Atajar la malnutrición con soluciones locales en Burkina Faso

Niñas almorzando ©Riccardo Niels Mayer para AdobeStock
Niñas almorzando ©Riccardo Niels Mayer para AdobeStock

Ana López García

Periodista freelance

Vestido elegantemente con un traje negro y una camisa blanca, con las letras bordadas del nombre de su empresa, Omar Coulibaly asiste atento a las conferencias que se celebran en Bruselas durante el Fórum humanitario de 2025. Es uno de los ponentes seleccionados por su excelencia en la lucha contra la malnutrición en África. Omar es el director general de Innofaso, una empresa especializada en la producción de suplementos alimenticios para prevenir y curar la desnutrición en esta región africana.  Pero Coulibaly no solo ha venido a dar una charla, quiere persuadir a los donantes y actores humanitarios presentes de que aumenten los fondos para mejorar la seguridad alimentaria en su país natal. 

El dinero destinado a la ayuda humanitaria ha disminuido drásticamente en Burkina Faso tras la llegada al poder, por un golpe de Estado, del capitán Ibrahim Traoré en 2022 y los recortes en la financiación de diversas agencias de cooperación a nivel mundial. Esto ha generado una falta de recursos económicos para cubrir las necesidades básicas de los ciudadanos del país, principalmente de los dos millones de desplazados internos burkineses y de los refugiados malienses.

La malnutrición se ceba con los niños.

La tasa de mortalidad de los niños que sufren malnutrición aguda severa ha aumentado al 12%. Mientras que los menores que sufren un retraso en el crecimiento, por la escasa o mala alimentación, son ya el 19% según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Las cinco regiones más afectadas por esta epidemia silenciosa son precisamente las que presentan las peores crisis de seguridad, principalmente en el norte del país. El avance de los grupos armados terroristas en gran parte del territorio hace que cultivar y comerciar se vuelvan cada vez más difíciles. Además, las inundaciones y las sequías de este año han disminuido los rendimientos agrícolas, agravando la emergencia alimentaria en este territorio semiárido del Sahel.

En estos lugares enclavados, sin acceso al mar ni apenas aeropuertos, casi no hay desplazamientos con vehículos a motor por parte de la población. Tampoco entran camiones con comida u otros enseres debido al peligro que supone para los transportistas. El conflicto se ha cronificado en ciertas regiones del norte y este de Burkina Faso, dejando a la población sin acceso a víveres ni a atención sanitaria. Este año 424 centros de salud están cerrados y otros 309 operan con los servicios mínimos, privando a siete millones de personas en todo el país del acceso a los servicios médicos básicos. En las zonas ocupadas por los grupos terroristas, prácticamente no existen representaciones del Estado. Centros de salud, tribunales, escuelas públicas han tenido que cerrar ante la alarmante inseguridad. Esto ha agravado la situación de las mujeres embarazadas y los más pequeños, quienes tienen necesidades alimentarias especiales. Asimismo, 2,8 millones de personas sufren de inseguridad alimentaria principalmente en el norte de Burkina Faso en 2025 según la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). “Burkina Faso se enfrenta a menudo a la desnutrición. Hay muchos niños desnutridos,” confirma Omar.

“Innofaso se creó precisamente para ofrecer soluciones nutricionales lo más cercanas posible a las necesidades existentes”, expresa con orgullo el fundador de la empresa.  Elaboran suplementos para niños de entre 6 meses y 5 años y para mujeres embarazadas que padecen malnutrición aguda o moderada, pero también tienen suplementos destinados a prevenirla. “Los niños que deben tomar Pumply Nut están desnutridos y graves. Por lo tanto, en una etapa crítica de la desnutrición. Si el menor no recibe tratamiento, puede morir muy rápidamente.”, explica Coulibaly. En solo tres semanas, tomando tres bolsas de este suplemento, un niño puede mejorar sus carencias y salir de la situación de peligro. Actualmente más de 150.000 niños burkineses están recibiendo este tratamiento.

La producción local, el mejor salvavidas ante la crisis alimentaria

El fundador de esta compañía basada en la capital Uagadugú, tuvo una revelación al hacer unas prácticas en una empresa de nutrición en Francia.  Se dio cuenta de que en su país una parte de la población sufría de carencias alimentarias, pero todos los productos para prevenirla o curarla venían del extranjero. Tras su estancia en el país galo, decidió volver a Burkina Faso y crear su propia sociedad mercantil con alimentos locales. “Vimos que los productos venían de fuera, tuve la idea de crear una producción local para estar más presente (en el país)”, dice Coulibaly.

La materia prima básica de esta producción es el cacahuete. Al principio, este fruto seco, no se cultivaba en suficiente cantidad y calidad para poder hacer una producción a gran escala. “Hemos trabajado con el Ministerio de Agricultura de Burkina Faso y otros servicios para conseguir cacahuetes de calidad”, afirma el fundador de Innofaso. Gracias a eso, han conseguido mejorar la producción de esta materia prima y ya no necesitan importarla. Igualmente, el azúcar que utilizan en sus productos se cultiva en este territorio saheliano. Solo la mezcla de vitaminas y minerales que se añade a estos suplementos es comprada fuera del país.

“Trabajamos con 3800 pequeños productores de cacahuetes,” explica orgulloso Omar, de los cuales el 65% son mujeres. Además, exportan su producción a Mali y Níger, países también mermados por la desnutrición y la inseguridad, vendiéndoles el 26% de su producción en 2024. La salida de estos tres países del Sahel de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) en 2025 ha hecho que sea más complicado el transporte y comercio de mercancías con sus países vecinos, principalmente aquellos que les traían las mercancías importadas de otras regiones del mundo gracias a su acceso al mar como Senegal, Benin o Costa de Marfil.

Pero el proceso hasta llegar a tener el éxito actual, no ha sido fácil. Coulibaly afirma que es difícil competir con grandes empresas extranjeras que pueden producir en mucha mayor cantidad y vender las bolsitas de suplementos más baratas. “Contribuimos al desarrollo local, pero al mismo tiempo pagamos los impuestos sobre las materias primas que compramos. Existen problemas de economía de escala.”, explica Omar.

Falta de financiación

Su empresa produce 6000 toneladas de suplementos, pero la falta de financiación hace que no todos los infantes con carencias alimenticias puedan tener acceso a estos comestibles en Burkina Faso.  “En lo que respecta a la malnutrición moderada, en términos medios, hay unos 150.000 niños cubiertos, pero necesitan suplementos más de 350.000, por lo que ni siquiera la mitad están cubiertos”, confirma Omar. Según UNICEF este año se necesitan 48,5 millones de dólares para suplir las necesidades en nutrición en todo el país.

La población en las zonas más afectadas no puede comprar directamente estos suplementos ya que la mercancía no llega si no es a través de las agencias de cooperación y ayuda humanitaria o el gobierno burkinés. “Los agentes, ya sean nacionales o incluso del Gobierno, no disponen necesariamente del presupuesto para tratar a todos los niños. Nuestra lucha también consiste en trabajar con los gobernantes para animarles a financiar a los implicados sobre el terreno. Muchos niños mueren, pierden la vida cada año como consecuencia de la desnutrición.”

Gracias a que la producción es eminentemente local, la empresa no ha sufrido grandes problemas para seguir vendiendo ante la inestabilidad creciente en este último lustro y ha logrado seguir abasteciendo a la población con problemas de déficit nutricional en la región. El mayor obstáculo al que se enfrentan es la falta de financiación para cubrir el número creciente de personas afectadas por la inseguridad alimentaria.

Artículo de la periodista Ana López García.

Deixe um comentário

O seu endereço de email não será publicado. Campos obrigatórios marcados com *

Compártelo en 

Facebook
WhatsApp
Email

Compártelo en 

Facebook
WhatsApp
Email