Músicos migrantes en África occidental: ¿es posible vivir del arte?

Imagen: © Bruno en Pixabay

Baye Masse Mbaye

Entrada

Los artistas migrantes recorren Senegal, Mauritania y Marruecos, donde actúan, negocian y se ganan la vida. Sus trayectorias ponen de manifiesto una economía musical moldeada por las oportunidades y las redes discretas, un contexto que plantea la siguiente pregunta: ¿es posible vivir del arte? Este artículo aborda esta cuestión a través de un análisis de los perfiles y las prácticas contractuales de los músicos migrantes, tanto los itinerantes como aquellos que se han asentado en África occidental.

Introducción

En la mayoría de los casos, la migración en África occidental suele investigarse desde la perspectiva de la migración irregular (Diop, 2025). Sin embargo, existen otros colectivos en movimiento que se desplazan por el continente africano y que, en gran medida, siguen invisibilizados dentro de estos enfoques hegemónicos. Entre ellos, los músicos migrantes conforman una categoría discreta pero activa, cuyas trayectorias se insertan en economías transnacionales todavía insuficientemente documentadas.

Los músicos migrantes poseen perfiles muy diversos: cantantes, percusionistas de yembé, bailarines, flautistas, teclistas y músicos de kora. Se desplazan por varios países de África occidental, sobre todo Mauritania, Senegal y Marruecos, en busca de oportunidades sobre el escenario (Djedje, 2015). Entre marzo y abril de 2025, el análisis etnográfico se apoyó en entrevistas semiestructuradas y observaciones directas llevadas a cabo en varios puntos estratégicos: Casablanca (Marruecos), un local para fiestas conocido como «La Casa» en Nuakchot (Mauritania) y, por último, en el hotel de La Poste en Saint Louis (Senegal).

En este contexto, nuestro objetivo es abordar la pregunta clave: ¿puede el arte convertirse en un medio de vida sostenible para los artistas africanos en África occidental? Para ello, el análisis que se presenta a continuación describe los perfiles de estos músicos migrantes y analiza cómo consiguen y negocian sus contratos.

Perfiles y clasificación de los músicos migrantes en África occidental

Se pueden identificar dos grandes categorías de músicos migrantes africanos. La primera es la de los denominados músicos «misioneros», conocidos a nivel local como free sharks (literalmente, «tiburones libres»). Generalmente son trabajadores, estudiantes o pequeños comerciantes, que no forman parte de orquestas estables ni ensayan de forma regular. En la mayoría de los casos, se organizan en torno a una figura central: el cantante. Este ocupa una posición dominante, pues es quien negocia los contratos con los patrocinadores. Esta centralidad se debe a que el valor del espectáculo suele estar ligado al estilo musical, que el cantante personifica de forma directa.

Ya que las ocasiones de participar en festivales están espaciadas en el tiempo, los músicos «misioneros» atraviesan periodos de inactividad que pueden durar entre dos y tres meses. Para poder afrontar esta falta de ingresos regulares, el músico organiza eventos musicales temáticos, negocia con los locales, fija las fechas y reparte personalmente las invitaciones a través de asociaciones de migrantes y redes sociales. A veces, se invita a artistas locales reconocidos para aumentar el atractivo del evento: «Es un buen impulso. El público acude en masa para ver a ese artista, sobre todo si es alguien muy popular entre las mujeres. Es un verdadero imán de clientes» (B.S., músico migrante en Casablanca). Sin embargo, los ingresos de un músico «misionero» suelen oscilar entre los 800 y los 1500 dírhams (entre 75 y 140 euros) por actuación, destinados principalmente a cubrir sus necesidades básicas, como la comida y los pequeños gastos diarios.

Músicos migrantes profesionales y dinámicas de género

La segunda categoría de músicos migrantes se conoce comúnmente como la de los «pro». Se caracterizan, en primer lugar, por su reconocimiento oficial, como la posesión de una tarjeta de artista emitida por el Reino de Marruecos. No obstante, en Senegal y Mauritania su estatus suele basarse más en sus colaboraciones previas con los grandes nombres de la música africana: «Si han tocado con Laba Sosseh, Youssou Ndour, Papa Wemba y Toumani Diabaté, entre otros, eso es lo que construye su reputación» (N.D., guitarrista migrante de Nuakchot, entrevistado en «La Casa»). De esta forma, esta reputación se convierte en un recurso clave que les permite acceder a oportunidades más estables y mejor remuneradas sobre el escenario. Por lo tanto, los ingresos procedentes de la música les permiten cubrir los gastos esenciales para vivir, como la vivienda, la educación de sus hijos y la economía doméstica diaria.

A su vez, la cuestión del género revela un fuerte desequilibrio en estos circuitos musicales migrantes, que están, en su mayoría, dominados por los hombres. Las mujeres están casi ausentes entre los instrumentistas y suelen quedar relegadas a papeles secundarios, como coristas o participantes ocasionales en las actuaciones de apertura. Esta baja participación se explica, en parte, por la falta de tiempo debido a sus actividades profesionales paralelas. De hecho, la mayoría de las mujeres entrevistadas trabajan como teleoperadoras, mientras que otras tienen pequeños negocios en los mercados, como la gestión de restaurantes o la peluquería. Por ello, esta doble carga laboral reduce considerablemente su disponibilidad y limita su participación en la producción y la interpretación musical.

Economía musical: ¿es posible vivir del arte en África occidental?

El contexto marroquí destaca por un sector cultural y del ocio relativamente estructurado, particularmente en zonas urbanas, como el distrito de Ain Diab en Casablanca. Esta zona concentra diversos espacios emblemáticos que dan forma a la vida nocturna y al panorama musical. Djadja, por ejemplo, es una famosa discoteca afro, donde las actuaciones pueden desarrollarse tanto en playback como con una banda en directo. Del mismo modo, locales como Wissam Amir, Joumana Lounge y Calipso mezclan gastronomía, ambiente musical y actuaciones en vivo, ofreciendo a los artistas diferentes escenarios y oportunidades. De forma paralela, se desarrolla una economía más discreta en las residencias privadas de las élites marroquíes y mauritanas basada en formas de entretenimiento exclusivas. Según un entrevistado anónimo: «Son comerciantes adinerados y vendedores de coches de lujo que contratan magos, cuentacuentos… Se pueden ganar 9000 dírhams (830 euros) en una sola noche». En este contexto, las actuaciones artísticas están muy valoradas. Sin embargo, el acceso a estas oportunidades depende en gran parte de redes de contactos selectivas, por lo que no todos los artistas logran acceder a estos circuitos lucrativos.

Otras dinámicas aparecen en ciudades como Saint Louis, donde ciertos artistas mantienen una relación diferente con su actividad musical. En palabras de un músico de reggae: «No he ganado grandes cantidades de dinero, pero disfruto concienciando a través del reggae. Conocí a mi esposa durante mis giras». Estos testimonios muestran formas de realización personal que no dependen tanto de lo material, sino más bien de los encuentros, los viajes y las experiencias vividas a través del continente africano.

Conclusión

¿Se puede vivir del arte en África occidental? Para los músicos «misioneros», la actividad musical sigue siendo insuficiente debido a la irregularidad de las actuaciones, por lo que se ven obligados a apoyarse en otros trabajos paralelos: teleoperadores, comerciantes en el zoco, transportistas en Nuakchot y Senegal… En cambio, los músicos «pro» y aquellos que actúan para familias adineradas sí consiguen vivir de su arte. Más allá de los ingresos económicos, sin embargo, también es importante tener en cuenta los recursos intangibles que brinda la música: más oportunidades de desplazamiento, acceso a redes de contactos, reconocimiento y satisfacción personal.

Bibliografía

Diop, M. (2025). Senegal’s migration challenge: between hope and tragedy. DialogueMigration. https://dialoguemigration.com/en/news/senegals-migration-challenge-between-hope-and-tragedy/

Djedje, J. C. (2015). Music and Diasporas Within West Africa. The Pre-colonial Era.

Artículo de Baye Masse Mbaye escrito originalmente en inglés y traducido por Alba Rodríguez Barroso.

Este artículo ha sido financiado con cargo al proyecto “COMPASS” (1/MAC/4/7.2/0018), aprobado en el marco del programa de cooperación territorial INTERREG VI D MADEIRA-AZORES-CANARIAS, MAC 2021-2027, cofinanciado en un 85% con fondos FEDER


Imagen de portada: © Bruno en Pixabay

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *