la creatividad de los africanos para derrotar la pandemia por COVID-19.<\/p>\n<p>COVID-19 es el nombre cient\u00edfico del virus responsable de una enfermedad respiratoria altamente contagiosa y potencialmente mortal. Inicialmente una epidemia, y reclasificada como <a href=\"https:\/\/www.who.int\/es\/dg\/speeches\/detail\/who-director-general-s-opening-remarks-at-the-media-briefing-on-covid-19---11-march-2020\">pandemia por la OMS<\/a> el 11 de marzo de 2020; sus devastadores efectos est\u00e1n sembrando la muerte, hundiendo a las econom\u00edas m\u00e1s pujantes en la recesi\u00f3n y presentando una amenaza sin precedentes para la existencia de las sociedades humanas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan algunos expertos,&nbsp;<strong>este virus es un precursor de la era m\u00e1s funesta para el continente africano<\/strong>&nbsp;y sus habitantes. \u00c1frica no es el origen de esta pandemia, pero se est\u00e1 enfrentando a sus duros efectos, a trav\u00e9s del creciente aumento de los contagios humanos y la acusada contracci\u00f3n de una parte significativa de las actividades sociales y econ\u00f3micas esenciales.<\/p>\n<h3>Respuesta racional<\/h3>\n<p>Por tanto, el continente est\u00e1 exhortado a ofrecer una respuesta crucial, fuerte y sostenible a una verdadera amenaza que no debe ser ni exagerada ni minimizada, sino racionalizada.<\/p>\n<p><strong>El pron\u00f3stico maltusiano,<\/strong>&nbsp;que utiliza esta pandemia como pretexto para dar rienda suelta a veladas especulaciones sobre la llamada excesiva demograf\u00eda africana, que es ahora el objetivo de los nuevos civilizadores, debe ser derrotado.<\/p>\n<p>Los catastr\u00f3ficos escenarios a lo largo y ancho del continente podr\u00edan suponer un impacto negativo en las econom\u00edas y evaluaciones de riesgo, en general desfavorables para \u00c1frica de manera previa al COVID-19, con los inversores en una total incertidumbre.<\/p>\n<p>Los africanos tienen ahora una oportunidad hist\u00f3rica para movilizar su inteligencia, extensa por todos los continentes, aunar sus recursos end\u00f3genos, reafirmar sus tradiciones y su identidad diasp\u00f3rica, aplicar sus conocimientos cient\u00edficos y digitales, y promover su creatividad para resurgir m\u00e1s fuertes de una debacle que algunos ya les han vaticinado.<\/p>\n<p>En los pr\u00f3ximos d\u00edas sobrepasaremos los<strong> dos millones de infectados por COVID-19 a nivel global<\/strong>. El virus se est\u00e1 propagando a una velocidad inconmensurable y est\u00e1 en boca de todos la resistencia de los sistemas sanitarios africanos frente al virus. El suministro <strong>de servicios m\u00e9dicos, material sanitario y personal cualificado<\/strong>&nbsp;es ahora la fuente de todas las preocupaciones.<\/p>\n<p>Incluso, la OMS, ha instado recientemente a los pa\u00edses africanos a&nbsp;<strong>\u00abdespertar\u00bb y \u00abesperar lo peor\u00bb.<\/strong><\/p>\n<h3>Menor impacto, por ahora<\/h3>\n<p>Cabe recordar que \u00c1frica es, por ahora, el continente menos afectado, con el primer caso confirmado en Egipto en febrero de 2020. Los temores al tremendo impacto del virus en \u00c1frica carecen, hasta hoy, de una justificaci\u00f3n concreta y documentada.<\/p>\n<p>Los ecosistemas locales, los factores demogr\u00e1ficos, la naturaleza mutante del virus, la intensidad del tr\u00e1fico internacional y otros elementos siguen siendo factores hipot\u00e9ticos. No obstante, cabe destacar el papel de <strong>las dr\u00e1sticas medidas adoptadas por los gobiernos<\/strong> como el cierre de fronteras, colegios, negocios y lugares de culto.<\/p>\n<p>A pesar de la angustiosa naturaleza de la pandemia, los contextos pol\u00edticos locales suelen llevar m\u00e1s habitualmente a una impaciente demanda social de eficiencia. La observaci\u00f3n de <strong>respuestas p\u00fablicas desiguales alrededor del mundo<\/strong>&nbsp;y la relativa imprevisibilidad de la pandemia podr\u00edan explicar un proceso de ensayo y error.<\/p>\n<h3>Estado de los sistemas sanitarios p\u00fablicos<\/h3>\n<p>Mientras que la valoraci\u00f3n de la capacidad de respuesta de los pa\u00edses africanos se mantiene oscilante, con toda raz\u00f3n debemos reconocer y recordar el <strong>catastr\u00f3fico efecto de d\u00e9cadas de ajustes estructurales<\/strong>&nbsp;sobre la sanidad p\u00fablica y la prestaci\u00f3n de asistencia sanitaria en los pa\u00edses africanos. A pesar de todo, muchos sistemas sanitarios han evolucionado sustancialmente, impulsados por la determinaci\u00f3n de alcanzar los&nbsp;<a href=\"https:\/\/sustainabledevelopment.un.org\/?menu=1300\">Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para 2030<\/a>, sin prejuicio de las brechas por cubrir y los fracasos obvios.<\/p>\n<p>Dependiendo del pa\u00eds,&nbsp;<strong>el estado de los sistemas sanitarios africanos es ciertamente insatisfactorio y desprovisto en su conjunto,<\/strong>&nbsp;pero ser\u00eda despectivo hablar de una oferta sanitaria inexistente y abocada al fracaso.&nbsp;Adem\u00e1s, la atenci\u00f3n sanitaria es a menudo social y comunitaria y se basa en v\u00ednculos culturales que requieren solidaridad y el tratamiento de la enfermedad en el \u00e1mbito familiar.<\/p>\n<h3>Los peores escenarios, injustificados<\/h3>\n<p>Por estas razones, las profec\u00edas autocumplidas no se pueden justificar. Los catastr\u00f3ficos escenarios que se valoran a lo largo y ancho del continente podr\u00edan suponer un impacto negativo en las econom\u00edas y en las valoraciones de riesgo, en general desfavorables para \u00c1frica de manera previa al COVID-19, con los inversores en una total incertidumbre.<\/p>\n<p>La pandemia del coronavirus ha brindado a las canciller\u00edas occidentales la oportunidad de reactivar un afropesimismo que se cre\u00eda de otra \u00e9poca.<\/p>\n<p><strong>Los sistemas sanitarios africanos necesitan una renovaci\u00f3n total,<\/strong>&nbsp;a la luz de las muchas consideraciones y limitaciones actuales. No debemos esperar los posibles colapsos causados por una pandemia de este calibre para actuar de forma diligente y efectiva.<\/p>\n<p>Algunas posibles l\u00edneas de acci\u00f3n son las siguientes:<\/p>\n<ul>\n<li>A corto plazo, una uni\u00f3n real de los pa\u00edses africanos en los \u00e1mbitos econ\u00f3mico y sanitario podr\u00eda permitir la puesta en com\u00fan de respuestas a los riesgos generados por del COVID-19, y m\u00e1s all\u00e1 de ellos. Las m\u00faltiples iniciativas encaminadas a movilizar recursos financieros suficientes para prevenir que la crisis econ\u00f3mica se sume a la anunciada crisis sanitaria ser\u00e1n bienvenidas.&nbsp;<strong>Abogamos decididamente por una rigurosa gesti\u00f3n<\/strong>&nbsp;de estos recursos y una coordinaci\u00f3n eficiente de acciones a nivel regional y subregional, para lograr sinergias y complementariedad entre estas iniciativas.<\/li>\n<li>Asimismo, el&nbsp;<strong>intercambio de conocimientos, aptitudes y destrezas, y equipos m\u00e9<\/strong><strong>dicos, ser<\/strong><strong>\u00e1 <\/strong><strong>un factor decisivo.<\/strong>&nbsp;La farmacopea africana tiene su origen en la ingente herencia cultural y tradicional y debe movilizarse, mutualizarse y panafricanizarse, ali\u00e1ndose con la medicina y la tan popular investigaci\u00f3n moderna, como ya se ha hecho con \u00e9xito en algunos pa\u00edses, como China. Es necesario estimular la creatividad y el ingenio locales, as\u00ed como potenciar la oferta de art\u00edculos artesanos, siguiendo el ejemplo del nuevo material higi\u00e9nico hidratante, propuesto en muchos pa\u00edses (p. ej. Ghana, Camer\u00fan, etc.)<\/li>\n<li>\u00c1frica debe aprender de su experiencia y la de otras partes del mundo afectadas por la pandemia, debe&nbsp;<strong>seguir promoviendo la<\/strong><strong> solidaridad<\/strong><strong> que posee, la sensibilizaci\u00f3n masiva en las zonas rurales y la realizaci\u00f3n de pruebas masivas a la poblaci\u00f3n.<\/strong>&nbsp;Los ejemplos provisionales de \u00e9xito revelan que no son necesariamente los recursos, a priori abundantes, de los pa\u00edses con PIB muy elevados los que arrojan los mejores resultados sanitarios, como muestra el ejemplo de Vietnam, con la donaci\u00f3n de 550&nbsp;000 mascarillas a cinco pa\u00edses de la Uni\u00f3n Europea, o incluso el de Cuba con la exportaci\u00f3n de su especializaci\u00f3n en medicina de urgencias a pa\u00edses reconocidos como desarrollados. El coronavirus es indicativo de un cierto &nbsp;\u00abfin de la historia\u00bb y de la existencia de modelos alternativos. Depende de \u00c1frica inventarse el suyo propio.&nbsp; Nuestro continente cuenta con muchos recursos, una fuerza de trabajo \u00abmovilizable\u00bb y creativa, y profesionales formados para resistir y derrotar la pandemia. Esto nos obliga a tomar las decisiones correctas y ajustarlas seg\u00fan sea necesario. La existencia de una nueva conciencia que una el continente con sus di\u00e1sporas, sus nuevas redes de intelectuales, profesionales, investigadores, activistas, asociaciones, pol\u00edticos y profesionales independientes debe ser capaz de traer nuevas y disruptivas voces a estos debates.<\/li>\n<li>A medio plazo, la principal lecci\u00f3n de la crisis de la COVID-19 debe ser que&nbsp;<strong>\u00c1<\/strong><strong>frica <\/strong><strong>continuar\u00e1 siendo a\u00fan m\u00e1s vulnerable a las conmociones externas si no encuentra una respuesta estructural para los<\/strong><strong> retos de<\/strong><strong> su desarrollo.<\/strong>&nbsp;Esto es tan v\u00e1lido para el \u00e1mbito sanitario como para cualquier otro. De hecho, la dependencia sanitaria sigue siendo un problema peliagudo y el coste de las evacuaciones m\u00e9dicas de las \u00e9lites constituye una injusticia social y una irracionalidad econ\u00f3mica, puesto que muchos de estos servicios se pueden prestar en \u00c1frica con un coste inferior. La perpetuaci\u00f3n de un modelo de econom\u00eda monetaria, basado en la exportaci\u00f3n de materias primas sin procesar, mientras se esperan vol\u00e1tiles ingresos externos, es suicida.&nbsp;Lo que urge ahora en \u00c1frica es la producci\u00f3n local de servicios sanitarios de calidad, el procesamiento local de materias primas para crear valor y empleo, y la diversificaci\u00f3n de la base productiva.<\/li>\n<\/ul>\n<h3>\u00abReactivar el afropesimismo\u00bb<\/h3>\n<p>Al mismo tiempo que el COVID-19 paraliza las econom\u00edas, siembra la muerte y la desolaci\u00f3n en todos los pa\u00edses, altera el funcionamiento de las sociedades, criminaliza las formas de sociabilidad m\u00e1s enraizadas y trastoca las agendas pol\u00edticas, <strong>es, parad\u00f3jicamente, el momento de que \u00c1frica supere sus retos<\/strong>&nbsp;y reinvente las modalidades de su presencia en el mundo. Por supuesto, el que afrontamos es un desaf\u00edo capital, ya que, sumado a nuestras aletargadas econom\u00edas, la pandemia del coronavirus ha brindado a las canciller\u00edas occidentales <strong>la oportunidad de reactivar un afropesimismo<\/strong> que se cre\u00eda de otra \u00e9poca.<\/p>\n<p><strong>En los escenarios desarrollados,<\/strong>&nbsp;\u00c1frica es un continente vulnerable en el que las muertes podr\u00edan contarse no por miles, sino por millones de personas.&nbsp; Debemos ratificar que este escenario no es una fatalidad hist\u00f3rica de la que el continente no podr\u00e1 salir. Esta afirmaci\u00f3n dice m\u00e1s de sus autores que de la realidad del continente africano, cuyo futuro no se puede prejuzgar o ensombrecer por principio.<\/p>\n<p>Es el momento de recordar que los <strong>per<\/strong><strong>\u00ed<\/strong><strong>odos de <\/strong><strong>conmoci\u00f3n mundial siempre han conllevado una renovaci\u00f3<\/strong><strong>n paradigm<\/strong><strong>\u00e1tica, cultural y, a veces, civilizacional<\/strong>&nbsp;para aquellos que abrazan las exigencias de cambio. Por tanto, debemos afrontar los retos que se nos presentan y enfrentar con determinaci\u00f3n las batallas necesarias.<\/p>\n<p><strong>La era de la ilustraci\u00f3n<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n<p>Hacemos un llamamiento a todos los&nbsp;<strong>intelectuales africanos, investigadores de todas las disciplinas y fuerzas din\u00e1micas de nuestros pa\u00edses, para que se unan a esta lucha contra la&nbsp;<\/strong><strong>pandemia<\/strong><strong> por el COVID-19,<\/strong>&nbsp;para que nos ilustren con sus pensamientos y su talento, nos enriquezcan con los frutos de su investigaci\u00f3n y con sus propuestas constructivas. Debemos tomar un rumbo optimista, siendo plenamente conscientes de las brechas que debemos rellenar.<\/p>\n<p>Otra \u00c1frica es posible, como lo es otra humanidad, donde la compasi\u00f3n, la empat\u00eda, la equidad y la solidaridad definan las sociedades. Lo que antes parec\u00eda una utop\u00eda, entra ahora dentro del \u00e1mbito de lo posible. La historia nos est\u00e1 observando y nos condenar\u00e1 si nos permitimos conjugar nuestro futuro en pret\u00e9rito.<\/p>\n<p>No perdamos la confianza en el futuro ni en nosotros mismos. Atrev\u00e1monos a luchar juntos contra la propagaci\u00f3n de la COVID-19, atrev\u00e1monos a derrotar juntos la precariedad mundial creada por la pandemia.<\/p>\n<p><strong>S\u00ed, \u00c1frica derrotar\u00e1 al coronavirus y no se hundir\u00e1.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Este art<\/em><\/strong><strong><em>\u00edculo ha sido escrito por:&nbsp;<\/em><\/strong><em>Kako Nubukpo,&nbsp;<\/em><em>Alioune Sall,<\/em><em>&nbsp;<\/em><em>Reckya Madougou,<\/em><em>&nbsp;<\/em><em>Martial Ze Belinga,<\/em><em>&nbsp; <\/em><em>Felwine Sarr,<\/em><em>&nbsp;<\/em><em>Carlos Lopes,<\/em><em>&nbsp;<\/em><em>Cristina Duarte,<\/em><em>&nbsp;<\/em><em>Achille Mbembe,<\/em><em>&nbsp;<\/em><em>Francis Akind<\/em><em>\u00e8s,&nbsp;<\/em><em>Aminata Dramane Traore,<\/em><em>&nbsp;<\/em><em>Souleymane Bachir Diagne,<\/em><em>&nbsp;<\/em><em>Lionel Zinsou,<\/em><em>&nbsp;Nadia Yala Kisukidi,&nbsp;Demba Moussa Demb\u00e9l\u00e9,&nbsp;Franck Hermann Ekra,&nbsp;Alinah Segobye,&nbsp;Mamadou Koulibaly,&nbsp;Karim El Aynaoui,&nbsp;<\/em><em>Mamadou Diouf,<\/em><em>&nbsp;Hakim Ben Hammouda,&nbsp;<\/em><em>Paulo Gomes,<\/em><em>&nbsp;<\/em><em>Carlos Cardoso,<\/em><em>&nbsp;Gilles Yabi,&nbsp;Adebayo Olukoshi,&nbsp;<\/em><em>Augustin Holl,<\/em><em>&nbsp;Abdoulaye Bathily,&nbsp;<\/em><em>Cheryl Hendricks,<\/em><em>&nbsp;Lala Aicha Ben Barka,&nbsp; El Hadj Kass\u00e9,&nbsp;<\/em><em>Taoufik Ben Abdallah,<\/em><em>&nbsp;Fr\u00e9d\u00e9<\/em><em>ric Grah Mel,<\/em><em>&nbsp;Didier Acouetey,&nbsp;<\/em><em>Yousra Abourabi,<\/em><em>&nbsp;<\/em><em>Didier Awadi, Marguerite Abouet,<\/em><em>&nbsp;<\/em><em>Valsero,<\/em><em>&nbsp;<\/em><em>Smockey,<\/em><em>&nbsp;<\/em><em>Monza,<\/em><em>&nbsp;Fadel Barro,&nbsp;Lassane Zohor\u00e9,&nbsp;<\/em><em>Mehdi Alioua,<\/em><em>&nbsp;V\u00e9<\/em><em>ronique Tadjo,<\/em><em>&nbsp;Madani Tall,&nbsp;<\/em><em>Willy Zekid,<\/em><em>&nbsp;Khadja Nin,&nbsp;Qudus Onikeku,&nbsp;<\/em><em>Folashade Souley,<\/em><em>&nbsp;Teddy Mazina,&nbsp;Joseph Tonda,&nbsp;<\/em><em>Tiken Jah Fakoly<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo traducido con la colaboraci\u00f3n de Inmaculada Ort\u00edz<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cincuenta intelectuales africanos, entre ellos Kako Nubukpo, Alioune Sall, Carlos Lopes, Cristina Duarte, Felwine Sarr, Achille Mbembe, Reckya Madougou, Souleymane Bachir Diagne, Franck Hermann Ekra y Hakim Ben Hammouda,&nbsp; han firmado conjuntamente este llamamiento a la movilizaci\u00f3n de la inteligencia, los recursos y la creatividad de los africanos para derrotar la pandemia por COVID-19. 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