{"id":9855,"date":"2020-10-13T09:36:57","date_gmt":"2020-10-13T09:36:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.esafrica.es\/?p=9855"},"modified":"2025-09-18T10:53:47","modified_gmt":"2025-09-18T09:53:47","slug":"achille-mbembe-la-memoria-de-las-luchas-anticoloniales-reaviva-cuestiones-incomodas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.esafrica.es\/pt-pt\/genero-igualdad-diversidad\/achille-mbembe-la-memoria-de-las-luchas-anticoloniales-reaviva-cuestiones-incomodas\/","title":{"rendered":"Achille Mbembe: \u00abLa memoria de las luchas anticoloniales reaviva cuestiones inc\u00f3modas\u00bb"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_9859\" aria-describedby=\"caption-attachment-9859\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-9859\" title=\"El destino de todas las personas negras, all\u00e1 donde est\u00e9n en el mundo, est\u00e1 ligado a \u00c1frica. Mientras que no se respete a \u00c1frica, no se respetar\u00e1 a los negros. Imagen: Foto sacada del art\u00edculo en franc\u00e9s publicado en Jeune Afrique de Achille Mbembe en Johannesburgo, el 4 de agosto de 2020. \u00a9 Marc Schoul pour JA\" src=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Foto-articulo-Achille-Mbembe-octubre-300x150.jpg\" alt=\"El destino de todas las personas negras, all\u00e1 donde est\u00e9n en el mundo, est\u00e1 ligado a \u00c1frica. Mientras que no se respete a \u00c1frica, no se respetar\u00e1 a los negros. Imagen: Foto sacada del art\u00edculo en franc\u00e9s publicado en Jeune Afrique de Achille Mbembe en Johannesburgo, el 4 de agosto de 2020. \u00a9 Marc Schoul pour JA\" width=\"300\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Foto-articulo-Achille-Mbembe-octubre-300x150.jpg 300w, https:\/\/www.esafrica.es\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Foto-articulo-Achille-Mbembe-octubre.jpg 592w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-9859\" class=\"wp-caption-text\">El destino de todas las personas negras, all\u00e1 donde est\u00e9n en el mundo, est\u00e1 ligado a \u00c1frica. Mientras que no se respete a \u00c1frica, no se respetar\u00e1 a los negros. Imagen: Foto sacada del art\u00edculo en franc\u00e9s publicado en Jeune Afrique. Achille Mbembe en Johannesburgo, el 4 de agosto de 2020. \u00a9 Marc Schoul pour JA<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Para el historiador y polit\u00f3logo camerun\u00e9s, no hay nada que celebrar tras sesenta a\u00f1os de independencia. En una entrevista a <a href=\"https:\/\/www.jeuneafrique.com\/\">Jeune Afrique<\/a>, hace un llamamiento a \u00abvencer la tiran\u00eda poscolonial\u00bb y \u00abreencantar \u00c1frica\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfFancotirador audaz? \u00bfAnalista sabio y l\u00facido? El historiador y polit\u00f3logo camerun\u00e9s <a href=\"http:\/\/www.casafrica.es\/detalle-who-is-who.jsp?DS7.PROID=61900\">Achille Mbembe<\/a>, 63 a\u00f1os, es, sin duda, un poco de ambos. Este librepensador que vive en Sud\u00e1frica, donde es profesor en la <a href=\"https:\/\/www.wits.ac.za\/\">Universidad del Witwatersrand<\/a> (Johannesburgo), no ha podido renovar su pasaporte en su pa\u00eds desde hace casi dos a\u00f1os y solo puede viajar gracias a un pasaporte diplom\u00e1tico senegal\u00e9s.<\/p>\n<p>Para el autor de <em>Critique de la raison n\u00e8gre<\/em><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/nhage\/Downloads\/6.%20Entrevista%20Jeune%20Afrique%20a%20Achille%20Mbembe_60%20a%C3%B1os%20de%20independencias.doc#_ftn1\"><em>[1]<\/em><\/a> y de <em>Sortir de la grande nuit. Essai sur l\u2019Afrique d\u00e9colonis\u00e9e<\/em>, no hay nada que celebrar tras sesenta a\u00f1os de independencia.<\/p>\n<p><strong>Contrariamente al cincuentenario, este sexag\u00e9simo aniversario de las independencias pasa desapercibido\u2026<br \/>\n<\/strong>Lo m\u00e1s asombroso este a\u00f1o es, en primer lugar, la crisis sanitaria que, por s\u00ed sola, es el s\u00edmbolo del impasse al que la civilizaci\u00f3n tecnomaterialista habr\u00e1 conducido a la humanidad. Lo es igualmente la protesta mundial tras la muerte de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/George_Floyd\">George Floyd<\/a> en Estados Unidos.<\/p>\n<p>El tel\u00f3n de fondo de estos dos acontecimientos es el inminente desastre clim\u00e1tico. El reto final, el que nos hace reflexionar a todos sea cual sea la regi\u00f3n del mundo a la que pertenezcamos, es la supervivencia de nuestra especie en la Tierra y, de manera m\u00e1s general, la continuidad de lo viviente. Si, tras la colonizaci\u00f3n, \u00c1frica hubiera conseguido alzarse a la altura del mundo, hoy tendr\u00eda una influencia especial sobre esas transformaciones de alcance planetario.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY no es el caso?<br \/>\n<\/strong>Dadas las deficiencias estructurales internas del continente y su precariedad en el escenario mundial, los africanos y sus descendientes, adem\u00e1s de sus dirigentes, son tratados en todas partes con insultos y menosprecio. El racismo antinegro avanza en la actualidad a cara descubierta.<\/p>\n<p>Da igual que no sepan nada sobre nuestro pasado y nuestro presente. Todos los necios del mundo se creen habilitados a darnos lecciones. Se pisotea la memoria de las luchas anticoloniales. Las estatuas dedicadas a quienes nos robaron, violaron y saquearon ocupan un lugar de honor en todas las plazas p\u00fablicas de nuestras capitales mientras que ninguna de nuestras grandes avenidas lleva el nombre de nuestros m\u00e1rtires. Hemos llegado a esta situaci\u00f3n debido, en gran parte, a esa fenomenal abdicaci\u00f3n de la consciencia hist\u00f3rica.<\/p>\n<p><strong>Entonces, \u00bfno hay nada que celebrar?<br \/>\n<\/strong>La verdad es que la lucha africana por una autonom\u00eda relativa est\u00e1 lejos de haber llegado a su fin. Por tanto, lo urgente no es la celebraci\u00f3n. Es preciso iniciar una reflexi\u00f3n importante sobre las razones por las que el proyecto de autodeterminaci\u00f3n \u2014por el que muchos se sacrificaron\u2014 se ha convertido en el no acontecimiento que es hoy.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 expectativas ten\u00edan los africanos respecto a este proyecto?<br \/>\n<\/strong>Las mismas que tienen hoy, a saber, ser reconocidos como humanos y ser tratados como todos los dem\u00e1s humanos, vivir en su tierra con dignidad, coexistir en armon\u00eda con el resto de los seres vivos y heredar el mundo en su conjunto. A fin de cuentas, aspiraciones universales.El nacionalismo anticolonialista ten\u00eda como objetivo la rehabilitaci\u00f3n de una humanidad envilecida, la reparaci\u00f3n cultural, la renovaci\u00f3n del mundo y de la humanidad. No se trataba solo de vencer el hambre y la sed o de dar respuesta a necesidades puramente materiales como guardar una parte del fruto de su labor, vender su cacao o su algod\u00f3n a un precio justo, tener acceso a la sanidad, al agua potable y, quiz\u00e1, a la electricidad.<\/p>\n<p>Se trataba tambi\u00e9n de postular nuevos compromisos, de intervenir en el discurso sobre las finalidades de la existencia humana a trav\u00e9s del arte y la cultura, de abrir otras potencialidades humanas, de hacer mundo con los otros all\u00e1 donde, durante mucho tiempo, otros hab\u00edan adoptado la costumbre de hacer mundo contra nosotros.<\/p>\n<p><strong>Para los occidentales, \u00bfno alteraban las independencias el orden internacional establecido?<br \/>\n<\/strong>Realmente no. El orden colonial se basaba en el principio de expropiaci\u00f3n sin compensaci\u00f3n. Tras la Segunda Guerra Mundial, la mayor\u00eda de las potencias europeas comprendieron que, para explotar los pueblos lejanos y mantener el acceso a los recursos necesarios para su expansi\u00f3n, no necesitaban ocupar militarmente sus territorios.<\/p>\n<p>Toda ocupaci\u00f3n efectiva y toda administraci\u00f3n directa conllevaban no solo gastos, sino tambi\u00e9n responsabilidades que eran m\u00e1s f\u00e1cil descargar sobre sicarios locales. Sea cual fuere el caso, ning\u00fan Estado africano reci\u00e9n independizado constitu\u00eda por s\u00ed mismo una potencia. Al orden colonial le sucedi\u00f3 r\u00e1pidamente la Guerra Fr\u00eda. Mucho m\u00e1s que la descolonizaci\u00f3n, fue el conflicto Este-Oeste lo que estructur\u00f3 el nuevo equilibrio internacional.<\/p>\n<p><strong>Usted ten\u00eda menos de 3 a\u00f1os durante la independencia de Camer\u00fan, su pa\u00eds. Para la \u00abgeneraci\u00f3n de las independencias\u00bb a la que usted pertenece, los sesenta a\u00f1os que han pasado, \u00bfson motivo de orgullo, un desastre o un vaso medio lleno?<br \/>\n<\/strong>Camer\u00fan tiene 136 a\u00f1os. Las comunidades end\u00f3genas que lo componen son todav\u00eda m\u00e1s antiguas. De esos ciento treinta y seis a\u00f1os, m\u00e1s de cincuenta habr\u00e1n sido desperdiciados. Tras treinta a\u00f1os bajo el protectorado alem\u00e1n (1884-1914), este pa\u00eds inici\u00f3 un proceso de inmovilismo y de inercia del que no ha salido. Los a\u00f1os 1914-1925 fueron pr\u00e1cticamente perdidos. Tras la divisi\u00f3n franco-inglesa y la redelimitaci\u00f3n de las fronteras, hubo que recomenzar pr\u00e1cticamente todo.<\/p>\n<p>\u00danicamente tras la Segunda Guerra Mundial, se inici\u00f3 un primer ordenamiento territorial y se realizaron algunas inversiones. Yo dir\u00eda que, desde 1955 y para oponerse al avance nacionalista, este pa\u00eds se ha precipitado a una trayectoria autoritaria sin salida. Los a\u00f1os Ahidjo (1958-1982) fueron mediocres.<\/p>\n<p>Desde 1982, el autoritarismo ha conducido al estancamiento y debilitamiento en todos los aspectos. El extraordinario potencial bioecon\u00f3mico est\u00e1 considerablemente desaprovechado. El excepcional dinamismo, saber hacer y capacidades de resiliencia de la poblaci\u00f3n han sido desviados hacia fines de supervivencia. La iniciativa individual est\u00e1 refrenada. Los recursos naturales se venden p\u00fablicamente, empezando por el patrimonio territorial, los bosques y los yacimientos mineros.<\/p>\n<p>Una guerra tan salvaje como in\u00fatil consume las provincias angl\u00f3fonas. La mayor\u00eda de \u00abcerebros\u00bb se han marchado del pa\u00eds. Decenas de miles de profesionales se han instalado en el extranjero y el tribalismo est\u00e1 en su cenit.<\/p>\n<p>Durante este per\u00edodo, un d\u00e9spota muerto viviente preside la canibalizaci\u00f3n de la sociedad y la zombificaci\u00f3n de toda una poblaci\u00f3n. Hay que poner fin a este ciclo autoritario a trav\u00e9s de una reforma profunda del Estado e inventar una democracia basada en la fuerza, la energ\u00eda y la creatividad de las comunidades.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs posible que esta inercia se sustente en la manera en que se alcanzaron las independencias \u00abfranc\u00f3fonas\u00bb? \u00bfFueron otorgadas o conquistadas?<br \/>\n<\/strong>Eso ya no importa. El desaf\u00edo inmediato es reconstituir las reservas intelectuales, morales, culturales y art\u00edsticas necesarias para las luchas actuales y futuras. Tambi\u00e9n lo es reavivar la memoria de las luchas anticoloniales y relanzar, con nuevas condiciones, el proyecto de autodeterminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Queramos o no, reactivar esta memoria es necesariamente plantearnos cuestiones molestas. Por ejemplo, \u00bfpor qu\u00e9, al t\u00e9rmino de nuestro larga relaci\u00f3n con Francia, nos encontramos con Estados que no disponen de sus propias monedas, cuyos ej\u00e9rcitos son controlados por Estados Mayores extranjeros, cuya mayor\u00eda de su clase gobernante posee pasaportes extranjeros, propiedades e inmuebles en pa\u00edses no africanos, es evacuada a la m\u00ednima alerta a hospitales extranjeros, pasa sus vacaciones en hoteles de Europa a precios dispendiosos, env\u00eda a sus hijos a estudiar en instituciones fuera de \u00c1frica y amasa fortunas mal adquiridas en bancos suizos y otros para\u00edsos fiscales?<\/p>\n<p>Evocar esta memoria hoy en d\u00eda es preguntarse \u00bfpor qu\u00e9 la mayor\u00eda de pa\u00edses antiguamente colonizados por Francia son gobernados casi autom\u00e1ticamente por geront\u00f3cratas serviles rodeados de una multitud de aduladores y sicarios? \u00bfPor qu\u00e9 aceptamos desde hace m\u00e1s de medio siglo ser gobernados por personas que no saben administrar las cuentas de una naci\u00f3n, dilapidan el patrimonio territorial despilfarr\u00e1ndolo en el derroche, las vestimentas lujosas, el gusto desenfrenado por bebidas y manjares extraordinarios, en resumen, fastos in\u00fatiles?<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 los fusiles, las balas, el gas lacrim\u00f3geno y los veh\u00edculos militares que utilizan para reprimir a sus pueblos son de origen franc\u00e9s, al igual que los artefactos que hacen desfilar durante las fiestas nacionales o los uniformes de sus ej\u00e9rcitos? \u00bfPueden unos Estados dotados de tales clases gobernantes considerarse \u00abindependientes\u00bb? \u00bfPueden los pueblos que, durante decenios, se doblegan ante similar trato y prefieren hacerse pedazos entre tribus, pretender un porvenir entre las naciones del mundo?<\/p>\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 aspecto las independencias angl\u00f3fonas fueron diferentes de las franc\u00f3fonas?<br \/>\n<\/strong>La colonizaci\u00f3n inglesa no fue id\u00edlica. A menudo, los brit\u00e1nicos dejaban a su paso polvorines y bombas de relojer\u00eda en forma de diversos conflictos que avivaron durante el per\u00edodo de dominaci\u00f3n. Conflictos religiosos, etnoregionales o territoriales, antagonismos que cayeron sobre los gobiernos postindependencia y originaron, en ocasiones, guerras civiles y riesgos de divisi\u00f3n territorial como fue el caso en Nigeria y en Sud\u00e1n.<\/p>\n<p>En sus colonias de poblaci\u00f3n (Sud\u00e1frica, Rodesia y Kenia), se apoderaron de las mejores tierras y erigieron el racismo y la segregaci\u00f3n en dogmas, tanto y tan bien que la descolonizaci\u00f3n termin\u00f3 siguiendo una trayectoria bastante cruenta.<\/p>\n<p>En otros pa\u00edses como Ghana, Kenia o Tanzania, fueron no obstante bastante m\u00e1s respetuosos con el sufragio popular que los franceses. <a href=\"http:\/\/www.casafrica.es\/detalle-who-is-who.jsp?DS7.PROID=2336\">Kwame Nkrumah<\/a>, <a href=\"http:\/\/www.casafrica.es\/detalle-who-is-who.jsp?DS7.PROID=40652\">Jomo Kenyatta<\/a> o <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Robert_Mugabe\">Robert Mugabe<\/a>, por ejemplo, no fueron ejecutados como <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ruben_Um_Nyob%C3%A9\">Um Nyob\u00e8<\/a> y otros.<\/p>\n<p>En cambio, la colonizaci\u00f3n francesa ha producido entidades que no son rep\u00fablicas en el sentido primordial del t\u00e9rmino. Salvo raras excepciones, los poderes franc\u00f3fonos son formaciones extravagantes, h\u00edbridas y sincr\u00e9ticas. Algunas presentan rasgos de tiran\u00edas cl\u00e1sicas e incluso antiguas satrap\u00edas.<\/p>\n<p>Tras la fina capa de modernidad se esconden combinaciones que van desde el comando colonial a los sultanatos y cacicazgos de anta\u00f1o, sobre un fondo de patriarcado de un mismo linaje. No se puede definir tal batiburrillo como \u00abEstados bajo tutela\u00bb cuya soberan\u00eda es considerablemente fragmentaria. Se trata de Estados que, en la prolongaci\u00f3n de la l\u00f3gica colonial, son en realidad m\u00e1quinas de una guerra de baja intensidad contra la sociedad y contra las comunidades.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n no es solo el resultado de la acci\u00f3n de Francia o de las fuerzas exteriores. Para producir esta forma de relaci\u00f3n social de dominaci\u00f3n, Francia y esas otras fuerzas exteriores han necesitado apoyarse en motores y energ\u00edas ya presentes, en el seno de las sociedades consideradas. Hay que cambiar ese v\u00ednculo de fuerzas interna, tan dispendioso como est\u00e9ril, si queremos acabar con la dependencia sist\u00e9mica que nos une a Francia.<\/p>\n<p><strong>Es posible que exista un pecado original en esta relaci\u00f3n ambigua entre Francia y \u00c1frica. Los l\u00edderes \u00abfranc\u00f3filos<\/strong><strong>\u00bb<\/strong><strong> de las independencias (<a href=\"http:\/\/www.casafrica.es\/detalle-who-is-who.jsp?DS7.PROID=40585\">Senghor<\/a>, <a href=\"http:\/\/www.casafrica.es\/detalle-who-is-who.jsp?DS7.PROID=40639\">Houphouet<\/a>, <a href=\"http:\/\/www.casafrica.es\/detalle-who-is-who.jsp?DS7.PROID=40631\">Ahidjo<\/a>, <a href=\"http:\/\/www.casafrica.es\/detalle-who-is-who.jsp?DS7.PROID=40622\">Youlou<\/a>, Mba, etc.) \u00bferan marionetas o marionetistas? \u00bfQui\u00e9n manipulaba a qui\u00e9n?<br \/>\n<\/strong>Desde la \u00e9poca colonial, la mayor parte de las \u00e9lites africanas franc\u00f3fonas y las clases dominantes francesas estaban vinculadas porque era necesario crear un pacto de corrupci\u00f3n mutua. Gracias a este dispositivo estructural implementado tras la Segunda Guerra Mundial y renovado siempre que es necesario, la perennidad de los intereses franceses en \u00c1frica est\u00e1 garantizada. Cuando es preciso, Francia no duda en recurrir a intervenciones militares, incluso al asesinato para hacer valer su fuerza y garantizar un apoyo indefectible a sus clientes.<\/p>\n<p>Este sistema de dependencia rec\u00edproca est\u00e1 profundamente anclado en las estructuras hist\u00f3ricas de desigualdad que una civilidad casi servil esconde sin conseguir, no obstante, atenuar el car\u00e1cter paternalista y racista en muchos aspectos. No se trata, en tal caso, de manipulaci\u00f3n propiamente dicha. Se trata de un paradigma de la dominaci\u00f3n en el que la corrupci\u00f3n moral y material, la brutalidad y la sumisi\u00f3n, se viven como formas de intercambio entre desiguales seg\u00fan el principio del don y el contra-don, o incluso de las deudas rec\u00edprocas.<\/p>\n<p>Pero lo m\u00e1s importante, bajo mi punto de vista, no es la prevaricaci\u00f3n de las \u00e9lites. Son las transformaciones en curso y lo que presagian porque, entre las nuevas generaciones, muchos vuelven a hablar de panafricanismo. Rechazan abiertamente el franco CFA, hacen un llamamiento al desmoche de las estatuas dedicadas a nuestros conquistadores. De Dakar a Johannesburgo, pasando por Nairobi, intelectuales, escritores y artistas piensan cada vez con m\u00e1s determinaci\u00f3n que no se trata solo de \u00abdescolonizaci\u00f3n\u00bb. Lo que hay que transformar es ese impulso, no en resentimiento anti-franc\u00e9s sino en capacidad de movilizaci\u00f3n, de organizaci\u00f3n y de proposici\u00f3n en potencia afirmativa.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDebe plantearse la cuesti\u00f3n de la presencia francesa en \u00c1frica?<br \/>\n<\/strong>Desde luego, ya que Francia es, entre todas las potencias europeas, la m\u00e1s implicada en nuestro devenir hist\u00f3rico incluso tras la descolonizaci\u00f3n. Algunos no se han ido completamente y otros se acercan a pasos agigantados. Las dem\u00e1s potencias tampoco se han marchado completamente. Otras llegan aprisa. Debemos abrir un debate serio sobre China, su papel en la extracci\u00f3n acelerada de nuestros recursos y el vertiginoso crecimiento de nuestras deudas. Pero Francia es un actor plenamente central de nuestro infortunio. Basta con evocar, por ejemplo, el genocidio de los tutsi en Ruanda.<\/p>\n<p>Para muchos, Francia ha estado tan profundamente implicada en la consolidaci\u00f3n de la tiran\u00eda en \u00c1frica que la llegada de la democracia, el disfrute de las libertades fundamentales y la realizaci\u00f3n del sue\u00f1o panafricano solo ser\u00e1n posibles si hay una ruptura radical del v\u00ednculo con la antigua potencia colonial. Existe, de hecho, un resentimiento anti-franc\u00e9s que se instrumentaliza incluso en los reg\u00edmenes que apoya, sobre todo cuando estos intentan cosechar de nuevo un m\u00ednimo de legitimidad. Algunos de nosotros llegamos incluso a tratar estas cuestiones con destacadas personalidades francesas, quienes defienden que cada vez que Francia se compromete en asuntos africanos, se la acusa de injerencia y, cuando se desentiende, se la considera sospechosa de complicidad.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY no tienen raz\u00f3n?<br \/>\n<\/strong>Se trata, a mi entender, de una falsa alternativa. Para que eso sea cierto, ser\u00eda preciso que Francia fuera un actor neutro en el continente. Sin embargo, la codependencia entre Francia y los Estados africanos franc\u00f3fonos es sist\u00e9mica y multiforme. Desde la \u00e9poca colonial, ha apoyado siempre al Estado en la guerra que mantiene contra la sociedad y las comunidades.<\/p>\n<p>Con la intensificaci\u00f3n de la extracci\u00f3n de nuestros recursos naturales, el avance de la urbanizaci\u00f3n y el inexorable crecimiento demogr\u00e1fico, esta guerra se ir\u00e1 acelerando. Esa es una de las razones por las que las nuevas generaciones tienen raz\u00f3n al exigir que las condiciones de la presencia francesa en nuestro territorio sean renegociadas en favor del progreso de la democracia en \u00c1frica.<\/p>\n<p>Juntos debemos organizar una gran transici\u00f3n. Su objetivo ser\u00eda una amplia retrocesi\u00f3n del poder a la sociedad y a las comunidades. Es necesario que el nombre de Francia o su posicionamiento dejen de asociarse a la defensa o al blanqueamiento de la tiran\u00eda, la corrupci\u00f3n y la brutalidad en el continente. Y que nosotros, africanos, no tengamos ning\u00fan pretexto para culparla de todos nuestros infortunios.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPercib\u00edan las poblaciones africanas a sus dirigentes en igualdad con los occidentales durante las independencias?<br \/>\n<\/strong>Muchos comprendieron muy pronto que se trataba solo del mismo teatro, al menos de los mismos juegos mim\u00e9ticos, las mismas convulsiones y la misma injuria. En este sentido, contamos con una gran tradici\u00f3n cr\u00edtica que las artes africanas contempor\u00e1neas podr\u00edan prolongar de manera \u00fatil.<\/p>\n<p>Desde 1961, <a href=\"http:\/\/www.casafrica.es\/detalle-who-is-who.jsp%3FISSUEID=3&amp;PROID=419518.html\">Frantz Fanon<\/a> lanzaba una advertencia (<em>Les Damn\u00e9s de la terre<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/nhage\/Downloads\/6.%20Entrevista%20Jeune%20Afrique%20a%20Achille%20Mbembe_60%20a%C3%B1os%20de%20independencias.doc#_ftn2\">[2]<\/a><\/em>). Le seguir\u00e1n las grandes novelas y ensayos de <a href=\"http:\/\/www.casafrica.es\/detalle-who-is-who.jsp?DS7.PROID=48797\">Ahmadou Kourouma<\/a> (<em>Le Soleil des ind\u00e9pendances<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/nhage\/Downloads\/6.%20Entrevista%20Jeune%20Afrique%20a%20Achille%20Mbembe_60%20a%C3%B1os%20de%20independencias.doc#_ftn3\">[3]<\/a><\/em>, 1968), de <a href=\"http:\/\/www.casafrica.es\/detalle-who-is-who.jsp?DS7.PROID=37665\">Yambo Ouologuem<\/a> (<em>Le Devoir de violence<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/nhage\/Downloads\/6.%20Entrevista%20Jeune%20Afrique%20a%20Achille%20Mbembe_60%20a%C3%B1os%20de%20independencias.doc#_ftn4\">[4]<\/a><\/em>, 1968), de <a href=\"http:\/\/www.casafrica.es\/detalle-who-is-who.jsp?DS7.PROID=701512\">Ayi Kwei Armah<\/a> (<em>The Beautiful Ones Are Not Yet Born<\/em>, 1968), de <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Stanislas_Spero_Adotevi\">Stanislas Adotevi<\/a> (<em>N\u00e9gritude et N\u00e9grologues<\/em>, 1972) y de <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Sony_Lab%27ou_Tansi\">Sony Lab\u2019ou Tansi<\/a> (<em>La Vie et demie<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/nhage\/Downloads\/6.%20Entrevista%20Jeune%20Afrique%20a%20Achille%20Mbembe_60%20a%C3%B1os%20de%20independencias.doc#_ftn5\">[5]<\/a><\/em>, 1979).<\/p>\n<p>Estos textos no solo son, como se ha dicho a menudo, el reflejo de la decepci\u00f3n. Encontramos en ellos elementos de una verdadera teor\u00eda alternativa de la descolonizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>El per\u00edodo de las independencias se caracteriz\u00f3 por asesinatos pol\u00edticos. \u00bfQu\u00e9 impactos tuvieron en el desarrollo y la construcci\u00f3n de las naciones africanas?<br \/>\n<\/strong>El asesinato de l\u00edderes nacionalistas que hubieran podido trazar caminos alternativos para sus pa\u00edses ha marcado profundamente el subconsciente colectivo de los pueblos africanos. Ese era adem\u00e1s su objetivo principal, a saber, debilitar la voluntad de emancipaci\u00f3n infundiendo terror en los esp\u00edritus. A menudo, pese a las tentativas oficiales de borrar sus nombres de la historia, el recuerdo de esas grandes figuras de la probidad y la abnegaci\u00f3n han quedado grabadas en la memoria popular.<\/p>\n<p>Para relanzar el proyecto de autodeterminaci\u00f3n a escala continental, es crucial reconectar con esas figuras y su significado sabiendo que, aunque el carisma es importante, la historia no depende exclusivamente de los \u00abgrandes hombres\u00bb. Una sociedad que no sabe apoyarse mutuamente ni liberar la totalidad de sus fuerzas internas \u2014empezando por las mujeres, los j\u00f3venes y tambi\u00e9n las ideas\u2014 no ir\u00e1 lejos.<\/p>\n<p>Estamos llamados de nuevo a constituirnos en una unidad, producir nuevas ideas e imaginar nuevas formas de acci\u00f3n si debemos vencer la tiran\u00eda poscolonial, desfatalizar el futuro y reencantar \u00c1frica.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDir\u00eda usted que hubo un intento fallido en el momento de las independencias? \u00bfHubiera podido \u00c1frica posicionarse de inmediato como una verdadera potencia?<br \/>\n<\/strong>Para \u00c1frica, la \u00fanica manera de alzarse a la altura del mundo hubiera sido construir su potencia m\u00e1s all\u00e1 de los peque\u00f1os reductos nacionales. Al mantener una multitud de mini Estados con fronteras arbitrarias, sin poder militar, sin una base econ\u00f3mica y tecnol\u00f3gica, sin capital cultural y cient\u00edfico y con la soberan\u00eda fragmentada, cerr\u00f3 la puerta a otras posibilidades hist\u00f3ricas. Por consiguiente, su \u00fanica opci\u00f3n fue alinearse sobre una u otra gran potencia de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Si queremos avanzar, deberemos, de una forma u otra, salir de lo que yo llamo \u00abel paradigma de Berl\u00edn\u00bb (la Conferencia de Berl\u00edn de 1884 ratific\u00f3 la divisi\u00f3n del continente). Deberemos deshacer, de forma consciente y met\u00f3dica, el principio de intangibilidad de las fronteras heredadas de la colonizaci\u00f3n y reorganizar el espacio continental sobre otras bases. En tanto en cuanto \u00c1frica no se abra a ella misma, permanecer\u00e1 inm\u00f3vil, presa de la rapacidad de sus \u00e9lites y la avidez extranjera.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCometi\u00f3 entonces un error al ratificar el pacto de Berl\u00edn en 1963?<br \/>\n<\/strong>Al decidir mantener las fronteras heredadas de la colonizaci\u00f3n, renunciamos objetivamente a la independencia: elegimos consolidar los esquemas territoriales y pol\u00edticos que las potencias europeas usaron para explotar y saquear el continente mientras lo manten\u00edan en un estado permanente de minor\u00eda.<\/p>\n<p>Debemos salir de ese estado de minoraci\u00f3n. Pero eso requiere que el continente se abra a s\u00ed mismo y que ning\u00fan africano ni ninguna persona de descendencia africana sean tratados como un extranjero en \u00c1frica. Por el momento, estamos muy lejos de un Estado federal. \u00c1frica necesita cuatro o cinco Estados insignes que sirvan de motor principal para el desarrollo y la estabilidad regional, y como centros de influencia cultural, intelectual y art\u00edstica para el continente y sus di\u00e1sporas. Se debe dar prioridad a la integraci\u00f3n regional. Instituciones como el <a href=\"https:\/\/www.afdb.org\/en\">Banco Africano de Desarrollo<\/a> deber\u00edan tener solo una funci\u00f3n: la financiaci\u00f3n de la integraci\u00f3n regional.<\/p>\n<p><strong>A este respecto est\u00e1 usted de acuerdo con el presidente ghan\u00e9s <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Nana_Akufo-Addo\">Nana Akufo-Addo<\/a>, que declar\u00f3: \u00abEl destino de todas las personas negras, all\u00e1 donde est\u00e9n en el mundo, est\u00e1 ligado a \u00c1frica. Mientras que no se respete a \u00c1frica, no se respetar\u00e1 a los negros\u00bb.<br \/>\n<\/strong>Desde hace muchos a\u00f1os milito por una modernizaci\u00f3n coordinada, responsable y met\u00f3dica de nuestras fronteras. Reitero la llamada a liberar los movimientos, eliminar las fronteras heredadas de la colonizaci\u00f3n, refundar totalmente la pol\u00edtica de visados de un pa\u00eds a otro en el continente y fundar en \u00c1frica un nuevo derecho a la hospitalidad, un nuevo r\u00e9gimen de movilidad.<\/p>\n<p>Debemos poner en marcha un pacto continental sobre migraciones intra-africanas. Necesitamos, de forma inmediata, declarar una moratoria sobre las deportaciones y los desplazamientos forzados. Por \u00faltimo, necesitamos conceder un \u00abderecho de retorno\u00bb a aquellas y aquellos africanos o afrodescencientes que as\u00ed lo deseen.<\/p>\n<p>El mundo est\u00e1 asediado por el espectro de la democracia africana. Si no remodelamos nuestras fronteras internas y no transformamos nuestro continente en un vasto espacio de circulaci\u00f3n para sus hijos, Europa nos impondr\u00e1 las suyas y estas no se detendr\u00e1n en las orillas del mediterr\u00e1neo.<\/p>\n<p><strong>Si las independencias fueron un intento fallido o equivocado, \u00bfcu\u00e1l es la parte de responsabilidad de las \u00e9lites africanas de la \u00e9poca?<br \/>\n<\/strong>El colonialismo se basaba en la sangr\u00eda indefinida de los cuerpos humanos y las riquezas materiales en beneficio de las potencias exteriores. Descolonizar verdaderamente hubiera supuesto acabar, desde el principio, con esta l\u00f3gica de expropiaci\u00f3n sin compensaci\u00f3n, guardar en nuestro territorio y hacer fructificar lo mejor de lo que poseemos. Hubiera sido necesario restituir a las comunidades el poder de decidir su propio destino y poner fin a la guerra que el Estado libraba contra la sociedad desde la \u00e9poca colonial.<\/p>\n<p>Dicho esto, hubo varios tipos de experiencias entre 1960 y 1975: los golpes de Estado militares, el militarismo, el partido \u00fanico, la democracia limitada, el socialismo africano, el liberalismo comunitario, la econom\u00eda mixta, los nacionalismos y las privatizaciones. Todas ellas agravaron el desequilibrio entre el Estado y las comunidades. Mientras tanto, Malasia, Singapur e incluso China, que estaban al mismo nivel de desarrollo que nosotros en los a\u00f1os 1950-1960, nos dejaron atr\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl desaf\u00edo actual es tambi\u00e9n tomar ejemplo de esos pa\u00edses?<br \/>\n<\/strong>En realidad, el modelo del este asi\u00e1tico no tiene ninguna diferencia con el que habr\u00e1 arruinado la fuerza natural de la tierra, precarizado la biosfera y desequilibrado nuestra relaci\u00f3n con el conjunto de lo viviente. Si lo adopt\u00e1ramos ciegamente en nuestro continente, nos conducir\u00eda de manera ineluctable a los mismos efectos, a saber, deforestaci\u00f3n, erosi\u00f3n, contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica, agotamiento de los recursos enterrados en las entra\u00f1as de nuestro subsuelo y la exterminaci\u00f3n masiva de las especies.<\/p>\n<p>China ha elegido el mismo modelo productivista, aleaci\u00f3n de eficacia, t\u00e9cnica y brutalidad en la explotaci\u00f3n tanto de la naturaleza como de los hombres. Por ello, debemos interrogarnos sobre las modalidades de la presencia de Pek\u00edn en \u00c1frica.<\/p>\n<p>Nuestro objetivo debe ser m\u00e1s bien hacer de nuestro continente un lugar habitable, y que las generaciones futuras no sientan el deseo de huir de sus pa\u00edses, de vivir en cualquier sitio del mundo menos en su tierra. Para ello, debemos inventar un modelo de desarrollo totalmente original, que no solo sea sensible a las contingencias propias de nuestros ecosistemas, sino que tambi\u00e9n abra la puerta a una infinidad de combinaciones potenciales con todas las formas de lo viviente con las que coexistimos.<\/p>\n<p>\u00c1frica debe entrar, de forma voluntaria, en una \u00abgran transici\u00f3n\u00bb cuyo objetivo sea proteger y reforzar las capacidades generativas de las comunidades. Por tanto, hay que salir de una relaci\u00f3n exclusivamente extractiva y depredadora con el Estado e imaginar una relaci\u00f3n que enriquecer\u00e1 a las comunidades y las permitir\u00e1 explotar sus ventajas.<\/p>\n<p>Creo en la posibilidad de una democracia de las comunidades. Necesitamos un gran reequilibrio a favor de las clases productivas de la sociedad en detrimento de las clases burocr\u00e1ticas y de la fuerza armada. Mientras no se invierta la relaci\u00f3n de fuerza entre el Estado y la sociedad y no advenga una nueva conciencia de clase, nada o muy poco cambiar\u00e1. Las clases dirigentes y sus aliados dispondr\u00e1n siempre de una autonom\u00eda exorbitante frente a las fuerzas sociales que desean el cambio.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs en ese sentido que usted formula \u00abponer a \u00c1frica de nuevo en pie, sobre sus propias piernas\u00bb?<br \/>\n<\/strong>Este a\u00f1o, por ejemplo, m\u00e1s de 122 millones de j\u00f3venes llegan al mercado de trabajo. Dentro de 20 a\u00f1os, unos 450 millones de personas abandonar\u00e1n las zonas rurales. En vista de las tasas de crecimiento demogr\u00e1fico, estamos en los albores de uno de los \u00e9xodos m\u00e1s masivos de los tiempos modernos y no ser\u00e1 el resultado de un proceso de industrializaci\u00f3n. Debemos organizar de otro modo el espacio continental, invirtiendo en el tejido de peque\u00f1as y medianas ciudades y aboliendo las fronteras internas.<\/p>\n<p>\u00abPoner a \u00c1frica de nuevo en pie sobre sus propias piernas\u00bb implica que elaboremos juntos, a peque\u00f1a escala, acciones de relocalizaci\u00f3n de la econom\u00eda. Que, en ausencia de industrias manufactureras, partamos de nuestros capitales naturales (el aire, el agua y las tierras), nuestra extraordinaria biodiversidad (la energ\u00eda solar y e\u00f3lica) y todas nuestras ventajas ecol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Esta nueva econom\u00eda debe orientarse hacia las necesidades locales, las de primera necesidad. Porque si se satisfacen esas necesidades, podremos restituir a cada uno la dignidad perdida. Rehabilitar el nivel local requiere, por su parte, incentivar las pr\u00e1cticas de resiliencia e innovaci\u00f3n tan abundantes en el continente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHabr\u00eda que cambiar totalmente el modelo de crecimiento?<br \/>\n<\/strong>\u00c1frica ha desarrollado, sobre todo desde el siglo XIX, formas h\u00edbridas de organizaci\u00f3n, tanto en t\u00e9rminos de producci\u00f3n como de intercambios. Eso es m\u00e1s bien una fortaleza. Se ha librado en gran medida de la dominaci\u00f3n total tanto del capital como del Estado. Por consiguiente, hay que regresar a las comunidades y sus instituciones, a sus memorias y saberes, a su inteligencia colectiva. Sobre todo, hay que aprender de la manera en la que distribu\u00edan anta\u00f1o, y a\u00fan hoy, los recursos necesarios para la creaci\u00f3n de valor y la autoprocreaci\u00f3n humana. S\u00ed, debemos cambiar el modelo de crecimiento en su totalidad y renegociar los prop\u00f3sitos de nuestra existencia terrestre.<\/p>\n<p><strong>\u00bfNo se deber\u00eda m\u00e1s bien evaluar las independencias a la luz de lo que queda por realizar?<br \/>\n<\/strong>De todos es sabido que los africanos y las personas de origen africano no son bienvenidas en ning\u00fan lugar del mundo. De nuevo, \u00c1frica necesita una \u00abgran transici\u00f3n\u00bb porque junto a la sociedad oficial constituida por jerarqu\u00edas internas, han existido siempre las \u00absociedades de iguales\u00bb, espacios comunes y de lo com\u00fan donde los recursos se gestionan de forma participativa a trav\u00e9s de sistemas contributivos abiertos que no se limitan al impuesto. Estas sociedades de iguales est\u00e1n regidas por el doble principio de mutualidad y negociaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>La econom\u00eda considerada informal muestra que muchos actores sociales sienten el profundo deseo de crear algo que sea directamente \u00fatil a quienes contribuyen. Estos actores se ganan la vida produciendo valor a\u00f1adido para el mercado. M\u00e1s all\u00e1 del intercambio, lo que importa es favorecer el desarrollo de comunidades productivas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSigue siendo, pese a todo, optimista respecto a este continente al que considera como un laboratorio donde \u00ablas oportunidades de met\u00e1stasis creadora son las m\u00e1s maduras\u00bb?<br \/>\n<\/strong>El realismo exige que nos posicionemos m\u00e1s all\u00e1 del optimismo y del pesimismo. Para m\u00ed, \u00c1frica es al mismo tiempo una reserva de potencias y una potencia en reserva. Debemos reencantarla. Y eso solo ser\u00e1 posible si, venciendo la tiran\u00eda poscolonial y rompiendo con el fatalismo, aprendemos a ganar de nuevo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div><em>Achille Mbembe<\/em>&nbsp;<em>es profesor de historia y de ciencias pol\u00edticas en la Universidad de Witwatersrand, en Johanesburgo, Sud\u00e1frica. Es autor de numerosas obras traducidas a m\u00faltiples lenguas. Su \u00faltimo libro,&nbsp;<\/em>Brutalisme&nbsp;<em>(Paris, Editions La Decouverte, 2020), fue escrito antes de la actual pandemia y en \u00e9l anticipa diversos aspectos de esta.<\/em><\/div>\n<div><em><\/em><em>Art\u00edculo publicado originalmente en franc\u00e9s en<a href=\"https:\/\/www.franceculture.fr\/\">&nbsp;<\/a><a href=\"https:\/\/www.jeuneafrique.com\/mag\/1033801\/culture\/achille-mbembe-la-memoire-des-luttes-anticoloniales-reveille-des-questions-derangeantes\/\">jeauneafrique.com<\/a>&nbsp;y traducido al espa\u00f1ol por Inmaculada Ortiz.<\/em><\/div>\n<div>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\">\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/nhage\/Downloads\/6.%20Entrevista%20Jeune%20Afrique%20a%20Achille%20Mbembe_60%20a%C3%B1os%20de%20independencias.doc#_ftnref1\">[1]<\/a> Obra publicada en espa\u00f1ol por NED Ediciones con el t\u00edtulo&nbsp; \u00ab<a href=\"https:\/\/nedediciones.com\/ficha.aspx?cod=2006\">Cr\u00edtica de la raz\u00f3n negra<\/a>\u00bb. (N. de la T.)<br \/>\n<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/nhage\/Downloads\/6.%20Entrevista%20Jeune%20Afrique%20a%20Achille%20Mbembe_60%20a%C3%B1os%20de%20independencias.doc#_ftnref2\">[2]<\/a> Esta obra fue editada en espa\u00f1ol por Ediciones Txalaparta con el t\u00edtulo \u00ab<a href=\"https:\/\/www.txalaparta.eus\/es\/libros\/los-condenados-de-la-tierra\">Los condenados de la tierra<\/a>\u00bb. (N. de la T.)<br \/>\n<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/nhage\/Downloads\/6.%20Entrevista%20Jeune%20Afrique%20a%20Achille%20Mbembe_60%20a%C3%B1os%20de%20independencias.doc#_ftnref3\">[3]<\/a> Esta obra fue editada en espa\u00f1ol por la Editorial Alpha Decay, con el t\u00edtulo \u00ab<a href=\"http:\/\/www.alphadecay.org\/libro\/los-soles-de-las-independencias\/\">Los soles de las independencias<\/a>\u00bb. (N. de la T.)<br \/>\n<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/nhage\/Downloads\/6.%20Entrevista%20Jeune%20Afrique%20a%20Achille%20Mbembe_60%20a%C3%B1os%20de%20independencias.doc#_ftnref4\">[4]<\/a> Esta obra fue editada en espa\u00f1ol por la Editorial Losada con el t\u00edtulo \u00abDeber de violencia\u00bb. (N. de la T.)<br \/>\n<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/nhage\/Downloads\/6.%20Entrevista%20Jeune%20Afrique%20a%20Achille%20Mbembe_60%20a%C3%B1os%20de%20independencias.doc#_ftnref5\">[5]<\/a> Editado en espa\u00f1ol por Casa \u00c1frica con el t\u00edtulo \u00ab<a href=\"https:\/\/www.esafrica.es\/2014\/07\/la-critica-mas-feroz-de-sony-labou-tansi\/\">La vida y media<\/a>\u00bb. (N de la T.)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para el historiador y polit\u00f3logo camerun\u00e9s, no hay nada que celebrar tras sesenta a\u00f1os de independencia. 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