{"id":8996,"date":"2020-04-21T10:49:07","date_gmt":"2020-04-21T10:49:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=8996"},"modified":"2025-09-18T10:46:52","modified_gmt":"2025-09-18T09:46:52","slug":"oportunidades-del-covid-19-para-africa-y-viceversa-pistas-de-investigacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/pt-pt\/economia-desarrollo\/oportunidades-del-covid-19-para-africa-y-viceversa-pistas-de-investigacion\/","title":{"rendered":"Oportunidades del COVID-19 para \u00c1frica y viceversa. Pistas de investigaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_9008\" aria-describedby=\"caption-attachment-9008\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-9008 size-medium\" title=\"Es importante visibilizar el rol del factor g\u00e9nero en la lucha contra \u00e9ste y otros episodios de salud. Imagen: Juan Cepero.\" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Juan_Cepero_mujer_mercado-1-300x189.jpeg\" alt=\"Es importante visibilizar el rol del factor g\u00e9nero en la lucha contra \u00e9ste y otros episodios de salud. Imagen: Juan Cepero.\" width=\"300\" height=\"189\" srcset=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Juan_Cepero_mujer_mercado-1-300x189.jpeg 300w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Juan_Cepero_mujer_mercado-1-1024x644.jpeg 1024w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Juan_Cepero_mujer_mercado-1-768x483.jpeg 768w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Juan_Cepero_mujer_mercado-1-600x377.jpeg 600w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Juan_Cepero_mujer_mercado-1.jpeg 1164w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-9008\" class=\"wp-caption-text\">Es importante visibilizar el rol del factor g\u00e9nero en la lucha contra \u00e9ste y otros episodios de salud. Imagen: Juan Cepero.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Por Albert Roca. Estos apuntes parten del reconocimiento de la incertidumbre de la comunidad experta internacional sobre la propagaci\u00f3n del COVID-19 en \u00c1frica y sobre las formas de reaccionar ante el mismo. El objetivo es presentar a los actores y actrices implicados, un cuadro de partida sencillo sobre los consensos actuales de la comunidad cient\u00edfica al respecto, as\u00ed como ofrecer y solicitar la colaboraci\u00f3n continuada en investigaci\u00f3n que dicha incertidumbre reclama.<\/p>\n<p>Aunque la evoluci\u00f3n del COVID-19 en Asia, Europa y Estados Unidos ha permitido aprender mucho y r\u00e1pido sobre el SARS-Cov2 y sobre c\u00f3mo minimizar los perjuicios que puede causar en los seres humanos<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_edn1\">[1]<\/a>, es preciso reconocer que a\u00fan sabemos menos de lo que ignoramos y que muchos de estos aprendizajes no son autom\u00e1ticamente aplicables a otras regiones del planeta. Querr\u00eda llamar la atenci\u00f3n sobre las diferencias perceptibles en los pa\u00edses al sur del S\u00e1hara. Y hacerlo desde los acuerdos, siempre relativos, de investigaci\u00f3n, distanci\u00e1ndome del m\u00e1s o menos bienintencionado s\u00edndrome de Casandra que muchos medios enarbolan para conjurar dicha ignorancia: la experiencia muestra que la dureza de los mensajes o el recurso a presuntas cifras hiperb\u00f3licas de sufrimiento jam\u00e1s constatadas (como, por ejemplo, los anuncios reiterados durante las dos \u00faltimas d\u00e9cadas de posibles millones de muertes por parte de los sistemas de alerta alimentaria, en Etiop\u00eda o en el Sahel) no han incrementado ni los flujos de inversi\u00f3n ni de solidaridad en \u00c1frica.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de la combinaci\u00f3n de singularidades ecol\u00f3gicas, demogr\u00e1ficas, socioecon\u00f3micas y culturales est\u00e1 llevando a algunos cient\u00edficos<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_edn2\">[2]<\/a> a cuestionar para el continente la adopci\u00f3n autom\u00e1tica de los dos principales modelos de reacci\u00f3n frente al COVID-19<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_edn3\">[3]<\/a>, al menos, tal como han sido puestos en pr\u00e1ctica hasta ahora: por un lado, voces cr\u00edticas desaconsejan el confinamiento general porque sus efectos previsibles sobre el tejido socioecon\u00f3mico sugieren un balance sanitario final negativo; por otro lado, anuncian que la detecci\u00f3n masiva y el aislamiento medicalizado de personas infectadas es inviable a escala nacional, dadas las limitaciones asistenciales de los SNS (Sistemas Nacionales de Salud) en el continente.<\/p>\n<p>En consecuencia, se requerir\u00edan soluciones y estrategias espec\u00edficas, a medida<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_edn4\">[4]<\/a> para las sociedades africanas, bien diversas a\u00fan compartiendo singularidades. Esta actitud implica impulsar la asociaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n a la intervenci\u00f3n en toda la reacci\u00f3n frente al COVID-19; investigaci\u00f3n no s\u00f3lo virol\u00f3gica, sino, tal vez sobre todo, focalizada en los factores y potenciales sociales africanos en la respuesta epidemiol\u00f3gica.<\/p>\n<p>\u00bfEs razonable este cuestionamiento de los modelos dominantes de contenci\u00f3n del COVID-19 y la consecuente nueva demanda de investigaci\u00f3n? Creo que s\u00ed. Las interpretaciones que cuestionan la viabilidad al sur del S\u00e1hara de dichos modelos hasta ahora dominantes no s\u00f3lo parecen m\u00e1s coherentes con los datos de la pandemia que tenemos en este momento, por parciales que sean, sino que tambi\u00e9n son m\u00e1s consecuentes con lo que s\u00ed sabemos sobre la salud en \u00c1frica subsahariana, m\u00e1s all\u00e1 de las alertas internacionales, pero incluyendo sin duda el brote del \u00c9bola de 2014. Numerosos observadores consideran que este conocimiento se est\u00e1 infrautilizando, con lo cual, se vuelve a correr el riesgo de impulsar, como en el pasado, estrategias que impliquen desviar los escasos recursos sanitarios actuales, pr\u00e1cticamente todos ellos esenciales en la situaci\u00f3n de penuria de la regi\u00f3n, o acentuar la dependencia exterior, algo que hist\u00f3ricamente ha debilitado los sistemas asistenciales africanos.<\/p>\n<p>Incorporar dichas interpretaciones cr\u00edticas en los programas de todos los agentes implicados, desde gestores pol\u00edticos hasta investigadores o miembros de la sociedad civil, permitir\u00eda contemplar de forma realista los potenciales y los d\u00e9ficits singulares de las sociedades africanas, con el objeto de optimizar la aplicaci\u00f3n en el continente de los conocimientos acumulados por la <a href=\"https:\/\/www.who.int\/es\">OMS<\/a> y los pa\u00edses con experiencia en la gesti\u00f3n del\u00a0 COVID-19.<\/p>\n<p><strong>Entre las singularidades ecol\u00f3gicas, las clim\u00e1ticas y las demogr\u00e1ficas se han relacionado con el\u00a0 COVID-19<\/strong>. La inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n al sur del S\u00e1hara vive en la regi\u00f3n intertropical. Pese a algunos desmentidos prematuros, los datos disponibles apuntan que el clima de esta regi\u00f3n podr\u00eda revelarse poco propicio a la reproducci\u00f3n del SARS-CoV2, con lo cual la morbilidad, la velocidad de contagio y la mortalidad podr\u00edan ser sensiblemente inferiores a las observadas en la franja templada<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_edn5\">[5]<\/a>. Nuevamente, esta pista, aunque no demostrada, encaja con informaciones previas respecto a la gripe o a otros coronavirus, por incompletas que sean<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_edn6\">[6]<\/a>. Si bien es cierto que la prevalencia de enfermedades respiratorias (el otro gran factor de riesgo en las infecciones del SARS-CoV2) es mal conocida en \u00c1frica y podr\u00eda ser m\u00e1s alta de lo que reflejan los escasos informes<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_edn7\">[7]<\/a>, por no hablar de la existencia com\u00fan de otras afecciones debilitadoras asociadas a la pobreza, tambi\u00e9n parece m\u00e1s que probable que estos factores se acumulen en las relativamente raras personas ancianas o en criaturas de corta edad, uno de los grupos m\u00e1s focalizados por los programas de asistencia primaria selectiva (salud materno-infantil) en las \u00faltimas d\u00e9cadas. En consecuencia, no parece prudente descartar que la climatolog\u00eda subsahariana podr\u00eda ser un factor relevante de \u201caplanamiento\u201d de la curva de propagaci\u00f3n del\u00a0 COVID-19, constituyendo un horizonte de estudio necesario.<\/p>\n<p>Por lo que se refiere a las singularidades demogr\u00e1ficas, encrucijada entre factores sociales y naturales, la m\u00e1s importante es la juventud y el dinamismo de la pir\u00e1mide poblacional, diametralmente opuesta a la de las sociedades m\u00e1s afectadas en Europa y Asia<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_edn8\">[8]<\/a>; la segunda, la menor concurrencia de viajeros en \u00c1frica subsahariana respecto a las \u00e1reas m\u00e1s afectadas, un flujo que a\u00fan se ha visto m\u00e1s limitado con la ca\u00edda del transporte y los bloqueos de trayectos desencadenados por la declaraci\u00f3n de la pandemia. Dado que el virus parece mucho menos activo entre j\u00f3venes y ni\u00f1os<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_edn9\">[9]<\/a>, as\u00ed como dada la ausencia de instituciones que promuevan la concentraci\u00f3n cotidiana de personas mayores (sin esas residencias, que han resultado verdaderas \u201ctrampas\u201d en Espa\u00f1a, por ejemplo), es esperable que la demograf\u00eda africana sea otro factor coadyuvante de aplanamiento de la curva de avance de la Covid19.<\/p>\n<p>La previsi\u00f3n de la posibilidad de una menor aceleraci\u00f3n del crecimiento del\u00a0 COVID-19 en \u00c1frica no conduce, ni quiere conducir, a la inacci\u00f3n, pero s\u00ed permite modular la alarma social y estimular la asociaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n emp\u00edrica en las estrategias dise\u00f1adas para los distintos escenarios africanos<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_edn10\">[10]<\/a>. Esta modulaci\u00f3n es un factor clave sobre el que volver\u00e9. Conviene recordar que es el intento de evitar el colapso del sistema sanitario, ante el temor a un aumento abrupto de las demandas, en particular de enfermos hospitalizados y en UCI, lo que justifica la adopci\u00f3n de medidas tan costosas socioecon\u00f3mica y psicosocialmente como los confinamientos o las detecciones masivas<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_edn11\">[11]<\/a>. As\u00ed pues, la ecolog\u00eda de la salud subsahariana permite dudar del patr\u00f3n de avalancha y, por lo tanto, de la utilidad de generalizar patrones de confinamiento.<\/p>\n<p>Esta previsi\u00f3n refuerza las que se extraen de las singularidades socioecon\u00f3micas que, como ya he se\u00f1alado, desautorizan la aplicaci\u00f3n mim\u00e9tica de los modelos de confinamiento general y de detecci\u00f3n masiva<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_edn12\">[12]<\/a>.<\/p>\n<p>El primero, el gran confinamiento, no resulta factible en raz\u00f3n de los altos porcentajes de poblaci\u00f3n que viven al d\u00eda, de la agricultura, de los peque\u00f1os oficios urbanos, del comercio\u2026, <strong>las poblaciones que deben recurrir diariamente a redes interpersonales de intercambio y de ayuda mutua ante la hostilidad del mercado<\/strong>,<strong> la ausencia de servicios garantizados por el estado y las bien conocidas limitaciones de la cooperaci\u00f3n internacional.<\/strong> La pieza clave es la peque\u00f1a dimensi\u00f3n de los estados africanos que deber\u00edan regular todos estos flujos. Los aparatos administrativos absolutamente insuficientes legados por la colonizaci\u00f3n han sufrido enormes presiones desde finales de los 70, para reducir o congelar sus presupuestos y sus potenciales. El crecimiento sostenido en muchas econom\u00edas africanas desde mediados de los 90 no ha alterado significativamente este d\u00e9ficit, en gran parte debido a los compromisos relacionados con la deuda o con el flujo de inversiones y capitales. Es poco realista, si no c\u00ednico, pensar que, en una crisis como la producida por un cierre sanitario, los estados africanos puedan poner en marcha medidas excepcionales y efectivas de apoyo a las personas desempleadas o enfermas. La insostenibilidad del modelo de confinamiento ya se est\u00e1 evidenciando en aquellos pa\u00edses pioneros en su implementaci\u00f3n, como Sud\u00e1frica o Rwanda; por otra parte, es bien dif\u00edcil establecer hasta d\u00f3nde llegan confinamientos parciales en Madagascar (Antananarivo y Toamasina) o Nigeria (Lagos), Ghana o Kenia, o hasta qu\u00e9 punto las \u201cfugas\u201d de los aislamientos podr\u00edan flexibilizarlos y facilitar su aplicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por otra parte, si la imposibilidad de soportar el confinamiento llegase a provocar actos masivos de desobediencia, la incapacidad efectiva de las instituciones para hacerlo cumplir, a causa de la exig\u00fcidad de sus medios, podr\u00eda degenerar con facilidad en<strong> una violencia con pretensiones<\/strong> <strong>ejemplarizantes<\/strong> por parte del estado. <strong>Numerosas voces han alertado frente a un posible repunte del autoritarismo en la sociedad global, no s\u00f3lo en \u00c1frica.<\/strong> Un repunte justificado por un nuevo imperativo categ\u00f3rico, asentado a su vez sobre la coartada indiscutida de la salud: as\u00ed, el paso de la salud internacional (desde la creaci\u00f3n de la medicina tropical hasta los <a href=\"http:\/\/www.unesco.org\/new\/es\/culture\/achieving-the-millennium-development-goals\/mdgs\/\">ODM<\/a>), y sus vergonzosas fronteras sanitarias, a la salud global para todos (desde Alma Ata hasta los <a href=\"https:\/\/www.undp.org\/content\/undp\/es\/home\/sustainable-development-goals.html\">ODS<\/a>) podr\u00eda tener un lado oscuro. Pero tal vez sea en \u00c1frica donde los riesgos de materializaci\u00f3n de esta perspectiva dist\u00f3pica se antojen m\u00e1s inmediatos y preocupantes. La opci\u00f3n de la violencia econ\u00f3mica a trav\u00e9s de la imposici\u00f3n de multas -el primer refuerzo negativo, m\u00e1s o menos legitimado, del modelo en Europa y Asia- es inexistente cuando el grueso de los colectivos m\u00e1s afectados se halla por debajo o cerca del umbral de la pobreza extrema. Luego resulta grande la tentaci\u00f3n de recurrir a formas m\u00e1s f\u00edsicas, brutales y p\u00fablicas, en nombre de su \u201cpedagog\u00eda social\u201d, en tanto que despotismo ilustrado<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_edn13\">[13]<\/a>.<\/p>\n<p>Parece innecesario insistir en la conveniencia de prevenir o atajar este tipo de deriva: la violencia pol\u00edtica es considerada un\u00e1nimemente como uno de los condicionantes principales del d\u00e9ficit de desarrollo humano en \u00c1frica subsahariana, incluido el componente de salud; y el estado es con mucho el principal productor de violencia pol\u00edtica en \u00c1frica. Ahora bien, este rechazo de la violencia f\u00edsica no implica forzosamente una descalificaci\u00f3n del autoritarismo: numerosos analistas, agencia y gobiernos han \u201capostado\u201d en distintos momentos por reg\u00edmenes m\u00e1s o menos autoritarios en nombre de la estabilidad. De hecho, respecto al COVID-19, diversos pa\u00edses, y no s\u00f3lo China, ya parecen estar legitimando una gesti\u00f3n autoritaria del bien p\u00fablico en tanto que m\u00e1s eficaz, m\u00e1s garante del bienestar b\u00e1sico, de la salud. Incluso en los pa\u00edses que se creen democr\u00e1ticos, encuestas publicadas por el \u201ccuarto poder\u201d, interrogando a la poblaci\u00f3n sobre qui\u00e9n debe tomar decisiones, los pol\u00edticos o los expertos, corren el peligro de auspiciar un \u201cgobierno de los buenos\u201d, bien poco democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>Sin embargo, un an\u00e1lisis riguroso de la situaci\u00f3n del COVID-19 (y de otras situaciones comparables) tiende a desmentir estos lugares comunes. Si bien en pa\u00edses desarrollados con amplios niveles de cobertura sanitaria, la implicaci\u00f3n estatal en la gesti\u00f3n parece una de las claves para una respuesta exitosa, no est\u00e1 igualmente claro que dicho \u00e9xito sea proporcional al autoritarismo y al centralismo <em>top-down<\/em> en la toma de decisiones. Los indicios apuntan m\u00e1s bien lo contrario: cuando las medidas surgen de la implicaci\u00f3n de actores y de la coordinaci\u00f3n consensuada, los resultados podr\u00eda ser mejores en su conjunto<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_edn14\">[14]<\/a>. Esta coordinaci\u00f3n equivale en la toma de decisiones a la libre circulaci\u00f3n de informaci\u00f3n en la comunidad cient\u00edfica (parad\u00f3jicamente restringida por el liberalismo econ\u00f3mico): en contra de la imagen demag\u00f3gica de una opini\u00f3n cient\u00edfica \u00fanica (\u201cverdad\u201d), las explicaciones de los especialistas de diferentes campos suelen tener implicaciones bien diferenciadas que se deben conjugar continuadamente en funci\u00f3n del bien p\u00fablico. Nada mejor que este proceso incesante de cr\u00edtica abierta y constructiva para modular la alerta social de la Covid19 en \u00c1frica y evitar el secuestro del alarmismo por parte de las facciones en lucha por el poder.<\/p>\n<p>Naturalmente, la desautorizaci\u00f3n del confinamiento general para el conjunto del \u00c1frica al sur del S\u00e1hara no conlleva rechazar completamente el concepto. Tal como ya est\u00e1n haciendo algunos pa\u00edses (Nigeria, Madagascar), siempre se pueden ordenar cierres parciales (como los de la ense\u00f1anza o el ocio colectivo) o confinamientos selectivos all\u00ed donde se pudiera asegurar su efectividad, y una vez acordada su conveniencia. Por otra parte, tambi\u00e9n se podr\u00edan retener de manera general componentes del modelo como la promoci\u00f3n de disposiciones de distanciamiento en el trato cotidiano (en situaciones tales como los imprescindibles mercados locales), o la adopci\u00f3n de pr\u00e1cticas higi\u00e9nicas sostenibles \u2013una iniciativa cuya interiorizaci\u00f3n desborda el marco del COVID-19-.<\/p>\n<p>De hecho, <strong>el apoyo estructural al sistema de salud, con efectos previsibles m\u00e1s all\u00e1 de la pandemia actual, deber\u00eda ser un criterio clave a la hora de optar entre distintas medidas.<\/strong> La reflexi\u00f3n sobre la desautorizaci\u00f3n del segundo modelo dominante, el de detecciones masivas, permite ahondar en este aspecto crucial. Aunque el aislamiento de los enfermos es deseable en \u00c1frica como en cualquier otro lugar, los grandes d\u00e9ficits del sistema asistencial imposibilitan la universalizaci\u00f3n de los test y el consiguiente control m\u00e9dico de las personas positivas. Se confiese o no, los mismos obst\u00e1culos, las restricciones de acceso a los test y la complejidad de organizar \u201cmisiones sanitarias\u201d para ir a buscar al SARS-CoV2 en lugar de esperarlo, han impedido la adopci\u00f3n de este sistema, en principio el m\u00e1s prometedor, en muchos pa\u00edses europeos. Con todo, los SNS africanos s\u00ed se podr\u00edan aproximar de manera selectiva al modelo de detecci\u00f3n-aislamiento, por ejemplo, dirigi\u00e9ndolo primordialmente hacia sus profesionales sanitarios, que tambi\u00e9n deben trabajar en las mejores condiciones de protecci\u00f3n posibles, dada la dificultad de substituirlos. <strong>Probablemente, la mejor forma de garantizar estas acciones restringidas sea a trav\u00e9s de convenios de cooperaci\u00f3n internacional entre instituciones sanitarias (hospitales, centros de salud p\u00fablica, grupos de investigaci\u00f3n sanitaria), convenios que pueden continuarse m\u00e1s all\u00e1 de la pandemia en beneficio de todas las partes implicadas<\/strong>. Este tipo de acci\u00f3n reforzar\u00eda el sistema de salud y tendr\u00eda un gran efecto con una inversi\u00f3n limitada.<\/p>\n<p>En esta misma direcci\u00f3n, una acci\u00f3n coordinada de los gobiernos africanos para conseguir material para el tratamiento hospitalario de los casos graves una vez aislados, como reclaman algunos analistas, tambi\u00e9n podr\u00eda ser una medida ventajosa en un mercado tan salvaje como se est\u00e1 mostrando el sanitario, sin embargo, es poco probable. De hecho, a nadie se le escapa que<strong> las ayudas ser\u00e1n insuficientes,<\/strong> probablemente disminuidas por la tensi\u00f3n a la que est\u00e1n sometidas las econom\u00edas de los propios pa\u00edses donantes (Francia, el Reino Unido o Alemania, pero tambi\u00e9n probablemente los BRICS, aunque China y quiz\u00e1s tambi\u00e9n la India puedan resurgir antes). Ahora bien, esto no quiere decir que los sistemas nacionales de salud est\u00e9n condenados al colapso, a no ser que sean las autoridades quienes lo provoquen, prescribiendo y forzando un uso obligatorio de las instalaciones, cosa que vuelve a antojarse poco probable.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 no temer la saturaci\u00f3n catastr\u00f3fica de unos servicios de asistencia sanitaria que ya resultan claramente insuficientes para sus poblaciones de referencia en situaciones de \u201cnormalidad\u201d? En realidad, el miedo al colapso de los reducidos sistemas asistenciales africanos proyecta en buena medida expectativas sanitarias propias de Europa sobre las sociedades subsaharianas; e ignora o finge ignorar que el 3r ODS, \u201cGarantizar una vida sana y promover el bienestar para todos y en todas las edades\u201d, no ha presupuestado su ambici\u00f3n de salud global. En muchos pa\u00edses africanos los muy limitados recursos sanitarios -instalaciones y personal- permanecen infrautilizados. Y no es tanto por barreras reales, como las frecuentes dificultades de acceso f\u00edsico (distancia y transporte de los enfermos potenciales) o imaginarias o imaginadas, como unos presuntos prejuicios culturales en general inexistentes (ese supuesto apego at\u00e1vico a remedios y terapias locales). Las razones fundamentales estriban en un c\u00e1lculo establecido por los usuarios y usuarias potenciales en funci\u00f3n de experiencia anteriores, experiencias que han provocado que las gentes no conf\u00eden en ser debidamente atendidas, y ello por todo un c\u00famulo de razones: el copago, las limitaciones de los patrones de asistencia primaria selectiva (del tipo GOBI-FFF) imperantes en el continente, el abandono de los hospitales p\u00fablicos, la falta escandalosa de personal cualificado en barriadas, provincias, y zonas rurales, o la rutina de una medicina de campa\u00f1a con objetivos muy restrictivos (vacunas, aspectos de salud materno-infantil\u2026.). Vuelve a ser improbable que las administraciones contrapesen esta falta de confianza con medidas m\u00e1s o menos apoyadas por la ayuda internacional, con lo cual, es probable que los SNS no se vean desbordados inmediatamente, al menos no antes de mejorar substancialmente su oferta sanitaria.<\/p>\n<p>Esta previsi\u00f3n, aunque negativa en s\u00ed misma, tiene la virtud de rebajar a\u00fan m\u00e1s las posibles presiones internacionales para optar por el confinamiento, ya que, sin colapso, las desventajas pueden superar ampliamente a las ventajas. Por otro lado, obliga a buscar soluciones fuera del aparato propiamente dicho del sistema nacional de salud. Y no me refiero a la medicina privada, inasequible para la inmensa mayor\u00eda, ni a la cooperaci\u00f3n internacional, en particular a trav\u00e9s de ONGD, ya habitualmente desbordada. Sin olvidarlas, y sin dejar de recomendar su articulaci\u00f3n con la salud p\u00fablica, pienso en la salud comunitaria.<\/p>\n<p>Tras la crisis del \u00c9bola, algunos analistas, tal vez sobre todo antrop\u00f3logos y antrop\u00f3logas por su h\u00e1bito de mirada cercana, han venido recomendando la implicaci\u00f3n de las comunidades locales y de sus conocimientos acumulados, recomendaci\u00f3n que han renovado con ocasi\u00f3n del COVID-19<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_edn15\">[15]<\/a>. Esta recomendaci\u00f3n se adapta probablemente mejor al segundo modelo dominante y su adaptaci\u00f3n a contextos africanos. Si se parte de focalizar las estrategias en la protecci\u00f3n del grupo de riesgo m\u00e1s reconocido, la gente mayor, la clave de esta focalizaci\u00f3n ser\u00eda probablemente hacerlo a favor de su lugar prestigioso en la sociedad africana, y no en tanto que sector de usuarios presuntamente m\u00e1s fr\u00e1gil, dependiente y gravoso del sistema de salud, tal como se la conceptualiza m\u00e1s o menos abiertamente en las sociedades desarrolladas. <strong>Conseguir la participaci\u00f3n de las personas mayores en la gesti\u00f3n de la crisis podr\u00eda ser una baza fundamental para poder movilizar a la poblaci\u00f3n local y sus conocimientos<\/strong>, dada la influencia sociopol\u00edtica de estas personas y su lugar en la toma de decisiones colectivas locales (socioculturalmente locales), algo que avalan cientos de estudios desde hace d\u00e9cadas, sin perjuicio de la modernizaci\u00f3n de las sociedades africanas. Adem\u00e1s, se podr\u00edan limitar consecuencias tan angustiosas y relativamente in\u00fatiles como las que siguieron al intento de medicalizaci\u00f3n social durante la crisis del \u00c9bola de 2014<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_edn16\">[16]<\/a>. En cualquier caso, parecer\u00eda err\u00f3neo considerar este grupo como meramente pasivo y vulnerable.<\/p>\n<p>La movilizaci\u00f3n de la gente mayor no deja de ser una iniciativa de salud comunitaria, con lo que hacerla efectiva requerir\u00eda empoderar a las poblaciones locales seg\u00fan sus propias estructuras de toma de decisiones. Este tipo de medidas participativas podr\u00edan tener repercusiones sanitarias m\u00e1s all\u00e1 del paso del COVID-19, en lugar de generar \u201cdesviaciones\u201d o \u201cexcepciones\u201d temporales, como ocurri\u00f3 con el \u00c9bola. En este sentido, el est\u00edmulo de una participaci\u00f3n real, aunque plantea retos importantes, podr\u00eda contribuir a tres de las l\u00edneas estructurales propugnadas desde hace a\u00f1os para el \u00e1mbito de salud subsahariano y desatendidas casi totalmente por la planificaci\u00f3n presupuestaria internacional, multilateral o bilateral \u2013un factor de un peso enorme en la oferta sanitaria en el \u00c1frica. La primera ser\u00eda una <strong>puesta en valor operativa de las medicinas tradicionales y complementarias<\/strong>, en el sentido promovido por la OMS<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_edn17\">[17]<\/a>: las traditerapias proveen de agentes, cuyo reconocimiento local depende de su eficacia; la excepcionalidad del COVID-19 podr\u00eda facilitar su interacci\u00f3n con los SNS de diferentes maneras, generando el necesario <em>feedback<\/em> cr\u00edtico, no s\u00f3lo en relaci\u00f3n directa con el COVID-19; apunto que varios pa\u00edses, como Senegal, Ben\u00edn o Madagascar<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_edn18\">[18]<\/a>, ya han declarado que est\u00e1n llevando a cabo ensayos cl\u00ednicos con fitoterapias aut\u00f3ctonas.<\/p>\n<p>En segundo lugar, en contra de los estereotipos habituales y como tantas veces han se\u00f1alado las feministas africanas, al menos desde la c\u00e9lebre irrupci\u00f3n de los trabajos de<a href=\"http:\/\/www.casafrica.es\/coleccion_historia_politica_casa_africa.jsp.html\"> Ifi Amadiume<\/a>, el empoderamiento local facilitar\u00eda el ejercicio de la autonom\u00eda de la que gozan las mujeres en muchas sociedades africanas. En consecuencia, este tipo de medidas podr\u00eda contribuir\u00eda a <strong>visibilizar el rol del factor g\u00e9nero en \u00e9ste y otros episodios de salud,<\/strong> estimulando el desglose de informaci\u00f3n, la contrastaci\u00f3n de condicionantes y efectos, as\u00ed como el aprovechamiento d de las complementariedades de g\u00e9nero diversas localizables en el \u00c1frica. En tercer lugar, no se puede entender el <strong>empoderamiento local en salud<\/strong> sin articularlo con los correspondientes servicios p\u00fablicos. Toda acci\u00f3n en este sentido promover\u00eda la tan sentida necesidad de un mayor despliegue territorial de los servicios sanitarios africanos, presencial y virtual; <a href=\"http:\/\/www.casafrica.es\/agenda_europa_africa.jsp%3FDS28.PROID=914658.html\">la telemedicina<\/a> podr\u00eda ser por fin m\u00e1s oportunidad de colaboraci\u00f3n que riesgo de desinversi\u00f3n, siguiendo un patr\u00f3n colectivo bien distinto a la hiperindividualizaci\u00f3n occidental y optimizando recursos p\u00fablicos y de la sociedad civil africana. En este sentido, los SNS se ver\u00edan inevitablemente reforzados sobre el terreno, pero obligados al mismo tiempo a combinar las tan habituales acciones <em>top-down<\/em> con las iniciativas y demandas <em>bottom-up<\/em>. Esta mayor conexi\u00f3n con la poblaci\u00f3n usuaria podr\u00eda llevar a tomarse en serio las cuentas pendientes, en el sentido literal de la palabra, de la <a href=\"https:\/\/www.agenda2030.gob.es\/objetivos\/\">Agenda 2030<\/a>, cuando todav\u00eda se est\u00e1 a tiempo.<\/p>\n<p>Este texto no pretende cerrarse con la \u201ccarta a los reyes\u201d de un relativista cultural. Todos los indicios apuntan que las pistas que se\u00f1alo est\u00e1n m\u00e1s o menos irreversiblemente en marcha, y con una diversidad abrumadora. No de una forma planificada, sino a menudo a consecuencia de las propias deficiencias, incongruencias e impotencias de los reg\u00edmenes sanitarios africanos y de las pol\u00edticas impulsadas por los gobiernos en relaci\u00f3n con el coronavirus m\u00e1s para satisfacer la presi\u00f3n internacional que tras una ponderaci\u00f3n contrastada de los intereses de la poblaci\u00f3n. Es responsabilidad de todos, pero tal vez en primer lugar de acad\u00e9micos y gestores, entender y poner en valor esta diversidad.<\/p>\n<p>Por el momento, el COVID-19 no ha resultado demasiado ejemplar respecto a la gesti\u00f3n de la salud global, fragmentada en intereses nacionales o corporativos y faltos no ya de liderazgo, sino de una coordinaci\u00f3n efectiva que, con independencia de los discursos oficiales, la OMS no parece poder asumir por falta de apoyos financieros y pol\u00edticos substanciales y mantenidos. Pero esto no nos exime, a ninguno de los actores implicados, de la necesidad de modelar las consecuencias que s\u00ed est\u00e1 teniendo. El intento de generar un espacio sanitario global <em>absolutamente<\/em> seguro, con la erradicaci\u00f3n en el horizonte, sea del coronavirus o de la lepra, no s\u00f3lo no es realista, sino que es incongruente con su pretendido objetivo \u00faltimo, la salud de todos.<\/p>\n<p>Su efecto inmediato m\u00e1s repetido, y previsible tras la experiencia del COVID-19, no parece ser el aumento del bienestar, sino la ya conocida precarizaci\u00f3n y encarecimiento de la vida. <strong>En particular en \u00c1frica, la aplicaci\u00f3n mim\u00e9tica de una alerta global podr\u00eda responder m\u00e1s a la voluntad de generar \u2013y vender- un sentimiento de seguridad en Europa, Norteam\u00e9rica o puntos de Asia que a las necesidades, prioridades y potenciales de salud al sur del S\u00e1hara.<\/strong> Esta tendencia, analizada en otros contextos por multitud de investigadores cautivados por la famosa cr\u00edtica foucaultiana del biopoder, ha sido infravalorada por los entusiastas de la tecnocracia. Sin embargo, incluso lo tecn\u00f3cratas se est\u00e1n fijando en discursos provenientes de la ecolog\u00eda, y que resultan coherentes con el mensaje anterior. El COVID-19 no va a desaparecer porque las infecciones v\u00edricas son parte de nosotros, los seres humanos, y no s\u00f3lo de nuestros pecados, sino tambi\u00e9n de nuestro potencial evolutivo. De hecho, son en gran medida un producto adaptativo de nuestras interacciones con el ecosistema global a partir de nuestra vida, de nuestras actividades econ\u00f3micas<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_edn19\">[19]<\/a>, con lo cual <strong>\u201ccombatirlos\u201d ser\u00eda \u201ccombatirnos\u201d,<\/strong> al menos una parte de nuestra conducta. Sin duda, ni China ni Europa, ni Estados Unidos tienen la exclusiva de la responsabilidad de estas evoluciones, pero tampoco monopolizan las reacciones positivas para el conjunto de la humanidad, las \u201csoluciones\u201d.<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil cuestionar que las poblaciones africanas est\u00e1n social y ps\u00edquicamente (dos de las dimensiones de la c\u00e9lebre definici\u00f3n de salud de la OMS) m\u00e1s preparados para situaciones como las que plantea la pandemia. Los informes y simulacros acerca de una posible pandemia con ocasi\u00f3n del centenario de la mal llamada \u201c<a href=\"https:\/\/www.esafrica.es\/2020\/03\/sudafrica-se-equivoco-con-la-gripe-espanola-en-1918-la-historia-no-debe-repetirse-con-el-covid-19\/\">gripe espa\u00f1ola<\/a>\u201d apenas han preparado a la sociedad global para la oleada del SARS-CoV2. Sin embargo, numerosas sociedades al sur del S\u00e1hara no s\u00f3lo han superado situaciones epid\u00e9micas catastr\u00f3ficas como el brote del \u00c9bola, no s\u00f3lo conviven habitualmente con un nivel de difusi\u00f3n de infecciones potencialmente letales claramente m\u00e1s alto que el de la actual pandemia, sino que muchas de ellas han sobrevivido a escenarios de tensi\u00f3n social en todo comparables a las actuales cuarentenas. No dudo que la sociedad malgache sobrevivir\u00e1 al confinamiento. \u00bfAcaso no soport\u00f3 una huelga general de m\u00e1s de medio a\u00f1o al final de la II Rep\u00fablica, entre 1991 y 1992, o, diez a\u00f1os m\u00e1s tarde, un dur\u00edsimo bloqueo comercial mutuo entre las provincias y la capital que, tras meses de pulso acabar\u00eda con la huida del hasta entonces presidente Didier Ratsiraka? \u00bfQu\u00e9 decir de los confinamientos en las <em>townships<\/em> o las <em>homelands<\/em> sudafricanas del <em>apartheid<\/em>? \u00bfO de la reintegraci\u00f3n forzosa de los exiliados en Rwanda, dos a\u00f1os despu\u00e9s del genocidio? Y lo digo por citar s\u00f3lo tres de los pa\u00edses que ya han empezado a aplicar las medidas que la comunidad internacional recomienda respecto al coronavirus.<\/p>\n<p>No dudo que sobrevivir\u00e1n, pero tambi\u00e9n estoy convencido, porque las evidencias a nuestro alcance as\u00ed lo refrendan, que las respuestas \u00f3ptimas al desaf\u00edo del COVID-19, las menos dolorosas y las menos costosas, pasan por poner en valor este enorme bagaje. O, dicho de otra manera, pasan por una verdadera alianza de conocimientos entre diferentes, un acuerdo que requiere una investigaci\u00f3n que tenga en cuenta lo que ya se sabe, pero que acepte que el futuro est\u00e1 por construir.<strong> Es hora de que reconozcamos que la Humanidad necesita volver a aprender de \u00c1frica, y tal vez el hecho de compartir la angustia ante el COVID-19 nos lo facilite<\/strong>.<\/p>\n<p><em><strong>Albert Roca<\/strong> (IP Grupo de Estudio de las Sociedades Africanas\/Universidad de Lleida, presidente del Centre d\u2019Estudis Africans i Interculturals de Barcelona y coordinador de la red internacional Salud Cultura y Desarrollo en \u00c1frica \/ roca.albert@gmail.com ).<\/em><\/p>\n<div><br clear=\"all\" \/><\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_ednref1\">[1]<\/a> V\u00e9ase un estado del conocimiento actual en la p\u00e1gina de la OMS: <a href=\"https:\/\/www.who.int\/emergencies\/diseases\/novel-coronavirus-2019\">https:\/\/www.who.int\/emergencies\/diseases\/novel-coronavirus-2019<\/a> [consultada 12 de abril de 2020]. Incluye multitud de documentos m\u00e1s o menos actualizados como el referido a las acciones por pa\u00edses: <a href=\"https:\/\/www.who.int\/publications-detail\/responding-to-community-spread-of-covid-19\">https:\/\/www.who.int\/publications-detail\/responding-to-community-spread-of-covid-19<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_ednref2\">[2]<\/a> V\u00e9anse, por ejemplo, las opiniones de Henning Melber, de Nordic African Institute <a href=\"https:\/\/nai.uu.se\/news-and-events\/news\/2020-04-03-africa-needs-tailored-responses-to-coronavirus.html?utm_medium=email&amp;utm_source=newsletter&amp;utm_campaign=apr+20\">https:\/\/nai.uu.se\/news-and-events\/news\/2020-04-03-africa-needs-tailored-responses-to-coronavirus.html?utm_medium=email&amp;utm_source=newsletter&amp;utm_campaign=apr+20<\/a> [consultado el 3 de abril de 2020] o la de Alex Broadbent de la Universidad de Johannesburg, respondida por Lucy Allais y Fran\u00e7ois Venter, de la Universidad de Witwatersrand <a href=\"https:\/\/mg.co.za\/article\/2020-04-08-is-lockdown-wrong-for-africa\/\">https:\/\/mg.co.za\/article\/2020-04-08-is-lockdown-wrong-for-africa\/<\/a> [consultada el 10 de abril de 2020] o la aportaci\u00f3n de Shabir Madhi y otros profesores de esta \u00faltima universidad <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/south-africa-needs-to-end-the-lockdown-heres-a-blueprint-for-its-replacement-136080?utm_term=Autofeed&amp;utm_medium=Social&amp;utm_source=Twitter#Echobox=1586459612\">https:\/\/theconversation.com\/south-africa-needs-to-end-the-lockdown-heres-a-blueprint-for-its-replacement-136080?utm_term=Autofeed&amp;utm_medium=Social&amp;utm_source=Twitter#Echobox=1586459612<\/a> [consultada el 14 de abril de 2020]. Hay que hacer notar que la Rep\u00fablica Sudafricana es uno de los pa\u00edses subsaharianos m\u00e1s afectados. V\u00e9ase tambi\u00e9n la opini\u00f3n de Alex de Waal (Tuft University) y Paul Richards (U. de Wageningen) <a href=\"https:\/\/www.bbc.com\/news\/world-africa-52268320\">https:\/\/www.bbc.com\/news\/world-africa-52268320<\/a> [consultada el 15 de abril de 2020]<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_ednref3\">[3]<\/a> La limitada informaci\u00f3n producida por la OMS (<a href=\"https:\/\/www.afro.who.int\/health-topics\/coronavirus-covid-19\">https:\/\/www.afro.who.int\/health-topics\/coronavirus-covid-19<\/a>) [consultada 12 de abril de 2020], as\u00ed como las declaraciones de sus representantes, promueven la m\u00edmesis respecto a los modelos utilizados en los pa\u00edses m\u00e1s afectados (v\u00e9ase una comparaci\u00f3n de los modelos en ). Sin embargo, los informes <em>Covid19. Situation up date for the WHO African Region. <\/em><em>External Situation Report <\/em>(1-6) [el \u00faltimo es de 8 de abril consultado el 12 de abril de 2020] sugieren una evoluci\u00f3n lenta y un riesgo limitado o bajo. Sobre los dos \u201cmodelos\u201d de reacci\u00f3n, v\u00e9anse las opiniones de Kim Woo Ju, de Korea University <a href=\"https:\/\/youtu.be\/gAk7aX5hksU\">https:\/\/youtu.be\/gAk7aX5hksU<\/a> [consultado el 9 de abril de 2020] o res\u00famenes como el de Marta Peirano para el <em>Diario.es<\/em> <a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/internacional\/modelos-gestion-dominar-Europa-coreano_0_1006500506.html\">https:\/\/www.eldiario.es\/internacional\/modelos-gestion-dominar-Europa-coreano_0_1006500506.html<\/a> [consultado el 16 de marzo de 2020]<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_ednref4\">[4]<\/a> <em>Taylored<\/em>, en expresi\u00f3n del profesor Melber (nota 1).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_ednref5\">[5]<\/a> Pese a que el estudio publicado en <em>The Lancet<\/em>, por Melissa Mart\u00ednez-\u00c1lvarez, Alexander Jarde y otros (LSHTM in Gambia) <a href=\"https:\/\/www.thelancet.com\/journals\/langlo\/article\/PIIS2214-109X(20)30123-6\/fulltext\">https:\/\/www.thelancet.com\/journals\/langlo\/article\/PIIS2214-109X(20)30123-6\/fulltext<\/a> pretende descartar el factor clim\u00e1tico, lo que hace es m\u00e1s bien se\u00f1alar que dicho factor no se puede demostrar en el estado actual de conocimientos, cosa bien distinta. Las pistas parecen suficientemente prometedoras para que se est\u00e9n publicando estudios incipientes como la <em>print preview<\/em> de Miguel Ara\u00fajo,del CSIC (Madrid) y Babak Naimi, de la Universidad de Helsinki <a href=\"https:\/\/www.medrxiv.org\/content\/10.1101\/2020.03.12.20034728v3\">https:\/\/www.medrxiv.org\/content\/10.1101\/2020.03.12.20034728v3<\/a> [consultada 10 de abril de 2020]<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_ednref6\">[6]<\/a> La OMS, pese a no querer reducir la alerta respecto a la gripe (influenza), deja entender que los datos apuntan un riesgo menor en la regi\u00f3n: <a href=\"https:\/\/www.who.int\/influenza\/preparedness\/africa_flu\/en\/\">https:\/\/www.who.int\/influenza\/preparedness\/africa_flu\/en\/<\/a> [consultado 11 de abril de 2020].<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_ednref7\">[7]<\/a> La informaci\u00f3n de enfermedades no contagiosas en \u00c1frica (NCD) con afecci\u00f3n respiratoria es muy pobre y, aunque se suele suponer una incidencia importante, es dif\u00edcil establecer conjeturas. Se sabe algo m\u00e1s de la prevalencia de enfermedades infecciosas del sistema respiratorio, la tuberculosis sobre todo, pero tambi\u00e9n es cierto que la prevalencia, aunque alta, arroja n\u00fameros absolutos bastante m\u00e1s bajos que los del sudeste asi\u00e1tico, y con densidades menores <a href=\"https:\/\/www.who.int\/es\/news-room\/fact-sheets\/detail\/tuberculosis\">https:\/\/www.who.int\/es\/news-room\/fact-sheets\/detail\/tuberculosis<\/a> [consultada 8 de abril de 2020]. V\u00e9ase Meredith L. McMorrow et al. \u201cSevere Acute Respiratory Illness Deaths in Sub-Saharan Africa and the Role of Influenza: A Case Series From 8 Countries\u201d, <em>The Journal of Infectious Diseases<\/em>, Volume 212, Issue 6, 15 September 2015, Pages 853\u2013860, <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1093\/infdis\/jiv100\">https:\/\/doi.org\/10.1093\/infdis\/jiv100<\/a>, Es significativo que algunos de los indicios referidos a la gripe (influenza), bien comparable a la Covid19, lleguen de Sud\u00e1frica y Madagascar (en concreto de las Tierras Altas) pa\u00edses con zonas altas y frescas altamente pobladas, como Etiop\u00eda o Rwanda, donde el clima es m\u00e1s similar al que ha albergado la propagaci\u00f3n explosiva del SARS-CoV2; sin embargo, no se ha confirmado de momento una curva comparable.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_ednref8\">[8]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.populationpyramid.net\/africa\/2019\/\">https:\/\/www.populationpyramid.net\/africa\/2019\/<\/a> [consultada el 8 de abril de 2020]<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_ednref9\">[9]<\/a> Todas las fuentes coinciden en se\u00f1alar la edad como el principal factor de riesgo, junto con la existencia de otras patolog\u00edas previas (que tambi\u00e9n aumentan con la edad). V\u00e9anse estad\u00edsticas para Espa\u00f1a (<a href=\"https:\/\/www.rtve.es\/noticias\/20200406\/perfil-enfermos-coronavirus-espana\/2010608.shtml\">https:\/\/www.rtve.es\/noticias\/20200406\/perfil-enfermos-coronavirus-espana\/2010608.shtml<\/a> [consultado 8 de abril], China <a href=\"https:\/\/www.worldometers.info\/coronavirus\/coronavirus-age-sex-demographics\/\">https:\/\/www.worldometers.info\/coronavirus\/coronavirus-age-sex-demographics\/<\/a>\u00a0 [consultado 8 de abril] y comparadas (China, Korea, Espa\u00f1a, Italia) <a href=\"https:\/\/ourworldindata.org\/coronavirus\">https:\/\/ourworldindata.org\/coronavirus<\/a> [consultado 12 de abril de 2020]<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_ednref10\">[10]<\/a> En Sud\u00e1frica, aunque el gobierno prev\u00e9 continuar el confinamiento hasta final de mes, habla de ralentizaci\u00f3n de la curva tras s\u00f3lo tres semanas y unos 30 fallecimientos (con una baja tasa de mortalidad). Aunque existe una pol\u00e9mica sobre posibles sesgos en la detecci\u00f3n de casos, no deja de ser un indicio sobre diferencias notables en la propagaci\u00f3n y virulencia de la Covid en \u00c1frica. <a href=\"https:\/\/www.sciencemag.org\/news\/2020\/04\/south-africa-flattens-its-coronavirus-curve-and-considers-how-ease-restrictions\">https:\/\/www.sciencemag.org\/news\/2020\/04\/south-africa-flattens-its-coronavirus-curve-and-considers-how-ease-restrictions<\/a> (consultada 15 de abril de 2020)<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_ednref11\">[11]<\/a> Las cifras forzosamente provisionales proporcionadas por todos los organismos [<a href=\"https:\/\/www.worldometers.info\/coronavirus\/\">https:\/\/www.worldometers.info\/coronavirus\/<\/a> o <a href=\"https:\/\/www.who.int\/emergencies\/diseases\/novel-coronavirus-2019\/situation-reports\">https:\/\/www.who.int\/emergencies\/diseases\/novel-coronavirus-2019\/situation-reports<\/a>]refuerzan la idea de una tasa de letalidad (mortalidad respecto a los casos de infectados comprobados) preocupante, aunque comparable a otros brotes (SARS) y moderada en comparaci\u00f3n con otros (\u00c9bola). Sin embargo: a) esta conclusi\u00f3n no se extrae de una media de todos los pa\u00edses, sino de los m\u00e1s afectados; b) la inclusi\u00f3n en los c\u00e1lculos de una proyecci\u00f3n de los posibles infectados asintom\u00e1ticos podr\u00eda rebajar mucho las cifras actuales; c) en los pa\u00edses donde los casos graves de infecci\u00f3n parecen haberse estabilizado y ralentizado significativamente (China, Korea), los datos indican una mortalidad y una prevalencia bajas respecto a la poblaci\u00f3n general. El principal factor de crisis parece la velocidad explosiva de la aparici\u00f3n de casos que necesitan hospitalizaci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_ednref12\">[12]<\/a> V\u00e9ase nota 2 como muestra. El debate generado en Sud\u00e1frica por el art\u00edculo de Alex Broadbent es muy significativo porque, con independencia de sus posiciones, todos reconocen la importancia de los factores socioecon\u00f3micos y la insostenibilidad de un confinamiento indefinido.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_ednref13\">[13]<\/a> Algo de eso hay en esos videos \u201cvirales\u201d que muestran polic\u00edas indios sacudiendo porrazos desde una moto a otros motoristas. De hecho, la enorme democracia india es una referencia comparativa de primer orden para la evoluci\u00f3n del \u00c1frica.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_ednref14\">[14]<\/a> Por ejemplo: salvadas las diferencias de dimensi\u00f3n y de otros aspectos como la insularidad, las estrategias de detecci\u00f3n-aislamiento de Singapur, Taiwan y Corea se han mostrado igualmente efectivas frente a la Covid19, sin que se aprecie una diferencia significativa a partir de la aproximaci\u00f3n m\u00e1s autoritaria y menos respetuosa de la intimidad de Corea, y todas m\u00e1s efectivas que los confinamientos masivos en China. <a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/mundo\/2020-03-21\/china-no-gracias-democracias-versus-coronavirus_2510052\/\">https:\/\/www.elconfidencial.com\/mundo\/2020-03-21\/china-no-gracias-democracias-versus-coronavirus_2510052\/<\/a> [consultado 1 de abril de 2020].<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_ednref15\">[15]<\/a> V\u00e9ase Mats Utas (Nordic African Institute) <a href=\"https:\/\/nai.uu.se\/news-and-events\/news\/2020-03-27-peoples-science-instrumental-when-ebola-was-contained.html\">https:\/\/nai.uu.se\/news-and-events\/news\/2020-03-27-peoples-science-instrumental-when-ebola-was-contained.html<\/a> [consultado el 10 de abril de 2020] En la misma l\u00ednea (resaltando m\u00e1s la iniciativa local directa o la adaptabilidad de las comunidades a medidas sanitarias excepcionales) se ha expresado Paul Richards (\u201cpeople\u2019s science\u201d) <a href=\"https:\/\/africanarguments.org\/2020\/03\/17\/what-might-africa-teach-the-world-covid-19-and-ebola-virus-disease-compared\/\">https:\/\/africanarguments.org\/2020\/03\/17\/what-might-africa-teach-the-world-covid-19-and-ebola-virus-disease-compared\/<\/a> [consultado el 25 de marzo de 2020]<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_ednref16\">[16]<\/a> V\u00e9anse algunos testimonios en <em>Detr\u00e1s del \u00c9bola<\/em>, editado por Oscar Mateos y Jordi Tom\u00e1s en 2015, o\u00a0 la reflexi\u00f3n establecida en 2016 desde IS-Global <a href=\"https:\/\/www.isglobal.org\/en\/ebola\">https:\/\/www.isglobal.org\/en\/ebola<\/a> [consultada el 15 de marzo de 2020]. Coinciden con el tono de cr\u00edtica general, aunque puedan incidir en cuestiones distintas <a href=\"https:\/\/www.thelancet.com\/journals\/lancet\/article\/PIIS0140-6736(19)32634-0\/fulltext\">https:\/\/www.thelancet.com\/journals\/lancet\/article\/PIIS0140-6736(19)32634-0\/fulltext<\/a> [consultado 10 de abril de 2020]<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_ednref17\">[17]<\/a> La OMS lleva a\u00f1os apelando a la que considera necesaria inclusi\u00f3n de la Medicina Tradicional y Complementaria en los Sistemas Nacionales de Salud, en particular en pa\u00edses con graves d\u00e9ficits asistenciales como los africanos <a href=\"https:\/\/www.who.int\/health-topics\/traditional-complementary-and-integrative-medicine#tab=tab_1\">https:\/\/www.who.int\/health-topics\/traditional-complementary-and-integrative-medicine#tab=tab_1<\/a> [consultado 12 de abril; v\u00e9ase en particular el documento de estrategia vigente hasta 2023]. Por otra parte, y en el mismo contexto y por las mismas razones, tambi\u00e9n aboga por el recurso a la salud comunitaria y al conocimiento local, siguiendo distintos modelos, tal como hacen distintos expertos (v\u00e9ase nota 15). La crisis de la Covid 19 no hace sino agudizar estas necesidades.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_ednref18\">[18]<\/a> <a href=\"http:\/\/www.rfi.fr\/fr\/afrique\/20200414-coronavirus-%C3%A0-madagascar-le-pr%C3%A9sident-est-il-all%C3%A9-trop-vite-annoncer-rem%C3%A8\">http:\/\/www.rfi.fr\/fr\/afrique\/20200414-coronavirus-%C3%A0-madagascar-le-pr%C3%A9sident-est-il-all%C3%A9-trop-vite-annoncer-rem%C3%A8<\/a> [consultado el 15 de abril de 2020]<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/estefania\/AppData\/Local\/Microsoft\/Windows\/INetCache\/Content.Outlook\/123JNYBN\/roca%20Covid19%20AFRICA%20OPORTUNIDAD%2020-04-20.docx#_ednref19\">[19]<\/a> Numerosos estudios se est\u00e1n centrando en la relaci\u00f3n entre la aparici\u00f3n del SARS-CoV2 y otros agentes infecciosos, as\u00ed como la alteraci\u00f3n de los ciclos v\u00edricos e infecciosos en general, con actividades humanas como la ganader\u00eda intensiva, el consumo de animales salvajes o el deterioro de sus h\u00e1bitats; es una tendencia que viene de lejos, que anunciaba la pandemia actual al menos desde el primer brote estudiado de SARS. En particular Extremo Oriente y la cr\u00eda masiva de cerdos se han relacionado con buena parte de las pandemias desde el siglo XIX. V\u00e9ase, por ejemplo, Zi Wei Ye et al. \u201cZoonotic origins of human coronaviruses\u201d in <em>International Journal of Biological Sciences <\/em>2020; 16(10): 1686-1697. doi: 10.7150\/ijbs.45472. De hecho, la informaci\u00f3n ya ha llegado muy ordenada a los medios de comunicaci\u00f3n como recoge Angel Lara <a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/interferencias\/Causalidad-pandemia-cualidad-catastrofe_6_1010758925.html\">https:\/\/www.eldiario.es\/interferencias\/Causalidad-pandemia-cualidad-catastrofe_6_1010758925.html<\/a> [consultado el 1 de abril]<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Albert Roca. Estos apuntes parten del reconocimiento de la incertidumbre de la comunidad experta internacional sobre la propagaci\u00f3n del COVID-19 en \u00c1frica y sobre las formas de reaccionar ante el mismo. 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